¿Qué tipo de residuo es un panal usado en apicultura?

La apicultura es un arte y una ciencia que requiere conocimiento y cuidado. Uno de los procedimientos más importantes es el manejo de los panales usados, que representan un residuo valioso con múltiples opciones de reutilización.

Composición de la cera de panales

Aunque en su contenido la miel varia según las flores de las que procede, la composición, muy esquematizada, está compuesta por tres valores esenciales: hidratos de carbono, agua y cenizas. Las abejas no operculan la miel hasta que ésta no alcanza por lo menos un 82 por 100 de materia seca. Se trata de la parte más importante de la miel, también la más difícil de analizar de manera exacta. Gracias a los avances de la cromatografia se ha podido obtener la identificación de los diferentes azúcares.

Están contenidas en la miel en muy pequeñas cantidades (0,38 por 100 de media). Los análisis detectan hasta 30 oligoelementos, siendo el potasio el más importante, seguido del calcio, sodio, manganeso y hierro. La presencia de vitaminas en la miel depende de sus orígenes florales, ya que las vitaminas provienen del néctar y también del polen que pueda contener la miel. Las nuevas técnicas han permitido descubrir hasta 120 sustancias aromáticas en la miel, muchas de las cuales no han sido todavía identificadas.

Analizando la composición de la miel, comprobamos que se compone casi exclusivamente de hidratos de carbono, principalmente en forma de glucosa y fructosa, lo que hace de ellas un alimento energético de gran calidad. Conociendo la importancia de las funciones biológicas que desempeñan estos elementos mine¬rales no es de extrañar que la miel se recomiende como sustituto de otros azúcares refinados que sólo poseen valor energético.

El cerón: cera envejecida

En la actualidad, las colmenas más utilizadas se denominan movilistas (de crecimiento vertical u horizontal) porque están provistas de panales móviles o cuadros, que se pueden separar tanto para la recolección de la miel como para la limpieza o tratamientos.

Estas láminas de cera se colocan en el interior de la colmena y después de ser estiradas por las abejas obreras, actuarán como alojamiento de la descendencia de la colonia («cuna de la cría»), así como de almacén de los alimentos que serán utilizados tanto por las propias abejas como por nosotros mismos. Una vez que la cera es usada por varias generaciones, va envejeciendo y estaríamos hablando de cerón.

Contaminantes en la cera

Los residuos químicos provienen fundamentalmente de los tratamientos usados frente a Varroa destructor y de los productos fitosanitarios que se emplean sobre la flora que rodea al colmenar. Como consecuencia, estos tratamientos además de resultar ineficaces frente a V. destructor, dejan residuos en los productos de la colmena fundamentalmente en la cera donde se almacenan con más facilidad debido a su naturaleza lipofílica.

Se han realizado sondeos sobre muestras de miel ya en el comercio que no han demostrado una contaminación alarmante. Las que se han detectado de mayor importancia se deben a los recipientes de zinc usados por algunos apicultores durante la extracción de la miel.

Limpieza del cerón

Esta fue una de las necesidades detectadas por BIOPYC. El servicio de limpieza de cerón que se ofrece desde BIOPYC. 6) Tiempo del servicio: 3 semanas aprox.

El proceso de limpieza del cerón que utiliza Andreas Müller, es un proceso desarrollado y patentado por Bayer, en concreto por el Dr. Los puntos críticos de dicho proceso y que constituyeron el gran desafío para el Dr. La detección de esta necesidad y de otras muchas que tiene el apicultor en sus labores cotidianas, desde el instante en el que sale al campo para trabajar con sus abejas hasta el momento en el que quiere posicionar sus productos en el mercado internacional, ha hecho que BIOPYC.

Este nuevo post vamos a enfocarlo a la práctica de cómo trabajar, en las explotaciones apícolas, la cera de panales desechados de las colmenas, por viejos, o por deterioro por uno u otro motivo. Veremos cómo se funde y se prepara para guardarla. En primer lugar, debemos tener claro el uso que vamos a dar a la cera limpia obtenida.

Otra posibilidad es trabajar con la cera de los opérculos, que deben estar bien escurridos para eliminar la miel. Para ese objetivo también pueden lavarse con agua tibia, lo que permitirá obtener una aguamiel con el que antiguamente se elaboraba la meloja, o arrope, cociéndolo hasta reducir su volumen a 1/3, y añadiendo trozos de calabaza, previamente endurecidos en agua de cal, para que no se deshagan en las horas de cocción. La aguamiel del lavado de opérculos también puede ser la base de fabricación de hidromiel.

La cera de abejas funde a 62-65 °C, por lo que hay que buscar una temperatura superior, al menos unos 75-90 °C, para que pase a fase líquida y se pueda trabajar. Para ello los panales seleccionados se pueden colocar en cerificadores solares, sobre agua caliente, o en recipientes conectados a una fuente de vapor de agua.

Métodos para fundir la cera

  • Cerificadores solares: Son, básicamente, un cajón con una inclinación que le permita recibir más insolación, generalmente pintado de negro interiormente, con una tapa de cristal, una bandeja metálica inferior, y un filtro de chapa perforada en la parte baja de esa bandeja, para que los capullos de la cría de abejas del panal, grumos de polen, y otros elementos no deseables, queden retenidos cuando la cera fundida escurra hacia un cajoncillo o molde inferior.
  • Calderas: Otra opción son las calderas, de las que hay una amplia gama de fabricaciones artesanales y del mercado. Básicamente consisten en un recipiente dividido en dos partes, la inferior es un depósito de agua, con un tubo de llenado, y conectado con la superior mediante otro tubo. En la parte superior se coloca la cera, dentro de un cesto de chapa perforada que permite la salida de la cera fundida, pero retiene las impurezas.

El cesto es extraíble, y tiene unas patas que lo elevan ligeramente. Al calentar el agua su vapor sube a la parte superior, funde la cera, que cae sobre un molde por un tubo de salida, dejando una masa de residuos en el cesto. Ese residuo es rico en proteínas y materia orgánica, un abono excelente, un poco fuerte, para las plantas.

Otra opción es tener un recipiente con dos espacios interiores, en uno se colocan los cuadros enteros, que reciben directamente el vapor de agua, lo que derrumba los panales y derrite la cera; y en el otro, adyacente, lleno de agua muy caliente, se enjuagan los marcos para sacarlos ya casi totalmente limpios de cera. En explotaciones con más colmenas se suelen utilizar centrífugas, cuyo cuerpo cilíndrico tiene uno o varios cestillos de chapa perforada, sobre los que se inyecta vapor de agua que derrite los panales.

CALDERA PARA FUNDIR CERA CASERA / APICULTURA

Caldera de vapor, exterior.
Centrífuga de cera, que recibe el vapor.

Un prensado en caliente de la pasta de residuos, añadiendo agua a temperatura adecuada, permite sacar algo más de rendimiento en cera, que dependerá del tipo de panales que se hayan procesado. Prensa hidráulica para el prensado del residuo y maximizar rendimiento de cera.

Los restos, sobre todo propóleos, que quedan adheridos a los marcos deben ser eliminados antes de su reutilización. Es mejor hacerlo nada más salir del fundidor, ya que están más blandos. Algunos añaden al agua de enjuagado de los marcos sosa cáustica al 2-3 %, pero esto corroe el alambrado (a no ser que sea de inox), es peligroso de manejar, y plantea el problema ecológico de su eliminación.

Obtención y conservación de cerones

El resultado de estos procesos son una serie de panes de cera, que pueden tener un color más o menos claro, y tendrán más o menos residuos, dependiendo de los panales de partida (los viejos dan ceras más oscuras, los nuevos y los opérculos más claras).

Para que la cera de los panes obtenidos en los moldes (cerones) esté lo más limpia posible, es conveniente que la cera líquida obtenida se recoja sobre agua caliente, al menos a unos 75-80 °C, y se deje reposar sobre ella, el tiempo necesario para que las impurezas decanten y bajen al agua.

La cera recogida de la parte superior estará más decantada, será más pura, y podrá verterse en los moldes para que solidifique y pueda conservarse sin problemas. Pan de cera que no se ha decantado bien y necesita ser rascado.

Los cerones (cera limpia en pan) pueden ser conservados sin problemas de una a otra temporada. El color, siempre y cuando no sea muy oscuro, no es un criterio de calidad.

Pan de cera que no se ha decantado bien y necesita ser rascado.

Blanqueamiento y pureza de la cera

Por supuesto que la cera se puede blanquear. Antiguamente, se hacía sometiéndola a la acción del sol, o fundiéndola y haciéndola gotear en perlas sobre agua caliente. También puede hacerse añadiendo algunos ácidos que consuman una parte de sus impurezas orgánicas, o utilizando oxidantes, pero eso no es conveniente para las ceras destinadas a uso apícola, por los residuos.

También puede usarse el filtrado con tierra de diatomeas y carbono activo, pero requiere de una instalación con maquinaria que debe procesar cantidades importantes de cera para su amortización, lo que no están al alcance de las explotaciones apícolas habituales.

La misma cera, antes y después de filtrar con tierra de diatomeas. Milfamiel.

Evidentemente, una manera de tener láminas más claras es utilizar cera de opérculos, pero entonces son menos flexibles. El uso mayoritario de la cera es para hacer láminas estampadas en la industria apícola. Ello plantea el problema de que las láminas puedan llevar contaminantes de las ceras que se usaron para confeccionarlas.

El procesado de los panales no elimina los residuos de acaricidas, ni los de otros tratamientos. Las formas vivas microscópicas de enfermedades de las abejas desaparecerán con los tratamientos térmicos de la cera durante su procesado. No así algunas de sus esporas de resistencia.

Tratamientos térmicos para la cera

Las esporas de loque americana pueden permanecer inactivas durante 10 años en los productos de las colmenas (miel, cera…), pero se eliminan a 120 °C x 20 minutos, o a 110 °C x 3-4 horas. Las esporas de loque europea disminuyen sensiblemente a 80 °C x 22 minutos. Las de nosema a 60 °C x 15 minutos. Las del pollo escayolado también aguantan varios años; no se sabe cuánto aguantan en la cera, pero en la miel no sobreviven a 70 °C x 20 minutos.

En condiciones normales no es preciso hacer pasar a la cera por este proceso; solo es conveniente en partidas con alta carga microbiana por loque americana, lo que no suele ser frecuente.

La reutilización y el manejo adecuado de los residuos de panales son esenciales para una apicultura sostenible y eficiente. Desde la limpieza del cerón hasta la conservación de la cera, cada paso contribuye a mantener la salud de las colmenas y la calidad de los productos apícolas.

Tipo de Residuo Método de Limpieza Reutilización
Cerón Fundición, filtrado, prensado Láminas estampadas, velas, cosméticos
Residuos de fundición Compostaje Abono para plantas
Opérculos Lavado con agua tibia Aguamiel para meloja o hidromiel

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