¿Acabas de dar a luz? ¡Enhorabuena! Ahora llega la cara (todavía bastante) oculta de la maternidad: ¡el postparto! ¿Cuánto dura? ¿Qué se siente física y psíquicamente durante esta etapa?
El postparto, también conocido como período posnatal o puerperio, es una fase de transición en la que la mujer se recupera física y emocionalmente del parto a la par que hace frente a su papel de madre. ¡Y eso es algo que lleva su tiempo!
Según la Organización Mundial de la Salud, el postparto dura de seis a ocho semanas, es decir, unos 45 días, que es el tiempo que tarda el útero en recuperar su forma y posición. Así pues, este periodo da comienzo cuando se expulsa la placenta y concluye con el primer día en que te vuelve la regla.
Dicho esto, algunos profesionales de la salud matizan la duración del postparto y la alargan. En su libro dedicado a este tema, la comadrona Anna Roy dice «El postparto dura tres años». Con este título, lo que pretende exponer es que la duración de esta fase puede variar.
El postparto o puerperio se define como el periodo de tiempo que va desde el final del parto hasta que se produce una regresión más o menos completa de los cambios que la mujer ha experimentado durante el embarazo. En general, se considera que el postparto dura 6 semanas, pero a veces se puede extender durante más tiempo. Este periodo se conoce de forma coloquial como la ‘cuarentena’.
Hay que saber que el postparto es un tiempo muy esperado y, a la vez, lleno de cambios. La realidad que presenta es muchas veces diferente al concepto idealizado que se tiene de él, por lo que puede desconcertar y desbordar a la pareja, que debe encontrar sus nuevos roles como padres, así como habituarse a sus nuevas rutinas.
¿Qué Sucede Durante el Postparto? Cambios Físicos y Emocionales
A tu cuerpo le toca recuperarse después del parto. Durante este periodo, menos documentado que el embarazo, debes saber que también tendrás síntomas físicos (sangrados del postparto, cólicos agudos, cicatrización, cambios hormonales...), pero también emocionales. De hecho, el inicio del postparto puede ser como una montaña rusa. Felicidad por ser madre, inquietud, descenso de las hormonas tras el alumbramiento, tensiones con la pareja, cansancio, frustración...
El desánimo en las dos primeras semanas posteriores al parto es algo normal, conocido con un nombre que seguramente te suene: el baby blues. Sin embargo, si persiste más allá de este tiempo, habla con tu médico o matrona para que te hagan un seguimiento del postparto. Podría haber derivado en una depresión postparto a causa del cansancio, de una lactancia más complicada de lo previsto, etc.
Aunque el nacimiento del bebé es un acontecimiento feliz, lo cierto es que alrededor del 15% de las madres experimentan un trastorno psicológico conocido como depresión posparto.
Asimismo, durante el puerperio la madre experimentará cambios hormonales muy intensos porque la progesterona y los estrógenos caen en picado. No obstante, a medida que pasen las semanas, los niveles se irán estabilizando progresivamente para recuperar sus niveles normales.
Los sangrados del postparto, también llamados loquios o entuertos, son sangrados vaginales (compuestos principalmente por sangre, mucosidad y tejido uterino que se desprenden después del nacimiento del bebé) y forman parte del proceso de recuperación en el postparto. De hecho, permiten al útero contraerse y recuperar poco a poco su tamaño normal después del embarazo. Pueden durar de varios días a varias semanas, en función de cada mujer.
Conviene saber: los loquios comienzan, por lo general, con sangrados rojos y abundantes justo después del parto. A medida que transcurren los días, van volviéndose menos abundantes y más claros y ligeros.
Con todo, las mujeres que han dado a luz pueden sangrar durante un periodo de hasta 6 semanas.
Inmediatamente después del parto, la vagina puede estar inflamada, sensible y adolorida debido a su ensanchamiento y al paso del bebé. Necesitarás un cierto tiempo (por lo general, varias semanas) para que cicatricen los desgarros o cortes que hayas sufrido durante el parto, si te han hecho la episiotomía.
Es normal que tu suelo pélvico se quede debilitado tras el parto. Afortunadamente, cada vez son menos las mujeres con episiotomía (corte en el suelo pélvico en el momento del expulsivo), con lo que la recuperación del mismo tras el parto es mucho más sencilla y rápida. Las seis primeras semanas postparto el suelo pélvico no es evaluable, necesita ese tiempo para recuperarse antes de poder valorar el estado en el que ha quedado tras el embarazo y el parto. A partir de ahí, es importante comenzar a trabajarlo cuanto antes, sobre todo en aumentar su tono y su fuerza. Ejercicios sencillos como pequeños rebotes sobre la pelota de fitness mientras hacemos contracciones voluntarias de Kegel ayudan con estos dos aspectos. Tu matrona de dará cita para una primera valoración 6 u 8 semanas después del parto.
Tras un parto por cesárea, hay que cuidar la zona de la herida, manteniéndola bien seca. Una vez te hayan quitado las grapas, puedes utilizar esparadrapo quirúrgico de papel para facilitar la cicatrización y evitar queloides y granulomas, que son cicatrices y lesiones de pequeño tamaño.
Ten en cuenta que la recuperación tras una cesárea suele ser algo más dura físicamente. Para superarla, recuerda que es muy importante mantener una buena higiene postural, intentando siempre no levantar pesos mayores al peso de tu propio bebé.
Durante el embarazo, apenas se cae el cabello y es habitual que se sienta una melena más abundante y en mejor estado. Sin embargo, en el posparto y debido al cambio hormonal se puede producir una pérdida de pelo más abundante de lo habitual pudiendo llegar, en algunos casos, a la aparición de calvas y, en general, a que la melena presente un peor aspecto.
Tras el parto y la salida del bebé y la placenta la barriga, lógicamente, va a disminuir, aunque es probable que no tanto ni tan rápido como imaginas. Sé paciente, ya que durante la gestación tu cuerpo ha sufrido muchos cambios y necesita tiempo para volver a su estado normal.
La vejiga vuelve a recuperar el espacio que le restaba la presencia del feto en el útero y no se eliminará orina con tanta frecuencia como durante la gestación. Que la orina pase más tiempo en la vejiga hace más probable la acumulación de gérmenes, que pueden derivar en infecciones de orina, por lo que es importante beber abundantes líquidos e ir al baño de manera regular.
En esta etapa tan especial tras dar a luz, es esencial cuidar y comprender los cambios que experimenta el cuerpo de una mujer. En Tekderma, estamos comprometidos con tu bienestar y ofrecemos una guía completa sobre la recuperación postparto tras un parto vaginal.
Después de un parto vaginal, la zona perineal puede experimentar inflamación y sensibilidad debido al estiramiento y la presión que ha sufrido durante el parto. En algunos casos, pueden surgir desgarros o episiotomías que requieren una atención especial durante la recuperación.
Durante el periodo de lactancia, los cambios hormonales pueden ocasionar sequedad vaginal en algunas mujeres. Este síntoma puede dificultar las relaciones sexuales y causar incomodidad. Es importante hablar abiertamente con el médico o especialista en ginecología sobre estas molestias para recibir asesoramiento y tratamientos adecuados.
Después del parto, el útero experimenta contracciones para volver a su tamaño normal. Estas contracciones, conocidas como «entuertos», pueden ser incómodas y dolorosas, especialmente durante la lactancia.
La inflamación en la región perineal y el debilitamiento de los músculos del suelo pélvico pueden dar lugar a escapes de orina o dificultades para vaciar completamente la vejiga.
Durante el embarazo, el sistema digestivo experimenta cambios debido a la presión del útero en crecimiento. Después del parto, algunos malestares digestivos, como el estreñimiento y los vómitos, pueden persistir temporalmente.
La actividad física siempre es recomendable y en esta etapa también proporciona beneficios, aunque, lógicamente, hay que adaptarla a las circunstancias y las capacidades de cada mujer e ir siempre de menos a más y siguiendo las indicaciones de tu ginecólogo.
Los ejercicios hipopresivos posparto están recomendados para este periodo porque ayudan a la recuperación física, en especial, contribuyen a la salud del suelo pélvico y de la musculatura abdominal, que pueden haber perdido tono tras la gestación. Además, ayudan en casos de incontinencia urinaria y diástasis abdominal.
Además de los hipopresivos, están indicados los ejercicios de Kegel. Se basan en contraer los músculos de la vagina y también pueden ayudar a controlar las pérdidas de orina.
Si estás amamantando a tu bebé, recuerda que la lactancia materna es un proceso que requiere aprendizaje y paciencia. Exige por parte de la madre total dedicación durante los primeros 2 ó 3 meses de vida del bebé. En la actualidad, la lactancia se recomienda a demanda, es decir, sin horarios ni restricciones. Si tu bebé suelta el pecho tras la toma satisfecho y relajado, y está aumentando bien de peso, son las dos señales principales de que la lactancia se ha establecido de forma exitosa.
Si la pareja, o familia de la madre queremos ayudarle con la lactancia materna, nos dedicaremos a facilitarle todas las tareas cotidianas que requieren de su tiempo, para que ella se pueda dedicar en exclusiva a la crianza de su bebé.
Por supuesto que es recomendable hacer ejercicio tras el parto. En principio, durante las 6-8 primeras semanas, será suficiente con pasear a diario una media hora. Pasado este tiempo, puedes empezar con un programa específico de recuperación postparto que te ayude a trabajar la zona de suelo pélvico, la diástasis abdominal, la fuerza en la cintura escapular… con ejercicios respetuosos con el cuerpo, sin impacto e hipopresivos.
En realidad, no existe una fecha concreta para reanudar las relaciones sexuales tras el parto. Hay parejas comienzan nada más terminar el sangrado, otros esperan más meses… Lo importante es hablarlo y tomárselo con calma y humor.
Algunas hormonas sexuales se encuentran alteradas durante la lactancia, haciendo que la vagina no consiga su lubricación natural y que la libido esté algo más baja. Este es un motivo común para esperar a reanudarlas ya que le hecho de que la vagina se encuentre menos lubricada, es causa de molestias. En estos casos, siempre podemos usar algún gel lubricante apto para las relaciones.
Etapas del Puerperio
Aunque el puerperio tiene una duración de unos 40 días más o menos, hay determinadas etapas que se pueden establecer debido a que sus diferencias son notables entre ellas. Así, tendremos el puerperio inmediato, el mediato, el alejado y el tardío.
El puerperio, o postparto, es el periodo de tiempo que abarca desde el momento que acaba el parto hasta 6 semanas después (generalmente). En este tiempo los órganos de la mujer vuelven a la normalidad tras una serie de transformaciones progresivas (involución puerperal). Este intervalo de tiempo se puede dividir en tres etapas: puerperio inmediato, puerperio mediato y puerperio alejado.
- Puerperio Inmediato: Dura hasta que se cumplen 24 horas tras el parto. Durante este periodo de tiempo tiene lugar el primer contacto piel con piel de la madre con el bebé. Asimismo, en ese día ambos dispondrán de tiempo para conocerse y también iniciar la lactancia. Hace referencia a las 24 horas tras el parto. Durante este tiempo, en la que aún se está en el hospital, el personal sanitario controlará, entre otras cosas, la posible aparición de hemorragias. Los cuidados que reciba la madre serán diferentes en función de si el parto ha sido vagina o por cesárea.
- Puerperio Mediato: Sucede en los 10 primeros días después de haberse producido el parto y es un tiempo para acomodarse en casa. Se llegará con el bebé y se pondrá todo en orden para comenzar con sus cuidados y organización de sus respectivas tomas. Transcurre desde el segundo día hasta completar la primera semana. El útero continúa contrayéndose para volver a su estado y la madre puede sufrir molestias parecidas a las que se pueden tener durante la menstruación, pero que son totalmente normales.
- Puerperio Alejado: Tiene lugar cuando la cuarentena llega a su fin. De hecho, se estima que dura unos 5 días desde su finalización. En este caso, la madre está ya recuperada. Comienza en la segunda semana y se prolonga hasta al menos las semanas 6-8.
- Puerperio Tardío: Se prolonga hasta que la mujer vuelve a tener el ciclo menstrual, que puede ser a los 6 meses. Esto dependerá de cuánto tiempo mantenga la exclusividad con la lactancia. Pues, la producción de leche impide que se menstrúe.
Como ya mencionamos, la cuarentena dura unos 40 días. Aunque, si prestamos atención a las etapas mencionadas, este puede extenderse hasta los 6 meses (puerperio tardío).
Desde que una mujer da a luz, hasta que esta cuarentena llega a su fin, pasa por una serie de cambios que es interesante abordar:
- Cambios Fisiológicos: La madre experimenta una pérdida de peso que ya es evidente en las primeras horas tras el parto.
- Cambios Uterinos: El útero comienza con su involución de tamaño. Esto puede provocar unas pequeñas contracciones que generen molestias en la madre.
- Cambios Emocionales: Producto del descenso de las hormonas después del parto, la mujer puede experimentar irritabilidad, sensibilidad, llanto sin motivo, miedo, etc.
Consejos para un Puerperio Saludable
Para que el puerperio progrese de la mejor forma posible, hay algunos consejos que se pueden tener en cuenta. Por ejemplo, conviene que la madre se alimente adecuadamente y que se mantenga activa. También es importante practicar los ejercicios Kegel para favorecer la recuperación del útero. Algunas mujeres pueden experimentar incontinencia urinaria si la musculatura de la zona no se trabajó durante el embarazo con estos ejercicios. Además de cuidar de la cicatriz de la cesárea o de la episiotomía, es crucial prestar atención a las mamas. Muchas mujeres sufren cuando dan el pecho porque se les agrietan los pezones.
En Hospitales Parque contamos con profesionales que pueden ofrecerte acompañamiento durante el puerperio para ayudarte en todo lo que necesites.
Preguntas Frecuentes Sobre el Postparto
Ahora que ya conoces en qué consiste el posparto, es posible que todavía te queden algunas dudas.
- ¿Qué son los loquios? Los loquios son las secreciones que se eliminarán después del parto. Pueden durar una semana o prolongarse durante varias. Al principio serán un sangrado abundante, pero irán disminuyendo y modificando su color con el paso de los días.
- ¿Cuándo puedo tener relaciones sexuales después del parto? Sí, se recomienda esperar a que pasen los loquios, aunque no hay una fecha fija determinada.
- ¿Qué es la cuarentena? Literalmente, la cuarentena es el periodo que comprende los 40 días posteriores al parto.
- ¿Qué son los entuertos? Son las contracciones que se experimentan en el útero tras el parto. Previenen las hemorragias y ayudan a que el útero regrese a su lugar y reduzca su tamaño. Es probable que se acentúen mientras se da de mamar por acción de la oxitocina.
Decálogo de Consejos para Disfrutar de tu Postparto
- Confía en ti. Tu cuerpo está preparado para cubrir todas las necesidades básicas de tu bebé, así que ten confianza en él y en ti misma como madre.
- Dedica tiempo al vínculo madre-hijo. Conoceos mutuamente y descubre la nueva dinámica que formáis como familia. Todos los miembros tienen nuevos roles con la llegada de un bebé y lleva su tiempo descubrirlos y aceptarlos.
- Ponte a ti, a tu bebé y a tu familia en primer lugar. Si te sientes cansada o desbordada, reduce a un mínimo las visitas para conocer al recién nacido. Ambos necesitáis intimidad y descanso.
- Pide ayuda antes de que te supere la situación. No te calles, expresa tus preocupaciones y necesidades tanto a tu pareja o familia cercana como a nivel profesional. No olvides que tienes ayuda especializada a través de tu matrona de Atención Primaria.
- Si es lo que quieres, amamanta. Infórmate con tu matrona, que te apoye durante toda la lactancia materna y que te dé conocimientos actuales basados en la evidencia científica. Si tú así lo quieres, hazlo, siempre sabiendo que tu leche es perfecta para tu bebé, que no hay leches aguadas y que a mayor estimulación, más producción.
- Olvídate del reloj. No hay mayor libertad que alimentar a tu bebé cuando él quiera; tu ritmo es el de tu bebé. Si puedes permitírtelo, busca una lactancia sin horarios ni restricciones.
- Acepta que tu hijo tiene su ritmo. Estés dándole de mamar o no, descansa siempre que puedas. Desde el principio, procura adaptarte al ritmo del bebé, pero sacando tiempo para descansar durante el día en lugar de intentando que el bebé duerma más horas seguidas durante la noche. Si lo deseas, puedes practicar el colecho con tu bebé, así no se despertará tanto ni tú te desvelarás cuando te pida el pecho por la noche.
- Socialízate con otras madres en tu situación. Participar en grupos de apoyo o de crianza es una buena forma de compartir inquietudes y de encontrar soporte emocional en otras madres/padres que están en la misma situación que tú.
- No tengas miedo del llanto de tu bebé. Si aceptas que es su forma de comunicarse contigo, de identificar lo que necesita y pedirlo, aprenderás pronto a entender sus mensajes y a diferenciar su forma de llorar.
- Haz lo que tú sientas, no lo que te digan. Quizás es el consejo más importante y el que mejor te va a funcionar. La opinión de los demás nunca debe ser tu guía porque no están en tu lugar. Usa tu sentido común, y haz lo que tu instinto te dice que debes hacer.
