¿Qué se siente en el segundo trimestre de embarazo? Síntomas y cambios comunes

A lo largo de las 40 semanas de embarazo, el cuerpo experimenta una serie de cambios para adaptarse al crecimiento del bebé. Para muchas embarazadas, el segundo trimestre es el más llevadero. Ya se ha asentado la gestación, probablemente las náuseas y vómitos han mejorado y tu tripa va creciendo lentamente. La buena noticia es que la mayoría de estos síntomas son normales y temporales.

Feto de 14 semanas.

El segundo trimestre del embarazo abarca desde la semana 13 hasta la semana 28. Tras el primer trimestre de embarazo, en torno a las 16 semanas comienza el segundo trimestre de embarazo, período que se prolonga hasta la semana 28. Este período suele ser mucho más llevadero que los primeros meses para la mayoría de mujeres. Es verdad que muchos de los síntomas que suceden en el primer trimestre, como las náuseas o el cansancio, van desapareciendo durante el segundo trimestre.

Si sientes algo diferente a lo esperado, consulta siempre con tu ginecólogo/a. Si tienes síntomas diferentes a los descritos o cualquier inquietud, no dudes en consultarlo con tu especialista. Cada embarazo es único, y los síntomas pueden variar de una mujer a otra. Además, en el caso de ser madre primeriza y estar experimentado tu primer embarazo, puede que te surjan dudas relacionadas con los diferentes trimestres del embarazo.

¿Qué ocurre en la madre y en el bebé en la semana 14 de embarazo?

Cambios y síntomas comunes en el segundo trimestre

Durante el segundo trimestre de embarazo, sobre todo cuando las semanas vayan pasando, puede que experimentes algunos de los siguientes síntomas o cambios corporales. También debes tener presente que cada cuerpo es único, al igual que cada embarazo. Por lo que existe la posibilidad que experimentes algunos cambios y otros no.

  • Aumento del tamaño del abdomen: La cintura desaparece y es necesario comenzar a aumentar la talla de la ropa.
  • Movimientos fetales: Entre la semana 20 a 22, se empieza a sentir el movimiento del feto. Hacia la mitad del embarazo, entre la semana 16 y la 25, se deberían comenzar a notar los movimientos fetales. No obstante, hay mujeres que no los notan hasta el sexto mes. Si se trata del primer embarazo, puede que no se note al bebé hasta la semana 25. En el segundo embarazo, algunas mujeres pueden sentir a su bebé en la semana 13. Es más fácil notar sus movimientos desde una posición relajada, sentada o tumbada. Al principio, los movimientos fetales se describen como burbujas en el estómago o retortijones y pueden ser difícilmente distinguibles de gases, retortijones de hambre u otros movimientos intestinales; las mujeres que han tenido varios hijos los distinguen más fácilmente. Conforme avance el embarazo, los movimientos fetales son diferentes y se pueden apreciar claramente las rodillas, codos y puños del bebé. Los bebés tienden a moverse más a ciertas horas del día ya que alternan periodos de sueño con periodos de alerta. Suelen estar más activos entre las 9 de la noche y la 1 de la madrugada debido a los cambios en los niveles de azúcar de la sangre. También suelen responder a caricias y a sonidos. Algunos bebés se mueven más que otros.
  • Dolor de espalda: La espalda puede resentirse por el peso adquirido en los últimos meses, por los cambios hormonales, por la relajación de la musculatura abdominal, por el aumento en la curvatura de la columna vertebral, por el sedentarismo y por otros factores. Para aliviarlo es aconsejable mantener una postura erguida y sentarse bien, dormir de lado con una almohada entre las piernas, evitar cargar objetos pesados y calzar zapatos cómodos de tacón bajo.
  • Sangrado de encías: Aproximadamente la mitad de las embarazadas padecen molestias en las encías, con inflamación y sangrado. Se deben a cambios hormonales y desaparecen después del parto.
  • Aumento del tamaño mamario.
  • Congestión y sangrado nasal: Los cambios hormonales también afectan a las mucosas de la nariz, que se inflaman y pueden sangrar con mayor facilidad. Durante el embarazo es preferible no utilizar descongestivos nasales y optar por suero salino u otros métodos naturales. También es aconsejable emplear un humidificador para mantener un grado adecuado de humedad en el ambiente.
  • Cambios en el flujo vaginal: La presencia de un ligero flujo vaginal de aspecto blanquecino o transparente es normal durante el embarazo. Ayuda a prevenir infecciones en la zona. Si resulta incómodo, puede utilizarse una compresa. No deben utilizarse tampones ya que podrían introducir gérmenes en la vagina.
  • Crecimiento del pelo: Los cambios hormonales potencian el crecimiento capilar y del vello corporal. El cabello se engrosa y puede aumentar la cantidad de vello en cara, brazos y espalda.
  • Cefalea (dolor de cabeza): Para tratar el dolor de cabeza durante la gestación no se deben tomar Aspirina ni ibuprofeno.
  • Acidez de estómago y estreñimiento: El aumento de los niveles de la hormona progesterona durante el embarazo favorece la relajación del músculo que cierra la comunicación entre el esófago y el estómago. Este músculo, en condiciones normales, mantiene en el estómago tanto los ácidos como la comida; al relajarse permite el paso de ácidos y comida hacia el esófago lo que se conoce como reflujo gastro-esofágico o acidez de estómago. Para reducir las molestias del reflujo gastro-esofágico se recomienda realizar comidas frecuentes y poco abundantes durante el día, evitar los alimentos grasos, ácidos y picantes y evitar comer en posición tumbada. También se puede elevar la almohada al dormir.
  • Hemorroides: Las hemorroides son varices en el ano que pueden aumentar de tamaño durante el embarazo, produciendo picor y molestias. Para su alivio son recomendables los baños de asiento con agua tibia. También se debe evitar el estreñimiento, dado que aumenta las molestias de las hemorroides. Siempre se debe consultar con el médico antes de utilizar pomadas anti-hemorroidales.

Cambios en la piel

Durante el segundo trimestre de embarazo se produce un aumento de melanina que puede provocar la aparición de manchas pardas o marrones en la zona facial, también conocido como cloasma o melasma. El aumento de melanina que se produce durante el embarazo puede hacer que aparezcan manchas pardas en la cara (cloasma), sobre todo en el puente de la nariz, mejillas, labio superior y cuello, y una línea oscura (línea nigra) desde debajo del ombligo hasta el vello púbico, que no desaparecerán hasta después del parto.

Otro cambio en la piel muy característico de esta etapa de embarazo es la aparición de una línea oscura desde debajo del ombligo hasta el vello público. Este tipo de cambios en la piel son muy comunes en las embarazadas y suelen desaparecer tras el parto. Durante el embarazo, la piel es más sensible al sol por lo que se deben utilizar cremas fotoprotectoras con pantalla solar de al menos 30 al salir a la calle, aunque el día no sea muy soleado.

Además, no nos podemos olvidar que se trata de una época en la que el vientre, los pechos y el resto del cuerpo crece de forma rápida, lo que tiende a la aparición de estrías del embarazo por la expansión de la piel. También es el momento en el que pueden aparecer estrías (pequeñas líneas rojizas en abdomen, muslos y mamas) debido a la expansión de la piel. Es muy importante utilizar cremas antiestrías para prevenir las estrías en el embarazo y para cuidar e hidratar la piel en todo momento.

Arañas vasculares y varices: Son debidas al aumento del volumen de la sangre en el torrente circulatorio y a la lenta circulación en las piernas. La sangre tiende a acumularse y quedar retenida en los miembros inferiores por la compresión ejercida por el útero, provocando dolor e hinchazón en las venas. En general suelen desaparecer unos meses después del parto. Para prevenirlas y evitar que empeoren es recomendable movilizar las piernas, elevarlas cuando se esté sentada, llevar medias de descanso de compresión fuerte especiales para embarazadas, no llevar ropa demasiado ajustada y utilizar un calzado cómodo, con no más de 4 o 5 cm.

Otros síntomas y problemas comunes

  • Problemas circulatorios: En esta época tanto el útero como los senos tienden a crecer. Los cambios en la circulación pueden ocasionar mareos. No se trata de mareos o náuseas del embarazo como en el primer trimestre, sino que debido a la circulación puedes tener pequeños mareos.
  • Problemas gástricos: Entre los diferentes problemas gástricos durante estos meses de embarazo se pueden dar acidez de estómago o incluso estreñimiento. Esto se debe al aumento en los niveles de la hormona de la progesterona, la cual provoca que el músculo entre el esófago y el estómago se relaja, produciendo una mayor acidez.
  • Calambres y hemorroides: En este caso se pueden dar desde calambres hasta arañas vasculares y varices. Esto es debido al aumento de sangre en el torrente circulatorio. Siguiendo la línea con problemas circulatorios, durante el segundo trimestre de embarazo también pueden aparecer hemorroides. Se tratan de varices en la zona anal que suelen aumentar durante el embarazo y que pueden producir picor y molestias.
  • Flujo vaginal: Durante las diferentes etapas del embarazo es muy común la presencia de un ligero flujo vaginal de color blanco o transparente. Este tipo de flujo es necesario para la prevención de infecciones en la zona de la vagina.
  • Infecciones de orina: A lo largo del embarazo, las infecciones de orina son muy comunes.

Pruebas y análisis durante el segundo trimestre

Sea cual sea la etapa del embarazo que estés disfrutando, siempre debes seguir los consejos médicos, así como realizar todas las pruebas médicas que te toquen en función de la semana de embarazo en la que te encuentres. La mayoría de pruebas del segundo trimestre de embarazo se hacen por la Seguridad Social. Por lo que no hay que preocuparse por nada, tan solo deberás seguir los pasos que te vayan indicando los médicos. Los análisis en el segundo trimestre del embarazo suelen ser muy comunes. Pues son necesarios para recoger un hemograma, despistaje de diabetes gestacional mediante la prueba de O ‘Sullivan, análisis y sedimento de orina, así como análisis de sangre para determinar la alfafetoproteína, estriol, la gonadotropina coriónica humana total o la inhibida A. De esta forma se conocen los diferentes indicadores de una buena salud durante esta etapa del embarazo. Además, estos análisis de sangre y otros residuos orgánicos son necesarios para la detección de anomalías.

Las pruebas más comunes son:

  • Ecografías: A partir de la semana 20 del embarazo se suele realizar la ecografía morfológica. Mediante esta prueba se visualizan y evalúan los órganos del bebé, así se pueden detectar posibles anomalías físicas. En los embarazos normales o de bajo riesgo, hacia la semana 20 de la gestación se realiza la ecografía morfológica que es, probablemente, la más importante de todo el embarazo ya que evalúa uno por uno todos los órganos del bebé para detectar posibles anomalías físicas. En esta ecografía, si la posición del feto lo permite, se puede conocer el sexo del bebé. No obstante, en cada mujer y según el transcurso del embarazo, el médico o el ecografista pueden decidir si se necesita realizar más exploraciones. Las ecografías 3D y 4D (en 3 y 4 dimensiones) no han demostrado ninguna ventaja respecto a la ecografía convencional 2D (en 2 dimensiones).
  • Amniocentesis: Esta prueba de diagnóstico prenatal se lleva a cabo entre las semanas 15 y 20 del embarazo, es decir, en el segundo trimestre. Mediante esta prueba se extrae una pequeña muestra del líquido amniótico de la bolsa del bebé para detectar cualquier problema genético o de cromosomas en el feto. La amniocentesis es una técnica invasiva de diagnóstico prenatal en la que se extrae una pequeña muestra del líquido amniótico del abdomen de una mujer embarazada para detectar si existe algún problema con los genes o los cromosomas del feto. El momento para su realización es entre las semanas 15 y 20 del embarazo. No es una prueba obligatoria; se ofrece para proporcionar un diagnóstico de certeza a las embarazadas con riesgo alto o con gran ansiedad ante posibles anomalías, pero su realización es totalmente voluntaria y precisa el consentimiento informado de la embarazada.
  • Despistaje de diabetes gestacional: Para el despistaje de la diabetes gestacional, a todas las embarazadas se les realiza la prueba de O’Sullivan. Se suele realizar entre las semanas 24 y 28 del embarazo, aunque en mujeres de alto riesgo se debe realizar en la primera visita. Cuando, en mujeres de alto riesgo para diabetes gestacional, el resultado de la prueba de O’Sullivan realizado al principio del embarazo es normal, debe repetirse entre las 24 y 28 semanas para confirmar el diagnóstico. La prueba de O’Sullivan consiste en tomar una bebida muy azucarada (contiene 50 g. de azúcar) y realizar un análisis de sangre una hora después de beberla. Cuando los valores están alterados (niveles ≥ 140 mg/dL o 7,8 mmol/L), se debe realizar una sobrecarga oral con 100g de glucosa (Test de Tolerancia Oral a la Glucosa) y determinar el azúcar en sangre a la hora, a las 2 horas y a las 3 horas.
  • Análisis de sangre: Análisis de sangre para determinar la alfafetoproteína, el estriol, la gonadotropina coriónica humana total y la inhibina A. Este análisis se denomina prueba triple o cuádruple en función de si se determinan las tres primeras pruebas o las cuatro.

En función del tipo de embarazo y los diferentes riesgos, los médicos siempre podrán aconsejarte la realización de otras pruebas. Siempre hay que recordar que cada embarazo y cada cuerpo es un mundo. Por lo que es mejor evitar todo tipo de comparaciones con tus amigas, tu hermana o tu cuñada.

Imágenes del ultrasonido de un bebé.

Desarrollo del bebé en el segundo trimestre

  • Semana 14: En la semana 14 de gestación, la mujer se siente mucho más relajada y feliz, ya que los síntomas molestos del principio del embarazo desaparecen y el riesgo de aborto espontáneo disminuye considerablemente. El feto de 14 semanas ya ha adquirido una apariencia más humana y los futuros padres podrán ver su rostro y todas las partes del cuerpo en una ecografía. Además, en esta semana se inicia el segundo trimestre de gestación. Por tanto, es el momento ideal para compartir la noticia del embarazo con familiares y amigos, en caso de no haberlo hecho todavía.
  • Entre las semanas 16 y 20: El bebé puede parpadear y su corazón y su sistema circulatorio están completamente formados. Aparecen las huellas dactilares en los dedos de las manos y de los pies. Los rasgos de la cara ya están formados. El sistema nervioso está empezando a funcionar y sus órganos reproductores y genitales están completamente formados.
  • Entre las semanas 21 y 27: El bebé puede chuparse el pulgar, tragar, estirarse y gesticular con la cara; puede, incluso, fruncir el ceño. Se empiezan a desarrollar las papilas gustativas de la lengua y puede distinguir entre sabores dulces y amargos. Sus retinas ya son sensibles a la luz y también puede oír. Le empieza a crecer el pelo en la cabeza, en las cejas y en las pestañas, y el lanugo (un vello fino y suave) le cubre los hombros, la espalda y las sienes. Este vello protege al bebé y se elimina, habitualmente, en su primera semana de vida. Su piel está recubierta de una grasa blanquecina (vernix caseosa) que le protege de la exposición al líquido amniótico y que se elimina antes del parto. Es el momento en que la madre suele comenzar a percibir claramente sus movimientos, cada vez más fuertes y frecuentes. Responde a los sonidos moviéndose o aumentando sus pulsaciones; a partir de este momento se le puede hablar o cantar. Estos sonidos le calmarán después de nacer. Su piel es de color rojizo, está arrugada, y se le pueden ver las venas a través de la piel. Ya puede abrir los ojos. Va adquiriendo grasa corporal para mantener su temperatura y está en marcha el desarrollo de los dientes. El oído interno está completamente desarrollado por lo que el bebé ya tiene desarrollado también el equilibrio y puede percibir su orientación en el útero. Al final del sexto mes el bebé mide unos 30 cm. y pesa entre 600 y 900 gr.

Señales de alerta

Es importante estar atenta a ciertas señales que podrían indicar complicaciones y requerir atención médica inmediata:

  • Fiebre igual o superior a 38°.
  • Dolor de cabeza muy intenso.

Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica.

Otros posibles dolores durante el segundo trimestre

Además de los síntomas y cambios comunes, existen otros dolores que pueden surgir durante el segundo trimestre:

  • El feto hace movimientos de flexión y extensión de las extremidades de su cuerpo y eso puede producir dolor en ciertas partes del abdomen. En mujeres delgadas, con poca grasa (panículo adiposo) en la pared abdominal se notarán más estos movimientos...
  • Son contracciones involuntarias y dolorosas que afectan sobre todo a las pantorrillas y a los músculos del peroné. Aparecen a partir de la segunda mitad del embarazo y con más frecuencia por la noche. Su aparición o empeoramiento durante el embarazo está relacionado con el aumento de presión en las venas rectales, causado por la compresión del útero sobre el retorno venoso y la disminución del tono de la pared venosas debido al aumento de la progesterona. Las hemorroides, además se agravan por el estreñimiento característico de la gestación...
  • Los gases son síntomas muy molestos y a veces muy dolorosos. Se deben a la compresión por parte del útero de las asas intestinales. El útero, además, al ir creciendo, desplaza el intestino hacia arriba y a los lados, lo que, acompañado de la compresión que ejerce, favorece la aparición de gases...
  • Aparece a partir del segundo trimestre del embarazo y es una acidez a nivel del esófago (detrás del esternón) que a veces sube hasta la garganta. Esta acidez llega a producir molestia e incluso dolor en muchas embarazadas llegando a despertarlas por la noche. La pirosis se debe al reflujo de del alimentos del estómago hacia el esófago...
  • Es la aparición de hongos (lo más frecuentes son las "cándidas") en la vagina. Los hongos que con más frecuencia causan infección son la Candida albicans y por eso estas infecciones reciben el nombre de "candidiasis". Esta infección se acompaña de flujo abundante y espeso como "yogurt cortado", picor, ardor y en muchas ocasiones dolor y sangrado...
  • La infección urinaria es la complicación más frecuente del embarazo. El 2% de la embarazadas sufren cistitis o infección vesical. Se caracteriza por dolor por encima del pubis (suprapúbico), dolor al orinar (disuria) y aumento de la frecuencia en las micciones...
  • Se caracteriza por la aparición brusca de dolor en un lado del abdomen o de la región lumbar, que produce sensación de quemazón o pinchazos de forma intermitente porque aparece y desaparece espontáneamente. Se suele irradiar a los genitales y a la parte baja de la espalda...
  • Es una entidad poco frecuente en la que el útero se incarcera o queda ocluido en el orificio del hueso sacro durante el segundo trimestre de gestación cuando se encuentra flexionado hacia atrás (en retroversión), pasando de ser un órgano pélvico a ser abdominal...
  • Es la degeneración o necrosis de un mioma uterino ya existente. En el embarazo aumenta el tamaño de los miomas y se producen más infartos hemorrágicos dentro de ellos. Se presenta como un dolor abdominal difuso y a veces severo...
  • Se denomina "anejos" a los ovarios y las trompas. Estos anejos pueden sufrir torsiones y ser muy dolorosas. Generalmente son debidos a la torsión de quistes en los ovarios...
  • Los signos de apendicitis en una embarazada se ven disminuidos y la irritación peritoneal es menor. Si embargo, siempre aparece aumento de los glóbulos blancos en sangre (leucocitosis) y el llamado "Signo de Bryant" (el dolor no se desplaza a la izquierda cuando la paciente pasa de estar tumbada boca arriba a de lado)...
  • La motilidad de la vesícula biliar está disminuida debido al aumento de la progesterona y a la compresión del útero por lo que son más frecuentes los cólicos biliares en las embarazadas. El dolor es de comienzo brusco en la región alta del abdomen (epigastrio) y se irradia hacia el lado derecho (hipocondrio derecho), a la espalda y a la escápula...
  • Dolor abdominal crónico acompañado de náuseas, vómitos, distensión abdominal, falta de defecación y útero relajado en el momento del dolor.
Bebé en el vientre materno.

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