¿Qué Revisa la Matrona en el Control Prenatal?

El embarazo es una etapa de grandes cambios en el cuerpo de la mujer. No sólo es importante cuidarse durante el embarazo, sino también después del parto.

Si tu embarazo, aunque deseado, es inesperado, y no has podido realizar una consulta preconcepcional, lo normal es que no conozcas al ginecólogo que te va a controlar la gestación.

En general, el primer especialista al que debes acudir cuando te enteras o sospechas que puede estar embarazada es al médico de atención primaria. Ellos van a ser los que te soliciten las pruebas pertinentes tanto ecográficas como analíticas. O bien quienes te remitan a otros especialistas si es preciso.

El especialista que va a seguir el control de tu gestación puede ser, en función del sistema sanitario que domine en tu ciudad, o la matrona o el obstetra, también llamado tocólogo o ginecólogo especialista de los embarazos y el parto. En el caso que presentes alguna enfermedad previa al embarazo o bien durante la gestación surja algún problema fetal o materno, te derivarán a un obstetra en un centro especializado o en un hospital.

Independientemente que el embarazo lo esté vigilando un obstetra, siempre es preciso el seguimiento en paralelo con la matrona. También te preparará para el parto y la lactancia materna, puesto que la matrona también te va a dar consejos sobre estos temas y vas a poder compartir tus dudas con otras mujeres que están en la misma situación que tú, en estado de buena esperanza.

Por otro lado, en algunos centros el control ecográfico se realiza en la misma consulta obstétrica. Lo más importante es que conozcas los pasos para no perder ni una semana del control obstétrico necesario para tu bebé.

Muchas embarazadas experimentan molestias como dolor de espalda, hinchazón, dificultades para dormir o incluso ansiedad. A medida que el bebé crece y el útero se expande, es normal experimentar diversas molestias, entre ellas, molestias o dolor en la zona de las costillas.

Las ecografías que se realizan en el embarazo son fundamentales para el seguimiento adecuado de la gestación. Suponen momentos inolvidables para los futuros padres. Durante el embarazo, la matrona o el médico pueden recomendarnos una serie de pruebas para confirmar que el bebé se desarrolla con normalidad.

La mujer decidirá si quiere hacérselas o no. No hay que someterse a ningún procedimiento con el que no nos sintamos cómodas. Comprender qué son esos procedimientos, por qué nos han aconsejado una u otra prueba y qué nos dirán de nuestro bebé, nos ayudará a tomar una decisión con conocimiento de causa.

¡El test de embarazo es positivo! Inmediatamente, acudes a tu ginecólogo y en esa primera visita te dirá la fecha probable de parto (si ya no la recuerdas, puedes saberla con nuestra calculadora de la fecha de parto).

Lo normal es hacerse el test unos días después de que hayas notado que no te ha venido la regla. Hacerlo antes tiene el riesgo de que falle. Comprueba de cuantas semanas estás embarazada con nuestra calculadora. “Una vez que el test de embarazo es positivo, y si la paciente no presenta síntomas de alarma como sangrado abundante o dolor abdominal intenso, lo recomendable es que sea valorada en consulta de Obstetricia entre semana 8 y 9 de embarazo, para iniciar el control gestacional y valorar si se trata de un embarazo de bajo o alto riesgo.

Cuando tengas tu primera cita con el ginecólogo u obstetra, sigue este consejo: en los días previos anota todas las duda que tengas.

En esta primera consulta, lo primero que te preguntará tu médico es cuando tuviste tu última regla. Con ese dato sabrá de cuántas semanas estás embarazada y que día sales de cuentas. Es decir, cuál será tu fecha probable de parto. "Se calcula contando 40 semanas desde la fecha de la última regla.

En tu primera cita ginecológica también se elabora la historia médica. Tu médico te preguntará por alergias, si tienes alguna enfermedad o sigues un tratamiento médico, operaciones prevista y, por supuesto, si es tu primer embarazo y si tienes más hijos. "Es muy recomendable si así lo desea. Es también parte fundamental del embarazo y va a acompañar a la gestante durante meses. Además, en ocasiones debemos conocer también sus antecedentes y es importante que también resuelva sus dudas respecto al embarazo".

¿Sabes cuál es tu índice de masa corporal (IMC)? Es en ese momento cuando el médico te prescribirá una analítica. También te citará para la primera ecografía, en la semana 12, "Se valorará el riesgo de que el bebé tenga algún problema genético", comenta la Dra. Ana Delgado. Pero algunos ginecólogos realizan una cuando la mujer acude a su primera consulta obstétrica.

Para finalizar esa primera cita, tu ginecólogo te dará unas pautas, como nos indica la Dra. Prevenir contagios: Si tienes contacto con niños menores de dos años,se recomienda lavarse las manos tras cambiar un pañal y no compartir los cubiertos para evitar el contagio de Citomegalovirus, una infección leve en adultos pero peligrosa para el embarazo.

Cuando la fecha probable de parto esté cerca, te harán una prueba que consiste en la obtención de muestras vaginales para averiguar si eres portadora de una bacteria llamada estreptococo del grupo B (EGB).

A lo largo del embarazo tu médico te recomendará hacer varios análisis de sangre y de orina para comprobar cómo está tu salud y la de tu hijo. En el embarazo, realizar controles médicos regulares es crucial para garantizar el bienestar tanto de la madre como del bebé.

Una de las pruebas más comunes y fundamentales es el test de O'Sullivan para detectar y diagnosticar la diabetes gestacional.

Consulta prenatal y lo que pasará la primera vez | Reina Madre

Revisiones y Pruebas Durante el Embarazo

Las revisiones y pruebas que realiza la matrona durante el control prenatal son esenciales para asegurar un embarazo saludable. Estas se dividen en trimestres, cada uno con sus propias evaluaciones y análisis.

Primer Trimestre

Durante el primer trimestre, las pruebas se centran en:

  • Captación y solicitud de analítica inicial.
  • Cumplimentación de la historia clínica con especial énfasis en los antecedentes gineco-obstétricos (patología obstétrica, ginecológica, mamaria y anticoncepción).
  • Grupo Rh + EAI.
  • Hemograma.
  • Ferritina.
  • Glucemia basal.
  • TSH.
  • Serologías: HIV, HVB, HVC, Lues, Toxoplasma, Rubeola.
  • Consulta + Eco datación.
  • Reevaluar factores de riesgo y riesgo obstétrico.
  • Resultados analítica de 1er trimestre.
  • Información sobre diagnóstico prenatal.
  • Ecografía para datar gestación, vitalidad y valorar multiplicidad.
  • Configuración del PLAN DE CITAS general de todo el embarazo acorde a la FUR corregida por ecografía.
  • Extracción analítica.

Se deben realizar las siguientes pruebas:

  • Grupo sanguíneo y Rh: Se realiza para que el médico sepa cuál es nuestro grupo sanguíneo, por si necesitamos una transfusión de sangre durante el embarazo o el parto. Determinar el factor Rh también es importante para detectar una posible incompatibilidad de Rh entre la mujer embarazada y su bebé.
  • Test de Coombs indirecto: Se realiza a todas las pacientes independientemente de su Rh.
  • Hemograma (leucocitos, plaquetas, hematocrito/ hemoglobina).
  • SEDIMENTO DE ORINA: Glucosuria. Proteinuria. Bacteriuria, leucocituria y/o nitritos +. Hematuria.
  • Serología:
    • RUBEOLA: Se mide IgG específica en suero para ver si la mujer es inmune o no a la rubeola.
    • SÍFILIS.
    • TOXOPLASMOSIS: Se mide IgG y IgM específicas.
    • HEPATITIS B y C.
    • VIH: Se mide IgG específica antiVIH (sensibilidad alta.
  • Cribado o prueba combinada del primer trimestre (Triple screening): Consiste en un análisis de sangre, que se realiza entre la semana 9 y 11, mediante el cual se miden dos marcadores bioquímicos ( PAPP-A y Beta-HCG,fracción libre) presentes en la sangre de la mujer embarazada, y la translucencia nucal (TN) un marcador ecográfico que consiste en la medición del acumulo fisiológico de líquido en la nuca del feto.

ECOGRAFíA PRIMER TRIMESTRE: Identificar el número de fetos y su vitalidad.

Segundo Trimestre

En el segundo trimestre, se realizan las siguientes acciones:

  • Consulta.
  • Evolución del embarazo.
  • Reevaluación del riesgo.
  • Exploración: peso, TA.
  • Anti D sin Rh (-).
  • Reevaluar factores de riesgo y riesgo obstétrico.
  • Resultados analítica de 2º trimestre.
  • Exploración: peso, TA.

Las pruebas incluyen:

  • Hemograma (leucocitos, plaquetas, hematocrito/ hemoglobina).
  • Cribado de diabetes gestacional:
    • Test de O´Sullivan (sobrecarga oral con 50 g de glucosa).
    • Test screening, se realizará entre las 24-28 semanas. En caso de que los niveles obtenidos estén al límite o superen los deseados, se realiza la prueba TTOG (Test de Tolerancia Oral a la Glucosa), que consiste en una sobrecarga oral con 100 g de glucosa.
  • SEDIMENTO DE ORINA: Glucosuria. Proteinuria. Bacteriuria, leucocituria y/o nitritos +. Hematuria.
  • Prueba sérica del segundo trimestre. Consiste en un análisis de sangre entre la semana 15 y la 20. Indica la probabilidad de tener un bebé con síndrome de Down u otras anomalías cromosómicas. Esta prueba detecta sustancias en la sangre de la madre que proceden del feto y la placenta, entre ellas la alfafetoproteína (AFF), la gonadotropina coriónica humana (GCh) y la inhibina A.

Tercer Trimestre

Durante el tercer trimestre, las revisiones se enfocan en:

  • Consulta.
  • Evolución del embarazo.
  • Reevaluación del riesgo.
  • Exploración: peso, TA.
  • Consulta.
  • EGB.
  • Vacunación Tosferina.
  • Reevaluar factores de riesgo y riesgo obstétrico.
  • Resultados analítica de 3er trimestre.
  • Exploración: peso, TA.
  • Consulta preparto.
  • Consulta.
  • M. Hamilton.
  • Evolución del embarazo.
  • Resultado EGB.
  • Exploración: peso, TA.

Las pruebas a realizar son:

  • Hemograma (leucocitos, plaquetas, hematocrito/ hemoglobina).
  • STREPTOCOCO GRUPO B: No existe evidencia científica de su uso como prueba de screening. El uso empírico se justifica actualmente porque el 50% de RN de madres portadoras nacen colonizados, y de ellos 1-2% desarrollan infección grave.
  • SEDIMENTO DE ORINA: Glucosuria. Proteinuria. Bacteriuria, leucocituria y/o nitritos +. Hematuria.

Revisiones Postparto

Tras el parto, es crucial no olvidarse de una misma y seguir todas las pautas que indique tu ginecólogo. En el siguiente artículo te vamos a informar de las revisiones que debes tener en cuenta en esta nueva etapa que empiezas como mamá. Dependiendo del tipo de parto que hayas tenido, el tiempo que debe transcurrir puede ser distinto. Por ejemplo, en el caso de realizar una cesárea, se puede recomendar acudir al ginecólogo entre los 7 y 14 días después del parto para retirar los puntos.

En la primera revisión ginecológica tras el parto te recomendamos que lleves anotadas todas las dudas y preguntas que tengas. Es normal que en esta primera visita al ginecólogo tengas muchas dudas acerca de cuándo volver a tener relaciones sexuales, qué tipo de anticonceptivos son más adecuados para ti, dudas sobre la lactancia, etc.

El ginecólogo palpará la zona del abdomen y revisará la altura y el tamaño del útero mediante un tacto vaginal, para comprobar que éste se ha contraído. El canal vaginal y los también se revisarán. También es posible que el ginecólogo solicite una citología ginecológica para comprobar el estado del cuello uterino.

Las hemorroides son un tipo de complicación muy frecuente durante el embarazo y el parto, y pueden llegar a ser muy incómodas debido al dolor asociado, estreñimiento, sangrado, etc. El estado de las hemorroides suele mejorar tras el parto porque se incrementa la circulación sanguínea de la zona perineal.

Los músculos del suelo pélvico, músculos que ayudan y regulan la continencia urinaria, también se analizarán en esta revisión ginecológica. El análisis de esta zona es importante ya que puede producirse incontinencia urinaria debido a la distensión aparecida en los músculos durante el embarazo. En aquellos casos más graves, se recomendará acudir a un tratamiento de fisioterapia especial para realizar unos ejercicios específicos que ayuden a fortalecer de nuevo esta zona.

En el caso de la inspección de las mamas se examinará la zona de los pezones para detectar posibles heridas o grietas a causa de la lactancia. También puede ser necesario, además de una revisión ginecológica, solicitar una analítica de sangre o un análisis de orina. Con este tipo de análisis se pretende controlar que no haya ningún tipo de anemia o infección.

Los trastornos psíquicos después del parto también se deben tener en cuenta. Algunos síntomas como la irritabilidad o el llanto en la madre son normales debido al cansancio físico y a los cambios hormonales que experimenta la mujer tanto en el embarazo como en el parto.

En el tema de las relaciones sexuales, tienes que tener en cuenta que es normal que aparezca una disminución importante de la líbido a causa de la nueva condición como madre. Es decir, el estar más concentrada en la atención que pueda necesitar tu hijo, la falta de sueño, el haber incrementado el trabajo y la atención familiar, etc. seguramente haga que disminuya la atención por otras cosas, como puede ser por ejemplo el tema de las relaciones sexuales.

No solo la revisión ginecológica tras el parto es importante a tener en cuenta. No te olvides de acudir a otros especialistas como el endocrino, el dermatólogo, el oftalmólogo, etc. Los cambios hormonales que experimenta la mujer durante el embarazo pueden afectar también en la estimulación de melanina. También pueden aparecer en la piel determinadas manchas de color café con leche. Estas manchas suelen desaparecer en los primeros meses tras el parto, sin tener que realizar ningún tipo de tratamiento específico.

Los trastornos de la vista como la miopía, pueden empeorar durante el embarazo. El embarazo en si no produce miopía, pero sí puede empeorar en el caso que exista, debido a los cambios hormonales. El embarazo produce cambios en los componentes de la saliva, con la consecuente posible aparición de caries. En cualquier caso, se recomienda visitar al dentista durante el embarazo y realizarse revisiones de forma periódica, por ejemplo, durante cada trimestre de embarazo.

La mayoría de mamás desean volver a recuperar su peso lo antes posible, sin embargo, se desaconseja realizar dietas severas justo después del parto. Generalmente, tras 4 o 5 meses del parto, se empieza a recuperar de nuevo la silueta. Debido al crecimiento del abdomen en tamaño y peso, la columna puede ir modificándose para intentar compensar el peso del abdomen. Ello se puede traducir en una serie de molestias y dolor en la espalda, especialmente en la zona lumbar. Los problemas asociados a la espalda también pueden aparecer tras el parto, puesto que se produce una descompensación de peso de forma muy rápida.

Tras el parto, empieza una nueva etapa para la mamá. Tal y como se ha comentado en los puntos anteriores, es muy importante no olvidarse de una misma y seguir todas las pautas que indique tu ginecólogo. ¿Tienes alguna duda?

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