La llegada de un hijo es una experiencia transformadora para cualquier persona. Aunque históricamente se ha centrado el foco en el impacto emocional y físico que el nacimiento tiene en las madres, el proceso de convertirse en padre también trae consigo una serie de cambios profundos en los hombres.
En este artículo, exploraremos cómo la paternidad afecta emocionalmente a los hombres y desglosaremos los cambios psicológicos y emocionales que suelen atravesar en este proceso.
Fuente: SerPadres.es
La Primera Reacción: Alegría, Confusión y Agobio
Cuando un hombre se entera de que será padre, la primera reacción suele ser una mezcla compleja de emociones. Por un lado, está la alegría y la emoción de formar parte de una nueva etapa en la vida, el deseo de cuidar, proteger y ser testigo del crecimiento de una nueva vida. Es natural que surjan preguntas como: ¿Seré un buen padre? ¿Podré ofrecer estabilidad emocional y económica? ¿Estoy preparado para los sacrificios que implica la crianza?
La llegada de un hijo puede llevar a los hombres a reevaluar sus prioridades, sus valores y, en muchos casos, su identidad personal. No solo están dando la bienvenida a una nueva vida, sino también a una nueva versión de sí mismos: la del padre.
Estableciendo el Vínculo Emocional y Adaptándose a la Nueva Rutina
Uno de los desafíos más significativos para los hombres en los primeros meses de vida de un bebé es establecer un vínculo emocional con su hijo. Mientras que las madres suelen tener una conexión inmediata gracias al embarazo y al parto, para muchos padres, la relación con el bebé se construye de forma más gradual.
Además, el cambio drástico en la rutina puede resultar impactante. Los hombres se enfrentan al agotamiento físico y emocional que viene con las noches sin dormir, las nuevas responsabilidades y, a menudo, la sensación de estar en un terreno desconocido.
Fuente: clinicasabortos.mx
También es común que algunos hombres experimenten sentimientos de exclusión, especialmente si la atención del bebé está más centrada en la madre durante los primeros meses. Esta experiencia puede ser difícil de articular y, en algunos casos, puede generar tensiones en la pareja.
El Impacto Psicológico de la Paternidad
Uno de los aspectos menos discutidos de la paternidad es el impacto psicológico que esta tiene en los hombres. Aunque no es tan reconocido como la depresión posparto en las madres, los padres también pueden experimentar problemas emocionales después del nacimiento de un hijo.
- Ansiedad: Muchos hombres sienten una gran presión para asumir el rol de proveedor, lo que puede generar ansiedad constante.
- Sentimientos de culpa: Algunos padres se sienten culpables por no pasar suficiente tiempo con sus hijos debido a las exigencias laborales.
El Rol del Hombre ante el Aborto
Cuando se habla del aborto, existe una tendencia a dejar olvidada a la figura del hombre en este proceso. Evidentemente, los hombres no tienen una experiencia directa, corporal, como puede experimentar una mujer con el aborto. Por todo ello, pueden pasar por estados de sentimientos ambivalentes entre la aflicción y el alivio o la satisfacción de la decisión tomada.
Como hemos ido viendo, el aborto está influido por múltiples variables, cada proceso es distinto y se vive de una forma subjetiva. Es ciertamente difícil hacer una generalización al respecto.
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Trauma Post-Aborto: Estudios y Hallazgos
El trauma post-aborto se refiere a las reacciones emocionales, psicológicas y fisiológicas que algunas mujeres pueden experimentar tras un aborto inducido, aunque su existencia con diagnóstico médico es objeto de controversia.
Numerosos trabajos han estudiado las posibles secuelas que la práctica del aborto provocado puede ocasionar en las mujeres que lo sufren. Estas secuelas no deben considerarse como un síndrome, dado que el término síndrome se utiliza para describir un conjunto de signos y síntomas que cuando ocurren juntos indican la existencia de una enfermedad o trastorno específico.
En el caso del aborto, las distintas secuelas no aparecen conjuntamente en todos los casos, por lo que no es correcto hablar de síndrome sino de trauma post-aborto.
Todo trauma proviene de un shock emocional. En psicología el shock emocional es el resultado de un evento traumático que obnubila la facultad que tiene un individuo para hacer frente a las emociones que siente. El trauma post-aborto puede causar secuelas permanentes a corto y largo plazo. Se sabe que el choque emocional es uno de los factores que contribuyen al inicio de la depresión.
Los cambios a nivel biológico, emocional y mental de una mujer embarazada son muy importantes, pues toda mujer gestante tiene un auténtico tsunami emocional. Se ha encontrado que durante el embarazo su cerebro reduce su volumen en un 7%, lo que constituye una reestructuración cerebral similar a la que se produce durante la pubertad.
Experimenta también un aumento del tamaño de la glándula pineal y la sustancia gris en las áreas cerebrales relacionadas con las conductas maternales. Estos cambios se pueden comprobar en las imágenes de una resonancia magnética del cerebro de la mujer embarazada.
Estudios sobre el trauma post-aborto
A continuación vamos a mostrar una serie de estudios cualitativos y experimentales, de diversos investigadores, tanto en el ámbito europeo como en el iberoamericano.
- Estudio de Fergusson (2008): En las mujeres que han abortado voluntariamente, el riesgo de tener problemas de salud mental aumenta en un 30% en relación con las que no lo han hecho. Los trastornos de salud mental atribuibles al aborto inducido representan entre el 1,5% y el 5,5% de la totalidad de los trastornos mentales de las mujeres.
- Trabajo de Coleman: Las mujeres que abortaron voluntariamente llegan a tener un 81% más de probabilidades de padecer enfermedades mentales.
Tabla 1: Probabilidades de padecer enfermedades mentales según el estudio de Coleman
| Problema de Salud Mental | Probabilidad Aumentada |
|---|---|
| Ansiedad | 34% |
| Depresión | 37% |
| Alcoholismo | 110% |
| Consumo de marihuana | 220% |
Estudio de Coleman et al. (2017): El 23% de las encuestadas reconoció que el aborto había terminado con una vida humana.
Vivencias Post-aborto
En el período inmediatamente posterior al aborto inducido o quirúrgico, lo que marca la vivencia individual de las mujeres es la ambivalencia. Por un lado, existe una sensación de alivio ante la ansiedad y el miedo producido por la situación del embarazo no deseado, la presión del entorno social o la falta de apoyo por parte de éste. La maternidad proyectada era una experiencia como imposible de ser llevada a cabo, por lo que su terminación abrupta implica, entonces, un alivio.
Por otra parte, no obstante, los estudios muestran que las mujeres padecen un episodio de sufrimiento agudo, con distintos significados. Normalmente, la vivencia próxima al aborto está marcada por una desorientación vital. No obstante, la constelación emocional que más se reitera en los estudios cualitativos son las sensaciones de tristeza, pena y culpabilidad.
Para prácticamente todas la mujeres estudiadas, el aborto realizado constituye un secreto íntimo, un dolor profundo que no puede ser abiertamente liberado y compartido, tanto por la vergüenza como por el estigma que existiría sobre este tipo de actos, o ilegalidad en algunos países.
Si bien la historia personal de cada mujer puede haber evolucionado para mejor o peor después del aborto, su persistencia es patente en la vida psíquica de cada una de ellas, ya sea como una medida necesaria o como un error. Hay evidencia de procesos terapéuticos en los que esta persistencia puede ser mejor asimilada e integrada en la biografía, mediante el reconocimiento pleno de la personalidad del hijo y de la pérdida, y la paciente pueda perdonarse a sí misma.
