Se entiende por esterilidad el fracaso de la fertilidad, es decir, de la capacidad de reproducirse. Hablamos de esterilidad para referirnos a la incapacidad de una pareja para conseguir un embarazo cuando, después de un año de vida sexual activa sin ningún método anticonceptivo, no lo han logrado en mujeres menores de 35 años o después de 6 meses en mayores de 35 años. Se define la esterilidad de una pareja cuando, después de al menos un año de vida sexual normal y sin contracepción, no se ha conseguido ningún embarazo. Esta definición se apoya en estudios demográficos que muestran cómo el 84% de las parejas quedan embarazadas al cabo de un año de intentarlo.
Entre un 10 por ciento y un 15 por ciento de las parejas son estériles. En un 40-45 por ciento de los casos esta esterilidad es de origen masculino, mientras que un 60-65 por ciento es de origen femenino. Aproximadamente entre un 8 por ciento y un 10 por ciento de las ocasiones no se encuentra una causa aparente a la esterilidad.
La infertilidad es una causa común de preocupación en la población general y conocer sus causas es el primer paso para solventarla.
Tipos de esterilidad:
- Esterilidad primaria: cuando una pareja no consigue embarazo tras seis meses (si se es mayor de 35 años) o doce meses o más de relaciones sexuales habituales y sin protección alguna. Se considera que existe una esterilidad primaria cuando nunca se ha conseguido un embarazo.
- Esterilidad secundaria: afecta a aquellas parejas que sí han tenido algún embarazo previo y un parto con nacido vivo, transcurre al menos un año de vida sexual normal y sin contracepción sin la consecución de un nuevo embarazo.
- Infertilidad secundaria: aquella situación en la que, tras haber tenido hijos vivos, ocurren repetitivamente abortos o muertes intraútero de fetos.
Síntomas de la esterilidad
El principal síntoma es, evidentemente, la aparición de dificultades para lograr un embarazo después de un tiempo prolongado intentándolo. Pero, es importante tener en cuenta que muchas personas pueden tener problemas de fertilidad sin presentar ningún síntoma evidente.
Síntomas en mujeres
En el caso de las mujeres, muchos de los síntomas pueden estar relacionados, principalmente, con el ciclo menstrual y la ovulación.
- Ciclos menstruales irregulares: Periodos menstruales que son muy cortos, muy largos o ausentes, los cuales pueden ser indicativos de problemas ovulatorios.
Síntomas en hombres
Por otro lado, en el caso de los hombres, los síntomas de esterilidad a menudo están relacionados con la producción y la calidad seminal.
Causas de la esterilidad femenina
En cuanto a la esterilidad femenina, puede haber causas ováricas, tubáricas, uterinas y cervicales, así como causas inmunológicas.
Cuando se habla de esterilidad femenina, puede que el problema se encuentre en distintos niveles o esté causada por diversos factores. Así, en la mujer podemos encontrarnos las siguientes alteraciones:
- Factor ovárico: puede deberse tanto a alteraciones en la capacidad de ovular como a óvulos de mala calidad.
- Factor tubárico: problemas en las trompas de Falopio, dificultando o impidiendo el paso del óvulo y de los espermatozoides.
- Factor cervical: hace referencia al cuello uterino. Las alteraciones a este nivel dificultan e incluso impiden el paso de los espermatozoides hasta el útero.
- Factor uterino: como es la presencia de miomas, adherencia uterinas, malformaciones uterinas o un endometrio mal desarrollado.
La edad es un factor importante que puede influir en la fertilidad femenina. A medida que una mujer envejece, la calidad y cantidad de sus óvulos disminuyen gradualmente. Esto puede hacer que sea más difícil quedar embarazada y aumenta el riesgo de problemas durante el embarazo. En el caso de las mujeres, la probabilidad de embarazo mensual es solo del 5% a los 40 años, frente al 20% a los 30 años, según datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF).
Uno de los factores más comunes en la esterilidad femenina es la disfunción ovulatoria. Esto puede incluir la falta de ovulación o una ovulación irregular.
Tener anomalías uterinas congénitas, como el útero septado o el útero bicorne, puede afectar la capacidad del útero para mantener un embarazo.
La endometriosis es una condición en la que el tejido que normalmente reviste el útero (endometrio) crece fuera de él. La OMS define la endometriosis como una enfermedad crónica que afecta en gran medida a la calidad de vida de las pacientes. Cursa con dolor intenso durante la menstruación, las relaciones sexuales, al defecar o al orinar. Además, provoca dolor pélvico crónico, distensión abdominal, náuseas, fatiga y, en ocasiones, depresión, ansiedad e infertilidad. Esta última se produce como consecuencia de los probables efectos de la endometriosis en la cavidad pélvica, los ovarios, las trompas de Falopio o el útero.
Las trompas de Falopio tienen un papel muy importante en el proceso de la fecundación, ya que son el sitio donde el espermatozoide encuentra al óvulo.
Según la Sociedad Española de Fertilidad, el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP) es la patología endocrino-ginecológica más frecuente, presentándose en hasta un 10% de mujeres en edad reproductiva. Se trata de otra de las causas más frecuentes de infertilidad femenina. El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una condición en la que la mujer produce más hormonas masculinas (andrógenos) de las que debería. Esto cursa con el crecimiento de cavidades llenas de líquido, conocidas como quistes, en los ovarios. Afecta al 8-13% de las mujeres en edad reproductiva y se asocia a infertilidad femenina. Para ayudar en la ovulación, se pueden recomendar medicamentos como clomifeno, letrozol, metformina y gonadotropinas.
Los fibromas uterinos, también llamados miomas, son los tumores sólidos benignos más frecuentes en mujeres en edad reproductiva.
Las enfermedades autoinmunes son un grupo heterogéneo de patologías en las que el sistema inmunitario ataca los tejidos sanos propios como si fueran ajenos.
Los trastornos de la conducta alimentaria (TCAs) son trastornos psicológicos graves vinculados a la distorsión de la imagen corporal y la autopercepción. Las mujeres con un TCA avanzado suelen tener un índice de masa corporal (IMC) que se considera poco saludable. Las hormonas que regulan el ciclo menstrual son de tipo esteroideo y se requiere cierta cantidad de grasas para sintetizarlas. Si la ingesta calórica es mínima, no se pueden producir hormonas que regulen el ciclo hormonal y, por tanto, la menstruación cesa (amenorrea) y la capacidad para quedar embarazada se detiene.
Si las trompas de Falopio sufren daños, obstrucciones, desgarros, cicatrización o malformaciones congénitas, es posible que se complique mucho el proceso de embarazo.
El útero es un órgano muscular hueco situado en la pelvis. Es el sitio donde crece y se desarrolla el bebé durante el embarazo, por lo que resulta obvia su importancia a la hora de explicar la fertilidad femenina (o falta de ella).
Los desajustes del sistema endocrino, encargado de producir y liberar hormonas, son algunas de las causas principales de infertilidad femenina. Si hay problemas en el ciclo menstrual, en general también se detectan dificultades a la hora de liberar el óvulo en el momento idóneo.
La insuficiencia ovárica primaria es la causa más común de infertilidad femenina y afecta al 40% de las mujeres con problemas de infertilidad. Ocurre cuando los ovarios de una mujer dejan de funcionar antes de cumplir los 40 años; esto ocurre en 1-3% de las mujeres y aunque muchos tienen un origen desconocido puede deberse a enfermedad autoinmune o factores genéticos. En este sentido, un grupo del Centro de Investigación del Cáncer, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad de Salamanca, ha identificado una variante de un gen específico como responsable causal de dicha enfermedad.
Factor ovárico
Las alteraciones hormonales en el ciclo menstrual de la mujer pueden impedir la ovulación (anovulación), que se produzca en un momento inadecuado o que no se produzcan correctamente los óvulos.
El sistema endocrino es el encargado de controlar el ciclo ovárico, por lo que una alteración causada por estrés, obesidad, bajo peso, problemas en la glándula tiroides, medicación, etc. puede afectar al funcionamiento normal del ovario.
Para estudiar el ovario y la ovulación, se realizan ecografías y análisis hormonales en sangre para buscar patologías que justifiquen los problemas de fertilidad de la pareja.
Factor tubárico
El factor tubárico hace referencia a cualquier alteración o problema en las trompas de Falopio de la mujer. Esta parte del aparato reproductor tiene dos papeles fundamentales:
- Permitir el encuentro del óvulo y el espermatozoide para que ocurra la fecundación.
- Ayudar a que el embrión llegue hasta el útero, el lugar donde se produce la implantación y desarrollo de la gestación.
Por lo tanto, si las trompas de Falopio no cumplen su función, habrá esterilidad femenina. Esto ocurre cuando hay una obstrucción en ambas trompas, como puede ocurrir en casos de salpingitis, malformaciones, hidrosalpinx o endometriosis, entre otros.
Para diagnosticar un problema tubárico, es necesario hacer una histerosalpingografía (HSG). Se trata de una prueba fundamental en el estudio de la fertilidad femenina, ya que permite valorar si las trompas de Falopio son permeables. Con que una de ambas trompas sea permeable, es decir, no esté obstruida, podría producirse el embarazo.
Factor cervical
Si los espermatozoides no pueden atravesar el cérvix o cuello del útero, no podrán llegar hasta el óvulo y fecundarlo.
Por esta razón, crecimientos anormales en el cuello del útero, como pólipos o miomas, al igual que alteraciones en el flujo cervical, infecciones o inflamación del cérvix pueden ser causa de esterilidad en la mujer.
Cuando el especialista tiene sospecha de que este puede ser el motivo del problema de fertilidad, solicitará pruebas como el test postcoital, cultivos microbiologicos o una histeroscopia, por ejemplo.
Factor uterino
Las alteraciones en el útero, ya sean malformaciones uterinas o problemas en el endometrio, pueden ser causa de infertilidad al impedir la implantación o el desarrollo del embarazo a término.
Entre las alteraciones más frecuentes están la endometriosis, los miomas y los pólipos.
Causas de la esterilidad masculina
En el caso de los hombres, es fundamental, comprender los factores que pueden afectar al funcionamiento normal del aparato reproductor masculino, de manera que podamos encontrar la solución más adecuada a cada caso.
En cuanto a la esterilidad masculina, son también varios los factores que pueden provocarla. A continuación, se enumeran cada uno de ellos:
- Factor pretesticular: debido a alteraciones hormonales, los testículos no se han desarrollado o no pueden realizar su función.
- Factor testicular: problemas en los testículos, ya sea de forma congénita (desde el nacimiento) o por cualquier causa posterior.
- Factor postesticular: alteraciones en los conductos seminales, impotencia sexual o cualquier tipo de infección urinaria.
- Factor espermático: incluye cualquier problema que se produzca en los espermatozoides.
La baja producción de espermatozoides (oligozoospermia) o la ausencia completa de espermatozoides en el semen (azoospermia) son causas frecuentes de esterilidad. La calidad del seminograma entre los hombres de todo el mundo se ha reducido a la mitad en el último medio siglo, según una investigación internacional liderada por Hagai Levine, profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén y en la que participa España.
La calidad del semen es esencial para la fertilidad masculina.
Existen múltiples causas en la esterilidad masculina, como son las alteraciones endocrinas y cromosómicas, el varicocele, infecciones, estrés, diabetes, exposición a agentes ionizantes y factores inmunológicos.
Factor pretesticular
Se trata de problemas hormonales causados por una mala regulación endocrina. Un control hormonal inadecuado en el varón puede causar alteraciones en el desarrollo de:
- Testículos.
- Conductos seminíferos.
- Espermatogénesis (producción de espermatozoides).
- Aparato reproductor masculino en general.
Para detectar una causa hormonal de esterilidad masculina, habría que hacer un análisis hormonal en sangre.
Factor testicular
Este factor de esterilidad en el varón hace referencia a cualquier problema o defecto en los testículos, ya sea congénito o adquirido:
- Defectos congénitos: suelen deberse a una anomalía genética, como el Síndrome de Klinefelter.
- Defectos adquiridos: pueden deberse a medicamentos, drogas, infecciones, traumatismos o afecciones, como el varicocele o la orquitis.
Factor postesticular
Este tipo de esterilidad es debida a alteraciones o problemas en las vías seminales que deben atravesar los espermatozoides para salir al exterior una vez son producidos por los testículos: el epidídimo, los conductos deferentes y la uretra.
En este caso, la esterilidad puede deberse a infecciones, obstrucciones o traumatismos que impiden que ocurra la salida de los espermatozoides en la eyaculación.
Factor espermático
Es la causa más común de infertilidad o esterilidad masculina. Se produce por problemas en los espermatozoides, ya sea en su forma, movilidad, vitalidad o cantidad en el semen.
Las alteraciones más comunes en los espermatozoides son las siguientes:
- Oligospermia u oligozoospermia: baja cantidad de espermatozoides.
- Astenozoospermia: baja movilidad en los espermatozoides.
- Teratospermia o teratozoospermia: elevada cantidad de espermatozoides con forma anormal.
- Necrospermia o necrozoospermia: elevada cantidad de espermatozoides muertos.
- Azoospermia: ausencia de espermatozoides en el eyaculado.
Para diagnosticar un problema espermático, hay que hacer un estudio del semen denominado seminograma o espermograma.
Esterilidad combinada o mixta
En algunos casos, tanto el hombre como la mujer de la pareja pueden ser estériles. Por lo tanto, los problemas de fertilidad serán debidos a la combinación de algunas de las causas de esterilidad masculina y femenina mencionadas anteriormente.
Sin embargo, hay casos en los que la esterilidad está producida por una incompatibilidad inmunológica. En estos casos, el sistema inmunitario de la mujer ataca a los espermatozoides del hombre. Por lo cual, es posible que ambos miembros de la pareja sean fértiles por separado pero que no puedan concebir juntos sin ayuda médica.
Esterilidad sin causa aparente
Cuando la causa de esterilidad no se conoce, hablamos de esterilidad idiopática o esterilidad de origen desconocido (EOD).
La infertilidad de origen desconocido se produce en un 20% de los casos.
A pesar de realizar los exámenes pertinentes, no se encuentra ningún problema que justifique la no consecución del embarazo.
Esto no significa que no haya ninguna alteración en la pareja, sino que con las pruebas realizadas no se ha llegado a ningún diagnóstico determinado. Algunos diagnósticos son extremadamente complejos y puede que con las pruebas disponibles actualmente no se pueda averiguar la causa exacta de esterilidad.
Aún así, no conseguir un diagnóstico de infertilidad no tiene por qué impedir aplicar un tratamiento de reproducción asistida como la inseminación artificial o la fecundación in vitro para conseguir el embarazo.
Prevención de la esterilidad
Es importante destacar que, aunque existen medidas preventivas que pueden reducir el riesgo de esterilidad en algunos casos, no siempre es factible evitar esta condición.
La capacidad de concebir depende de una serie de factores, incluyendo condiciones médicas preexistentes, congénitos y otras causas subyacentes que pueden estar más allá de nuestro control. En muchos casos, la esterilidad puede ser el resultado de condiciones médicas o problemas biológicos que simplemente no se pueden prevenir.
El cuidado de la salud general puede influir en la capacidad de concebir. Las ETS, como la clamidia y la gonococia, pueden causar daño en el sistema reproductor tanto en hombres como en mujeres. La exposición a productos químicos tóxicos, la radiación y el contacto con otras sustancias nocivas en el lugar de trabajo o en el entorno puede afectar negativamente la salud reproductiva.
Hay muchos rasgos propios de la persona que pueden fomentar la infertilidad (peso, edad, genética y más), pero otros están relacionados con situaciones patológicas que requieren atención sanitaria urgente.
Seguir una dieta equilibrada y cardiosaludable.
Diagnóstico de la esterilidad
Toda pareja que lleve más de un año sin concebir, manteniendo relaciones sexuales normales, completas y sin métodos anticonceptivos, y con deseos de tener hijos, debería someterse a un estudio minucioso.
En primer lugar, debería de estudiarse el varón, dado que su estudio es más simple que el de la mujer. Tan sólo se requiere la realización de un seminograma, es decir, un estudio del semen, salvo en aquellos casos en los que exista una impotencia coeundi, es decir dificultades en la erección. Con un seminograma bien hecho, podemos determinar la capacidad fecundante del varón y, en caso de que exista algún problema, tratar de buscar el origen. La recolección del semen puede realizarse de manera sencilla, mediante el uso de colectores especiales en la relación matrimonial. Normalmente, este estudio lo va realizar el urólogo.
El estudio de la mujer es más complejo. Puede resultar tedioso, largo y a veces frustrante.
Así, comprobaremos si hay o no hay ovulación y si ésta ovulación ocurre de manera satisfactoria. Es recomendable que después de haber comprobado la ovulación, aproximadamente a los 7 días de la misma, se realice una biopsia del endometrio, es decir la toma de una muestra del endometrio que es la mucosa que recubre el útero por dentro y en donde ha de implantarse el huevo en caso de fecundación.
Un test que resulta interesante es el test post-coital.
En la mayoría de los casos de una esterilidad matrimonial encontraremos una causa que la explique. En caso de que lo tenga, deberá de instaurarse el tratamiento correcto.
Tratamiento de la esterilidad
Hasta en un 90% de los casos, la infertilidad se trata con protocolos médicos y la ayuda de la medicina reproductiva. La medicina ha avanzado mucho en las últimas décadas en este ámbito.
Aunque está considerada un tratamiento de la infertilidad, realmente no cura nada, porque el padecimiento se queda sin resolver. La infertilidad es una condición médica que puede causar perjuicios físicos, psicológicos, médicos y espirituales en quienes la padecen.
Si después de un año manteniendo relaciones sexuales de manera regular no se ha logrado una gestación, se recomienda visitar a un especialista para que pueda determinar el origen del problema para concebir.
En VIVOLABS, contamos con una prueba que mide la cantidad de hormona antimulleriana en sangre. En general, los valores elevados dentro de la normalidad implican que la mujer tiene una mayor reserva ovárica, es decir, una fertilidad y capacidad para quedarse embarazada elevadas. Para averiguar la causa de infertilidad de la pareja, hay que hacer una serie de pruebas tanto en el hombre como en la mujer. Según los resultados obtenidos en este estudio de fertilidad, se podrá saber si el problema de fertilidad es masculino, femenino o una combinación de ambos.
