¿Qué esperar en el segundo trimestre de embarazo?

¡El segundo trimestre del embarazo es sin duda el momento más especial de nuestras vidas! Es una espera que a veces no es tan dulce como nos la pintaban porque estamos llenas de dudas e incertidumbre. Un consejo de mamá a mamá: ¡disfrútala (pasa más rápido de lo que piensas), rodéate de compañía de la buena y pregunta todo lo que tengas que preguntar! Aquí una primera información general para empezar este viaje. ¡El más emocionante y a la vez el que más nerviosas nos suele poner! No eres la única que quieres que pase rápido para saber que todo va por el buen camino.

Por norma general, este trimestre suele ser el más agradable para la mayoría de nosotras. A medida que transcurre el segundo trimestre de embarazo, es posible que sufras cambios y síntomas diferentes. A medida que te adentras en el segundo trimestre de embarazo, es posible que sufras cambios y síntomas diferentes. Y esa personita que llevamos dentro empieza a coger carrerilla y a aumentar de tamaño semana tras semana.


Desarrollo fetal en el segundo trimestre

Desarrollo Fetal

En el segundo trimestre, tu bebé pasará de medir unos 8 cm a medir 36 cm y de pesar 30g a pesar unos 850g. Lo que viene a ser, para entendernos, “una coliflor”. Y tu tripa también será cada vez más evidente. En torno a las semanas 16 y 18 puede que empieces a notar algunos movimientos fetales. No te preocupes si no lo hace, sucederá más adelante. La semana 19 es otra historia. El bebé crece y tiene un buen espacio para moverse, por lo que llegarás a notar las famosas pataditas.

  • El bebé puede parpadear y su corazón y su sistema circulatorio están completamente formados.
  • Aparecen las huellas dactilares en los dedos de las manos y de los pies.
  • Los rasgos de la cara ya están formados.
  • El sistema nervioso está empezando a funcionar y sus órganos reproductores y genitales están completamente formados.
  • El bebé puede chuparse el pulgar, tragar, estirarse y gesticular con la cara; puede, incluso, fruncir el ceño.
  • Se empiezan a desarrollar las papilas gustativas de la lengua y puede distinguir entre sabores dulces y amargos.
  • Sus retinas ya son sensibles a la luz y también puede oír.
  • Le empieza a crecer el pelo en la cabeza, en las cejas y en las pestañas, y el lanugo (un vello fino y suave) le cubre los hombros, la espalda y las sienes.
  • Este vello protege al bebé y se elimina, habitualmente, en su primera semana de vida.
  • Su piel está recubierta de una grasa blanquecina (vernix caseosa) que le protege de la exposición al líquido amniótico y que se elimina antes del parto.
  • Es el momento en que la madre suele comenzar a percibir claramente sus movimientos, cada vez más fuertes y frecuentes.
  • Responde a los sonidos moviéndose o aumentando sus pulsaciones; a partir de este momento se le puede hablar o cantar.
  • Estos sonidos le calmarán después de nacer.
  • Su piel es de color rojizo, está arrugada, y se le pueden ver las venas a través de la piel.
  • Ya puede abrir los ojos.
  • Va adquiriendo grasa corporal para mantener su temperatura y está en marcha el desarrollo de los dientes.
  • El oído interno está completamente desarrollado por lo que el bebé ya tiene desarrollado también el equilibrio y puede percibir su orientación en el útero.
  • Al final del sexto mes el bebé mide unos 30 cm. y pesa entre 600 y 900 gr.

Cambios en la Madre

La semana 14 de gestación corresponde con el inicio del segundo trimestre, por lo que se trata de la segunda semana del cuarto mes de embarazo. Una mujer con 14 semanas de gestación se encuentra en la mitad del cuarto mes de embarazo.

El principal cambio que experimenta la madre en la semana 14 de embarazo es el crecimiento de la barriga. El útero sale de la pelvis y se sitúa un poco por encima del pubis. Es por ello que el vientre se nota más abultado.

En la semana 14 de embarazo, el útero aún no ha crecido tanto como para que la mujer se sienta pesada o tenga cansancio. Otro cambio importante se produce en los pechos, ya que siguen aumentado de tamaño y estarán mucho más sensibles. Por ello, es importante que la mujer comience a usar sujetadores de embarazada, sin aros y con tejidos naturales que transpiren bien.

Además, los cambios hormonales típicos del embarazo también provocan un aumento de sudoración y será necesario prestar una mayor atención a la higiene personal con tal de no contraer infecciones en la piel.

A partir de la semana 14 de embarazo, es posible que la mujer experimente sangrado de las encías y de la nariz. Esto se debe a la dilatación de los vasos sanguíneos, que los hace estar más congestionados y frágiles. Esto es algo completamente normal y, mientras los sangrados sean momentáneos y paren de forma rápida, no es nada grave.

La rinitis gravídica también es algo común. Esto es una sensación de taponamiento de la nariz similar a lo que sucede en el resfriado, pero que se debe igualmente a los cambios en la circulación y al aumento de flujo sanguíneo.

Otros síntomas comunes:

  • Aumento del tamaño del abdomen.
  • Dolor de espalda.
  • Sangrado de encías.
  • Aumento del tamaño mamario.
  • Congestión y sangrado nasal.
  • Cambios en el flujo vaginal.
  • Crecimiento del pelo.
  • Cefalea (dolor de cabeza).
  • Acidez de estómago y estreñimiento.
  • Hemorroides.
  • Cambios en la piel.
  • Arañas vasculares y varices.
  • Aumento de peso.
  • Deseo sexual.

Síntomas comunes del segundo trimestre

Durante este trimestre muchas mujeres experimentan un aumento del deseo sexual. Otras, sin embargo, manifiestan un rechazo hacia el sexo. Ambas situaciones son normales y no deben ser motivo de preocupación; son cambios pasajeros y desaparecen tras el parto. En un embarazo normal la penetración no es causa de aborto ni de parto prematuro; el feto se encuentra perfectamente protegido.

Cuidados y Consejos

Para ayudarte a sobrellevarlos, algo muy evidente, pero que no está de más recordar: buena alimentación y mantenerte activa (si los profesionales que te siguen lo consideran oportuno). A veces cuesta ponernos a hacer ejercicio durante el embarazo y el cansancio nos puede. Un pequeño esfuerzo más y verás como el cansancio disminuye y recobras energía y tienes menos dolores. Consulta con tu médico qué tipo de actividades son seguras para ti y no te olvides de escuchar a tu cuerpo. Si estás cansada, descansa, no fuerces.

En general, es recomendable que la mujer siga con un estilo de vida saludable, con los tipos de dieta y ejercicio que venimos comentando desde el inicio del embarazo. Hay que controlar si el aumento de peso es el correcto y que la mujer recibe todo el aporte de calorías necesario durante la gestación.

La carne, el pescado, la leche y los frutos secos aportarán todas las proteínas que necesita el feto para seguir con su desarrollo. Igualmente, el calcio es otro nutriente importantísimo para el desarrollo de dientes y huesos. Los lácteos, las frutas y las verduras no deben tampoco faltar en la dieta de las embarazadas.

Consejos Adicionales:

  • Es momento de empezar a usar ropa premamá, sobre todo si el aumento de la tripa ya es evidente, y zapatos planos para evitar el dolor de espalda y la hinchazón de tobillos.
  • Cambia tu cepillo de dientes por uno de púas blandas y usa un dentífrico especial para encías sensibles. También es conveniente usar un enjuague bucal para fortalecer las encías.
  • Utiliza cremas o aceites hidratantes para cuidar la piel de la barriga, ya que la piel empieza a estirarse y pueden aparecer estrías.
  • Usa un humidificador para combatir la congestión nasal.
  • Evita los baños de agua muy caliente y las saunas, ya que provocarían la dilatación excesiva de los vasos sanguíneos.
  • Es un buen momento para apuntarse a las clases de preparación al parto.

Pese a todos estos consejos comentados, siempre es fundamental seguir cualquier indicación médica en particular para evitar riesgos durante el embarazo.

Molestia ¿Cómo aliviarlo?
Dolor Abdominal o de Ligamentos Redondos Realiza cambios de posición de manera lenta y suave. Incorpora ejercicios de bajo impacto. Practica estiramientos suaves.
Calambres en las Piernas Mantén una buena hidratación. Consume alimentos ricos en magnesio y calcio. Realiza estiramientos de piernas antes de acostarte.
Acidez y Reflujo Come porciones más pequeñas y distribuye las comidas. Evita alimentos grasos, picantes o muy condimentados. Espera al menos una hora después de comer antes de acostarte.
Congestión Nasal Mantente bien hidratada. Usa un humidificador en la habitación. Realiza lavados nasales con suero fisiológico.
Estreñimiento Mantén una dieta rica en fibra. Bebe suficiente agua. Haz ejercicio regularmente.

Pruebas y Ecografías

En los embarazos normales o de bajo riesgo, hacia la semana 20 de la gestación se realiza la ecografía morfológica que es, probablemente, la más importante de todo el embarazo ya que evalúa uno por uno todos los órganos del bebé para detectar posibles anomalías físicas. En esta ecografía, si la posición del feto lo permite, se puede conocer el sexo del bebé. No obstante, en cada mujer y según el transcurso del embarazo, el médico o el ecografista pueden decidir si se necesita realizar más exploraciones. Las ecografías 3D y 4D (en 3 y 4 dimensiones) no han demostrado ninguna ventaja respecto a la ecografía convencional 2D (en 2 dimensiones).

Para el despistaje de la diabetes gestacional, a todas las embarazadas se les realiza la prueba de O’Sullivan. Se suele realizar entre las semanas 24 y 28 del embarazo, aunque en mujeres de alto riesgo se debe realizar en la primera visita. La prueba de O’Sullivan consiste en tomar una bebida muy azucarada (contiene 50 g. de azúcar) y realizar un análisis de sangre una hora después de beberla. Cuando los valores están alterados (niveles ≥ 140 mg/dL o 7,8 mmol/L), se debe realizar una sobrecarga oral con 100g de glucosa (Test de Tolerancia Oral a la Glucosa) y determinar el azúcar en sangre a la hora, a las 2 horas y a las 3 horas.

La amniocentesis es una técnica invasiva de diagnóstico prenatal en la que se extrae una pequeña muestra del líquido amniótico del abdomen de una mujer embarazada para detectar si existe algún problema con los genes o los cromosomas del feto. El momento para su realización es entre las semanas 15 y 20 del embarazo. No es una prueba obligatoria; se ofrece para proporcionar un diagnóstico de certeza a las embarazadas con riesgo alto o con gran ansiedad ante posibles anomalías, pero su realización es totalmente voluntaria y precisa el consentimiento informado de la embarazada.

14 semanas de embarazo - Cuarto mes - EMBARAZOYMAS

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