Duelo Gestacional y Perinatal: Comprendiendo la Pérdida y el Proceso de Sanación

Cuando hablamos de duelo gestacional y perinatal nos referimos a la pérdida de un bebé durante el período de gestación y el parto. Una pérdida perinatal es aquella que sucede en el período alrededor del parto. El duelo es un proceso natural que ocurre tras una pérdida, pero el duelo gestacional y perinatal tiene unas características específicas que difieren de otros tipos de pérdida. Se trata de duelos desautorizados, ignorados, silenciados, minimizados.

Con ello nos referimos a que en muchas ocasiones, los duelos gestacionales y perinatales no son públicamente reconocidos ni socialmente expresados. “La pareja se siente desautorizada para hablarlo porque no ha habido nacimiento, bautizo o entierro; el niño no tiene nombre, no quedan fotos ni recuerdos, nada que pudiera avalar su existencia.

Tendemos a asociar un embarazo con la llegada de un futuro bebé, un nacimiento con vida, ¿qué ocurre cuando da lugar a la muerte de un bebé? Cuando una pareja decide que ha llegado el momento de ser padres y empieza a buscar un bebé, se proyecta en el futuro, empiezan a gestar a nivel mental y emocional su futuro hijo. Esto implica expectativas, ilusiones y proyectos de futuro.

La madre se siente madre desde que se sabe embarazada, siente que ese nuevo ser anida en su interior, a pesar de que sea muy temprano. En algunos casos se tiende a medicalizar en exceso la reacción de duelo mediante psicofármacos que a veces pueden impedir o entorpecer el desarrollo normal del duelo.

“La muerte de un recién nacido es una situación que se ha afrontado hasta ahora negándole importancia, con bastante indiferencia. El problema que tiene una madre que pierde un bebé de pocas semanas de gestación no es sólo que la sociedad no los considere a ella como madre y al bebé como hijo, sino que ella misma tenga dificultades para imaginarse como un bebé al ser que habitaba en su interior.

Para una madre que pierde su bebé en la última etapa de la gestación, puede ser terrible que no le permitan verlo, despedirse de él como de cualquier ser querido. Si tiene la posibilidad de verlo y de poder despedirse de él, tendrá un buen inicio del duelo, y ello facilitará su elaboración.

Si el puerperio como etapa en el ciclo psicosexual y emocional de la mujer está en general desvalorizado, si no hay bebé, ni siquiera se tiene en cuenta. El puerperio es una época especial en la vida de una madre, tanto si tiene a su bebé en brazos como si no.

Si una mujer recibió tras su parto un bebé sano, puede parecer hasta desequilibrada a los ojos de quien no entiende cómo se vive este período. La atención a la muerte perinatal y neonatal siempre ha sido un tema que se ha ignorado y minimizado dentro de los espacios de la maternidad. En España existen ejemplos de maternidades nuevas, construidas e inauguradas hace pocos años, donde se sigue ignorando esa necesidad.

Se sabe, hay algo que el lenguaje no puede nombrar. Quien pierde un padre es huérfano y quien ya no tiene a su pareja es viuda o viudo. Pero no existe palabra para referirse a los padres a los que se les muere un hijo. Nada más importa. Así que por favor no trates de quitar mi dolor. Y no preguntes acerca de mi condición. No me impulses a abandonar su memoria. Habla a mi alma con palabras suaves. Comparte conmigo su recuerdo.

La pérdida perinatal se produce cuando el bebé fallece entre los 6 meses de embarazo y la primera semana de vida. Existen dos tipos de pérdidas gestacionales, el aborto y la muerte fetal. Lo que diferencia a uno u otro designio es el grado de gestación y desarrollo del bebé. Si la embarazada se encuentra antes de la 20 semana de gestación y el peso del feto o embrión es inferior a 500 gramos, se denomina aborto.

El duelo gestacional o perinatal es la fase por la que pasan todas aquellas mujeres cuyo embarazo o parto no fue según lo esperado, y derivó en el fallecimiento del bebé. Es el proceso mental mediante el cual la mujer trata de recomponerse y seguir hacia adelante tras la peor de las noticias. Aquello que se silencia, se invisibiliza o es considerado como un tabú, no se convierte en menos importante en la vida de muchas personas.

Es el caso de la pérdida perinatal y gestacional, un revés que padecen miles de mujeres cada año y que no cuenta con la conciencia, la visibilidad y el interés que merece un tema como este. Es por ello que, en muchas ocasiones, las mujeres se encuentran solas y desprotegidas ante esta situación adversa.

El 15 de octubre es el Día Internacional de la Pérdida Perinatal y Gestacional. La maternidad es una etapa en la vida de muchas mujeres que comienza desde el segundo en el que son conscientes de que están embarazadas.

En un principio, las definiciones internacionales (por ejemplo, de la OMS) se centraron en las muertes producidas a partir de las 28 semanas de gestación porque desde este momento del embarazo un bebé tenía cierta posibilidad de sobrevivir en el caso de un parto prematuro. Por este motivo existe una obligación legal de inscribir las muertes fetales a partir de esta fecha en el registro civil, pero no las que ocurren antes (aunque lo animan y lo aceptan).

La muerte perinatal abarca la muerte fetal y la muerte neonatal. Dado que la muerte fetal (stillbirth) y la muerte neonatal tienen definiciones más o menos amplias, también el periodo perinatal tiene varias definiciones. La muerte neonatal es la que se produce entre el momento del alumbramiento entero de un bebé vivo y un máximo de 28 días pos-parto. La muerte neonatal precoz es la que ocurre entre el alumbramiento (día 0) y 6 días posparto (7 días en total) y la muerte neonatal tardía es la que ocurre entre 7 días y un máximo de 28 días pos parto.

En aproximadamente 25%-50% de casos no llegan a conocer la causa de la muerte, pero esto depende de las pruebas de anatomía patológica que se realizan y la experiencia del patólogo con autopsias perinatales. Aborto espontáneo incompleto: No se han expulsados todos los tejidos (embrión/feto/bebé y placenta) del cuerpo. La causa más común (en uno de cada dos casos) se atribuye a fallos genéticos aleatorios que no suelen repetirse.

Si bien es cierto que algunos factores personales (edad, peso, dieta, fumar, consumo de drogas, algunas medicinas, estrés) pueden estar asociados aun mayor riesgo de pérdida gestacional, la presencia de uno o más de ellos no significa que estos hayan sido la causa. Cuando sea la primera o segunda pérdida no se suele hacer pruebas o tratamiento. Embarazo ectópico: Se produce cuando un óvulo fecundado se implanta fuera del útero, normalmente en una de las trompas de falopio.

¿Qué es el duelo gestacional o perinatal?

El duelo es un proceso doloroso que ocurre de manera natural ante el impacto emocional de una pérdida, aunque este proceso suele ser diferente para cada persona (que lo puede vivir, por ejemplo, con más o menos intensidad o durante más o menos tiempo). El duelo gestacional o perinatal es aquel que se produce cuando los padres pierden a su bebé, que fallece durante el embarazo, en el parto o a los pocos días de nacer.

No obstante, el duelo ante una pérdida gestacional tiene algunos aspectos distintos a otros tipos de duelo (quizá no se ha conocido ni convivido con el bebé, aún no le habían puesto nombre, apenas habrá recuerdos materiales...), lo que lleva a que la sociedad no reconozca y minimice el duelo gestacional. Por tanto, se tiende a quitar importancia a ese dolor que sienten los padres y a ignorar sus sentimientos, desautorizando y dificultando su duelo.

Por todo ello, los padres que han perdido a su hijo piensan que parece que no tienen derecho a llorar y que no es normal lo que sienten. Así, evitan expresar sus sentimientos y carecen de los apoyos habituales en otros tipos de duelo. Sin embargo, desde el momento en el que ambos toman la decisión de buscar el embarazo, ya hay un proyecto de futuro y una ilusión, que aumenta cuando se confirma la gestación. Independientemente del momento del embarazo en el que se produzca la pérdida, ya existe un vínculo de los padres con su hijo y, por tanto, no hay que negar el duelo a estas familias.

Fases del Duelo Gestacional o Perinatal

Al igual que otros tipos de duelo, el duelo gestacional o perinatal tiene una serie de fases o etapas:

  • Shock
  • Negación
  • Ira
  • Negociación
  • Tristeza
  • Aceptación

Cada persona elabora su duelo de manera distinta, según su trayectoria personal y los recursos de los que disponga para gestionarlo e ir avanzando. Por ello, estas fases pueden solaparse, que aparezcan en diferente orden al mencionado o, incluso, volver a una etapa anterior.

De igual modo, a cada persona le puede llevar un tiempo distinto llegar a la aceptación, por lo que no hay un tiempo de duelo establecido. En cualquier caso, lo habitual es que, con apoyos y con el paso del tiempo, se llegue a la aceptación de la pérdida. Aceptar no significa olvidar, sino aprender a vivir con la ausencia.

No obstante, relacionado con la falta de reconocimiento del duelo gestacional y la escasez de apoyo que perciben los padres, en ocasiones se puede producir un duelo complicado en el que no se llega a alcanzar la aceptación. En estos casos, el dolor por la pérdida es muy fuerte aunque haya pasado mucho tiempo y requiere de la ayuda de profesionales.

Afrontar una Pérdida Gestacional o Perinatal

Tras una pérdida gestacional o perinatal, los padres que han perdido a su hijo deben elaborar y transitar su duelo. Sin embargo, a veces puede verse dificultado por la falta de empatía de su entorno, que lleva a los padres a no exteriorizar lo que sienten e, incluso, a cuestionarse si todo ese dolor es normal. Por ello, el duelo gestacional suele pasarse en silencio y sin apoyos.

Sin embargo, estos consejos son positivos para transitar por el duelo gestacional y perinatal de una manera más sana:

  • No reprimir el dolor y los sentimientos generados por la pérdida del bebé, puesto que ese sufrimiento y tristeza es completamente normal.
  • Tener recuerdos del bebé. Suele ser beneficioso tener algunas cosas como una caja de recuerdos con las ecografías, unos patucos comprados para él, la pulsera de identificación en el hospital (si la hubo)... Además, llamar al hijo perdido por su nombre también ayuda a la familia a elaborar el duelo, así como decidir si quiere verlo y poder despedirse de él.
  • Buscar apoyos de familiares y amigos. Por otro lado, puede ser una buena opción recurrir a grupos de apoyo, donde encontrarán a otras personas que están pasando por una situación similar. Esto aumentará la sensación de sentirse comprendidos y validará su duelo.
  • Por último, la pareja no debe dudar en recurrir, si es necesario, a la ayuda psicológica de profesionales que les podrán ayudar en su duelo.

Apoyo en el Duelo Gestacional o Perinatal

Lo más habitual es no saber cómo ayudar a unos padres que han perdido a su bebé. Incluso, en principio con buena intención, se intenta consolar a estos padres aludiendo a que son jóvenes y que podrán tener otro hijo. No obstante, este tipo de comentarios pueden ser muy hirientes.

Para tratar de ayudar y apoyar a unos padres que han sufrido una pérdida gestacional o perinatal, serán útiles estas recomendaciones:

  • No minimizar sus sentimientos ni su dolor, sino respetarlos y validarlos. Es normal que se sientan así tras perder a su hijo y que les lleve un tiempo elaborar su duelo.
  • Apoyar, acompañar, escuchar y empatizar.
  • Interesarse por saber qué necesitan y de qué manera se les puede ayudar.
  • Respetar si prefieren estar solos, pero mantener el contacto, sin agobiar, para que sepan que cuentan contigo.

En definitiva, se trata de respetar su pérdida y sus sentimientos y de acompañarles y ayudarles durante su tiempo de duelo.

Ponencia: Duelo gestacional y perinatal - #EnRedNosSostenemos

En este vídeo, Silvia Azaña, embrióloga de Reproducción Asistida ORG, nos habla del duelo gestacional o duelo perinatal.

Tal y como dice Silvia:

El duelo gestacional o perinatal es aquel que se produce cuando los padres pierden a su bebé, que fallece durante el embarazo, en el parto o a los pocos días de nacer.

La Psicología Perinatal

La psicología perinatal es una rama de la Psicología encargada del cuidado, la prevención, el apoyo, el diagnóstico y la intervención en las familias durante el proceso previo al nacimiento de un bebé, es decir, embarazo, parto y postparto. El objetivo de la psicología perinatal es ayudar a establecer un vínculo saludable entre el bebé, la madre y la familia.

El prestigioso Centro Médico Teknon define la psicología perinatal como la rama de la Psicología orientada a la prevención, cuidado, apoyo, diagnóstico e intervención en la salud mental de la mujer y su familia durante todo el proceso que va desde la concepción hasta el puerperio, incluyendo embarazo, parto y postparto.

El apoyo emocional en el embarazo es indispensable dados los cambios fisiológicos y neuroendocrinos que experimenta la mujer durante este período. Estos cambios, así como otros factores psicosociales, pueden influir en el desarrollo de alteraciones psicológicas que podrían requerir la intervención de profesionales de la salud mental.

La prevención de patologías emocionales y la promoción de la salud mental y del bienestar materno son fundamentales para establecer las bases de una estructura psíquica estable y saludable en el bebé. En algunos casos, las emociones de la madre durante el embarazo generan trastornos perinatales que aparecen incluso meses después del parto.

En la psicología perinatal es básico el trabajo multidisciplinar, con la intervención de diferentes profesionales sanitarios: médicos, enfermeros, matronas, servicios sociales… La detección temprana de emociones negativas durante el embarazo permite una actuación más eficaz, evitando que se produzcan situaciones médicas o psicológicas complicadas.

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