Introducir pescado en la dieta de los niños puede ser un desafío, pero la merluza es una excelente opción para empezar. Este pescado blanco es suave, casi no tiene espinas y su carne es fácil de masticar, lo que lo convierte en un ingrediente ideal para preparar recetas que gusten a los más pequeños.
A continuación, te presentamos una variedad de recetas de merluza en salsa, diseñadas para ser nutritivas, sabrosas y atractivas para los niños. Desde las preparaciones más sencillas hasta las más elaboradas, encontrarás opciones para cada gusto y ocasión.
Merluza con patatas en salsa verde - Guisos fáciles
Merluza con Guisantes: Una Opción Completa y Saludable
Esta receta combina la suavidad de la merluza con la dulzura de los guisantes, creando un plato equilibrado y lleno de nutrientes.
Ingredientes (4 personas):
- 4 lomos de merluza
- 150 g de guisantes congelados
- 1 cebolla pequeña
- 2 dientes de ajo
- Media cucharada de harina
- Aceite de oliva virgen extra, sal, perejil
Preparación:
- Limpiar los lomos de merluza, salpimentar.
- Picar la cebolla y el ajo finamente.
- En una cazuela con aceite, pochar la cebolla y el ajo a fuego lento con sal.
- Cuando estén blandos, subir el fuego para dorarlos.
- Añadir la harina y remover rápidamente, incorporando un vaso de agua y moviendo bien.
- Bajar el fuego y añadir los guisantes congelados, perejil picado y sal.
- Tapar y cocer 15-20 minutos, hasta que los guisantes estén blandos.
- Incorporar los lomos de merluza con la piel hacia abajo y mover para que la salsa cubra el pescado.
- Tapar y cocinar 5-10 minutos. El pescado no debe cocinarse mucho para que no quede seco.
Si añadimos un poco de arroz o una patata cocida, para aportar los hidratos de carbono lentos, tendremos un plato completo. El pescado blanco (merluza, pescadilla, rape, bacalao, rosada, lenguado...) nos aporta proteínas animales, minerales (calcio, fosforo), vitaminas (D). También grasas saludables, aunque en cantidades menores que el pescado azul. Los guisantes nos proporcionan proteínas vegetales y abundantes minerales y vitaminas (A, B, C, K).
Esta receta es una excelente manera de asegurar que los niños consuman pescado y verduras en una sola comida.
Albóndigas de Merluza en Salsa: Una Forma Divertida de Comer Pescado
Transforma la merluza en unas deliciosas albóndigas bañadas en una sabrosa salsa. Esta receta es perfecta para aquellos niños que se resisten a comer pescado.
Preparación:
- Cortar la merluza en tiras y luego en cuadraditos, picando finamente.
- Colocar en un bol junto al perejil picado, ajo, miga de pan remojada en leche y huevo. Mezclar hasta formar una masa.
- Formar bolas con la masa, pasarlas por harina y freírlas hasta dorarlas levemente. Escurrir en papel absorbente.
- Para la salsa, pochar cebolla picada en aceite de oliva hasta que se ablande. Añadir ajo picado y perejil, remover durante dos minutos.
- Añadir vino de Jerez y dejar que evapore. Incorporar caldo de pescado y cocinar a fuego bajo durante 10 minutos.
- Meter las albóndigas en el caldo, asegurándose de que el nivel no supere la mitad de su altura. Cocinar a fuego lento durante cinco minutos.
- Espolvorear con perejil picado antes de servir.
Las albóndigas de merluza son una excelente manera de "camuflar" el pescado y hacer que los niños disfruten de este alimento tan nutritivo.
Merluza a la Vasca: Un Clásico Lleno de Sabor
Este guiso combina la suavidad de la merluza con el toque fresco del perejil, el sabor de las almejas y la textura de los espárragos y los guisantes, logrando un equilibrio perfecto.
Preparación:
- Poner las almejas en remojo con agua fría y sal gruesa, unas dos horas antes (cambiamos el agua dos veces).
- Picamos la cebolla en cubitos y el ajo bien pequeño y los sofreímos durante unos minutos.
- Añadimos 2 cucharadas de harina, mezclamos y dejamos cocinar 2 minutos más.
- Echamos el vino, mezclamos y dejamos evaporar el alcohol.
- Mientras salamos la merluza, la pasamos por harina y la freímos en una sartén con un poco de aceite de oliva, solo vuelta y vuelta para que se dore.
- Cuando tenemos todas las rodajas fritas, las ponemos en la cazuela con la salsa (si el caldo no llega a cubrir el pescado añadimos un poco más).
Merluza Rebozada: Un Clásico que Nunca Falla
Si hay una forma infalible de hacer que los niños coman pescado sin que pongan pegas, es preparándolo rebozado. La merluza rebozada es una opción perfecta para los más pequeños: suave, sin espinas y con un exterior dorado y crujiente que la hace irresistible.
Preparación:
- Salamos los filetes de merluza y reservamos.
- Ponemos los huevos en un plato hondo y los batimos, y en otro plato ponemos la harina.
- En una sartén ponemos a calentar aprox. 1 dedo de alto de aceite.
- Cuando el aceite esté caliente, vamos pasando los filetes primero por harina, eliminando el excedente, luego por el huevo batido, y los ponemos a freír.
- Con 2 o 3 minutos por lado será suficiente.
- Retiramos y dejamos escurriendo sobre papel absorbente.
Para conseguir un rebozado ligero y crujiente, basta con pasar los lomos de pescado por harina y huevo batido antes de freírlos en aceite bien caliente. Para que la merluza rebozada sea aún más apetecible, se puede acompañar con una ensalada suave, unas verduras al vapor o unas patatas asadas.
Otras Ideas Creativas
- Merluza en papillote: Cocinar la merluza en papillote es una excelente manera de conservar su jugosidad y nutrientes.
- Hamburguesas de merluza: Una opción divertida y saludable para que los niños coman pescado.
- Pastel de merluza: Un plato versátil que se puede disfrutar frío o caliente.
- Nuggets de merluza y calabacín: Una forma de incluir verduras en la dieta de los niños sin que se den cuenta.
- Puré de merluza y calabacín para bebés: Una opción suave y fácil de digerir para los más pequeños.
