Listeriosis en el Embarazo: Síntomas, Prevención y Tratamiento

En medio de la creciente preocupación por los casos de listeriosis, el Grupo de Trabajo en Enfermedades Infecciosas de la semFYC ha elaborado una explicación exhaustiva sobre qué es esta enfermedad, cómo detectarla y cómo tratarla. La listeriosis, causada por la bacteria Listeria monocytogenes (LM), es una infección transmitida por alimentos contaminados, que puede tener graves consecuencias, especialmente durante el embarazo.

Listeria monocytogenes vista al microscopio.

¿Qué es la Listeriosis?

La listeriosis es una enfermedad de transmisión alimentaria que se presenta principalmente como casos esporádicos, aunque también puede manifestarse en brotes epidémicos. Su incidencia anual ha aumentado en los últimos 20 años, oscilando entre 0,3 y 10 casos por 100.000 habitantes, llegando hasta el 5% durante algunos brotes epidémicos. En España, desde el año 2015, la listeriosis es una enfermedad de declaración obligatoria.

La Listeria monocytogenes es una bacteria Gram-positiva, anaerobia facultativa, no esporulada y catalasa-positiva. Tiene la capacidad de adaptarse y sobrevivir en entornos extremos, como el suelo, el agua, las heces y los alimentos. Además, es capaz de formar biopelículas o biofilms en gran variedad de superficies utilizadas en la industria alimentaria. Esta bacteria puede crecer en temperaturas de refrigeración bajas (entre -1 y 45 ºC) y en pH bajo (entre 4 y 9,5). La LM se destruye con la cocción a 70°C, y la congelación reduce el número de colonias; no obstante, puede deteriorar y contaminar los alimentos en refrigeración.

La contaminación de los alimentos puede ocurrir en cualquier fase en la que el producto sea expuesto al medio ambiente, incluyendo la elaboración, el transporte, la venta al por menor, los servicios de comidas para colectividades y los hogares. Muchos alimentos listos para el consumo incluyen en su proceso de producción una fase que elimina L. monocytogenes (cocción, horneado, etc.). Sin embargo, la listeria puede contaminar los alimentos tras su elaboración (por ejemplo, la contaminación puede producirse después de haber cocinado los alimentos y antes de envasarlos), o bien por una manipulación posterior durante su comercialización (loncheado), o, a nivel doméstico, por falta de higiene.

Afecta tanto a personas como a animales; siendo el 2-10% de las personas y entre 10-50% de los animales portadores asintomáticos de Listeria monocytogenes (LM) en heces.

Durante el año 2022, hubo 2 738 casos de listeriosis en humanos en la Unión Europea, el número más alto de casos desde el año 2007.

En personas sanas generalmente la infección suele ser asintomática o cursa con una sintomatología gastrointestinal leve, fiebre y dolores musculares. Sin embargo, en determinados grupos de riesgo, como personas inmunodeprimidas, personas de edad avanzada, niños y embarazadas, pueden presentarse cuadros graves que incluyen meningitis, septicemia, aborto espontáneo, muerte fetal o parto prematuro, entre otros.

Listeriosis y el Embarazo

Cualquier persona puede adquirir la listeriosis, pero las embarazadas tienen mayor susceptibilidad (¡hasta un 20% más!) y riesgo de que les provoque síntomas y complicaciones. Si una mujer embarazada se contagia de listeriosis, aún presentando síntomas leves o casi inexistentes, esta infección puede transmitirse al feto y tener consecuencias fatales, como una muerte fetal intrauterina, un parto prematuro o la muerte del bebé después de su nacimiento.

La infección por listeria se adquiere por la ingesta de alimentos contaminados y es una bacteria resistente a las bajas temperaturas. Una vez ingerido el alimento contaminado la listeria se absorbe en el aparato digestivo y llega a la placenta, uno de sus tejidos preferidos. Desde allí puede dañar al feto.

“Los cambios hormonales durante el embarazo producen un efecto sobre el sistema inmunológico de la madre que la hacen más susceptible a la listeriosis”, explica Goncé. Esta infección suele ser un cuadro leve para la madre, pero tiene gran afinidad por la placenta y puede infectar al feto y tener graves repercusiones para el bebé.

La embarazada tiene muy bajo riesgo de formas clínicas graves, pero existe una elevada probabilidad de complicaciones en el feto y recién nacido. Los 2/3 de los casos se producen en el tercer trimestre. El tratamiento antibiótico temprano a la mujer gestante afectada de listeriosis contribuye a disminuir las complicaciones fetales.

La Listeria monocytogenes (LM) tiene dos formas de presentación, la invasiva potencialmente grave y la no invasiva o forma leve. La probabilidad de que se desarrolle la listeriosis invasiva depende de las características de las personas afectadas, el número de organismos consumidos y la virulencia de la cepa de LM. En general, la infección en la mayoría de las personas expuestas es normalmente no invasiva, asintomática y de ocurrencia relativamente baja.

Vías de Contagio de la Madre al Feto

En primer lugar, vamos a comentar las posibles vías de contagio que existen de la madre al feto:

  • Vía transplacentaria: a través de la placenta puede diseminarse hasta llegar a la sangre del feto y causar septicemia.
  • Vía amniótica: por succión y aspiración de un liquido amniótico contaminado desde la placenta.
  • Vía ascendente: desde el cuello uterino y a través de las membranas ovulares.
  • En el parto: si el canal cervical está contaminado, el bebé puede contagiarse al pasar a través de éste.

Por tanto, la transmisión de esta infección durante el embarazo se produce de manera vertical.

Consecuencias Según el Trimestre de Gestación

Como hemos dicho, en función del tiempo de gestación, las consecuencias de la listeriosis en el feto serán unas u otras.

  • Primer y segundo trimestre: En general, si la infección se produce durante la primera etapa del embarazo, es muy probable que la mujer sufra un aborto espontáneo.
  • Tercer trimestre: En el 80% de los casos, la infección por listeriosis surge en el tercer trimestre de embarazo.

En estos casos, puede producirse la muerte fetal dentro del útero o el nacimiento de un bebé con listeriosis congénita, la cual puede ser de dos formas:

  • Infección precoz: por contagio transplacentario o amniótico. Aparece en la primera semana de vida y puede causar parto prematuro, distress respiratorio y neumonía. Es la forma más frecuente y la que se suele diagnosticar en la madre. La mortalidad es de un 20-30%.
  • Infección tardía: aparece a partir del séptimo día de vida del bebé y deriva en meningitis. Suelen ser bebés de madres asintomáticas que se contagian en el momento del parto. La mortalidad es del 10% aproximadamente.

Síntomas de la Listeriosis

El diagnóstico clínico de listeriosis es difícil por la elevada frecuencia de cuadros asintomáticos o levemente somáticos de las formas no invasivas y la inespecificidad de los signos y síntomas de las formas invasivas (sepsis, meningoencefalitis o infecciones focales profundas como endocarditis, osteomielitis, abscesos hepáticos).

En muchas ocasiones, la listeriosis puede confundirse con el virus de la gripe, ya que tienen síntomas muy similares:

  • Dolor de cabeza.
  • Dolor muscular.
  • Fiebre.
  • Náuseas o diarrea.

No obstante, alrededor del 30% de las infecciones de listeriosis son asintomáticas, lo cual dificulta su diagnóstico. Además, el tiempo de incubación de la listeriosis es muy amplio y varía entre 1 y 90 días. Por ello, la persona afectada puede tener síntomas a los pocos días después de comer los alimentos contaminados o no sentir nada hasta haber pasado uno o dos meses.

En cuanto a los bebés contagiados por listeriosis, los primeros síntomas pueden apreciarse a los pocos días de nacer y son los siguientes:

  • Poco apetito.
  • Fiebre.
  • Irritabilidad.
  • Dificultad para respirar.
  • Vómitos.
  • Sarpullido.

Si existe sospecha de una posible infección por listeria en una embarazada debemos hacer una analítica de sangre materna para determinaciones inespecíficas de infección, pero además hacer un cultivo de la sangre materna para buscar específicamente la bacteria. En ocasiones se realizará también una amniocentesis para hacer un cultivo y poder determinar si está contaminado por listeria o no.

LISTERIA Y EMBARAZO. ¿Qué alimentos evitar para no infectarse?

Prevención de la Listeriosis Durante el Embarazo

Las mujeres embarazadas pueden reducir considerablemente las probabilidades de enfermarse si siguen cuidadosamente las medidas higiénicas y una serie de normas dietéticas para evitar el consumo de los alimentos potencialmente peligrosos.

Al igual que ocurre en el caso de la toxoplasmosis, las embarazadas pueden contagiarse de listeriosis si no tienen precaución a la hora de preparar los alimentos, mantener unas correctas medidas higiénicas o consumir productos inadecuados.

Durante tu embarazo es importante que sigas algunas recomendaciones relacionadas con la higiene y con la dieta, para disminuir el riesgo de contraer infecciones que pudieran ser graves para ti o tu bebé.

España cuenta con un sistema de seguridad alimentaria de calidad. En 2020, se realizaron un total de 487.064 inspecciones y auditorías oficiales a establecimientos alimentarios por parte de las autoridades competentes de las CCAA, coordinadas por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición.

Medidas Higiénicas y de Conservación

Uno de los principales problemas de la bacteria Listeria Monocytogenes es su resistencia al calor y al frío. Ni los tratamientos con sal ni la congelación logran su destrucción. Solamente es seguro cocinar los alimentos a una temperatura muy elevada.

Además, es muy importante lavarse siempre las manos con agua y jabón para manipular los alimentos, así como los utensilios utilizados para cocinar, consumir los alimentos de origen animal a los pocos días de comprarlos y lavar bien las frutas y verduras con un cepillo adecuado.

También es recomendable mantener la nevera siempre limpia, a una temperatura de 4℃ y el congelador a menos 18℃, congelar todos los productos que sean perecederos y desechar todos alimentos que se queden fuera de la nevera durante más de dos horas.

En la preparación de alimentos se deben tener en cuenta las condiciones de utilización reflejadas en el etiquetado. Comer seguro al aire libre. Campaña Manipulación de alimentos.

Medidas Alimentarias

A pesar de todo lo comentado hasta ahora, hay algunos alimentos que las mujeres embarazadas tendrán que evitar durante toda la gestación con tal de extremar las precauciones y evitar la listeriosis:

  • Pescados y mariscos crudos.
  • Fiambres como el jamón o el jamón york, sobre todo si no vienen envasados.
  • Salchichas Frankfurt y carnes preparadas que no hayan sido cocinados de forma intensa, asegurando que el interior del producto recibe altas temperaturas.
  • Quesos de pasta blanda como el queso brie, el queso feta o el camembert.
  • Quesos elaborados con leche no pasteurizada.
  • Leche sin pasteurizar o productos derivados de esta leche cruda.
  • Patés no esterilizados o sin enlatar.
  • Ensaladas o vegetales ya preparados y listos para comer.

Tampoco estaría indicado tomar patés o carnes para untar refrigeradas. Sin embargo, las embarazadas podrían tomar patés enlatados o no perecederos.

Los alimentos que tienen más riesgo de contaminación por listeriosis son los productos lácteos no pasteurizados, los productos cárnicos precocinados, y el marisco. No se recomienda comer quesos y productos lácteos no pasteurizados. Hay que fijarse bien en las etiquetas o preguntar al dependiente que nos atienda. A menudo los quesos no pasteurizados son del tipo feta, brie, camembert, o como el roquefort o el cabrales.

Evitar los derivados cárnicos, tales como salchichas, patés, fiambres, embutidos, etc., salvo que estén recalentados hasta el punto de emitir vapor.

Lavarse las manos con agua caliente y jabón después de manipular cualquier tipo de alimento fresco. Recalentar muy bien todas las sobras de las comidas hasta que se observe el vapor.


Infografía con consejos para prevenir la listeriosis durante el embarazo.

Tratamiento de la Listeriosis

La listeriosis se trata con antibióticos, normalmente ampicilina y gentamicina de forma combinada durante unas 3 semanas.

Al ser una bacteria y no un virus podemos utilizar antibióticos como tratamiento. Pero al ser una bacteria que está dentro de las células, intracelular, debemos administrar altas dosis de antibiótico por vía endovenosa, es decir en un suero, por lo menos durante siete días y puede prolongarse hasta 14 días.

De hecho, en las mujeres embarazadas, es habitual iniciar un tratamiento precoz de la listeriosis ante cualquier sospecha clínica como, por ejemplo, fiebre de origen desconocido.

Ante la sospecha de una infección por listeria en una embarazada, debemos iniciar el tratamiento antibiótico antes de tener los resultados de los cultivos ya que el resultado de éstos suele demorarse entre cinco y siete días.

Los cultivos del agente Listeria Monocytogenes pueden tardar unas 48 horas, así que es muy importante empezar con el tratamiento precoz y, en caso de confirmarse la listeriosis, adaptar la pauta de antibióticos.

Aspecto Recomendaciones
Higiene Lavarse las manos frecuentemente, limpiar utensilios y superficies de cocina.
Alimentos a evitar Lácteos no pasteurizados, carnes crudas o poco cocidas, embutidos, patés no enlatados.
Cocción Cocinar bien los alimentos de origen animal a temperaturas elevadas.
Conservación Mantener la nevera limpia y a la temperatura adecuada (4°C).

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