El embarazo y el puerperio son factores de riesgo bien establecidos para el Tromboembolismo Venoso (TEV), que ocurre con una prevalencia de 1 en 1600.
La incidencia de Tromboembolismo Venoso (TEV) en el embarazo se incrementa aproximadamente de 4 a 50 veces más en comparación con mujeres no embarazadas, debido a las modificaciones que el propio embarazo produce sobre los factores de la coagulación y los sistemas fibrinolíticos. Se estima que la TEV complica entre 1 y 1,5 por cada 1.000 embarazos.
La trombosis venosa es la tercera causa de muerte cardiovascular después del infarto agudo de miocardio y el ictus.
En este artículo, exploraremos la relación entre las trombofilias e infertilidad, cómo pueden afectar la fertilidad femenina, y las opciones de tratamiento disponibles, así como las causas, síntomas y tratamientos de la trombosis durante el embarazo.
TROMBOSIS VENOSA PROFUNDA en PIERNAS: Causas, Síntomas, Prevención y Tratamiento
¿Qué son las Trombofilias?
Las trombofilias son un conjunto de alteraciones en el sistema de coagulación de la sangre que incrementan el riesgo de desarrollar coágulos. En un embarazo normal, la coagulación juega un papel crucial en la implantación y el desarrollo de la placenta, pero en mujeres con trombofilia, este sistema se ve alterado, lo que puede provocar problemas en estas etapas tempranas del embarazo.
Las trombofilias son trastornos en los que el cuerpo tiene una mayor predisposición a formar coágulos sanguíneos, lo que puede afectar diferentes áreas de la salud, incluyendo la fertilidad.
Aunque las trombofilias no siempre causan infertilidad de forma directa, sí pueden tener un impacto considerable en el proceso reproductivo.
Impacto de las Trombofilias en la Fertilidad
- Problemas de Implantación: Una de las principales consecuencias de la trombofilia es la tendencia a formar microtrombos (pequeños coágulos) en los vasos sanguíneos del útero. Estos microtrombos pueden interferir con la implantación del embrión en la pared uterina, un paso fundamental en el proceso de embarazo.
- Riesgo de Aborto Recurrente: Uno de los efectos más notorios de las trombofilias es el aumento del riesgo de aborto recurrente. Las mujeres con trombofilia, especialmente aquellas con el síndrome antifosfolípido, tienen un mayor riesgo de sufrir abortos espontáneos durante el primer o segundo trimestre.
- Efecto en Tratamientos de Fertilidad Asistida: En algunos casos, las trombofilias pueden afectar los resultados de los tratamientos de fertilidad asistida, como la fecundación in vitro (FIV).
Diagnóstico de Trombofilia
En Gravida, uno de nuestros enfoques es el diagnóstico temprano y preciso de las trombofilias en mujeres que experimentan dificultades para concebir o abortos repetidos.
El diagnóstico de trombofilia se basa en la sospecha clínica, especialmente en pacientes con antecedentes personales o familiares de trombosis venosa o arterial no provocada, trombosis en sitios inusuales (como cerebral o mesentérica), trombosis recurrente, o eventos trombóticos a edad temprana.
También se debe considerar en casos de complicaciones obstétricas, como pérdidas fetales repetidas o preeclampsia severa.
Es importante que los estudios se realicen en el momento adecuado, ya que eventos agudos, embarazo o el uso de anticoagulantes pueden alterar los resultados.
Las pruebas de laboratorio deben diferenciar entre trombofilia hereditaria (mutaciones genéticas o deficiencias congénitas) y trombofilia adquirida, como el síndrome antifosfolípido, que requiere la detección persistente de anticuerpos antifosfolípidos en dos ocasiones separadas por al menos 12 semanas.
Tratamientos para la Trombofilia y la Infertilidad
Una vez diagnosticada la trombofilia, existen diversas opciones de tratamiento que pueden ayudar a reducir el riesgo de complicaciones relacionadas con la infertilidad y el embarazo.
- Anticoagulantes: Uno de los tratamientos más utilizados para mujeres con trombofilia y problemas de fertilidad es la administración de anticoagulantes, como la heparina de bajo peso molecular, y en algunos casos, aspirina en dosis bajas.
- Seguimiento Exhaustivo Durante el Embarazo: Las mujeres con trombofilia que logran un embarazo suelen necesitar un seguimiento más exhaustivo durante la gestación.
- Estilo de Vida Saludable: Además del tratamiento farmacológico, adoptar un estilo de vida saludable puede ayudar a mejorar la fertilidad en mujeres con trombofilia.
El tratamiento de la trombofilia depende del tipo (hereditaria o adquirida), la presencia o no de eventos trombóticos, y otros factores de riesgo individuales.
En personas con trombofilia que han presentado trombosis, el tratamiento incluye anticoagulación con heparina de bajo peso molecular o anticoagulantes orales (como warfarina, apixabán o rivaroxabán), generalmente durante al menos 3 a 6 meses.
En casos con alto riesgo de recurrencia (por ejemplo, trombofilia grave o trombosis recurrente), puede considerarse anticoagulación indefinida.
En el caso de trombofilia adquirida, especialmente el síndrome antifosfolípido, el tratamiento es más específico y puede requerir anticoagulación de por vida si hay antecedentes de trombosis.
Además, en mujeres embarazadas con trombofilia y antecedentes de pérdida fetal, se puede indicar tratamiento preventivo con heparina y aspirina de baja dosis durante la gestación.
Trombosis Venosa Profunda (TVP) y Embolia Pulmonar (EP)
Aproximadamente 80% de los eventos tromboembólicos durante el embarazo corresponde a trombosis venosas profundas y 20% a embolias pulmonares.
Los signos y síntomas sugestivos de trombosis venosa son dolor difuso e inflamación, que puede o no estar asociada con eritema, calor y dolor en la extremidad inferior.
Los signos o síntomas de trombosis de la vena ilíaca incluyen aumento de volumen de la pierna, zona baja del abdomen, glúteos o dolor lumbar.
La embolia pulmonar se produce por un coágulo de sangre que obstruye y detiene el flujo de sangre hacia una arteria en los pulmones. Como se ha mencionado en líneas previas, el coágulo suele viajar desde las piernas a raíz de una trombosis venosa profunda.
Factores de Riesgo
Durante el embarazo los factores de riesgo son:
- Embarazo múltiple
- Várices
- Enfermedad inflamatoria intestinal
- Infección del tracto urinario
- Diabetes
- Hospitalización por razones no obstétricas (> 3 días)
- Índice de Masa Corporal (IMC) ≥ 30kg/m2
- Edad materna ≥ 35 años
En el período del postparto, en comparación con el período anteparto, el TEV es dos a cinco veces más frecuente en este período. El riesgo es mayor en las primeras seis semanas postparto, luego disminuye a tasas similares a las de la población general.
Los factores que aumentan el riesgo de TEV en el período postparto son:
- Parto por cesárea
- Comorbilidades médicas (por ejemplo várices, enfermedad cardíaca, enfermedad inflamatoria intestinal)
- Índice de Masa Corporal (IMC) > 25kg/m2
- Parto prematuro <36 semanas
- Hemorragia obstétrica
- Muerte fetal
- Edad materna ≥ 35 años
- Hipertensión arterial crónica
- Tabaco
- Eclampsia o preeclampsia
Recomendaciones
- No cruzar las piernas.
- Elevar los pies cuando estés tumbada en la cama con un almohada.
- Usar calcetines, medias y ropa en general que sea holgada.
En cualquier caso, la mejor forma de actuar frente a la trombosis es seguir los controles médicos pertinentes, seguir las recomendaciones y acudir de urgencias en caso de notar algún signo o síntoma extraño.
En Gravida, nos comprometemos a ofrecer diagnósticos y tratamientos personalizados para mujeres con trombofilia que enfrentan dificultades para concebir o han experimentado abortos recurrentes. Cada caso es único, y un enfoque especializado es clave para aumentar las posibilidades de éxito en la búsqueda de un embarazo saludable.
Recuerda que cualquier tratamiento médico debe ser supervisado por un profesional.
| Periodo | Incidencia |
|---|---|
| Embarazo | 4 a 50 veces mayor que en mujeres no embarazadas |
| Complicación en embarazos | 1 a 1.5 por cada 1,000 embarazos |
