Lactancia a Demanda: Definición, Beneficios y Consejos

La lactancia materna (LM) es inherente a los mamíferos, sin embargo, el estilo de vida actual hace que la prevalencia no sea óptima. Cada vez es más usual ver a bebés alimentados a base de fórmulas lácteas bien por desinformación de las madres respecto a la lactancia o bien por diversos problemas que no son capaces de solucionar.

El objetivo de este artículo es revisar la evidencia actualizada de los beneficios de la LM para el bebé y revisar los riesgos que conlleva remplazar ésta por fórmulas lácteas.

Beneficios de la leche materna

¿Qué es la Lactancia Materna Exclusiva (LME)?

La lactancia materna exclusiva (LME) es definida como la alimentación del lactante sólo con leche materna sin inclusión de sólidos ni otros líquidos y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es el alimento ideal para el lactante durante los 6 primeros meses de vida. La leche materna le proporciona al niño todos los nutrientes que necesita durante los primeros seis meses de vida en forma complementaria hasta los dos años, por tanto, es importante que el inicio de otros alimentos sea en un momento oportuno y no tempranamente.

La lactancia materna le aporta al lactante los nutrientes necesarios para su crecimiento y desarrollo y además lo protege de enfermedades; en la madre disminuye la mortalidad materna, el riesgo de cáncer de mama, fomenta el amor con su hijo; en la familia, contribuye a la integración y a la economía familiar. La lactancia materna ofrece además beneficios sociales, como la reducción de las tasas de mortalidad y morbilidad infantil.

A pesar de las recomendaciones de la OMS, la lactancia materna ha presentado cambios significativos a lo largo de las últimas décadas: Actualmente sólo un 37% de los lactantes menores de seis meses en países de ingresos bajos y medios son amamantados de forma exclusiva, y este número es aún menor en países de ingresos altos. Esto puede deberse a la inclusión de las mujeres en el mercado laboral y a los frenéticos ritmos de vida que nos impone la sociedad en la actualidad.

Con esta revisión bibliográfica pretendo actualizar las grandes ventajas que conlleva la lactancia materna no solo a nivel biológico sino también a nivel afectivo tanto para el bebe como para la madre que lacta.

Producción de la Leche Materna

La leche se produce en pequeños grupos de células denominadas alvéolos, viaja por los conductos galactóforos que actúan como depósito de reserva. Es importante tener en cuenta que el tamaño de las mamas no tiene nada que ver con la producción de leche ya que el tamaño mamario esta relacionado con factores genéticos y determinado por la cantidad de células adiposas que será diferente en cada persona.

La lactancia es un proceso de oferta y demanda, por tanto, a mayor succión del bebe más producción de leche: esta succión estimula las terminaciones nerviosas del pezón y la areola, las cuales envían una señal a la hipófisis del cerebro para que libere dos hormonas: la prolactina y la oxitocina.

La prolactina hace que los alveolos tomen nutrientes del torrente sanguíneo materno y los transformen en leche materna. La oxitocina, por su parte, hace que las células que se encuentran alrededor de los alvéolos se contraigan y expulsen la leche a través de los conductos. Este paso por los conductos se denomina comúnmente “bajada de la leche”.

Tipos de Leche Materna

La composición de la leche es diferente atendiendo al momento en el que se produce, de esta forma se pueden distinguir dos tipos de leche materna:

  • Calostro: Es la primera leche producida por las mamas, presente desde el quinto mes de embarazo hasta los tres primeros días postparto. Se produce en muy pequeñas cantidades siendo compatible con el pequeño tamaño del estómago del bebe (los primeros días alcanza el tamaño de una cereza). El calostro tiene un color amarillo, una consistencia espesa, un alto contenido de proteínas y un bajo contenido de grasas y azúcar. El contenido de proteínas es tres veces mayor que el de la leche madura, ya que es rico en anticuerpos que transmite la madre. Éstos anticuerpos protegen al bebé y actúan como laxante natural ayudando a la eliminación del meconio (primera deposición del bebé).
  • Leche madura: Se produce a partir del 3º día postparto. En este tipo de leche se pueden distinguir dos subtipos según la composición de esta: la leche inicial se produce cuando el bebé comienza a amamantar, es poco espesa y acuosa y tiene un tinte celeste, la leche inicial es mayormente agua y sirve para saciar la sed del bebé. La leche final es liberada después de varios minutos de amamantamiento. La textura es similar a la de la crema y tiene una alta concentración en grasas, tiene un efecto relajante en el bebé.

Calostro, la primera leche materna.

Posturas para Amamantar

Aunque lo más habitual es amamantar sentada o estirada con el bebé frente a la madre, son muchas las posiciones a las que se puede llegar a recurrir:

  • Postura sentada - Posición estirado: El bebé estirado frente a la madre en contacto con su cuerpo, mamando de un pecho y con sus pies hacia el otro pecho. Es la más habitual. Una variante de la posición anterior es colocar al bebé de forma inversa, también estirado y girado hacia la madre, pero con los pies hacia el otro lado. Esta variante no es tan frecuente pero puede ser útil si el bebé rechaza, por la razón que sea mamar de un pecho. Si se le coloca en el pecho que rechaza del mismo modo en que mama del otro, es posible que lo acepte.
  • Postura sentada - Posición “de rugby”: El cuerpo del bebé pasa por debajo del brazo de la madre y sus pies apuntando a la espalda. Esta posición es muy útil para drenar los conductos que se encuentran en la cara externa de los pechos y así prevenir, o si es el caso curar, posibles obstrucciones o mastitis que, aunque puede darse en cualquier zona del pecho, suelen ser más frecuentes en ésa. Tanto la posición estirada como la “de rugby” funcionan perfectamente bien si la madre, en vez de estar sentada, está colocada en postura semi-reclinada.
  • Postura sentada - Posición caballito: En esta posición el bebé está sentado a horcajadas sobre una de las piernas de su madre. Aunque poco frecuente, esta posición puede ser muy útil con bebés con dificultades para fijar el pecho, bien por retrognatia (maxilar inferior corto o retraído) u otras causas. En esta posición conviene que, al introducir el pecho en la boca del bebé, el pezón apunte “hacia arriba” en dirección a su paladar, de forma que una buena porción de pecho descanse sobre el labio inferior facilitando el agarre.
  • Postura estirada - Posición estirado (en paralelo): En este caso tanto la postura como la posición son frecuentes ya que de este modo se facilita el descanso de la madre. Es especialmente útil si la madre todavía siente molestias tras el parto, sobre todo si ha sido sometida a una episiotomía o cesárea. También es muy útil para amamantar por las noches o si simplemente se quiere descansar un rato.
  • Postura estirada - Posición estirado (en paralelo inverso): En este caso la posición del bebé es menos frecuente que la anterior pero hay madres que se sienten cómodas con ella y también puede ser útil, igual que la postura “a cuatro patas”, en caso de obstrucciones o mastitis agudas localizadas en la parte superior del pecho.
  • Postura “a cuatro patas” - Posición “boca arriba”: Esta postura es poco frecuente en el amamantamiento diario. Pero se trata de un recurso a utilizar en el supuesto de que la madre tenga una obstrucción o mastitis aguda localizada en la parte superior del pecho, ya que de ese modo se facilita el drenaje de esos conductos.

Todas estas posiciones son propias de bebés con una autonomía de movimientos todavía muy limitada. Los bebés más mayorcitos pueden mamar cómodamente en las posiciones más inverosímiles.

Lo importante es saber que no existe una única postura o posición correcta apta para todos los binomios madre / hijo, sino que cada binomio tendrá que buscar las posturas y posiciones que mejor se adapten a sus mutuas preferencias y también a las características físicas de ambos.

Además de dar la postura más cómoda para que en la lactancia materna no surjan problemas, es fundamental que sea a demanda, es decir, cuando el niño lo pida.

Diferentes posturas para amamantar.

Beneficios de la Lactancia Materna

Es importante recordar el gran número de ventajas que presenta la lactancia materna, ya no solo para el bebe recién nacido sino también para la madre que da el pecho.

La leche materna está repleta de ingredientes vivos, que incluyen citoblastos, glóbulos blancos y bacterias beneficiosas, así como otros componentes bioactivos, como anticuerpos, enzimas y hormonas, que ayudan a combatir las infecciones, evitar enfermedades y contribuir a un desarrollo normal y saludable.

Los bebés que solo toman el pecho durante los primeros seis meses de vida tienen menos probabilidades de sufrir diarreas y náuseas, gastroenteritis, gripes y resfriados, infecciones de oído y pecho, y candidiasis. En comparación con los niños que se alimentan con leche de fórmula, los bebés que solo se alimentan al pecho tienen la mitad de probabilidades de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL o muerte súbita infantil).

Como ya se ha comentado, la leche materna ayuda a la relajación del bebé y a conciliar mejor el sueño. Los estudios demuestran que los bebés alimentados con leche materna y los alimentados con leche de fórmula tienen las mismas probabilidades de despertarse para alimentarse durante la noche. La diferencia radica en que los bebés alimentados con leche materna vuelven a quedarse dormidos antes. Esto se debe a la oxitocina que se produce en el cuerpo del bebé al ser amamantado.

Los primeros seis meses de vida del bebé son un periodo muy intenso para su cerebro en rápido crecimiento: casi duplica su masa durante este periodo crucial. La importancia de la lactancia para el desarrollo del cerebro del bebé se refleja en diferentes estudios llevados a cabo en todo el mundo. En un estudio realizado en el Reino Unido, se observó que los jóvenes de 16 años que habían sido alimentados con leche materna durante seis meses o más cuando eran bebés tenían más probabilidades de obtener mejores puntuaciones en los exámenes escolares. «Existen varias hipótesis al respecto», señala el profesor Hartmann. «Una de ellas está relacionada con los ácidos grasos de cadena larga presentes en la leche materna, como el DHA, que tiene un efecto positivo en el cerebro y en su desarrollo»

En cuanto a los bebes prematuros la alimentación con leche materna supone aún más beneficio que para un recién nacido a término ya que les protege de posibles enfermedades mortales como son la septicemia y la enterocolitis necrosante. Además se ha demostrado que los recién nacidos prematuros que son alimentados con leche materna pasan menos días ingresados en comparación con los prematuros que son alimentados con fórmulas.

Beneficios para la Madre

En cuanto a los beneficios que supone la lactancia materna para la madre también son muchos y muy importantes:

En primer lugar se relaciona con una disminución en la incidencia de hemorragias postparto ya que la oxitocina que produce el cuerpo durante la lactancia produce una contracción del útero ayudando a evitar pérdidas de sangre y reduciendo la incidencia de anemias postparto.

La oxitocina que se libera durante al amamantamiento tiene un efecto antidepresivo. Un estudio demostró que las madres que tenían mayores niveles de esta hormona padecían menos síntomas asociados a la ansiedad y la depresión.

Otro de los aspectos importantes, de cara a la situación económica que viven muchas familias, es que la lactancia materna supone un gran ahorro económico (en España la lactancia permite ahorrar a las familias entre 1000 y 1350 Euros durante el primer año) además de la comodidad que supone tener el alimento del bebé siempre disponible.

Por otro lado, y no menos importante, la lactancia materna ayuda a la recuperación física de la mujer ya que se queman en torno a 500 kcal al día. Según Hartmann: «Las madres pueden perder peso corporal durante la lactancia, pero este proceso suele ser lento. Tienes que dar el pecho durante más de seis meses para notar realmente la pérdida de peso».

Factores que Influyen en la Duración de la Lactancia Materna

En cuanto al perfil social de la madre que lacta según diferentes estudios se ha comprobado que las mujeres que no ejercen profesión remunerada tienen una lactancia más duradera que las mujeres que trabajan. Esto se puede explicar a las largas jornadas que la madre tiene que pasar separada de su hijo y que imposibilitan que la lactancia se pueda realizar “a demanda” por lo que las mujeres trabajadoras que se tienen que incorporar a sus puestos (en España la baja maternal es de 16 semanas) suelen abandonarla pasando a la alimentación con fórmula.

En estos estudios también se ha comprobado como las familias que disponen de mayores recursos económicos son los que mas bajas tasas de lactancia materna obtienen, es decir, la lactancia materna se asocia a familias con bajos recursos económicos.

Infografía de los beneficios de la Lactancia Materna.

En Colombia las principales causas de suspensión de LM en menores de tres años identificadas en el año 2005 fueron la edad del niño (29,3%), rechazo del niño (22,4%), insuficiente producción de leche de la madre (19,7%), trabajo de la madre (8,5%) y enfermedades de la madre (6,5%). En los primeros tres meses las causas principales son: no tener leche (60,5%) y problemas del pezón (10,5%).

En otros estudios nacionales, se encontró que a un 65% de los niños se les suspendió la LM a los 6 meses, y los motivos fueron la poca producción láctea en el 19% y el rechazo por parte de los niños en el 24%; éstas razones también fueron reportadas en otro estudio.

En diversas publicaciones han sido señaladas las consecuencias negativas del abandono temprano de la LM desde puntos de vista nutricionales, inmunológicos, psicológicos, epidemiológicos y económicos. La OMS, basada en diferentes evidencias, estima que entre 1,30 y 1,45 millones de muertes infantiles pudieran ser prevenidas cada año con adecuadas prácticas de LM, y expone los resultados de 10 países seleccionados donde solo se obtiene LME con cifras que oscilan entre el 30 y 67 %.

Complicaciones de la Lactancia Materna

Por último, también mencionar las complicaciones que puede conllevar la lactancia materna, la principal es la mastitis que, con una información correcta por parte del personal sanitario a la madre, se debería de resolver sin problemas...

Extracción y Conservación de la Leche Materna

En la lactancia materna, es frecuente que en algún momento la madre tenga que extraerse la leche para su conservación, para ofrecérsela al bebé, donarla, o desecharla. Hay muchas situaciones y circunstancia en las que es necesaria la extracción de leche: niños prematuros, bebés a los que no se les puede ofrecer pecho materno y se deben alimentar de otra forma, cuando existe una separación madre-hijo y no se quiere destetar al bebé; o el más común de todos, cuando la madre inicia su actividad laboral. La extracción de la leche también es imprescindible cuando la madre desea conservar el alimento de su bebé para emplearlo en otras ocasiones, creando su propio banco de leche.

La oxitocina es la hormona que facilita la eyección de la leche actuando en las células musculares que recubren las glándulas mamarias y los conductos. La oxitocina es también famosa por ser “la hormona del placer” y aumenta su secreción con la estimulación del pezón y de la areola, cuando aparece el llanto del bebé, o cuando producimos un estímulo del vínculo, como ver una foto del bebé. Para que se produzca una correcta secreción de oxitocina es necesario estar relajada.

La extracción de leche de modo manual requiere una técnica y una práctica, que aunque no es complicada precisa un aprendizaje. Este modo de extracción suele ser al principio menos eficaz que la extracción mecánica, aunque es preferida por muchas madres por ser un proceso menos molesto. La técnica consiste en colocar los dedos pulgar e índice a unos 3 cm de la areola del pezón. Es en esa zona donde debe de realizarse la presión con los dedos contra la pared torácica para conseguir la eyección de la leche. Una vez que se produce la presión hacia la pared torácica, el resto de dedos de la mano exprimen la mama de la madre hacia el pezón a la vez que se separa de la pared torácica. Es un movimiento rítmico. Puede realizarse con una misma mano, colocando los dedos desde el meñique al índice enfrentados al pulgar, generando una forma de “C”. Suelen necesitarse de 20 a 30 minutos para conseguir una extracción de leche adecuada, alternando ambos pechos cada 5-10 minutos.

En las tiendas especializadas en puericultura y farmacias podemos encontrar muchos modelos y cada mujer debe de elegir el sacaleches que mejor le conviene. Los sacaleches consisten en una bomba de vacío que pretende simular la succión del bebé sobre el pezón materno. Para conseguir este vacío pueden emplear bombas manuales, en los cuales es la madre la que la ejerce a través de la prensión manual sobre un globo de vacío o realizando una presión de palanca. Los sacaleches pueden clasificarse en simples o dobles dependiendo de si pueden realizar la estimulación de uno, o de los dos pechos a la vez. Los dobles resultan más caros y emplean aparatos más grandes, con lo que incomoda su transporte y limpieza, pero como ventaja, la extracción de leche se consigue en la mitad de tiempo.

Mitos sobre la Producción de Leche Materna

Muchas madres tienen la sensación de producir poca leche materna (hipogalactia). La realidad es que los casos documentados de baja producción de leche son mucho menos frecuentes de lo que la población general piensa.

Contraindicaciones de la Lactancia Materna

En la práctica son muy pocas las situaciones que contraindican la lactancia, entre las que se incluye, la infección materna por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) y por el Virus de la Leucemia Humana de Células T y el padecimiento de Galactosemia y de Deficiencia primaria congénita de lactasa por el niño. El consumo de heroína, cocaína, anfetamina y marihuana no es compatible con la lactancia materna. Otros situaciones excepcionales que contraindican la lactancia son: el tratamiento con antineoplásicos y algunos casos de prolactinoma (adenoma hipofisario secretor de prolactina), que requieren tratamiento con bromocriptina o cabergolina. La lactancia materna se debe suspender temporalmente cuando haya que administrar a la madre isótopos radioactivos. Se pueden consultar dudas sobre compatibilidad entre medicamentos y lactancia materna en www.e-lactancia.org.

Recomendaciones Finales

  • Es preciso consultar con un experto en lactancia si la madre tiene dolor, sensación de no tener leche, el niño llora mucho o demasiado poco y siempre que tenga dudas.
  • Los suplementos de biberón no sirven para solucionar los problemas y pueden poner en riesgo la lactancia.
  • La mayoría de los niños, tras nacer, están 2 horas despiertos. En ese periodo la mayoría consigue engancharse. Después existe un letargo fisiológico (8-12 horas) y posteriormente realizan tomas frecuentes (8-12/día o más), irregulares y predominantemente nocturnas.

Un recién nacido sano mamando adecuadamente a demanda sólo necesita leche materna.

La lactancia materna es uno de los vínculos más poderosos entre madre e hijo. La leche materna es el alimento más adecuado para el recién nacido, ya que proporciona los nutrientes necesarios para su desarrollo. De hecho, reduce el riesgo de padecer enfermedades que pueden ser graves, como la neumonía, y les previene de infecciones, alergias o asma.

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