Las enfermedades ampollosas en dermatología son muy poco frecuentes y, sin embargo, muy llamativas. Representan una reacción inmune local en la piel activada por la presencia de anticuerpos circulantes en sangre. El depósito o la afinidad de estos anticuerpos por la piel produce la dermatosis con la aparición de ampollas y, en otras ocasiones, erosión de la mucosa. En esta página te introduzco a conocerlas, su diagnóstico y manejo es avanzado.
La lesión clínica elemental es la ampolla o vesícula, aunque no es raro encontrar otro tipo de lesiones secundarias, como erosiones o costras y afectación de las mucosas. El manejo de las dermatosis ampollosas es complejo, y habitualmente se realiza en unidades especializadas multidisciplinares, que cuentan con otros especialistas, para poder valorar las afectaciones, si las hubiera a otros niveles. Para su diagnóstico precisa la realización de una biopsia de la piel además de pruebas de inmunología tanto en piel como en sangre.
El herpes gestacional, también conocido como penfigoide gestacional, es un trastorno ampolloso autoinmune que ocurre durante el embarazo. Se caracteriza por la formación de ampollas tensas en la piel, especialmente en el abdomen y extremidades. A pesar de su nombre, no está relacionado con el herpes simple ni es causado por ningún virus.
Penfigoide Ampolloso
¿Qué es el Herpes Gestacional?
El herpes gestacional es una rara condición dermatológica que aparece durante el embarazo y que se caracteriza por la presencia de erupciones cutáneas pruriginosas. Aunque su nombre puede llevar a confusión, no está causado por el virus del herpes, sino que se trata de una enfermedad autoinmune mediada por anticuerpos. Este trastorno afecta principalmente a mujeres embarazadas y puede asociarse con complicaciones maternas y fetales si no se maneja adecuadamente.
Las enfermedades ampollosas están causadas por la producción anómala de anticuerpos dirigidos contra algún componente de la piel, que es lo que llamamos antígeno. Los recientes avances en el diagnóstico de estas dermatosis permiten detectar el anticuerpo anómalo tanto en piel como en sangre. Esto ayuda a clasificarlas, diagnosticarlas y a controlar la respuesta al tratamiento.
Causas del Herpes Gestacional
El herpes gestacional es causado por una respuesta autoinmune en la que se generan anticuerpos contra componentes de la membrana basal de la piel, específicamente contra la proteína BP180.
El Penfigo, el Penfigoide y el resto de Dermatosis Ampollares Autoinmunes se producen por una compleja activación alterada del sistema inmune que produce anticpuerpos circulantes contra alguna fracción de la epidermis o la dermis.
No se conoce su causa, ni por qué existe esta variante que aparece en las mujeres embarazadas. Es probable que la distensión abdominal propia del embarazo provoque ciertas alteraciones en la piel, en las que se exponen determinados antígenos o zonas sensibles que desencadenan la respuesta autoinmune y el ataque por auto-anticuerpos.
Síntomas del Herpes Gestacional
El herpes gestacional generalmente aparece en el segundo o tercer trimestre del embarazo, aunque en algunos casos puede manifestarse inmediatamente después del parto. Los síntomas del herpes gestacional suelen comenzar con la aparición de placas eritematosas (rojas) en la piel, acompañadas de intenso prurito. Estas lesiones pueden evolucionar hacia ampollas tensas.
Consiste en la aparición de un prurito o picor exasperante que se sigue al cabo de unas semanas de lesiones ampollosas o en forma de urticaria en la piel. Estas lesiones se localizan en el abdomen, alrededor del ombligo y se van extendiendo de forma centrífuga al resto del cuerpo sin llegar a afectar a la cara ni las mucosas. La lesiones comienzan en forma de placa circular y posteriormente se transforman en vesículas o ampollas tensas de contenido transparente.
El penfigoide gestacional se inicia con un intenso picor y enrojecimiento de la piel, sobre la que van apareciendo ampollas agrupadas en anillos o racimos. Lo más común es que comience afectando al abdomen, especialmente la zona alrededor del ombligo. Es más frecuente en la segunda mitad del embarazo o incluso puede aparecer en el postparto.
Penfigoide Gestacional
En algunos casos los anticuerpos de la madre pueden atravesar la placenta y provocar que el niño desarrolle ampollas dentro del útero o que las presente al nacer.
Diagnóstico del Herpes Gestacional
El diagnóstico se hace por la clínica y por el estudio directo de las lesiones tras ser biopsiadas.
Un dermatólogo sospechará el penfigoide gestacional por la clínica de prurito y aparición de ampollas en una embarazada o una mujer inmediatamente después del parto, pero el diagnóstico tiene que confirmarse con una biopsia. Esta prueba debe incluir la búsqueda de los anticuerpos que se depositan en la base de la epidermis, mediante una técnica denominada inmunofluorescencia directa. Estos anticuerpos también pueden detectarse en un análisis de sangre.
Tratamiento del Herpes Gestacional
El tratamiento adecuado es el tratamiento tópico con corticoides y antihistamínicos. Pero éstos suelen resultar insuficientes, por lo que en la mayoría de los casos se termina tratando con corticoides vía oral a dosis de 0,5 a 1 mg/Kg/día. El uso de corticoides durante el embarazo no afecta al bebé.
En la mayoría de los casos los únicos medicamentos que pueden controlar la enfermedad y no dañar al feto son los corticoides, por lo que se administran por vía oral a dosis altas, que se van descendiendo progresivamente a medida que se controlan los síntomas. Al emplear corticoides, debe vigilarse que la madre no tenga complicaciones como diabetes o hipertensión, que también son más frecuentes durante el embarazo. Además, hay que prever que el medicamento no cause daños en el niño.
El tratamiento precoz inhibe la formación de depósitos de inmunocomplejos en la placenta y previene la insuficiencia placentaria e incluso la sintomatología fulminante materna.
Elevadas dosis de corticoides no inhiben la aparición de nuevas formaciones ampollares ni de síntomas relevantes, incluso pueden inducir diabetes gestacional; por ello hay casos rebeldes que se pueden controlar con inmunosupresores, como la ciclosporina a 100 mg/24 h asociado a prednisona a menores dosis (25 mg/24 h).
Hay que tener en cuenta que la terapia inmunosupresora aumenta la incidencia de infecciones oportunistas de bacterias, virus y hongos; por ello estas pacientes deben seguir un control estricto de su estado inmunitario y el diagnóstico precoz y tratamiento de cualquier proceso inflamatorio que desarrollen.
¿Es contagioso el Herpes Gestacional?
No, el herpes gestacional no es contagioso. A diferencia de las infecciones causadas por el virus del herpes, esta condición es autoinmune y no se transmite de persona a persona ni de madre a hijo.
¿Afecta al bebé?
En la mayoría de los casos, el herpes gestacional no afecta directamente al bebé. Sin embargo, el desarrollo del feto intraútero puede verse afectado, pudiéndose producir crecimiento retardado y prematuridad. El recién nacido tiene más probabilidades de ser prematuro, es decir, de nacer antes de tiempo.
¿Desaparece después del parto?
Sí, en la mayoría de los casos, el herpes gestacional desaparece después del parto.
¿Es seguro el tratamiento durante el embarazo?
Sí, el tratamiento es seguro y necesario para aliviar los síntomas y prevenir complicaciones.
¿Se puede prevenir?
No hay una forma específica de prevenir el herpes gestacional, ya que es una enfermedad autoinmune.
¿Puede recurrir en futuros embarazos?
Sí, existe la posibilidad de recurrencia en embarazos futuros o durante el periodo posparto.
Otras dermatosis del embarazo
Es importante diferenciar las afecciones fisiológicas, propias de la gestación, de las patológicas. Lo importante es diferenciar las afecciones fisiológicas, propias de la gestación, de las patológicas. Se denomina dermatosis del embarazo a las afecciones de la piel que aparecen especialmente durante la gestación y que cursan con características peculiares.
* **Erupción Polimorfa del Embarazo:** Es la dermatosis más frecuente del embarazo. Su incidencia es de 1 de cada 150 embarazadas. Afecta fundamentalmente a primíparas (su primer embarazo). Las mujeres embarazadas de gemelos también son más propensas a la aparición de esta erupción.* **Prúrigo del Embarazo:** Se trata de una erupción a base de pequeños granitos acompañada de mucho picor. Se localiza por todo el cuerpo, aunque fundamentalmente en abdomen y mamas. Aparece en el segundo trimestre, aunque a veces también se manifiesta al final del embarazo. Su origen es desconocido.* **Dermatitis Papular del Embarazo:** Suele aparecer en el primer trimestre del embarazo, aunque a veces también lo hace en el segundo trimestre. Se caracteriza por la aparición de lesiones palpables y elevadas de menor de 1 centímetro de diámetro y nódulos rojos en la piel. Estas lesiones producen mucho picor.* **Colestasis Intrahepática del Embarazo:** Se caracteriza por un intenso picor o prurito, seguido de lesiones de rascado. Es decir, las lesiones que presenta la embarazada en la piel, no las produce la enfermedad si no las uñas durante el rascado.Afecciones de la piel en el embarazo
Tratamiento del picor durante el embarazo
El tratamiento dependerá de la causa subyacente del picor. El manejo de la dermatitis en el embarazo debe enfocarse en aliviar los síntomas sin comprometer la seguridad del feto, y un paso clave para ello es mantener la piel bien hidratada.
Se recomienda el uso de emolientes y humectantes sin fragancias ni conservantes que puedan irritar la piel. Durante el embarazo, las zonas donde suele aparecer la dermatitis son los pliegues de las extremidades y el tronco. Nocisens® INTENSE, una crema apta para el embarazo adecuada para estas zonas de brotes recurrentes. Para el cuidado diario de pieles sensibles y atópicas durante todo el embarazo, Nocisens® OIL, es una aceite para el embarazo que combina ingredientes neurodermatológicos, aceite de aguacate y extracto de avena.
El primer paso para su manejo es cuidar adecuadamente la piel, utilizando cremas hidratantes y emolientes que refuercen la función barrera y reduzcan los síntomas. Para tratar los brotes de picor, los corticoides tópicos son seguros durante el embarazo, aunque siempre deben usarse bajo supervisión médica. En casos de picor intenso, se pueden emplear antihistamínicos orales, como la cetirizina, también bajo recomendación y control de un médico.
En situaciones graves, es recomendable consultar a un especialista para valorar el tratamiento más adecuado.
