La piel del bebé es delicada y sensible, lo que la hace propensa a irritaciones y reacciones alérgicas. Es una preocupación habitual en las primeras etapas de la crianza, pero con una rutina de higiene adecuada, productos respetuosos y atención a los signos de alarma, se puede prevenir y tratar con éxito.
¿Qué es la Dermatitis Atópica?
La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica que cursa en brotes que se caracterizan por una piel seca y zonas de enrojecimiento y picor (eccemas). Es una enfermedad inflamatoria de la piel.
Es una enfermedad crónica muy frecuente, su prevalencia se ha multiplicado por 3 en los últimos años, y afecta al 5-8% de los niños. Es una de las enfermedades cutáneas más comunes en los niños, por lo tanto, no merece la pena que te preocupes.
Este problema dermatológico tiene base genética y no se contagia. La principal causa de la dermatitis atópica en el bebé es un mal funcionamiento de la barrera cutánea.
Según los datos estadísticos, aproximadamente un 20-30% de los bebés en España padecen dermatitis atópica. Pese a ello, la dermatitis atópica puede surgir en cualquier etapa y sexo.
Tiene un componente hereditario, si uno de los padres tiene piel atópica, el niño tiene un riesgo de padecerla del 40%, y puede persistir en la vida adulta hasta en un 60% de los casos. En el 85% de los casos los primeros síntomas de la dermatitis atópica aparecen entre 0-5 años. En el 60% de los casos aparecen antes de 1 año.
Se acepta que la dermatitis atópica tiene un gran componente genético, es decir, que hay una alteración en la composición normal de la piel que se hereda dentro de la familia. En las familias con niños con dermatitis atópica, es frecuente encontrar miembros (padre, madre, hermanos, tíos...) con antecedentes de alergias, que han sufrido esta enfermedad, o bien bronquitis asmática o rinoconjuntivitis alérgica.
La dermatitis atópica como tal 'no se cura', pero sí que suele remitir y ser menos agresiva con el paso de los años y los buenos cuidados de la piel. La dermatitis atópica no puede curarse como tal, pero sí podemos tomar medidas preventivas para espaciar el tiempo entre brote y brote con una buena rutina de cuidado de la piel, haciendo que con el tiempo sean menos molestos y menos frecuentes.
Es frecuente que el niño mejore mucho o se cure antes de llegar a la pubertad, pero esto no es siempre así y tampoco se puede predecir de forma fiable.
✦ Piel ATÓPICA (o eccema) en BEBÉS y NIÑOS. Cuidados y tratamiento del brote de dermatitis atópica
Síntomas de la Dermatitis Atópica en Bebés
La dermatitis atópica en el pequeño se evidencia a través de una serie de signos como el enrojecimiento de las mejillas, picor intenso, descamación de la piel y la formación de costras.
En los bebés menores de dos años, la dermatitis atópica se localiza en las mejillas, brazos o piernas. A partir de los dos años, el bebé puede presentar eccemas en los codos, en el cuello y en los pliegues que se forman en la piel del bebé.
En cualquier caso, se trata de un problema dermatológico molesto para el niño que puede incluso, en ocasiones, alterar su sueño.
Otros Indicios Iniciales:
- Sequedad de la piel a pesar de los intentos de hidratación frecuente. Además, es posible observar descamación cutánea.
- Aparición de placas rojas en la barbilla, las mejillas, los brazos y el abdomen.
- Picazón y necesidad de tener que rascarse en las zonas con eccemas.
Si el bebé se rasca de manera continua, las placas de eccemas se vuelven más rugosas. En caso de que ocurra una perforación, las placas supurarán y se formará una costra. Sin embargo, esta costra desaparece con el paso del tiempo.
Causas de la Irritación Cutánea en Bebés
No podemos decir que haya una causa exacta que haga aparecer este tipo de irritación en la piel del bebé. Sin embargo, sí que existen ciertos factores que contribuyen a su aparición, como los factores medioambientales y genéticos.
Las causas de la irritación cutánea en bebés pueden variar según la zona del cuerpo, el clima, la higiene, la alimentación o incluso el tipo de piel del bebé.
Factores Comunes:
- Irritación por el pañal: La irritación por el pañal en el bebé sucede debido a las condiciones de humedad y fricción que sufre el peque en esa zona del pañal, así como el contacto con la orina, heces y otro tipo de sustancias irritativas de productos de higiene como perfumes o detergentes.
- Sudamina: Con los cambios de temperatura las reacciones de los bebés son más desmesuradas. En especial cuando hace calor, ya que los bebés pueden sudar más. Cuando esto sucede, su propio sudor puede hacer que se irrite la piel. Al irritarse los poros, sale un pequeño sarpullido de granitos, algo que se conoce como sudamina y que hace que la piel se muestre más enrojecida, el tacto sea rugoso y veas pequeñas ampollas. Esas zonas suelen ser los pliegues de los codos, la espalda y la parte superior del tronco.
- Irritación facial: La cara es una de las zonas más expuestas y sensibles en los bebés. La piel suele presentar enrojecimiento en la barbilla, mejillas o alrededores de la boca. En algunos casos, también pueden aparecer pequeñas manchas secas o descamación.
- Irritación en el cuello: El cuello, especialmente en bebés con pliegues marcados o en épocas calurosas, es una zona propensa a la irritación por calor o humedad.
Tratamiento y Cuidados para la Piel Atópica
El tratamiento de la irritación en la piel del bebé dependerá del tipo de molestia, su localización y la causa que la provoca. El tratamiento de la dermatitis atópica debe aplicarse siempre bajo prescripción médica.
Normalmente, la terapia contra los eccemas atópicos consiste en cremas que contienen corticoides o inhibidores tópicos de la calcineurina actuando como desinflamatorias. En algunos casos, la dermatitis atópica puede requerir el uso de antibióticos si se ha producido infección.
Para el tratamiento sintomático de brotes agudos y el alivio del eritema y el prurito asociado a la dermatitis atópica puedes emplear cremas como Stelatopia Intense.
Recomendaciones Generales:
- Higiene: Cuando llegue el momento del bañar al bebé debes utilizar un gel que sea suave y respetuoso con el pH de su piel. Tampoco te olvides del agua, no debe estar demasiado caliente y el baño no debe ser muy prolongado para no favorecer la sequedad de la piel.
- Hidratación: Una vez ya está limpito y recién salido del baño, puedes aplicarle la crema de nuestro pack Pomada Protectora Reparadora. La hidratación es un pilar básico en el cuidado de la piel atópica. Después del baño es imprescindible hidratar correctamente la piel.
- Cambio de pañal: Como ya sabrás es importante que cambiemos el pañal del bebé con frecuencia. Siempre que los moje o ensucie, sería ideal cambiarlo por uno limpio.
- Protección solar: Como ya hemos dicho, la piel del bebé es muy frágil, por eso es importante la protección de la piel en verano, en especial si hablamos de la piel atópica en verano.
- Cuidado de las uñas: Si tu bebé sufre de alguna irritación en la piel, es conveniente cortarle las uñas para evitar que se rasque y eso le cause heridas. Para ello no te sirve cualquier tijera, debes utilizar unas tijeras de bebé fabricadas para cortar de forma delicada sus pequeñas uñas.
Remedios Caseros Contra la Dermatitis Atópica del Bebé:
- Cortar bien las uñas y asegurarse de que están limpias y sobre todo, evitar que el bebé se rasque para que no se produzca infección.
- Usar prendas de algodón y especial cuidado con las etiquetas de la ropa.
- Bañar al pequeño dos o tres veces por semana, siempre con agua tibia y no alargar en exceso los baños. Además, es aconsejable utilizar jabones suaves y evitar el uso de esponjas. Después del baño es importante secar con suavidad al niño y evitar, también, el uso de colonias.
- Hidratar bien al niño, ya que tras el baño la piel se reseca.
- Cambiar frecuente de pañales para evitar irritaciones.
- Seguir una dieta saludable.
- El uso de cremas solares es otros de los consejos para cuidar la piel atópica del bebé, así como mantener una temperatura media para evitar la sudoración y pasar frío. También sería recomendable evitar el polvo doméstico puesto que podría empeorar los eccemas del bebé.
Medidas Ambientales:
- Las temperaturas extremas no son buenas. Se recomienda mantener una temperatura ambiente en casa de 20-22 grados. Temperaturas superiores pueden aumentar la irritación y el picor del niño.
- Especialmente durante el invierno, época en la cual el niño con dermatitis atópica suele estar peor, las calefacciones bajan mucho la humedad ambiental; en este caso, el uso de humificadores es muy aconsejable (siempre y cuando se mantengan bien limpios).
- Alfombras, libros, muebles, juguetes de ropa, ositos de terciopelo, colchones antiguos, ropa de cama con plumas, pósters, y en general, cualquier cosa que pueda retener polos, puesto que la presencia de ácaros en el polvo doméstico puede empeorar la piel del niño.
- Animales domésticos (si el niño muestra signos de empeoramiento mientras está con ellos).
Otras Consideraciones:
- Piscina: Excepto en casos graves de dermatitis atópica, no hay demasiado problema. Sí que es cierto que el agua de la piscina es bastante irritante para el niño con dermatitis atópica. Aun así, un buen enjuague a la ducha posterior y la aplicación inmediata de una crema hidratante pueden contrarrestar estos efectos indeseables de las piscinas. En caso de brotes más graves de eczema, puede ser necesario interrumpir temporalmente la actividad. Hace falta recordar que el ejercicio físico es muy positivo para la salud de estos niños, como lo es para cualquier otro.
- Sol y mar: El sol puede mejorar los síntomas de la dermatitis atópica, pero debido a sus efectos prejudiciales sobre la piel, no se puede recomendar sistemáticamente. En cambio, los baños en agua de mar sí son beneficiosos. Es necesaria una protección solar adecuada, con cremas solares pediátricas de índice de protección superior a 40 (aplicar siempre 20-30 minutos antes de la exposición y repetir la aplicación después de los baños y cada 60-90 minutos), evitar las horas centrales del día (de 11 a 16 horas), mantener una buena hidratación del niño con agua o zumos, y recordar que los parasoles, la ropa y las gorras o viseras son también elementos de protección imprescindibles. Los niños menores de 3 años no deberán tomar el sol en ningún caso.
- Dieta: No es necesario que siga ninguna dieta especial.
- Ropa: Hay que evitar la lana y ciertas fibras sintéticas. Se recomienda el uso de algodón para toda la ropa, incluyendo la de la cama. Al lavar la ropa, es preferible hacer un enjuagado adicional con agua -para eliminar residuos de detergentes- y evitar los suavizantes en exceso.
¿Cuándo Consultar al Pediatra?
Si tienes cualquier duda sobre las irritaciones en la piel del bebé, puedes consultarlo con tu pediatra para que te de las indicaciones oportunas.
Por norma general, la mayoría de las irritaciones en la piel del bebé serán molestas pero no peligrosas. No obstante, es importante monitorizar los posibles cambios y tomar medidas.
Si el niño no muestra otras manifestaciones (como asma, rinitis o conjuntivitis alérgica, diarreas...), en general no están indicadas las pruebas de alergia. Sólo en niños pequeños con dermatitis atópica importante es necesario descartar alergia a ciertos alimentos como el huevo o la leche de vaca. Su especialista le orientará adecuadamente en caso necesario.
En resumen, aquí tienes algunos consejos clave:
- Identificar la causa de la reacción alérgica.
- Mantener la piel limpia y seca.
- Lava suavemente la piel del bebé con agua tibia y un jabón suave específico para bebés.
- Usar productos hipoalergénicos.
- Evitar que el bebé se rasque.
- Hidratar la piel del bebé.
