Composición de la Leche Materna: Nutrición y Beneficios para tu Bebé

La leche materna es el alimento fundamental del recién nacido, una emulsión especial de composición compleja que incluye más de 200 componentes, principalmente carbohidratos, lípidos de alta calidad, proteínas y glóbulos grasos disueltos en una base acuosa. La leche materna contiene los nutrientes que ayudan a proporcionar a tu bebé la base para una buena salud desde el inicio de la vida. Aunque la composición varía de una mujer a otra, de un día a otro, incluso dentro del mismo día y de la misma toma, existen rasgos comunes destacados en su composición que la hacen única.

La leche materna permite alcanzar un óptimo estado nutritivo, evita alteraciones metabólicas y trastornos digestivos, porque la composición de la dieta no representará en ningún momento una sobrecarga de la capacidad funcional del aparato digestivo. También suministra protección antiinfecciosa y antialérgica.

El efecto antiinfeccioso obedece a que el lactante no sólo recibe nutrientes por la leche. Además, en su composición existen una serie de sustancias que, por diferentes mecanismos, van a proveerle de una defensa local frente a agentes infecciosos (inmunidad pasiva prestada por la madre), mientras maduren los mecanismos que le permitan contar con su propia inmunidad activa.

La leche materna se adapta a los requerimientos nutricionales. Tanto el volumen de leche, como la calidad de los nutrientes y de otros factores con misión defensiva, van a encontrarse en la leche de la madre en perfecta concordancia a las necesidades exigidas en cada momento.

El volumen de leche producido por la madre aumenta progresivamente a partir de los pocos centímetros cúbicos segregados el primer día. Este crecimiento alcanza los 700 ó 900 ml/día que por término medio suele producir la mujer en un estadio de lactancia plenamente establecido.

La leche materna se adapta al apetito y a la madurez. Su cantidad y su composición varía según el grado de madurez del hijo. También se adapta a la capacidad digestiva y metabólica.

Composición de la leche materna vs artificiales, Dra. Mariana Colmenares, Pediatra

¿Qué Contiene la Leche Materna?

Podemos imaginar la leche materna como una emulsión especial de composición compleja que incluye más de 200 componentes, carbohidratos principalmente, pero lípidos de alta calidad, proteínas y glóbulos grasos disueltos en una base acuosa.

La leche materna es una combinación acuosa de nutrientes, células, hormonas, factores de crecimiento, inmunoglobulinas, enzimas... que ejercen una importante interrelación entre la madre y su bebé.

Los principales componentes de la leche son agua, proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas.

Componentes Clave

  • Agua: La leche materna es un 87,5% agua.
  • Proteínas: Bajo contenido en proteínas (0,9-1,1 gr/100 ml), aunque adaptada a su velocidad de crecimiento. El cociente caseína/seroproteínas es de 10/90 al comienzo de la lactancia, pasando a 40/60 en la leche madura.
  • Hidratos de Carbono: Elevado contenido de lactosa, fuente de galactosa necesaria para la maduración cerebral, que mantiene un bajo pH a nivel intestinal, y que favorece el desarrollo de una peculiar flora intestinal con indudables beneficios defensivos.
  • Grasas: Ácidos grasos monoinsaturados de cadena larga, de mayor rendimiento calórico, fácil absorción, y sin efecto aterogénico. Abundan los ácidos grasos poliinsaturados, esenciales para el ser humano, e imprescindibles para la formación de numerosas estructuras (cerebro, retina, o membranas celulares entre otras) o para la síntesis de prostaglandinas, tromboxanos y otras sustancias biológicas.
  • Minerales: Bajo contenido en sales minerales, y un cociente de calcio/fósforo que favorece la absorción del calcio y que facilita la mineralización ósea.
  • Vitaminas: Contenido suficiente en vitaminas y presencia de enzimas y hormonas.

Componentes Adicionales

  • Oligosacáridos: La leche materna contiene 10-12 gr./L de oligosacáridos, mientras que la leche de vaca solo contiene trazas.
  • PUFAS de cadena larga: La leche humana procedente de mujeres sanas contiene la proporción óptima de ácidos grasos omega 3 y omega 6. Se ha asociado la ingesta de ácidos grasos w3 y w6 al desarrollo neuronal del bebé durante el primer año de vida.
  • Bacterias: Se detectan en cantidades bajas en muestras de leche humana.

Composición Detallada de la Leche Materna

Proteínas

La leche humana contiene pequeñas cantidades de proteínas, sólo 8,10 g / L. Las proteínas consisten en el justo equilibrio de las caseínas y las proteínas del suero de leche.

Importante cantidad de nitrógeno no proteico y de presencia de ciertos aminoácidos esenciales para el recién nacido (como la fenilalanina y la tirosina).

Las dos » proteínas «principales presentes en la leche materna son las proteínas del suero de leche y la caseína. La proteína de suero tiene una consistencia similar al yogur y es fácilmente digerible, garantizando así el vaciado rápido del l pequeño estómago del bebé . La caseína, por otro lado, se coagula en el ambiente ácido del estómago más rápidamente y se digieren más lentamente.

La parte nutritiva es la que se descompone en aminoácidos y está disponible para el crecimiento. Las proteínas que realizan una función protectora especial son las inmunoglobulinas (anticuerpos) IgA, IgG, IgM, IgE e IgD, por ejemplo. Cada madre produce un patrón único de inmunoglobulinas que depende de las infecciones a las que se haya expuesto a lo largo de su vida hasta ese momento. Esta protección especial, se transfiere al sistema inmunitario en desarrollo del niño.

Grasas

Con un promedio de 4,03 g de grasa por cada 100 gramos, la leche materna madura tiene un contenido de grasa muy alto. El contenido de grasa de la leche materna sirve para satisfacer la elevada necesidad de energía y calorías de los bebés a partir de un aporte relativamente pequeño de líquido. La composición de ácidos grasos de la leche materna depende de la dieta de la madre.

La leche materna tiene una mayor proporción de ácidos grasos insaturados que la leche de vaca. El ácido graso esencial -ácido linoleico-constituye el 10% del total de ácidos grasos en la leche materna, mientras que la leche de vaca contiene sólo un 2% de ácido linoleico.

Además, la leche materna contiene una gran cantidad de ácido alfa-linoleico, así como otros ácidos grasos a los que se hace referencia conjuntamente como ácidos grasos poliinsaturado s de cadena larga (LCPs). Los más conocidos y los que representan mayor proporción, son el DHA (ácido docosahexaenoico) y AA (ácido araquidónico).

Los LCPs son la base de todas las membranas celulares. Los LCPs están involucrados en la formación de sinapsis (conexión entre las células nerviosas) y son fundamentales para el desarrollo cerebral. Esto progresoa de forma especialmente rápida durante el último trimestre del embarazo y en los primeros meses de vida del niño. Después del nacimiento, el cerebro crece a un ritmo de 2 g al día - esto equivale a 60 gramos en un mes!

Carbohidratos

La lactosa es importante para el desarrollo del sistema nervioso y del cerebro. La lactosa también es de gran importancia para una flora intestinal sana.

Ellos están presentes a un nivel de entre 1 y 1,2 g por 100 ml . Son carbohidratos no digeribles que estimulan el crecimiento de bacterias beneficiosas para la salud en el intestino, principalmente bifidobacterias. Los científicos hablan de las «propiedades prebióticas» de los oligosacáridos.

Los hidratos de carbono no digeribles en la leche materna sobreviven completamente intactos al paso a través del estómago, ya que no son digeridos por las enzimas en el tracto intestinal. Estos, s llegan al colon sin digerir y proporcionan allí un sustrato para el crecimiento de las importantes, Bifidobacterias s y lactobacilos. Una flora intestinal en la que el Bifidus es predominante puede ayudar a proteger frente infecciones y alergias.

Las bifidobacterias son capaces de excretar sustancias que inhiben el crecimiento de patógenos (que causan enfermedades) y gérmenes. También son capaces de crear un ambiente ácido, y por ello antibacteriano, a través de la producción de los ácidos acético y láctico.

Vitaminas y Minerales

La vitamina A es necesaria para el crecimiento y el desarrollo, para una piel sana, una buena vista y un funcionamiento eficaz del sistema inmunológico.

Hay algunas características de las vitaminas D3 y K (que son importantes para el desarrollo de los huesos) que deben tenerse en cuenta. Nuestra fuente natural de vitamina D3 es la luz solar. En los meses de invierno (de noviembre a febrero) solo producimos pequeñas cantidades de vitamina D3, debido al bajo nivel de radiación UV, y además la piel no es capaz de almacenarlo.

La deficiencia de vitamina K puede desarrollarse en los primeros días de vida por varias razones:

  • La cantidad de vitamina K en la leche materna es relativamente baja.
  • El bebé tiene bajas las reservas de vitamina K al nacimiento.
  • La flora intestinal Bifidus-dominante de los niños amamantados, parece que sólo puede elaborar cantidades pequeñas de vitamina K.

La leche materna contiene normalmente cantidades suficientes de las vitaminas hdrosolubles, es decir, vitaminas del grupo B y vitamina C. La dieta de la madre tiene una influencia limitada en el nivel de minerales y oligoelementos durante los primeros 5 a 6 meses de lactancia.

Los minerales importantes para el bebé son el calcio (Ca) y el fósforo (P), ya que ambos son esenciales para la mineralización ósea. En contraste con la de la leche de vaca, la leche materna tiene una relación de 2.3:1 de Ca: P, que es perfecta para la absorción máxima de calcio.

Los oligoelementos también pertenecen al grupo de los minerales inorgánicos. Se les llama así porque son sólo aparecen y solo se requieren en cantidades mnimas o trazas. El oligoelemento hierro (Fe) es importante para la formación de las células rojas de la sangre y el desarrollo cerebral. Los bebés nacen con una «reserva de hierro» llena, que se ajusta a sus necesidades para 4-6 meses.

Otros Componentes

Merece la pena mencionar a los nucleótidos. Ellos son el pilar de los ácidos nucleicos: el ADN, el portador de nuestra información genética, y el ARN que es responsable de la biosíntesis de las proteínas. En periodos de crecimiento rápido como durante infancia temprana, la producción normal dentro del organismo es insuficiente Por ello el organismo tiene que recurrir a una fuente de alimentación externa.

Composición de la Leche Materna en Prematuros vs. Bebés a Término

Un estudio reciente recogió información de parejas madre-hijo examinadas en el servicio de atención infantil del Hospital de Salud Infantil y Maternidad de Xiamen, desde marzo de 2016 a mayo de 2017. Este estudio incluyó parejas madre-lactantes a término (> 37 semanas de gestación, n = 177) y prematuros (< 37 semanas, n = 94). Los recién nacidos prematuros mostraron mayores ΔWAZ, ΔLAZ y ΔWLZ desde la infancia hasta la niñez para la velocidad de crecimiento físico, en comparación con los recién nacidos a término (P < 0,001).

Todas las proteínas y los componentes proteicos verdaderos de la leche materna disminuyeron con la edad de los lactantes (P < 0,001). En el caso de los recién nacidos prematuros y nacidos a término, las diferencias en ΔWAZ y ΔLAZ desde el nacimiento hasta la infancia y la diferencia en ΔLAZ, WAZ y LAZ en la niñez se asociaron positivamente con el nitrógeno no proteico (NPN) (todos P < 0,05), mientras que las diferencias en la puntuación Z en ΔWLZ desde el nacimiento hasta la infancia se asociaron negativamente con NPN (todos P < 0,05).

El contenido de proteínas en la leche se determina, principalmente, por sustancias nitrogenadas. En este estudio, el NPN, que incluyen aminoácidos libres como la taurina, mostró un impacto positivo significativo en el crecimiento de los neonatos. El NPN se asoció positivamente con los puntajes Z de peso y longitud, sugiriendo que los aminoácidos y péptidos de la leche materna son beneficiosos para el desarrollo infantil.

No se encontraron diferencias en los nutrientes de la leche materna entre los grupos de madres de prematuros y de término. La lactancia materna ayudó al crecimiento compensatorio de los niños prematuros en comparación con los niños nacidos a término.

Ventajas de la Lactancia Materna para el Niño

Todo son beneficios. Obtiene un mejor estado digestivo y metabólico, mejor estado nutritivo, mayor protección inmunológica, menor riesgo de sensibilización alérgica, mejor evolución psicológica, menos enfermedades y menos mortalidad infantil y prevención de trastornos posteriores.

Tipos de Leche Materna

  • Calostro: El calostro, la leche de los primeros días, es un alimento rico en proteínas, minerales y vitaminas, contiene elementos (leucocitos y anticuerpos) que protegen al niño frente a infecciones y alergias. Tiene efecto laxante, ayuda a expulsar el meconio y a prevenir la ictericia. Favorece el crecimiento, acelera la maduración del intestino y previene la alergia y la intolerancia a los alimentos. Es rico en vitamina A, reduce la gravedad de algunas infecciones como sarampión y diarrea y previene problemas oculares por falta de vitamina A. El calostro está compuesto por proteínas, anticuerpos y beta-carotenos, y una baja cantidad de lactosa y grasa.
  • Leche Madura: A partir de los seis días de vida la leche materna va aumentando el contenido en hierro y en grasa según va mamando el bebé. Durante los primeros siete a diez minutos el pecho produce una leche baja en calorías, con proteínas, hidratos de carbono, vitaminas, minerales, anticuerpos, y vitamina D y agua en cantidad suficiente (por lo que el lactante no necesita tomar agua). Si el bebé sigue mamando del mismo pecho se produce una leche muy grasa, con alto contenido en calorías, rica en hierro y en vitaminas A y B. Con esta leche se logra que el desarrollo y el crecimiento del niño sean satisfactorios. La leche del final de la toma deja al bebé totalmente satisfecho, evita la sobrealimentación y el riesgo de obesidad.

¿La Composición de la Leche Materna es Constante o Puede Cambiar?

Como los requerimientos del lactante no son siempre los mismos y varían sobre todo en función de la madurez, la leche materna modifica sus características de acuerdo a las demandas del niño, a su capacidad para digerir y metabolizar los distintos nutrientes, y a la mayor o menor necesidad que tenga de recibir protección pasiva, circunstancias sometidas a una permanente evolución.

La leche materna se adapta a las necesidades del bebé y es el alimento ideal para su adecuado crecimiento y desarrollo.

Situaciones Especiales

En casos excepcionales:

  • Un 60-70% de los niños nacen con exceso de un pigmento llamado bilirrubina que normalmente se resuelve solo. En contadas ocasiones para eliminarla habría que dar alimento con más frecuencia al bebé y quizá habría que incluir suplemento de leche.
  • La leche materna tiene poca vitamina K. Actualmente se da un suplemento de vitamina K en todos los recién nacidos para prevenir la llamada enfermedad hemorrágica del recién nacido.
  • En casos especiales la vitamina D puede ser insuficiente, por lo que en estos bebés no serán olvidados los suplementos de vitamina D (los biberones de fórmulas adaptadas la llevan ya incorporada).
  • Si la secreción láctea es insuficiente habrá que suplementarla con leche de fórmula.
  • Si contiene exceso de sodio, tóxicos o contaminantes por exposiciones maternas a ellos, estos podrían pasar al bebé produciéndole alteraciones.

Saber Más

No se podría dar el pecho si el bebé naciera con enfermedades congénitas del metabolismo (fenilcetonuria, tirosinemia, galactosemia) o en el caso de padecimiento por parte de la madre de algunas infecciones (infección por VIH, tuberculosis activa cavitaria, etc.).

Compuestos Funcionales de la Leche Materna

Los recién nacidos poseen unas necesidades nutritivas especiales debido al incompleto desarrollo de sus sistemas de órganos, que irán abandonando conforme estos sistemas vayan adquiriendo su completa funcionalidad. Al correcto desarrollo del organismo infantil va a contribuir no sólo la correcta nutrición del niño, sino también la acción de muchos compuestos funcionales presentes en la leche materna, entre los que destacan: hormonas, factores de crecimiento, neuropéptidos, agentes antiinflamatorios y agentes inmunomoduladores.

Debido a la importancia que tienen estos compuestos en la alimentación infantil hemos realizado una revisión bibliográfica sobre sus diferentes propiedades y su presencia en la leche materna, con el objetivo de poder justificar el empleo de estos productos como ingredientes funcionales en la elaboración de las fórmulas infantiles. En general, dichas fórmulas son deficitarias en estos compuestos bioactivos, por lo que su adición como ingrediente podría incrementar la calidad nutricional de las fórmulas infantiles consiguiendo los mismos efectos positivos que sobre el niño tiene la lactancia materna.

Componentes Biológicamente Activos de la Leche Materna

Existen cinco categorías principales para clasificar los agentes biológicamente activos presentes en la leche humana, que podrían modular el crecimiento in vivo, el desarrollo y la función del tracto gastrointestinal:

  1. Proteínas, péptidos y aminoácidos
  2. Nucleótidos
  3. Hormonas
  4. Factores de crecimiento
  5. Agentes antiinflamatorios e inmunomoduladores

Estos agentes bioactivos ejercen su acción sobre determinados tejidos diana:

  1. El epitelio intestinal, modulando la absorción de nutrientes, la permeabilidad de la mucosa, la proliferación celular, la composición de la microbiota intestinal, la inducción de moléculas de superficie (entre ellas las disacaridasas) y la regulación de la producción de citoquinas.
  2. El sistema nervioso entérico.
  3. El sistema inmune de la mucosa.

Factores que Afectan la Producción y Composición de la Leche Materna

Como ya se ha comentado anteriormente, el estímulo para segregar la leche es la succión del lactante, por tanto si un bebé mama frecuentemente pero no llega a vaciar los pechos, ese pecho producirá menos cantidad para la próxima vez porque no ha sido totalmente vaciado.

La calidad de la grasa ingerida por la madre repercute en la leche materna y por consiguiente en la ingesta del bebé. Ocurre lo mismo en algunos minerales como el selenio y el yodo. Por otra parte, la cantidad de proteínas que contiene la leche puede verse afectada si la madre está desnutrida.

La ingestión de alcohol en la madre lactante debe estar restringida, ya que los niveles en leche son similares a los niveles sanguíneos. Además de los efectos dañinos sobre el niño, elevadas concentraciones en sangre materna inhiben la evacuación de la leche de la madre.

A la vista de esto, parece obvio que la alimentación durante la lactancia debe ser rica en energía, lípidos, proteínas y vitaminas, con el fin de que cubra las necesidades para la producción de la leche.

Recuerda que el bebé tiene la capacidad de regular la composición de la leche y adaptarla a sus necesidades. La composición de la leche va cambiando a lo largo de la toma. Al principio sale leche más aguada, al final sale leche rica en grasa. No es lo mismo tomar 100 ml de un solo pecho que tomar 70 del primero y 30 del segundo, o 50 y 50. Por este motivo se recomienda siempre vaciar un pecho antes de empezar con el otro, aunque la cantidad al final de la toma sea diferente.

La Organización Mundial de la Salud y UNICEF recomiendan encarecidamente que las madres alimenten a sus bebés únicamente con leche materna durante los primeros 6 meses, comenzando en la primera hora tras el nacimiento.

El interés científico en estudiar la composición de la leche materna está creciendo, y cada vez se encuentran más componentes. Una cosa que la ciencia está descubriendo es que no hay una solución universal. La composición del calostro difiere de la leche madura, y la composición de la leche madura cambia de una toma a otra, e incluso durante una sola toma. De hecho, se cree que la madre optimiza la leche materna, especialmente para las necesidades de su bebé.

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