Antigripales Compatibles con la Lactancia: Guía Completa para Mamás

Cuando llega la temporada de resfriados y gripes, muchas mamás lactantes se preguntan qué pueden tomar para aliviar los síntomas sin poner en riesgo la seguridad de su bebé. En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre antigripales y lactancia, qué precauciones debes tener en cuenta, qué medicamentos son más seguros y qué alternativas existen para cuidar de ti y de tu bebé.

Los catarros comunes, resfriados o constipados son infecciones de las vías respiratorias superiores de origen generalmente vírico. No tienen ningún tratamiento específico, es decir, nada los cura o elimina, cediendo por sí mismos en 5 a 10 días. Todo lo que podamos tomar, es para aliviar los síntomas del catarro.

Los virus que causan resfriado son muchísimos: rinovirus, adenovirus, coronavirus anteriores a 2019, virus respiratorio sincitial, gripe A, B o C, enterovirus y, más recientemente, desde 2020, el coronavirus del 2019 o COVID, ya uno más de los virus que cada año nos ataca y contra los que los humanos hemos desarrollado anticuerpos (defensas) a lo largo de cientos de miles de años; bueno contra el COVID 19 desde hace pocos años, pero ya es uno más de la familia de virus que provocan resfriado. Es muy difícil y generalmente innecesario distinguir entre los síntomas de gripe, COVID19 y catarros por otros virus: los síntomas son parecidos y el tratamiento similar, de ahí la inutilidad de realizar de modo generalizado test o análisis para saber de qué virus se trata para saber cuál es el virus en concreto.

Todos estos virus provocan más o menos fiebre, más o menos malestar y más o menos mucosidad y tos y su tratamiento es el mismo. Ninguno de estos virus se transmite por la leche. El catarro, la gripe o el COVID no contraindican la lactancia materna, al contrario, puede ser más peligroso interrumpirla, pues el lactante deja de recibir a través de la leche los anticuerpos (defensas) específicos que está fabricando la madre.

La interrupción de la lactancia agrava el riesgo de contagio y la gravedad de la infección en el lactante. «Por ese motivo, no está justificada la separación de madre y lactante. Lo que sí es cierto es que hay que tomar algunas precauciones. Es importante el lavado de manos para minimizar el riesgo de transmisión» Los catarro, la gripe o el COVID 19 son contagiosos desde unos días antes de que aparezcan los síntomas, de ahí la inutilidad de separar a madre y lactante, incluso aunque sean recién nacidos.

Eso sí, al amamantar es recomendable el lavado de manos y cubrir boca y nariz al toser o estornudar, o si se tiene muchos mocos y una tos excesiva puede ser práctico ponerse mascarilla.

¿Cómo se puede tratar una madre lactante ante un catarro?

En el tratamiento de estas enfermedades (catarro, gripe, COVID ) es fundamental el reposo y la buena hidratación para diluir la mucosidad y que sea más fácilmente de expulsar con al tos. No es prudente consultar inútilmente en los servicios sanitarios si no hay una fiebre que no baje con antitérmicos o una dificultad respiratoria evidente.

Durante la lactancia son compatibles los medicamentos sintomáticos (que alivian los síntomas de la enfermedad): el Ibuprofeno, el paracetamol para la fiebre y el malestar y otros para combatir el exceso de mucosidad, aunque poco eficaces, como la acetilcisteína, el dextrometorfano, la triprolidina, la pseudoefedrina y otros mucolíticos, expectorantes y antihistamínicos tomados a la menor dosis que sea eficaz. Conviene evitar las asociaciones de varios medicamentos.

Hay algunos tratamientos realmente activos contra el virus d ella gripe que se puede utilizar en el tratamiento y profilaxis de la gripe según criterios médicos en determinadas personas enfermas (amantadina, oseltamivir, zanamivir, vacuna antigripal) son compatibles con la lactancia. Todo lo anterior es aplicable a la enfermedad causada por el coronavirus 2019-nCOVID19, de reciente aparición (2019-2020): esta enfermedad, como el resto de catarros provocados por otos virus o la gripe es más peligrosa en personas muy mayores o con enfermedades debilitantes, pero no en niños y personas jóvenes y sanas como son la inmensa mayoría de mujeres en periodo de lactancia. El Covid 19 y su vacuna son totalmente compatibles con la lactancia.

Cuando una madre lactante se enfrenta a un resfriado, es crucial abordar los síntomas de manera segura, protegiendo tanto su salud como la de su bebé. Afortunadamente, existen diversas estrategias y tratamientos que permiten aliviar las molestias sin poner en riesgo la lactancia materna.

En general, y no solo durante la lactancia, es recomendable tomar siempre lo mínimo necesario, ya que el resfriado suele curarse solo. El objetivo principal es acompañar al cuerpo en este proceso mediante hábitos saludables. Uno de los pilares fundamentales es el descanso, ya que controlar el dolor, la fiebre o la congestión nasal facilita la recuperación.

Los antigripales son medicamentos diseñados para aliviar los síntomas de la gripe y el resfriado común. Durante la lactancia, la regla básica es que no todos los medicamentos son iguales en cuanto a seguridad.

Medicamentos y Lactancia: ¿Qué es Seguro?

Es importante tener en cuenta que no todos los medicamentos son seguros durante la lactancia. Esto se debe a que la mayoría de los fármacos tienen un peso molecular inferior a 800Da, lo que implica que todo tratamiento materno conlleva, inevitablemente, la exposición fetal. Además, el hígado del bebé detoxifica sustancias químicas más lentamente que el de un adulto, lo que puede llevar a la acumulación de medicamentos en el feto.

Por este motivo, se debe ser especialmente cuidadoso, utilizando siempre las menores dosis con las que se obtenga el beneficio terapéutico materno deseado.

Existe una clasificación de los medicamentos elaborada por la FDA que los clasifica de la A a la D según el riesgo que suponen para el feto.

Los medicamentos y la lactancia

Clasificación de Medicamentos Según la FDA

  • Clase A: Los estudios en mujeres revelaron que no existe un riesgo para el feto durante el primer trimestre. Por tanto, estos medicamentos pueden considerarse seguros durante el embarazo. Entre ellos se encuentra el ácido ascórbico o vitamina C.
  • Clase B: Los estudios en animales revelaron que no existe un riesgo para el feto durante el primer trimestre. Se refiere a medicamentos que han sido usados frecuentemente durante el embarazo y no parecen causar defectos congénitos graves y otros daños en el feto. Destacan el paracetamol y el ibuprofeno aunque es mejor evitar este último después de la semana 32 de gestación.
  • Clase C: Los estudios en animales revelaron que existen efectos perjudiciales para el feto, y este tipo de fármacos sólo deben utilizarse cuando el beneficio puede justificar ese riesgo. Aquí también se incluyen aquellos medicamentos cuyos estudios de seguridad no han sido concluidos. Normalmente, estos fármacos vienen con una etiqueta que advierte de los riesgos, y algunos de ellos son la Cafeína y la Codeína. La codeína se usa para la tos y la cafeina es ampliamente usada en los antigripales, por eso, entre otras razones, hay que evitarlos.
  • Clase D: Los estudios en animales revelaron que puede haber riesgo para el feto. Ante una situación de riesgo grave para la madre, se acepta su administración si no se dispone de otro fármaco más seguro: la aspirina.

Es fundamental evitar aquellos medicamentos que llevan más de un componente en su composición, como los antigripales. En su lugar, se recomienda tratar de aliviar cada síntoma por separado.

Tratamientos Específicos para los Síntomas del Resfriado

Fiebre y Dolor de Cabeza

El medicamento más seguro para la embarazada sin duda va a ser el paracetamol que lo puedes encontrar en marcas comerciales como el gelocatil. A pesar de ser muy seguro, vamos a tomar lo mínimo necesario para obtener un beneficio. Lo mínimo necesario hace referencia a la dosis y al período de tiempo que lo tomemos.

Empezaremos por la dosis mínima en el adulto que es el Gelocatil de 500 y si no hace el efecto deseado podemos continuar con el Gelocatil de 650 cada 6-8 horas durante el menor período de tiempo posible.

El Gelocatil se puede tomar en ayunas, de hecho, si queremos que el efecto sea rápido debemos saber que los alimentos y sobre todo si son ricos en hidratos de carbono van a retrasar su absorción.

Gelocatil para aliviar la fiebre y el dolor de cabeza durante la lactancia.

Congestión Nasal

Los sprays nasales descongestionantes de acción rápida están contraindicados en el embarazo. La fenilefrina o la pseudoefedrina, que son descongestionantes orales que suelen contener los antigripales también lo están.

En general, podemos usar soluciones hipertónicas o conocidas como agua de mar que van a desinflamar la mucosa nasal y ayudar a eliminar mocos.

El spray nasal Aromaforce es una solución hipertónica asociada a aceites esenciales 100% biológicos que sí se puede usar en el embarazo. Los aceites esenciales de mandravasarotra, de abeto negro, de eucalipto radiata y de geranio son conocidos por sus propiedades curativas, refrescantes y balsámicas.

Este producto descongestiona y limpia la nariz al eliminar la mucosidad, fuente de contaminación bacteriana, al mismo tiempo que evita la deshidratación de la mucosa. Produce sensación de frescor gracias a la presencia de aceites esenciales. Después de sonarse, pulverizar de 1 a 4 veces en cada orificio nasal, no más de 5 veces al día.

Además, también se podría usar algún humidificador. No es necesario usar ningún aceite esencial de eucalipto ya que también estaría contraindicado.

Acortar Síntomas y Prevención

La vitamina C es totalmente segura en el embarazo, la podemos encontrar en complementos alimenticios ¿A tener en cuenta? Que sólo contenga vitamina c. Por ejemplo, la de solgar o la solaray. Va a reforzar el sistema inmune previniendo el resfriado y también puede ser útil en el momento agudo, acortando los días de resfriado y la gravedad de los síntomas.

Dolor de Garganta

El gelocatil puede aliviar el dolor debido a su efecto analgésico y debemos guiarnos por la misma premisa de siempre, el mínimo necesario para obtener un beneficio. Es compatible y sería bastante interesante el uso de algún spray para la garganta que además de acción analgésica también tenga acción antiséptica. El spray de garganta aromaforce de pranarom se puede usar a partir del quinto mes de embarazo.

Tos

Para la tos tenemos muy pocas opciones que salgan de la homeopatía, las cuales en mi posición de farmacéutica no voy a recomendar.

A pesar de que no recomiendo nunca la miel ya que es un azúcar simple, en una tos a la que no podemos recurrir a nada más puede ser interesante debido a su efecto balsámico de la mucosa. Además, podemos hacer infusiones de jengibre y limón para estimular un poco mas el sistema inmune. Elevar la cabeza con una almohada a la hora de dormir también puede ser de ayuda.

Lactancia y Gripe: ¿Qué Debes Saber?

Es la época de los mocos, las toses y de patologías invernales como la gripe. Y por desgracia las madres lactantes no se libran de sufrir la gripe. En el caso de bebés recién nacidos, prematuros o enfermos, el CDC (Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos) desaconseja a las madres con gripe mantener la lactancia materna directa con sus bebés. Les recomienda que se aislen y que se extraigan leche y otra persona se la ofrezca al bebé. Esta medida preventiva también aplica en el caso de que la madre estuviera tan mal físicamente que el hecho de poner al bebé al pecho le resultara imposible.

En el caso de bebés sanos, que ya no son recién nacidos, la cosa es diferente y no hay ninguna contraindicación para la lactancia.

Pero a pesar de que conocemos cuáles son los mecanismos de contagio de este virus, todavía existe la falsa creencia de que el virus de la gripe se transmite a través de la leche materna. Cuando una madre lactante enferma de gripe, contagia 24 horas antes de padecer los síntomas (fiebre, tos, dolor de garganta, mucosidad, dolor muscular y de cabeza), cuando todavía ni siquiera sabe que está enferma. Por tanto, en este tiempo el bebé habrá estado expuesto al contagio.

Destetarlo es un riesgo innecesario que hacemos correr al bebé, al no ser la leche materna el transmisor de la gripe. La gripe se contagia a través de pequeñas gotas del virus que se expulsan al estornudar, toser o hablar o por contacto directo o material contaminado (vasos, manos). Cuando una madre lactante enferma, su organismo crea anticuerpos específicos para combatir la gripe y estos anticuerpos, sí pasarán a la leche. Dejando de amamantar privaríamos al bebé de estos anticuerpos, valiosas defensas que van a protegerlo frente al virus. Así que en estos casos, no sólo la madre puede seguir lactando, sino que es fundamental que lo haga, para resguardar al bebé de la enfermedad o en el caso de contagio atenuar los síntomas.

No olvidar que la evidencia actual apoya que los bebés alimentados con leche materna enferman con menos frecuencia, y si lo hacen, los síntomas son más leves que los bebés alimentados con fórmula. En este sentido, es aconsejable seguir amamantando para ayudar al lactante a enfrentarse a la gripe y a otras infecciones. La lactancia materna protege al bebé contra la gripe.

Medidas Preventivas para Evitar la Propagación del Virus

  • Ventilar la casa: Unos diez minutos pueden ser suficientes para renovar el aire y evitar que el virus se transmita.
  • Usar pañuelo de papel para taparse la boca al estornudar o toser, desechándolos después de cada uso. No toser tapándose la boca directamente con la palma de la mano.
  • Lavarse las manos con agua y jabón inmediatamente después de sonarse, y sobre todo antes de dar el pecho.
  • No compartir alimentos, vasos o cubiertos.
  • Usar mascarillas o pañuelos con los que taparse la boca y la nariz cuando se vaya a dar el pecho.

Medicamentos Compatibles con la Lactancia

La mayoría de los medicamentos usados para aliviar los síntomas de la gripe (analgésicos, antitérmicos, o algunos descongestivos, antitusivos), no suponen riesgo alguno para la lactancia.

Ejemplos de Medicamentos y su Compatibilidad

Muchas madres que dan pecho a sus hijos después del parto han de tomar algún tipo de medicamento de manera ocasional o continuada, surgiendo de este modo la duda sobre si debe interrumpirse la lactancia o no.

  • Analgésicos y antipiréticos: el paracetamol, ácido acetilsalicílico y antiinflamatorios no esteroideos parecen seguros durante la lactancia, especialmente si su uso es ocasional.
  • Anticoagulantes: la heparina probablemente no pasa a la leche materna y, por lo tanto, parece seguro su uso. También parece seguro el uso de dosis bajas de warfarina y otros derivados de dicumarínicos.
  • Anticonvulsivantes: la mayoría de ellos se excretan por la lecha materna. Su toma ocasional parece segura, aunque no hay datos fiables en tratamientos prolongados. Con los datos de que se dispone en la actualidad, parecen seguros para el uso como anticonvulsivantes durante la lactancia la carbamacepina, fenitoina, ácido balproico y fenobarbital.
  • Diuréticos: el uso de diuréticos tiacídicos no parece tener problemas durante la lactancia.
  • Corticoides: su excreción por leche parece ser mínima con dosis inferiores a los 20 mg.
  • Antidepresivos: los datos que existen son escasos y algo controvertidos.
  • Benzodiacepinas: en general, no deben usarse.

Otros Fármacos y Sustancias

  • Hormonas: Casi todas las hormonas, incluidos los corticoides, la insulina y la tiroxina son compatibles con la lactancia; sólo hay que evitar los estrógenos, pues provocan disminución en la producción de leche. Si se han de usar anticonceptivos, los mejores son los mecánicos (preservativo, DIU) y las píldoras con progestágenos.
  • Fármacos antitiroideos
  • Fármacos para la migraña: La ergotamina se puede utilizar.
  • Descongestionantes
  • Antiinflamatorios
  • Psicofármacos: Hay que consultar. Algunos pueden utilizarse durante el embarazo y la lactancia para tratar trastornos de ansiedad, depresión, insomnio y otras psicopatologías que pueden presentarse durante el periodo perinatal.
  • Sustancias radiactivas: Hay que consultar siempre.
  • Metamizol (Nolotil): Debe hacerse un uso puntual y limitado.
  • Antineoplásicos: Durante el tratamiento del cáncer hay que interrumpir la lactancia debido a los efectos secundarios potencialmente graves para el lactante.
  • Yodo
  • Café
  • Alcohol: La cantidad excretada en leche materna depende del tiempo que haya pasado de la toma de bebida alcohólica y la graduación de dicha bebida.
  • Tabaco: Afecta a la producción de leche y también a su composición.

Remedios Caseros y Consejos Adicionales

Además de los medicamentos, existen remedios caseros que pueden ayudar a aliviar los síntomas del resfriado durante la lactancia:

  • Mantener la estancia ventilada para que el ambiente se refresque y renueve el aire.
  • Humidificar la sala para que la mucosidad se vuelva menos espesa y pueda salir antes.
  • Mantener la hidratación bebiendo toda el agua que sea posible.
  • Hacer algo de reposo relativo.

¿Qué Hacer si Necesitas Tomar Medicamentos Durante la Lactancia?

Algunas mujeres creen que es necesario suspender la lactancia cuando se toman medicamentos, pero no es así, porque cada medicamento tiene diferentes posibilidades de pasar a leche materna y de afectar al niño. Cada caso hay que estudiarlo respondiendo algunas preguntas básicas:

  • ¿Puede este medicamento pasar a la leche?
  • ¿Puede afectar al niño?
  • ¿Puede afectar la producción de leche?
  • ¿Qué tan necesario es para la madre?

Lo primero que hay que mirar es si un medicamento es capaz de pasar a la leche materna. Muchos medicamentos pasan en cantidades tan ínfimas que no nos preocupamos. Este es el caso de la insulina y del paracetamol o ibuprofeno.

Si el medicamento pasa en cantidades mayores a la leche materna, ya empezamos a preocuparnos. ¿Es esta cantidad capaz de afectar al niño? Dependerá de las cantidades, función y de la potencia del medicamento. En el caso de la hormona levotiroxina, que aparece en la leche de mujeres con función tiroidea normal y se da en comprimidos a mujeres con hipotiroidismo, no nos preocuparemos tampoco.

Un caso aparte es el de los medicamentos que pueden afectar la producción de leche. Es el caso de la dexclorfeniramina, conocido en España como Polaramine®. Uno de sus riesgos al inicio de la lactancia es suprimir o disminuir la producción de leche materna, por lo que se preferirán otros antihistamínicos en las primeras semanas de lactancia.

Consejos Básicos para Asegurar una Buena Salud Materna y una Buena Lactancia

  • No te automediques. Comenta al farmacéutico que estás dando pecho a la hora de comprar un medicamento, si el médico no te lo ha recetado.
  • No utilices suplementos herbales sin averiguar antes su riesgo, ya que por ser naturales no tienen por qué ser inocuos.
  • Utiliza el medicamento que necesites durante el menor tiempo posible a la menor dosis que te funcione.

Publicaciones populares: