En un artículo anterior, hablamos sobre el consumo adecuado de infusiones durante el embarazo y la lactancia. Ahora, exploraremos la conveniencia de consumir especias y hierbas que utilizamos frecuentemente para aderezar nuestros alimentos y bebidas durante estos dos períodos.
La mayor duda surge porque al buscar información sobre si el consumo de una determinada hierba o especia es adecuado durante el período de gestación o lactancia, encontramos informaciones muy contradictorias. Así, podemos encontrar que una determinada hierba unos expertos la recomiendan y otros la contraindican. En primer lugar, y como explicábamos en el caso de las infusiones, no hay una evidencia científica significativa, debido a la falta de estudios clínicos y a la dificultad en la homogeneización de los datos disponibles, debido al tiempo de uso de las mismas y las dosis consumidas.
No debemos restarle importancia a la potencia que pueden tener las plantas en cuanto a sus efectos. De hecho, de ellas han surgido la mayoría de los medicamentos que ha utilizado la humanidad, así como multitud de venenos. El consumo moderado de especias durante el embarazo y la lactancia puede ser beneficioso si sabemos elegir las más adecuadas, ya que nos pueden aportar beneficios sin dañar nuestra salud.
El laurel, también llamado lauro, tiene por nombre científico Laurus nobilis. Se trata de un árbol con aspecto de mata que pertenece a la familia de las lauráceas, a la cual da nombre, y es procedente de la región mediterránea.
Las características más destacadas del árbol del laurel son:
- Sus hojas de laurel son de color verde oscuro o azuladas, además de contar con una forma de sus hojas es lanceolada.
- Es un árbol de hojas perennes que tiene el tronco liso.
- Tiene la corteza delgada y de color gris, acompañado de un aroma muy agradable en sus hojas.
- Sus ramas surgen desde la base y su follaje es denso.
- Puede llegar a medir unos 12 metros de altura, pero su altura estándar oscila entre 2 y 6 metros.
- Sus flores son pequeñas y de color amarillo y brotan en primavera.
- Tiene flores femeninas y masculinas, es decir, es un árbol dioico.
- Los frutos son bayas de color negro.
- Es un árbol resistente al calor y la sequía.
El laurel es una planta con muchas propiedades beneficiosas para la salud. Dos de sus componentes, el cineol y el eugenol, son los que le otorgan al laurel su propiedad principal: facilitar las digestiones, así como prevenir la acidez y reducir los gases presentes en el conducto digestivo y que tantas molestias ocasionan.
Además, el laurel tiene efectos bactericidas, antisépticos, expectorantes y antiinflamatorios por lo que está recomendado para las afecciones del aparato respiratorio como, por ejemplo, gripe, faringitis o bronquitis.También es diurético y sudorífero -favorece la eliminación de líquidos- por lo que es frecuente su uso en dietas de adelgazamiento.
Pero además, a través de dicha eliminación de líquidos no sólo eliminamos toxinas sino que reducimos la presencia en nuestro organismo del ácido úrico, por lo que el laurel resulta beneficioso para aquellas personas con problemas circulatorios, o bien para las que padecen gota o enfermedades hepáticas.El aceite de laurel se utiliza en aromaterapia para aliviar el dolor muscular. También puede usarse de forma tópica para regenerar la epidermis o para tratar ciertas afecciones de la piel causadas por hongos, así como para contusiones, quemaduras, úlceras, abcesos o acné.
Beneficios del Té de Laurel
Las propiedades anteriormente mencionadas le otorgan al té de laurel múltiples beneficios para la salud.
En uno de los vídeos de su canal de YouTube, el doctor Alberto Sanagustín señala algunos de los principales beneficios de esta bebida saludable:
- Ayuda a mejorar la salud digestiva: Puede reducir la hinchazón y los gases, así como aliviar las digestiones pesadas. Asimismo, favorece la relajación de la musculatura del intestino y actúa como protector gástrico.
- Puede aliviar dolores articulares: De forma tópica, ayuda a reducir las molestias causadas por artritis, pero también dolores por esguinces, torceduras o contusiones.
- Cuida la salud respiratoria: Ayuda a expulsar la mucosidad, por lo que sirve para tratar casos de congestión, gripe o resfriado.
- Contribuye a aliviar el estrés y la ansiedad: Favorece la relajación del sistema nervioso central y de la musculatura.
- Puede aliviar el dolor de cabeza: Ayuda a disminuir tanto la intensidad como la frecuencia de los dolores de cabeza.
- Favorece la regulación de los niveles de glucosa en la sangre: Puede aumentar la sensibilidad a la insulina, por lo que se recomienda para casos de diabetes tipo 2.
- Contribuye a la regulación del colesterol: Puede reducir los niveles del colesterol LDL (el malo) y aumentar los de HDL (el bueno).
- Cuida la salud cardiovascular: Es bueno tanto para el corazón como para los vasos sanguíneos y ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares.
- Es bueno contra infecciones: Puede ayudar a prevenirlas o a tratarlas. Además, contribuye al fortalecimiento del sistema inmunológico.
Contraindicaciones del Laurel
No se debe consumir durante el embarazo, la lactancia, en menores de seis años, en pacientes con gastritis, úlcera gastroduodenal, intestino irritable, colitis ulcerosa, epilepsia, Parkinson y otras patologías que afecten al sistema nervioso. El consumo excesivo puede provocar vómitos y náuseas, y su uso tópico puede producir dermatitis de contacto y reacciones alérgicas.
Se recomienda no usar ninguna medicina natural con Laurus nobilis durante más de 10 días consecutivos y no exceder la dosis de hasta 2 tazas de té al día. Antes de hacer cualquier uso tópico del laurel, se debe asegurar de que esta planta no le cause alergias.
Pese a sus beneficios, hay que tener precaución a la hora de tomar té de laurel, ya que también cuenta con algunas contraindicaciones. Desde la marca de fitoterapia Soria Natural advierten de que no se aconseja para mujeres embarazadas o en período de lactancia. Tampoco está recomendado para niños pequeños (menores de seis años). Por otra parte, hay personas alérgicas a esta planta, por lo que no deben consumir esta infusión.
Ten cuidado en estos casos: El consumo de las hojas de laurel no es recomendable en mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
Infusiones de Laurel
La forma más habitual de tomar el laurel es en infusión. Ésta puede realizarse poniendo sus hojas en agua fría y llevándola a ebullición, o bien sumergiendo dichas hojas en agua hirviendo. En cualquiera de los dos casos, hay que dejar reposar la infusión al menos diez minutos y, posteriormente, colarla antes de ingerirla.
Para elaborar el té de laurel se emplea un litro de agua y aproximadamente 20 o 30 gramos de hojas, siendo las más recomendadas aquellas que están más maduras y frescas, ya que las propiedades y principios activos del laurel suelen reducirse en el caso de las hojas secas.
Algunas de las propiedades de las hojas de laurel son: estimulan el apetito, digestivas, colagogas, carminativas, antioxidantes y antinflamatorias, entre otras. Además las hojas de laurel sirven para hacer la digestión, eliminan el exceso de gases intestinales, cortan la diarrea, favorecen el sueño, ayudan a tratar problemas de la piel, entre otros beneficios.
Para una taza de té necesitarás únicamente 3 hojas de laurel secas, así como una taza de agua. Cuando tengas preparados los ingredientes, lleva el agua a ebullición y agrega las hojas de laurel. Después, ya sólo queda esperar 10 minutos y retirar las hojas del laurel antes de tomarlo.
En cuanto a la dosis del té de hojas de laurel, lo ideal es no sobrepasar las 4 tazas al día, aunque recomendamos consultarlo previamente con un profesional de la salud, ya que puede haber algunas contraindicaciones como comentaremos más adelante.
Cómo Preparar un Té o Infusión de Laurel Paso a Paso
El té o infusión de laurel es muy fácil de hacer, por lo que puedes prepararlo en casa. Necesitarás unas hojas secas de esta planta, que podrás encontrar fácilmente en cualquier tienda de alimentación o herbolario. Estos son los pasos a seguir:
- Pon una olla en el fuego con 240 mililitros de agua.
- Cuando el agua llegue a hervir, añádela a una taza que contenga dos o tres hojas secas de laurel.
- Tapa la taza y deja reposar durante unos cinco o 10 minutos.
- Por último, cuela las hojas y sirve la infusión.
Precauciones con Otras Infusiones Durante la Lactancia
Durante el embarazo y la lactancia todas sabemos que es mejor no abusar de la cafeína, por lo que las amantes del café pueden buscar alternativa en las infusiones. Y a parte están las que ya eran amantes de las infusiones previamente.
Pero ¿son todas las infusiones seguras para nuestro bebé? ¿Podemos tomar cualquier infusión mientras dure nuestra lactancia materna? ¿O existen infusiones prohibidas durante la lactancia?
Aquí te hacemos un resumen de las infusiones más frecuentes y las catalogamos según su efecto en la lactancia. La mayor parte de la información está tomada de la web e-lactancia, donde debes acudir si tienes dudas o quieres ampliar la información.
Para este post dividiremos a las infusiones en muy bajo, bajo y alto riesgo para la lactancia y siempre siguiendo las precauciones anteriores.
Infusiones de Riesgo Muy Bajo para la Lactancia:
- Manzanilla: Dada su falta de toxicidad a dosis habituales, el consumo moderado se considera compatible con la lactancia.
- Tomillo: Planta ampliamente utilizada como condimento culinario y en infusión.
- Tila: Dada su falta de toxicidad a dosis correctas, el consumo moderado durante la lactancia tendría escaso o nulo riesgo.
- Jengibre: Su consumo se puede considerar compatible con la lactancia.
- Mate: No conviene sobrepasar la cantidad equivalente a 300 mg de cafeína al día durante la lactancia.
- Roibos: Parece desprovista de toxicidad si no consume de modo abusivo. Utilizar dosis moderadas y ocasionales si se emplea durante la lactancia.
Infusiones de Riesgo Bajo para la Lactancia
- Té: Es aconsejable durante el embarazo y la lactancia hacer un consumo mínimo. Debido a su contenido en cafeína, más de 4 a 5 tazas de te al día pueden provocar nerviosismo e irritabilidad en el lactante.
- Anís: Dada su falta de toxicidad a dosis correctas, un consumo ocasional o moderado sería compatible con la lactancia. Sin embargo a dosis elevadas podría disminuir la producción de leche y provocar toxicidad.
Infusiones de Riesgo Alto para la Lactancia
- Poleo menta: Dada su toxicidad, fundamentalmente hepática, y su falta de acciones farmacológicas documentadas, es prudente evitarla durante la lactancia o hacer un consumo muy esporádico de la infusión, nunca del aceite esencial.
- Valeriana: Su consumo muy moderado puede considerarse compatible con la lactancia, pero debido a sus posibles efectos sedantes sobre el lactante conviene evitarla en caso de prematuridad y durante el periodo neonatal. Vigilar efectos sedantes sobre el lactante.
- Anis estrellado: El anetol es neurotóxico y se elimina por la leche.
- Hinojo: No hay pruebas de que aumente la producción de leche; en teoría el efecto estrogénico disminuye la producción láctea.
