La Importancia de la Alimentación Durante la Lactancia: ¿Puedo Comer Caraotas?

La lactancia materna es el mejor alimento para los bebés, sin ninguna duda, pero los bebés tienen que crecer. Durante esta importante etapa de la vida de la mujer, además de disfrutarla, se recomienda seguir una alimentación saludable, comer en función del apetito y beber en función de la sed, priorizando siempre los alimentos de origen vegetal.

Tal y como hemos señalado, la alimentación postparto es importante para la salud de la madre y también para el bebé, si ésta escoge la lactancia materna. La dieta de la madre debe contener todos los macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas) y micronutrientes (vitaminas y minerales) en las proporciones adecuadas. Aunque queramos perder el peso ganado durante la gestación, no es momento para dietas restrictivas, sobre todo si se ha decidido amamantar, ya que parte de los nutrientes que ingiera la madre se emplearán para la formación de la leche.

En resumen, por si no ha quedado claro: no hay que seguir una dieta especial, exenta de muchos alimentos. La alimentación no es muy distinta a otras etapas. Es cierto que la producción de leche materna aumenta las necesidades energéticas de la madre, pero esto no significa que tenga que esforzarse en comer por encima de su apetito.

Desmintiendo mitos sobre la lactancia materna con Carola León

Mitos Comunes Sobre la Alimentación y la Lactancia

La lactancia está llena de mitos y de consejos erróneos que en vez de ayudar ponen trabas a las madres que desean amamantar. Repasemos algunos de los más comunes:

  • No hay alimentos ni bebidas que aumenten la producción de leche: La única manera de conseguir aumentar la producción de leche es estimular el pecho y sacar la máxima cantidad de leche del pecho, y esto se consigue ofreciendo más el pecho a tu bebé.
  • Beber agua mientras amamantas vuelve la leche aguada: Evidentemente, no tiene ninguna base este consejo. Para aumentar la producción de leche, lo que hay que hacer es estimular el pecho poniendo al bebé a mamar más veces.
  • La leche se estropea si hablas mal delante de tu hijo: Hablar mal delante de los hijos no es buena idea, ya que ellos copian todo lo que hacemos y deberíamos ser un modelo a seguir ante la vida. Pero de ahí a pensar que la leche se estropea o se vuelve agria, hay un gran paso.
  • Si estás amamantando, ¡¡ni se te ocurra ponerte enferma!! Las madres lactantes se ponen enfermas, y las madres pueden someterse a la mayoría de pruebas diagnósticas igual que otras personas. Y, por supuesto, la mayoría de enfermedades comunes no suponen un problema para seguir con la lactancia.

Alimentos a Considerar y Evitar Durante la Lactancia

Además de escoger alimentos frescos y naturales, es importante mantener cinco comidas al día y seguir una dieta variada y equilibrada. Tampoco podemos olvidarnos de los líquidos.

Alimentos Recomendables

  • Arroz, pasta, panes: Preferiblemente integrales, para conseguir energía.
  • Proteínas: Ayudan a la recuperación ya que forman parte de todos los tejidos del organismo.
  • Frutas y verduras: Son fundamentales para el buen funcionamiento del organismo.
  • Hierro: Muy importante, especialmente para las mujeres que han sufrido anemia durante el embarazo o han perdido una considerable cantidad de sangre durante el parto. Puedes encontrarlo, por ejemplo, en carnes rojas, almejas y lentejas.

Alimentos a Evitar

  • Embutidos
  • Fritos
  • Procesados
  • Bollería industrial
  • Bebidas con azúcar y/o gas
  • Alcohol

Precauciones Adicionales

  • Pescado: No es conveniente abusar del pescado, sobre todo, pescados de gran tamaño porque acumulan sustancias tóxicas como mercurio y digoxinas.
  • Crustáceos: No se debe consumir de forma habitual cabezas de gambas, cigalas, langostinos y cuerpos de crustáceos similares al cangrejo por el contenido de cadmio.
  • Estimulantes: Se recomienda evitar un consumo excesivo de café, bebidas cola, té y chocolate. Y en caso de consumirlos, mejor justo después de la toma de pecho.
  • Infusiones: Se debe tener precaución con muchas infusiones ya que hay un gran número que son inseguras.
  • Algas: La recomendación es mejor no tomarlas, los atributos de salud de las algas están infundados. Una ración de la mayoría de algas contiene elevadas cantidades de yodo que superan muchísimo las recomendaciones pudiendo producir efectos adversos tanto a la madre como al bebé.
  • Alcohol: Es perjudicial para la salud de la madre y el bebé. La recomendación es evitar el alcohol, no existe un nivel seguro.

Las Legumbres y la Lactancia: ¿Qué Debes Saber?

Las legumbres, como las caraotas, judías, garbanzos, lentejas y habas, son muy importantes para la dieta de los niños, debido a su alto contenido en proteínas. Los diferentes tipos de legumbres tienen en común algunas características nutritivas fundamentales. Sin embargo, varían en su aspecto, sabor y consistencia. Por lo tanto, merece la pena detenerse un instante para conocer qué aportan las legumbres más importantes.

Veamos algunas de las legumbres más comunes:

  • Alubias (Caraotas, Frijoles): Existen muchas variedades, con un poder nutritivo y calórico similar y con una importante presencia de hierro. Para cocinar alubias secas, es conveniente mantenerlas primero en remojo durante, al menos, 12 horas y cocinarlas durante 2-3 horas. Algunas variedades son: la alubia blanca, la alubia pinta y el fríjol.
  • Lentejas: Son muy nutritivas y sabrosas y contienen diferentes tipos de proteínas (aproximadamente, el 23%). Son especialmente ricas en calcio y en hierro y no necesitan tanto tiempo de remojo como otras legumbres.
  • Garbanzos: Contienen un porcentaje de grasas (5%) que les aporta una consistencia más blanda. Las proteínas que contienen son de mejor calidad que las de las alubias. Los garbanzos secos se deben mantener en remojo, en agua fría, durante 10-12 horas, cambiándoles el agua una o dos veces.
  • Habas: Es preciso tener cuidado con su introducción en la dieta del niño, ya que muchos no las toleran y pueden llegar a presentar trastornos serios de la sangre. La causa es una enfermedad hereditaria llamada “fabismo”.

Combinaciones Alimenticias y Gases en el Bebé

Es posible que escuches que los alimentos que pueden producir gases hacen que el bebé tenga gases también, y entonces se deja de comer brócoli, legumbres, vegetales de hoja verde, etc. Es importante saber que esto no es cierto. Los “gases” que la madre puede tener están solo en su intestino. No pasan a su sangre y de ahí a la leche que produce.

Además, las sustancias que a los adultos nos provocan “gases” son la mayoría de las veces la fibra o el almidón. Estas sustancias no están presentes en la leche materna, por lo que no pueden ser las causantes de los cólicos del lactante. No se conoce bien cuál es la causa de los cólicos del primer trimestre. Hay varias hipótesis. Ninguna medicación es totalmente eficaz.

Sí habría que exceptuar el caso de que estemos ante una alergia a la proteína de la leche de vaca. Como señala la AEP, esta alergia “puede ser un desencadenante de los cólicos en una pequeña parte de los casos, que mejorarían al usar una fórmula láctea especial o al retirar los lácteos de la dieta de la madre en el caso de que reciba leche materna”.

Recomendaciones de Ingesta
Nutriente Recomendación durante la lactancia
Hierro Reducidas a la mitad debido a la amenorrea
Calcio Iguales que para otras mujeres

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