Lactancia Durante el Embarazo: Riesgos y Consideraciones

La lactancia materna es recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé, y complementada con otros alimentos hasta los dos años o más, según deseen la madre y el lactante. Por este motivo, muchas madres lactantes pueden volver a quedarse embarazadas. En una cultura donde la lactancia prolongada es inusual, la decisión de amamantar durante el embarazo, inevitablemente será cuestionada y censurada.

¿La lactancia materna es un método anticonceptivo confiable? | Reina Madre

¿Es Seguro Amamantar Durante el Embarazo?

La lactancia materna durante un embarazo no complicado (de bajo riesgo) es segura. No se asocia a mayor riesgo de aborto ni de parto prematuro. Tampoco hay ningún riesgo sobre el feto (no hay mayor riesgo de bajo peso al nacer) ni sobre el hijo mayor. Puede estar indicado el destete en circunstancias puntuales (amenaza de aborto o parto prematuro, por ejemplo).

Las madres que quedan embarazadas mientras amamantan necesitan saber que las objeciones más comunes durante el embarazo son infundadas. Este miedo se debe a que sabemos que la succión desencadena la liberación de un torrente de oxitocina por nuestro cuerpo.

Estudio de Casos y Controles

Un estudio de casos y controles publicado en 2009, realizado con la finalidad de verificar la hipótesis de que el continuar con la lactancia materna durante el embarazo no tiene efectos nocivos sobre la gestación.

  • Participaron en el estudio 110 mujeres embarazadas que previamente habían tenido un niño a término, que no tenían antecedentes de parto prematuro o aborto y que continuaron amamantando tras el diagnóstico del embarazo.
  • Como grupo control se seleccionó a 774 gestantes de edad e historia obstétrica similar, que dejaron de amamantar al menos 3 meses antes de quedar embarazadas.

Al analizar los resultados se obtuvo que 8 de las 110 mujeres embarazadas del grupo de lactancia materna (7,3%) tuvo un aborto espontáneo, y este ocurrió en 65 de las gestantes de las 774 del grupo control (8,4%). No hubo diferencias estadísticamente significativas entre los dos grupos (P > 0,05) por lo que el autor concluye que incluso si la madre está embarazada, la lactancia debería continuar hasta que se produce el destete natural.

Riesgos Inexistentes

Generalmente, no hay:

  • Mayor riesgo de aborto
  • Mayor riesgo de parto prematuro
  • Afectación del bebé y de su peso
  • Riesgos para el hijo mayor
  • Riesgo para la madre

Qué Esperar de la Lactancia Durante el Embarazo

Durante el embarazo, es posible que se presenten ciertos cambios y sensaciones:

  • Disminución de la producción de la leche, especialmente a partir del segundo trimestre (semana 16-18): “lactancia en seco”. Vuelve a haber leche en el tercer trimestre.
  • Destete: la bajada de producción de leche puede desencadenar un destete. Aproximadamente un 60% de niños se destetan durante la gestación, la mayoría entre el 3er-4º mes de gestación. Otros la mantienen (lactancia en seco).
  • También es frecuente una hipersensibilidad del pezón que podría llevar a la madre a desear el destete.
  • Durante los últimos meses del embarazo la leche se convierte en calostro.

Una buena nutrición, o usar vitaminas o suplementos, ayuda a mantener un nivel adecuado de leche durante el embarazo.

Contracciones y Oxitocina

Las contracciones del útero provocadas por la oxitocina durante la lactancia, no son peligrosas para el feto y no aumentan el riesgo de parto prematuro. No obstante el útero es diferente al principio del embarazo a como es inmediatamente tras el parto. Contiene muchos menos receptores de oxitocina.

Esta situación es menos clara que la posibilidad de pérdida en el primer trimestre, y parece mucho más factible que una madre que presenta síntomas de trabajo de parto adelantado, se pueda beneficiar de un destete al menos temporal. Algunos estudios desaconsejan amamantar si un embarazo múltiple se confirma. Las contracciones de Braxton-Hicks, o falsas contracciones, están presentes a partir de la sexta semana de embarazo.

Cuándo Considerar el Destete

Los estudios disponibles sugieren que destetar por el bien del embarazo puede ser aconsejable en algunos casos individuales. Se recomienda dejar la lactancia en el caso de que la madre tenga un embarazo de riesgo en el que su ginecólogo le prohíba mantener relaciones sexuales, o sea, diagnosticada del llamado “útero irritable”.

Es importante recordar que en embarazos normales esto no representa un riesgo y en caso de amenaza de aborto o antecedentes de partos prematuros la recomendación debe ser individualizada.

Cambios en la Leche Materna

Durante el embarazo, el organismo vive una auténtica revolución, con transformaciones a todos los niveles que también influyen en la lactancia. Así, tal como indica la experta, "los cambios hormonales (el aumento de estrógeno y de progesterona) podrían afectar a la producción y composición de la leche". Esto implica que "la producción generalmente disminuye a partir del segundo trimestre porque las hormonas del embarazo inhiben la acción de la prolactina (que es clave para producir leche). Por otro lado, la concentración de sodio y lactosa en la leche cambia, lo que puede hacer que la leche sepa más salada o diferente para la criatura".

Es este el motivo por el que algunos niños se destetan por sí solos durante los meses de gestación, circunstancia en la que influyen "el cambio en el sabor de la leche, la disminución en la cantidad de leche disponible y los cambios en la dinámica de amamantamiento (menos flujo, menos satisfacción)", detalla la especialista. Esto suele ocurrir, sobre todo, en niños que pasan de un año de edad. Por tanto, aunque la madre tenga intención de mantener la lactancia durante esos nueve meses y hacer lactancia en tándem con el nuevo bebé, a veces hay un destete promovido por el hermano mayor y no es posible.

Además, la leche a lo largo del embarazo se verá modificada por la actuación de las hormonas. Cambiará su sabor volviéndose más salada según avance la gestación. En un embarazo sin lactancia la formación del calostro se inicia a partir de la semana 16, en la denominada lactogénesis I, su composición será la misma hasta después del parto con la expulsión de la placenta y el paso a la lactogénesis II o formación de la leche de transición. En una gestación con lactancia, la leche madura se mantiene hasta el final del embarazo.

Calostro y Lactancia en Tándem

Si no está dentro de estos supuestos, puede continuar si el bebé y ella lo desean hasta que nazca el siguiente hijo. Eso sí, será importante garantizar que al recién nacido le llegue el calostro. "El calostro es prioritario para la criatura recién nacida porque es fundamental para su sistema inmune. Por eso se recomienda dar prioridad al recién nacido en las tomas y supervisar el agarre y la succión del recién nacido para asegurar que reciba suficiente calostro.

Cuando el hijo mayor no se desteta durante el embarazo, la madre puede amamantar a ambos tras el parto. Es lo que conocemos como lactancia en tándem. La única precaución que es preciso observar es que durante los primeros días la criatura recién nacida debería tener preferencia en las tomas, de modo que reciba suficiente calostro.

Inhibición de la Lactancia

La producción de leche materna comienza en el momento en el que la placenta se separa del útero, independientemente del tipo de parto (vaginal o cesárea) o si el bebé nace con vida o sin ella. En estas situaciones, nos encontramos con dos opciones: la continuación con la lactancia o su inhibición.

Métodos Farmacológicos

  • Si la lactancia aún no se ha establecido, se administra una dosis única de 1 mg de cabergolina durante el primer día después del parto.
  • Si la lactancia ya se ha establecido, por ejemplo, en casos de muerte neonatal o cuando la madre decide continuar con la lactancia y posteriormente opta por inhibirla, se recomienda una dosis de 0,25 mg de cabergolina cada 12 horas durante 2 días (4 dosis).

La cabergolina inhibe la secreción de leche materna en el 75-80% de los casos y reduce la congestión y dolor en las mamas en 9 de cada 10 mujeres. La cabergolina puede tener efectos secundarios en hasta un 16% de mujeres.

En cuanto a la bromocriptina, se necesitan 2 dosis diarias (de 2,5 mg) durante 14 días. En mujeres con hipertensión o preeclampsia, los agonistas de dopamina (como la cabergolina o la bromocriptina) deben usarse con precaución, ya que pueden aumentar la presión arterial y se asocian con hemorragia intracerebral. Si la cabergolina está contraindicada, otra opción es la piridoxina (vitamina B6).

Inhibición Fisiológica

La inhibición fisiológica de la lactancia ocurre cuando la glándula mamaria se congestiona. Este proceso, conocido como ingurgitación mamaria, se caracteriza por la hinchazón del pecho que sucede cuando las mamas se llenan de leche y otros fluidos.

Recomendaciones:

  • Extracción manual o con sacaleches de la cantidad necesaria para aliviar la presión y las molestias, sin drenar completamente el pecho.
  • Aplicarse una bolsa de hielo por períodos de 15 a 20 minutos, al menos 4 veces al día, o según sea necesario.

Si se extrae leche de manera excesiva, podríamos estimular más el pecho y conseguir el efecto contrario, es decir, producir más leche. No se recomienda vendar los pechos. Las duchas calientes pueden ayudar a estimular la salida de leche y a reducir la presión y las molestias.

No hay suficiente evidencia científica que compruebe la efectividad de infusiones de salvia, menta o té de jazmín para inhibir la lactancia. A pesar de esto, siguen siendo relativamente populares para este fin.

Consideraciones Finales

Es importante que los mitos y miedos que minan la responsabilidad y el derecho de las madres de determinar el curso de acción adecuado para ella y su hijo sean erradicados.” Por Sora Feldman, “Amamantando Durante el Embarazo”.

Publicaciones populares: