Náuseas en el Tercer Trimestre del Embarazo: Causas y Soluciones

Las náuseas son uno de los síntomas más comunes del embarazo. Entre el 70% y el 80% de las mujeres experimentan náuseas y vómitos durante la gestación. Aunque es un síntoma muy común y natural en muchas embarazadas, las náuseas pueden ser muy incómodas y complicar la vida de las futuras mamis durante el primer trimestre de embarazo.

Lo más habitual es que las náuseas y vómitos comiencen durante el primer mes de embarazo y continúen a lo largo del primer trimestre hasta la semana 14-16 (tercer y cuarto mes) siendo las más comunes las náuseas matutinas.

Sin embargo, las náuseas también pueden aparecer al final del embarazo debido a la intensificación de las contracciones. Al final del tercer trimestre, el volumen del útero ha aumentado considerablemente y oprime los órganos vecinos, incluido el estómago. Además, el estado psicológico antes del parto puede ser confuso.

Causas de las Náuseas en el Tercer Trimestre

Aún no se ha descubierto cuáles son las causas de las náuseas y mareos durante el embarazo. Si hay algo en lo que coinciden la mayoría de estudios sobre las náuseas en el embarazo es que uno de los principales responsables son los cambios hormonales.

Diversas investigaciones apuntan a que su aparición se debe a un conjunto de factores, entre ellos:

  • Cambios Hormonales: Durante las primeras semanas de embarazo, el cuerpo comienza a producir una gran cantidad de hCG (gonadotropina coriónica humana), la hormona que detectan los test de embarazo. Esta hormona es clave para mantener el embarazo, pero también puede desencadenar náuseas al afectar el sistema digestivo.
  • Cambios Digestivos: La progesterona, otra hormona que aumenta en el embarazo, ralentiza el tránsito intestinal y hace que el estómago tarde más en vaciarse. Esto puede generar sensación de pesadez y contribuir a las náuseas. Además, en este periodo se tiene más sensibilidad a ciertos alimentos, como los grasos o los muy condimentados, lo que puede empeorar estos síntomas.
  • Ansiedad y Estrés: La ansiedad ansiedad y el estrés durante el embarazo puede aumentar las náuseas y vómitos. Las preocupaciones relacionadas con la salud del bebé, los cambios en el estilo de vida y las emociones propias de este periodo pueden alterar el equilibrio hormonal y empeorar el malestar.
  • Mayor Sensibilidad al Olfato y Cambios en el Gusto: Otras razones que pueden contribuir a las náuseas en el embarazo son el hecho de tener una mayor sensibilidad al olfato y cambios en el gusto, que son bastante frecuentes en las primeras etapas del embarazo.
  • Reposicionamiento de los órganos digestivos. Otra posible causa tiene que ver con que, “posteriormente, según avanza el crecimiento uterino, las estructuras desplazan el estómago (y el sistema digestivo en general) y comprimen el diafragma.
  • Intolerancias a los suplementos. Pérez García también apunta a los suplementos de vitaminas y minerales que suelen consumirse durante este periodo, ya que “pueden influir al no tolerar bien el hierro”.
  • Acción de la hormona GDF15. Los estudios más recientes, publicados en la revista Nature bajo el título GDF15 vinculado al riesgo materno de náuseas y vómitos durante el embarazo, apuntan a esta hormona, producida por el feto, como causa de las náuseas. “La interacción de esta hormona y la sensibilidad materna explicarían la gravedad de las náuseas y vómitos en el embarazo.

Además, en el tercer trimestre, el incremento de los vómitos se justificaría por un mecanismo mecánico: el útero gestante alcanza la parrilla costal, lo cual va determinar un desplazamiento y compresión de la cámara gástrica, determinando que la paciente refiera, con frecuencia, dispepsia, vómitos y síndrome de dismotilidad gástrica.

Normalizar las náuseas del embarazo o minimizar el impacto de los vómitos en el día a día no es lo más adecuado. Las náuseas matutinas, los mareos o los vómitos del embarazo pueden ser comunes, pero siguen siendo molestos, especialmente si se vuelven generalizados e intensos.

¿Cuándo Debes Preocuparte?

Si tus náuseas y vómitos no remiten pasadas las primeras 16 semanas de embarazo o experimentas estos síntomas de forma repentina, no dudes en acudir a la consulta de tu médico ginecólogo para descartar que estés sufriendo de otra afección que necesite diagnóstico y tratamiento.

Si las náuseas resultaran muy molestas, incluso incompatibles con el día a día, o si existen vómitos intensos y persistentes que incluso provoquen pérdidas bruscas de peso y/o deshidratación, mareos o alteraciones hidroelectrolíticas es necesario acudir al médico.

¿Cómo Aliviar las Náuseas?

Las formas más fáciles de calmar las náuseas en el embarazo tienen relación con lo que comer, por eso se recomienda comer pequeñas cantidades de alimentos blandos y fáciles de digerir (como galletas saladas o plátanos), evitar olores fuertes y comidas grasas, y beber líquidos en sorbos pequeños a lo largo del día.

Algunos consejos y remedios que pueden ayudar a aliviar las náuseas y vómitos en el embarazo:

  • Comer poca cantidad, pero de manera frecuente.
  • Beber líquido en sorbos pequeños, pero a menudo.
  • Optar por alimentos suaves y blandos. Una buena opción son los alimentos nutritivos con proteínas y carbohidratos complejos (pan integral, cereales integrales, legumbres, patata...)
  • Evitar las grasas, los fritos y los alimentos picantes y muy condimentados.
  • No tomar las comidas ni las bebidas demasiado calientes, ya que quizá se toleran mejor los alimentos y bebidas fríos.
  • Dejar en la mesita de noche una galleta (las de tipo cracker o saladas suelen funcionar) y comérsela en ayunas antes de levantarse de la cama por la mañana.
  • Probar diferentes preparaciones de un mismo alimento. Es posible que el cambio de textura haga que ese alimento se tolere mejor.
  • Tratar de encontrar un desencadenante de las náuseas, como ciertos alimentos o, incluso, olores, para evitarlo. Si es un olor, mantener los espacios bien ventilados.
  • No tumbarse justo después de haber comido.
  • Aunque no siempre es sencillo, se puede intentar disminuir el estrés y la ansiedad.

Además de los cambios en la dieta, algunos remedios naturales pueden resultarte muy útiles. El jengibre es conocido por sus propiedades antieméticas, y consumirlo en forma de té o caramelos puede ser de gran ayuda. Otro remedio es el té de menta, que también tiene un efecto calmante sobre el sistema digestivo.

Es importante que la embarazada no se automedique nunca y que consulte con el médico la situación antes de tomar cualquier medicamento.

Dado que la causa de la aparición de estas molestias no está clara, la estrategia es intentar aliviar las náuseas en el embarazo con diversas técnicas. El problema es que no está demostrado que funcionen del mismo modo, ni tampoco para todas las embarazadas. Ingerir, lácteos, pan tostado y galletas saladas.

Recuerda que cada embarazo es diferente. Incluso en mujeres con varios embarazos, cada uno tiene características distintas. Ante cualquier contratiempo o si te surgen dudas, consulta siempre con tu ginecólogo.

🤮👎 8 TRUCOS conta las NÁUSEAS Y VÓMITOS del embarazo

Hiperémesis Gravídica

En los casos más graves se puede producir lo que se denomina hiperémesis gravídica. En los casos más severos pueden producirse problemas de deshidratación, disminución de electrolitos en sangre y pérdida de más del 5 % del peso corporal. Una circunstancia peligrosa que puede suponer un problema de salud grave para madre y bebé.

La hiperemesis gravídica (HG) es el extremo más severo del espectro de NVG. Su incidencia se estima, en la literatura científica, entre el 0,3 y el 2% de las gestantes. No existe una definición consensuada para la HG, por lo que éste es un diagnóstico de exclusión basado en vómitos lo suficientemente graves como para producir pérdida de peso (superior al 5%), deshidratación, acidosis por inanición, alcalosis por pérdida de ácido clorhídrico con el vómito e hipopotasemia, es decir, la HG sería el extremo patológico del cuadro fisiológico de NVG. En algunas mujeres puede aparecer disfunción hepatorrenal y daño cerebral por déficit de tiamina (síndrome de Korsakoff, encefalopatía de Wernicke).

La HG es la causa más frecuente de hospitalización durante el primer trimestre de la gestación. La incidencia de la HG es mayor en los casos de: nuliparidad (odds ratio [OR]=1,6), obesidad (OR=1,5), gemelaridad (OR=1,5), adolescentes, raza negra, bajo nivel sociocultural, enfermedad trofoblástica, malformaciones fetales (triploidía asociada a mola parcial) y antecedentes de hiperemesis gravídica en gestaciones previas.

Tabla de Clasificación PUQE para la Intensidad de las NVG

Para valorar la intensidad de los cuadros de emesis se puede usar el sistema de clasificación PUQE (Pregnancy-Unique Quantification of Emesis and Nausea), el cual es un método de puntuación para cuantificar la gravedad de las NVG. Se basa en la investigación de la presencia de los 3 síntomas (náuseas, vómitos y arcadas), su duración y frecuencia en las últimas 12h.

Síntoma Puntuación Descripción
Náuseas 1 Leves
Náuseas 2 Moderadas
Náuseas 3 Graves
Vómitos 1 1-2 veces
Vómitos 2 3-4 veces
Vómitos 3 5 o más veces
Arcadas 1 Leves
Arcadas 2 Moderadas
Arcadas 3 Graves

Según la puntuación total del cuestionario se clasifican las NVG en: leves ≤ 6, moderadas entre 7 y 12 y graves mayor de 13.

Publicaciones populares: