Prueba del Estreptococo en el Embarazo: Seguridad Social y Protocolo

El estreptococo del grupo B (EGB), o Streptococcus agalactiae, es una bacteria que algunas mujeres presentan en el tracto gastrointestinal y/o genitourinario. Generalmente, esta bacteria no suele causar síntomas en adultos sanos, pero puede causar infecciones severas (incluso mortales) en los recién nacidos. Por ello, es importante detectar qué mujeres presentan esta bacteria con la prueba del estreptococo del grupo B en el embarazo.

ESTREPTOCOCO del grupo B en el EMBARAZO, por GINECOLOGA DIANA ALVAREZ

¿Por qué se analiza el EGB en el embarazo?

El estreptococo del grupo B es una bacteria que no suele causar síntomas en adultos sanos. Por ello, algunas mujeres presentan esta bacteria en su tracto genitourinario y/o gastrointestinal y lo desconocen. No obstante, esta bacteria sí puede causar problemas muy graves en los recién nacidos, como neumonía, meningitis o sepsis e, incluso, puede tener un desenlace fatal.

Debido a esto, es importante realizar un cribado para determinar qué mujeres embarazadas presentan EGB (aunque no tengan ningún síntoma), ya que podrían transmitirlo al bebé en el momento del parto. De esta manera, si el resultado de la prueba es positivo en la embarazada, se pondrán los medios necesarios para reducir el riesgo de que el bebé sufra tras el parto una infección por EGB.

La prueba del estreptococo en el embarazo es un cribado que se realiza entre las semanas 35 y 37 mediante un cultivo vaginorrectal. A medida que te acercas a las últimas semanas del embarazo, cada cita de control trae una mezcla de ilusión, cansancio y pequeñas novedades. Una de ellas suele ser la prueba del estreptococo del grupo B.

Lo más importante es que sepas que no es una enfermedad, ni una señal de que algo vaya mal contigo. El estreptococo del grupo B es una bacteria muy común que muchas mujeres sanas llevan de manera natural, sin notar ningún síntoma.

El estreptococo del grupo B (Streptococcus agalactiae) es una bacteria que convive de forma habitual en el intestino y la zona genital de muchas personas. No produce síntomas y, de hecho, pasa completamente desapercibida. En España y en otros países europeos, las guías sitúan la tasa de colonización entre el 10 y el 30 % de las embarazadas, y grandes estudios internacionales estiman una prevalencia media mundial cercana al 18 %.

El interés aparece en el entorno del parto. Sin intervención preventiva, entre un 1 y un 2 % de los bebés de madres portadoras puede desarrollar una infección neonatal precoz, que aunque poco frecuente, puede ser grave.

Antes de implantar programas de cribado y prevención, en países con sistemas sanitarios comparables al nuestro se registraban entre 0,4 y 2 infecciones graves por estreptococo B por cada 1.000 bebés. Si nos centramos en mujeres portadoras que no reciben antibiótico, los estudios calculan que alrededor del 1-1,5 % de sus bebés podría desarrollar una infección en los primeros días de vida.

¿Cómo se hace la prueba del estreptococo B?

La realización de la prueba de cribado del estreptococo del grupo B es muy sencilla, rápida e indolora y, además, no requiere preparación previa. Para hacer esta prueba, simplemente se toma una pequeña muestra de la vagina y del recto de la mujer con un hisopo, el cual se enviará para analizar.

Generalmente, será el ginecólogo o la matrona quien realice el procedimiento para tomar la muestra. Sin embargo, aunque no es lo habitual, en ocasiones es la propia mujer la que hace la recogida de la muestra en su domicilio.

La prueba del estreptococo del grupo B es un cribado rutinario que se realiza entre las 35 y 37 semanas. La toma de muestra es rápida. La matrona, el médico o una enfermera utiliza un bastoncillo estéril para recoger una pequeña muestra de la vagina y de la zona perianal o rectal. No requiere espéculo, por lo que suele ser más llevadera que una citología, y dura apenas unos segundos. Una vez recogida, la muestra se analiza en el laboratorio mediante cultivo, que sigue siendo el método recomendado por las guías españolas y europeas.

El propósito es proteger al recién nacido. Y aquí es donde la medicina preventiva cambia por completo el panorama. Administrar antibiótico intraparto reduce este riesgo más de un 80 %.

Técnica de Recogida de Muestras

Cuando se indica la recogida de muestras para cultivo de SGB hay que tener en cuenta:

  • Utilizar un solo hisopo en seco, introduciéndolo en el introito vaginal y luego en el ano (a través del esfínter anal).
  • Colocar en medio del transporte bacteriano estándar (por ejemplo Amies o Stuart).
  • Etiquetar la muestra de forma que esté claro que es para "screening GBS en el embarazo".
  • Los hisopos pueden ser auto-recogidos por la propia mujer.

Se debe tomar tanto la muestra tanto de la vagina inferior (introito vaginal) como del recto (a través del esfínter anal) para lograr la máxima sensibilidad, pudiéndose realizar con dos hisopos (uno para cada sitio) o un solo hisopo para las dos zonas; un hisopo es más eficiente en coste. Estas muestras pueden ser obtenidas tanto por el profesional como por la propia paciente, después de una instrucción apropiada, ya que los estudios han demostrado una sensibilidad equivalente. No debe ser utilizado un espéculo para obtener la muestra vaginal, ni tomar muestras de sitios que no sean vagina y recto.

Una vez tomadas las muestras, inmediatamente se deben colocar los hisopos en medios de transporte no nutrientes (Amies o Stuart sin carbón) y transportarse a temperatura ambiente (en climas templados) o refrigerados. Los hisopos se transfieren después a un caldo de enriquecimiento selectivo y se incuban durante la noche a 37 º C, y se subcultivan en placas de agar. El uso de medios de enriquecimiento selectivos mejora sustancialmente la detección, por mejorar el crecimiento del SGB y prevenir el excesivo crecimiento de otros organismos que pueden enmascarar el crecimiento del primero.

¿Cuándo hacer la prueba del estreptococo del grupo B?

La prueba de cribado para el estreptococo del grupo B se realiza durante la etapa final del embarazo, entre las 35-37 semanas de gestación. No obstante, suele ser habitual realizar esta prueba en la semana 36.

El motivo es que esta prueba tiene una validez de 5 semanas. Por tanto, si pasan más de 5 semanas entre la realización de la prueba y el parto, sería necesario repetirla.

Sin embargo, en algunos casos, la prueba para el estreptococo del grupo B puede realizarse antes, como cuando existe riesgo de parto prematuro o algo que haga sospechar que el parto puede adelantarse.

Además, es importante que la mujer se realice la prueba para detectar la presencia de esta bacteria en cada embarazo, incluso, cuando haya dado negativa en un embarazo anterior. Pese a ello, si la mujer ha tenido infección por EGB durante el embarazo o un bebé anterior con infección por EGB, no será necesario realizar la prueba, ya que de todos modos se administrará a la mujer profilaxis antibiótica en el momento del parto.

Por otro lado, aunque esté previsto un parto por cesárea, la embarazada sí debe realizarse la prueba porque, si llega a romperse la bolsa amniótica, el bebé podría tener riesgo de sufrir la infección.

Posibles resultados

Cuando una mujer embarazada se realiza la prueba de cribado para el estreptococo del grupo B, hay dos posibles resultados:

  • Resultado negativo: significa que en ese momento no hay presencia de esta bacteria. Por tanto, no se requiere ningún tratamiento.
  • Resultado positivo: hay presencia de EGB y, en el momento del parto, la mujer recibirá antibióticos por vía intravenosa para reducir el riesgo de que el bebé padezca una infección. Las mujeres que tienen programado un parto por cesárea, no recibirán este tratamiento si el parto no ha comenzado de manera natural.

Este tratamiento antibiótico no suele administrarse antes del momento en que se va a dar a luz, a pesar de un resultado positivo, porque la bacteria podría volver a proliferar y lo que resulta más importante es mantenerla controlada en el momento del parto. Por ello, es sumamente importante que la mujer informe del resultado de la prueba del EGB al equipo médico en el momento del parto.

Por otro lado, el antibiótico más utilizado suele ser la penicilina. No obstante, si la mujer presentase alergia a la misma, se utilizará otro antibiótico alternativo.

Cuando la prueba es positiva, la medida más eficaz para proteger al bebé es administrar un antibiótico por vía intravenosa durante el parto. Por eso se inicia cuando comienzan las contracciones regulares o cuando se rompe la bolsa, y lo ideal es que transcurran unas cuatro horas entre la primera dosis y el nacimiento. El antibiótico más utilizado es la penicilina, un fármaco con una larga trayectoria y una seguridad muy bien demostrada. Si no puede utilizarse, existen alternativas eficaces; y en caso de alergia documentada se elige un antibiótico adaptado al perfil de sensibilidad de la bacteria. La eficacia de esta medida es impresionante.

Los programas que combinan cribado y administración de antibiótico han logrado que la infección neonatal precoz por estreptococo B pase de cifras cercanas a 1,8 casos por cada mil recién nacidos a 0,2-0,3 por cada mil, una reducción superior al 80 %.

Hay situaciones, sin embargo, en las que la profilaxis no es necesaria. Ocurre, por ejemplo, cuando el parto es una cesárea programada, sin contracciones ni rotura de bolsa, porque el bebé no entra en contacto con la flora vaginal. Cuando el resultado es positivo, lo único que indica es que, en ese momento concreto, tu flora vaginal o perianal albergaba estreptococo del grupo B. No es una enfermedad ni significa que haya ningún problema contigo. A partir de ese hallazgo, la recomendación es administrar antibiótico intravenoso durante el parto, siguiendo los protocolos establecidos y valorando los tiempos de evolución del nacimiento.

Un resultado negativo indica que no se detectó estreptococo del grupo B en la muestra tomada entre las semanas 35 y 37. Conviene recordar que la colonización puede variar con el tiempo, por lo que si entre la prueba y el parto pasa más de un mes, algunos equipos pueden valorar repetirla.

La prueba del estreptococo del grupo B es una de esas intervenciones discretas que no alteran tu embarazo pero sí pueden marcar una diferencia significativa en las primeras horas de vida de tu bebé. No busca detectar una enfermedad en ti, sino anticiparse a un riesgo poco frecuente pero importante.

Porque el estreptococo del grupo B es una bacteria frecuente y normalmente inofensiva en la mujer, pero durante el parto el bebé podría entrar en contacto con ella.

Preguntas frecuentes

¿Tiene algún riesgo la prueba del estreptococo en el embarazo?

No. La prueba para el cribado del estreptococo del grupo B en el embarazo es una prueba sencilla, rápida, que no duele y que no supone riesgos ni para la madre ni para el bebé.

¿Se necesita tratamiento para la infección si la prueba del estreptococo en el embarazo da positivo?

Que la prueba de cribado del estreptococo del grupo B (EGB) durante el embarazo dé un resultado positivo indica que hay presencia de la bacteria. No obstante, esta no tiene por qué estar causando una infección a la mujer. Por ello, generalmente la embarazada no recibirá ningún tratamiento antibiótico hasta el momento del parto, cuando lo recibirá vía intravenosa para reducir el riesgo de que el bebé padezca una infección por EGB.

¿La prueba del estreptococo en el embarazo duele?

No. La prueba que se realiza para el cribado del estreptococo del grupo B (EGB) durante el embarazo es indolora, ya que consiste únicamente en tomar una muestra de la vagina y el recto de la mujer con un hisopo.

No. La colonización por estreptococo B no depende de higiene, dieta ni hábitos. No es una consecuencia de “hacer algo mal”. La penicilina, que es el antibiótico de elección, lleva muchas décadas utilizándose durante el parto y tiene un perfil de seguridad muy alto. En caso de alergia documentada, se utilizarán alternativas seguras.

No de forma habitual. La preocupación se centra en las primeras horas y días de vida, que es cuando un recién nacido podría desarrollar una infección si estuvo expuesto al estreptococo B. En la mayoría de los casos, no. La mujer embarazada suele estar completamente asintomática. El estreptococo B no provoca molestias, flujo anormal ni infección vaginal.

En general, solo si el parto se retrasa más de cinco semanas desde la toma de la muestra o si se presentan circunstancias especiales. En este caso, muchos hospitales realizan una prueba rápida mediante PCR para decidir si es necesario administrar antibiótico intraparto.

No se considera una bacteria de transmisión sexual ni se “contagia” por contacto. No. Ni la colonización ni el uso de antibiótico intraparto interfieren con la lactancia. Normalmente no. Si tú recibiste la profilaxis correctamente y el bebé nace sin síntomas, no se suelen hacer pruebas adicionales.

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