Problemas de Fertilidad Masculina: Causas, Diagnóstico y Tratamientos

La infertilidad masculina es una condición que afecta a muchas parejas que desean tener hijos. Pese a su prevalencia, sigue siendo un tema rodeado de estigmas, mitos y desconocimiento. Se considera infertilidad masculina cuando un hombre tiene una capacidad reproductiva reducida o nula, lo que dificulta o impide conseguir un embarazo tras al menos un año de relaciones sexuales sin protección.

Para abordar la infertilidad masculina, es importante comprender los problemas y las causas subyacentes. Con la atención adecuada y el apoyo médico, muchos hombres y sus parejas pueden superar los obstáculos de la infertilidad masculina y alcanzar su sueño de concebir. ¡Te contaremos en este artículo!

Capítulo 5. Tratamiento médico de la infertilidad masculina.

Causas Comunes de Infertilidad Masculina

Los problemas de fertilidad más comunes en el hombre están estrechamente relacionados con aspectos como la estructura del aparato reproductor masculino, la producción espermática y la morfología, el movimiento y la función del esperma.

Algunas de las causas más frecuentes incluyen:

  • Azoospermia: La azoospermia obstructiva u obstrucción de los conductos seminales ocurre cuando los conductos que transportan el semen desde los testículos hasta el pene, están bloqueados, impidiendo la salida del esperma durante la eyaculación y dificultando la concepción. Del mismo modo, la azoospermia también puede deberse a la ausencia total de espermatozoides en el semen.
  • Oligozoospermia: Disponer de una baja concentración de espermatozoides es otro de los problemas comunes. En este caso, el varón no produce suficientes espermatozoides para lograr fecundar el óvulo y/o se trata de un semen de baja calidad. Esto se conoce como oligospermia u oligozoospermia.
  • Problemas de motilidad espermática: Se entiende por motilidad la capacidad que tiene el esperma para serpentear y nadar. Así pues, una movilidad espermática deficiente afecta la capacidad de los espermatozoides para alcanzar y fecundar un óvulo.

Otros factores que contribuyen a la infertilidad masculina:

  • Edad avanzada: Aunque la producción de espermatozoides se mantiene activa en edades avanzadas, también es cierto que a medida que un hombre envejece, la cantidad y la calidad de su esperma disminuye.
  • Estilos de vida: Estilos de vida inadecuados, como una dieta pobre en nutrientes, el estrés crónico, la falta de sueño y el exceso o escasez de ejercicio, pueden afectar la capacidad fecundante y la calidad seminal.
  • Enfermedades de carácter sexual y hormonal: Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son la causa del 15% de los casos de infertilidad, aproximadamente.
  • Enfermedades subyacentes: Problemas de salud como la presión arterial alta, el colesterol elevado, la diabetes, el sobrepeso y algunos tumores pueden provocar bajos niveles de espermatozoides, baja movilidad del esperma, un aumento de las alteraciones morfológicas de los mismos o disfunción sexual.
  • Causas genéticas: Cuando existen alteraciones en la secuencia de ADN del varón, nos encontramos ante anomalías que causan infertilidad de origen genético.
  • Medicamentos y cirugías: Ciertos medicamentos y cirugías anteriores: el consumo de anabolizantes y ciertos tratamientos para el cáncer afectan la producción de esperma y la fertilidad.
  • Causas externas: La exposición a sustancias tóxicas, como los pesticidas y los metales pesados, tienen efectos negativos en la fertilidad masculina.

Diagnóstico de la Infertilidad Masculina

La infertilidad primaria es el primer indicio de que existe algún problema de fertilidad. Es decir, si no se ha producido el embarazo después de que haya transcurrido un año de relaciones sexuales continuadas y sin protección, debemos empezar a alertarnos y buscar una opinión médica profesional. Además de no conseguir el embarazo, existen algunas señales que pueden dar pistas sobre la posibilidad de padecer infertilidad masculina (problemas para eyacular, disminución del fluido eyaculado, disfunción eréctil, etc.).

El diagnóstico de la infertilidad masculina se inicia con una entrevista clínica, donde se recopila información sobre antecedentes médicos, hábitos de vida y síntomas. La única forma confiable es realizar un seminograma. La ausencia de síntomas no garantiza una buena fertilidad en el hombre.

Pruebas diagnósticas comunes:

  • Análisis de Semen (Seminograma): Es la piedra angular de la evaluación de laboratorio de la infertilidad masculina. Con un cultivo de semen se puede analizar la calidad del mismo y detectar cuál puede ser el problema de fertilidad que padece el hombre. Es importante tener en cuenta que, para un análisis acurado de los resultados, se recomienda realizar el cultivo de semen tras una abstinencia de entre 3 y 5 días.
  • Pruebas de fragmentación del DNA espermático: Son pruebas que consisten en observar si las cadenas de ADN están más fragmentadas o rotas en el semen del hombre. Si se presenta una fragmentación alterada o excesiva de cadena simple, la capacidad de fecundación del óvulo será menor.
  • FISH en espermatozoides: Consiste en mirar los cromosomas que tienen los espermatozoides y estudiar si disponen de una dotación cromosómica normal.
  • Biopsia testicular: Indicada en algunos casos para excluir falla espermatogénica. La biopsia testicular se realiza en hombres con azoospermia con pruebas de detección hormonales normales y testículos de tamaño normal.
  • Vasografía: Puede evaluar la permeabilidad del conducto deferente e identificar la ubicación precisa de cualquier obstrucción de dicho conducto. Su indicación es muy limitada.

Tratamientos para la Infertilidad Masculina

No todos los hombres con infertilidad masculina necesitan técnicas de reproducción asistida. Aunque no siempre es posible “curarla” completamente, hoy existen numerosos tratamientos que permiten lograr un embarazo.

El tratamiento dependerá de los resultados obtenidos en las pruebas diagnósticas.

Tratamientos No Invasivos

En los hombres con alteraciones en movilidad y concentración espermática sin causa aparente, los cambios en el estilo de vida, que incluyen la pérdida de peso, el aumento de la actividad física y la reducción de la ingesta de alcohol y tabaco pueden ayudar a mejorar la calidad del semen y aumentar las posibilidades de concepción.

Asimismo, el uso de complejos vitamínicos y antioxidantes puede mejorar los parámetros del semen.

Tratamientos Hormonales

Se utilizarán tratamientos hormonales sustitutivos en casos de hipogonadismo hipogonadotrópico (hipogonadismo secundario), incluidas las causas congénitas.

Las causas congénitas deben tratarse con una combinación de gonadotropina coriónica humana (hCG) y hormona foliculoestimulante (FSH) o con hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) en pulsos mediante terapia de bomba para estimular la espermatogénesis.

Nunca se debe usar terapia con testosterona para el tratamiento de la infertilidad masculina.

Tratamiento del Varicocele

Es necesario tratarlo en los siguientes casos:

  • Varicocele en adolescentes con reducción del volumen testicular y evidencia de disfunción testicular progresiva.
  • Hombres infértiles con un varicocele clínico, parámetros seminales anormales y una infertilidad de otro modo para mejorar las tasas de fertilidad.

No se recomienda tratar el varicocele en hombres infértiles que tienen un análisis de semen normal y en hombres con un varicocele subclínico.

La varicocelectomía microquirúrgica es la técnica de elección y además puede considerarse en hombres con fragmentación elevada del ADN y con infertilidad inexplicable o que han sufrido el fracaso de técnicas de reproducción asistida incluyendo pérdidas recurrentes de embarazo, fallos de embriogénesis e implantación.

Tratamientos Invasivos

Azoospermia Obstructiva

El tratamiento será esencialmente quirúrgico, tratando de diagnosticar el nivel de obstrucción y, si es posible, solucionándolo. En caso de no ser posible el siguiente paso sería la obtención de espermatozoides para terapia de reproducción asistida.

Azoospermia No Obstructiva

La mejor opción de tratamiento es la detección y toma de espermatozoides vivos directamente de los testículos. Este tratamiento forma parte de las terapias de reproducción asistida.

Técnicas de Reproducción Asistida

Existen diversos pasos que hay que realizar para completar un ciclo de reproducción asistida. En primer lugar, se estimula farmacológicamente a la mujer a producir múltiples folículos ováricos, mientras por otro lado se inhibe el ciclo menstrual. Cuando dichos folículos han alcanzado el grado de desarrollo adecuado, se administra medicación para madurar los óvulos, que son posteriormente seleccionados y extraídos. Tras la obtención de material genético del hombre, se realiza la fertilización mediante FIV (fecundación in vitro) o ICSI. Posteriormente, se impantan los embriones en el útero tras decidir cuál es el mejor momento para el implante de los embriones en el endometrio.

Existen varias ténicas de reproducción asistida:

  • Inseminación intrauterina. Se adminstra el semen de la pareja o del donante directamente en el útero, tras haber estimulado o no la ovulación, en el momento óptimo del ciclo menstrual. Es necesaria una adecuada calidad del semen y que la mujer tenga menos de 40 años para que las opciones de éxito sean favorables.
  • Fertilización in vitro. Se realiza la estimulación ovárica, almacenándose los óvulos mediante una punción guiada por eco. Los óvulos, una vez procesados, se unen al esperma del hombre, y el resultado es incubado durante 2-3 días en cultivos, y los embriones resultantes posteriormente implantados intraútero.
  • Inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) Se realiza la inyección de un solo espermatozoide directamente dentro del óvulo. Actualmente es la técnica de reproducción asistida más empleada.

Esperma de la pareja o esperma de donante

El resultado de los estudios anteriores nos permite conocer el problema existente y, por lo tanto, las mejores soluciones para tratar la infertilidad masculina que afecta a la pareja. Dependiendo de la gravedad del caso, recomendaremos que el esperma con el que se trabaje para lograr la fecundación del óvulo será propio o de un donante anónimo.

En cualquier caso, si se recurre a una técnica de reproducción asistida, es importante conocer que en el laboratorio de las clínicas de reproducción asistida no es posible mejorar por completo la calidad o capacidad del esperma como tal, pero sí es posible seleccionar y mejorar la concentración de los espermatozoides móviles con mejores características para fecundar el óvulo y lograr el objetivo reproductivo.

Por poner un ejemplo, si hay un problema de calidad seminal, se seleccionarán solo aquellos espermatozoides del paciente que sean de mayor calidad, a través de técnicas de capacitación o preparación seminal. Así, se dejan atrás los espermatozoides con características poco aptas que dificultan la fecundación. Posteriormente, esta muestra se introduce en el útero de la pareja a través de técnicas de reproducción asistida como la Inseminación Artificial Conyugal (IAC) o la Fecundación in Vitro con ICSI.

Cuando el semen del paciente no es apto para la fecundación in vitro porque resulta muy anómalo o existe una ausencia completa de espermatozoides, entre otros casos, la mejor alternativa es recurrir al esperma de un donante anónimo. Algunos de los tratamientos más comunes para casos de infertilidad masculina severos son la Inseminación Artificial con donante de esperma o la FIV con donante de esperma.

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