Primeros Auxilios para Bebés: Guía Esencial para Padres

«Los bebés deberían llegar con libro de instrucciones». Cuántos padres pronuncian esta frase cuando tienen a su primer hijo y no saben por dónde empezar al cogerle en sus brazos y sienten la fragilidad de su recién nacido. La seguridad y el bienestar del recién nacido son de suma importancia.

Estar preparados y tener conocimientos básicos de primeros auxilios puede marcar la diferencia en situaciones de emergencia. Al conocer y aplicar estos consejos fundamentales respaldados por la evidencia científica, los padres pueden tener una mayor tranquilidad, sabiendo que están preparados para responder a situaciones de emergencia y proteger la salud de su recién nacido.

Esta experta recuerda que los bebés son muy vulnerables ante situaciones de riesgo como la asfixia, las intoxicaciones, la fiebre alta, las lesiones accidentales o las alergias e intolerancias. «Por ello resulta muy importante conocer cómo actuar en cada momento puesto que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte o que todo quede como un suceso, como un hecho anecdótico».

Este tipo de accidentes suele ser una de las consultas más comunes en las urgencias de pediatría. La seguridad de los bebés y niños pequeños es una de las mayores preocupaciones para los padres. Estar preparado ante situaciones de emergencia y saber cómo actuar puede marcar la diferencia entre un susto y una verdadera emergencia médica.

4. Primeros Auxilios: RCP (Reanimación cardiopulmonar) en bebés y niños

Asfixia o Atragantamiento: ¿Cómo Actuar?

Los bebés suelen explorar el mundo que los rodea con el tacto y también con la boca. Esa es su manera de aprender, por lo que no es extraño que se pueda producir un atragantamiento. Los bebés y niños pequeños son especialmente vulnerables a atragantarse debido a su curiosidad natural por explorar todo con la boca. Este es un dato muy preocupante, ya que el noventa por ciento de las muertes por aspiración de cuerpo extraño ocurre en niños menores de 5 años, de los cuales el sesenta y cinco por ciento de las víctimas son lactantes.

Por lo tanto, saber qué hacer ante un atragantamiento en bebés es vital para poder salvarlo en un momento determinado. Ante el inicio de la alimentación complementaria, el atragantamiento suele ser uno de los grandes miedos de los padres. Independientemente del método de alimentación que se siga, es importante saber que las arcadas y la tos, aunque asusten, son un mecanismo de defensa en el que no se debe intervenir, ya que el cuerpo está ayudando a gestionar el alimento.

Esta secuencia se puede repetir tantas veces como haga falta. Además, es igual o más importante conocer lo que no debemos hacer, ya que actuaciones como dar pequeños golpes en la espalda, poner al bebé boca abajo o introducir la mano en la boca se han popularizado, pero no solo no ayudan, sino que pueden ser contraproducentes.

Ante un caso de asfixia, es fundamental mantener la calma y seguir estos pasos:

  • Animar a toser: Si el bebé está tosiendo, es una buena señal. Anímalo a continuar mientras le das golpes suaves en la espalda, con la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante.
  • Golpes en la espalda: Si la tos no es efectiva o el bebé empieza a mostrar signos de falta de oxígeno (labios morados), da 5 golpes fuertes en la espalda, seguidos de 5 compresiones torácicas.
  • No intentes sacar el objeto: Si el objeto está profundo y no es visible, evita introducir los dedos en la boca del bebé, ya que podrías empujarlo más. Sigue las maniobras de golpes en la espalda y compresiones.

Compruebe si ha salido el cuerpo extraño. Estas técnicas son vitales para desobstruir las vías respiratorias. Si no ves resultados, es esencial buscar ayuda médica de inmediato.

Prevención del Atragantamiento

Aun teniendo clara estas técnicas para poder solventar el atragantamiento, lo mejor es prevenir que este ocurra. Mantenga objetos que puedan causar asfixia fuera del alcance de los bebés y los niños pequeños. Entre estos están: monedas, botones, juguetes con piezas pequeñas o que pueden caber en su totalidad en la boca de un niño, pelotas o bolas pequeñas, canicas, globos, lazos o cintas pequeñas para el cabello, hebillas o pasadores, bandas elásticas o de caucho, tapas de estilográficas o marcadores, pequeñas baterías o pilas tipo botón, imanes para refrigerador o nevera, trozos de alimentos para perro.

Además, conviene mantener los siguientes alimentos fuera del alcance de los niños menores de 4 años de edad: perritos calientes, nueces y semillas, pedazos de carne o de queso, uvas enteras, caramelos duros o pegajosos, palomitas de maíz, trozos de verduras crudas, chicle.

Seguridad en el Hogar: Prevención de Accidentes

El hogar puede estar lleno de peligros para los pequeños curiosos. Desde sus juguetes hasta los muebles y objetos de casa, cualquier elemento del hogar o de vuestras salidas puede convertirse en un riesgo para tus pequeños. Implementar medidas de seguridad es clave para prevenir caídas, quemaduras e intoxicaciones:

  • Nunca dejar al bebé solo: Ni en la bañera, ni en el cochecito, ni en la casa. Un segundo de distracción puede ser suficiente para que ocurra un accidente.
  • Protección en zonas peligrosas: Asegura ventanas, escaleras y cocina con barreras. Coloca protectores en los enchufes y almacena productos de limpieza y medicinas fuera de su alcance.
  • Seguridad en el coche: Utiliza sillas de seguridad adecuadas a su edad y peso. Siempre asegúrate de que el capazo o sillita esté bien sujeta con el cinturón.
  • Protección solar: En verano, es vital proteger su piel con crema solar adecuada y asegurar una buena hidratación.

La caída desde cambiadores, la cama, o el sofá resulta más habitual de los deseado, si se produce desde más de un metro de altura se considera de alto riesgo. Estas sencillas medidas ayudan a reducir el riesgo de accidentes en casa.

Fiebre Alta: ¿Cuándo Preocuparse?

La fiebre alta siempre es un motivo de consulta y alerta por parte de los cuidadores, pero es importante saber que las convulsiones febriles no se producen por tener una temperatura corporal muy elevada, sino por las subidas y bajadas repentinas. Se suelen dar entre los 6 meses y los 5 años, no tienen una duración de más de 5 minutos, y no tienen secuelas, pero sí son un motivo de alarma.

La fiebre es una respuesta natural del cuerpo a las infecciones, pero en bebés puede ser motivo de preocupación. La fiebre alta muy rara vez representa una enfermedad grave o que amenace su vida. Aunque el pequeño tenga 40ºC, normalmente no es grave si baja bien la temperatura a 37,5ºC, momento en el que el niño se muestra de nuevo activo y contento.

Aquí te damos algunas pautas para saber cuándo es el momento de buscar atención médica urgente:

  • Si la fiebre no baja más de 1°C después de 30 minutos de haber administrado un antitérmico.
  • Si aparecen petequias, pequeñas manchas rojas que no desaparecen al presionarlas.
  • Si el bebé está muy irritable, letárgico, o vomita todo lo que come.
  • Si tiene dificultades para respirar, respiración rápida o hundimiento de las costillas.

Ante cualquiera de estos síntomas, es esencial acudir a un centro médico de inmediato. La única temperatura realmente exacta y fiable es la rectal (la más recomendable en menores de 2 años). La temperatura medida a nivel de la piel (axila, frente) es poco precisa: depende mucho del flujo sanguíneo, sudoración y posición del termómetro. Únicamente son preocupantes las petequias, hemorragias puntiformes -con puntitos rojos- que no desaparecen al presionarlas y pueden alcanzar el tamaño y aspecto de un moratón.

Qué hacer ante una convulsión febril:

  • Aflojarle la ropa.
  • Si es posible colocar al bebé de lado, si no lo permite la convulsión, hacerlo cuando haya remitido.

Reacciones Alérgicas y Picaduras: ¿Cómo Actuar?

El mundo de las alergias es muy amplio e inevitable ya que surgen por contacto. Las reacciones alérgicas y picaduras en bebés pueden ser alarmantes.

Las más comunes suelen ser las alimentarias, a la leche de vaca, las ambientales o a medicamentos. Aunque en muchos casos las reacciones son leves, algunas pueden poner en riesgo la vida del bebé, lo que hace fundamental saber identificar los síntomas y tomar las medidas adecuadas.

  • Leche de vaca: el sistema inmunológico reacciona a las proteínas presentes en la leche de vaca.
  • Otros alimentos: se producen en el inicio de la alimentación complementaria, suelen darse al segundo o tercer contacto del bebé con el alimento, de ahí que sea muy importante la introducción de alimentos ordenada y escalonada. Las más comunes suelen ser el huevo, los frutos secos, el trigo o algunas frutas. Los signos más comunes son erupciones cutáneas, hinchazón de labios y lengua o malestar gastrointestinal.
  • Ambientales: el polvo, el moho, el polen y el pelo de mascotas suelen ser los principales desencadenantes.
  • Medicamentos: las reacciones pueden variar desde sarpullidos leves, hasta problemas respiratorios graves.

Aquí te mostramos los pasos a seguir y cuándo debes acudir al hospital:

  • Vigilar los síntomas: las señales de una reacción alérgica suelen ser variopintas e incluir diferentes síntomas como enrojecimiento de la piel, urticaria, vómitos, diarrea, irritabilidad, hinchazón de labios o cara, dificultad para respirar o llanto inconsolable.
  • Signos de alerta: Si el bebé presenta dificultad para respirar, estridor (sonido agudo al respirar) o ronquera.
  • Urgencia hospitalaria: Si la lesión en la piel progresa rápidamente o si el bebé es alérgico a la picadura del insecto.
  • Animales desconocidos: Si la picadura es causada por un animal desconocido, como una serpiente, es importante acudir inmediatamente al hospital.

La vigilancia temprana de estos síntomas puede evitar complicaciones más graves.

Reanimación Cardiopulmonar (RCP) en Bebés

Conocer las técnicas de RCP puede salvar la vida de un bebé en caso de que deje de respirar. La reanimación cardiopulmonar (RCP) en niños es un procedimiento vital que varía significativamente respecto a la de los adultos, dado que las causas de paro suelen ser respiratorias en los primeros años de vida y cardiacas según avanza la edad. Tanto en el caso del atragantamiento, como de la reanimación, una persona no sanitaria con entrenamiento, la puede realizar. Estar entrenado en las maniobras de RCP aumenta considerablemente el éxito de la misma.

Aquí te mostramos los pasos básicos que todo padre debería conocer:

  • Si el bebé no respira por más de 15-20 segundos, primero muévelo para ver si reacciona.
  • Si no reacciona, abre la boca y verifica si hay algo obstruyendo las vías respiratorias. Si es posible, retira el objeto con un dedo.
  • Si no hay obstrucción visible, realiza 5 insuflaciones de aire sellando la boca y la nariz del bebé con tu boca.
  • Si no hay signos de vida tras las insuflaciones, comienza con compresiones torácicas (120 por minuto), alternando con 2 insuflaciones de aire después de cada 30 compresiones.
  • Tras 1 minuto, llama al 112 para solicitar asistencia urgente.

La reanimación cardiopulmonar pediátrica, varía en varios aspectos en lo que a la reanimación de un adulto se refiere. Primero comprobaremos si responde, si está consciente o no, si no lo está pediremos ayuda y continuaremos valorando la vía aérea. Abrimos la vía aérea con posición neutra en menores de dos años (y maniobra frente mentón en niños más mayores). Inicia con 5 ventilaciones de rescate. Siempre mantén la vía aérea abierta mientras realizas las insuflaciones. Continúa con 30 compresiones en el tórax, en el centro del pecho, en el esternón, a la altura de la línea intermamilar. Si es un bebé pequeño, puedes comprimir con los dos dedos pulgares en el centro del tórax, en niños más mayores, puedes utilizar el talón de tu mano dominante sobre su esternón para realizar las compresiones.

Es crucial mantener este procedimiento hasta que lleguen los servicios de emergencia o el niño muestre signos de recuperación. Una de las dudas más comunes, es la fuerza que debemos hacer en las compresiones, es necesario comprimir bien el tórax, tienes que pensar que buscamos comprimir el corazón para que lleve la sangre a los órganos vitales.

Practicar la RCP correctamente puede salvar vidas, por lo que es aconsejable que los padres tomen un curso de primeros auxilios para sentirse más seguros en caso de emergencia.

¿Qué debe incluir el botiquín de emergencias doméstico?

Preparar un buen botiquín es el primer paso para atender las emergencias que puedan surgir en el día a día. La llegada de un bebé a casa plantea situaciones novedosas en las que quizá nunca te habías parado a pensar. A lo mejor ya cuentas con un botiquín en tu hogar pero, ¿contiene los productos apropiados para un bebé? Definitivamente, un almacén donde guardas todos los medicamentos que han utilizado alguna vez los distintos miembros de la familia, adultos y niños, no es un botiquín de primeros auxilios. Debe utilizarse para una actuación inmediata que puedas resolver.

Lo más importante es que tu botiquín contenga los productos básicos de uso común, respaldados por la opinión de tu pediatra, y aquellos específicos que hayan sido recetados para tu bebé; ya sea porque tiene una afección específica o propensión a ciertas enfermedades. El control de tu botiquín es imprescindible para que sea eficaz. Vigila las fechas de caducidad de todo lo que contenga cada seis meses.

Aquí tienes una lista de elementos esenciales:

  • Termómetro: Un termómetro de lectura rápida nos ayudará a medir la temperatura de tu bebé en caso de que creas que pueda tener fiebre. El de galio es el más exacto, seguido del digital, que resulta el más rápido.
  • Suero en monodosis: tiene multitud de utilidades.
  • Jeringa: Este instrumento te será útil para hacer lavados. Por ejemplo, es habitual que tengas que limpiar los ojos del niño con suero fisiológico.
  • Guantes desechables: Otros que son útiles para curar heridas sin infectarlas.
  • Gasas: En el caso de que tengas que tratar una de estas heridas de las que hablábamos, te servirán para limpiarla y para cubrirla.
  • Vendas: Otro recurso que podrías llegar a utilizar en tu bebé que comienza a caminar y a explorar el mundo que les rodea.
  • Esparadrapo antialérgico: Puesto que vas a incluir las gasas y vendas en tu botiquín, necesitarás esparadrapo para fijar alguno de estos apósitos.
  • Tiritas: Estos apósitos también son imprescindibles y muy útiles para cubrir heridas pequeñas. Al igual que sucede con el esparadrapo, debes tener cuidado de que sean hipoalergénicas.
  • Algodón: Otro elemento que sirve para limpiar superficialmente la piel.
  • Tijeras: Es posible que las gasas o las tiritas que quieras utilizar no tengan el tamaño más adecuado para el problema que debes resolver. Además de servirte para recortarlas a la medida idónea, te ayudarán a hacer tiras de esparadrapo para pegar lo que necesites.
  • Strips: La AEPAP recomienda tener en el botiquín este tipo de tiras adhesivas que actúan a modo de sutura ante una herida importante.
  • Clorhexidina: los primeros días la puedes usar para limpiar el cordón, pero después te servirá para desinfectar las heridas cuando sea más mayor.
  • Repelente de insectos: La picadura de insectos puede provocar reacciones molestas para el bebé e incluso reacciones alérgicas.
  • Crema hidratante: La crema hidratante ayudará a aliviar problemas de irritaciones y escozor producidos por roces con la ropa y pañales.
  • Suero fisiológico: Esta solución líquida sirve para lavar zonas como los ojos o la nariz.
  • Suero hiposódico: En caso de vómitos y diarreas, contar con suero hiposódico en tu botiquín puede sacarte de un apuro. Podrás emplear este tipo de suero para rehidratar a tu bebé.
  • Listado de números de teléfono: Puede que no te hayas parado a pensar en ello -y menos en la era del móvil- pero incluir en el botiquín una lista con números de teléfono importantes en caso de urgencia puede ser de gran ayuda. La AEPAP recomienda el de Emergencias (112) y el del Servicio de Información Toxicológica (91 562 04 20). Puedes añadir también el de la persona que suele cuidar a tu bebé en ciertos momentos, además del del trabajo de los padres, si es que el accidente sucede cuando no están en casa.

Hasta el momento hemos hablado de herramientas y utensilios que nos ayudarán a afrontar un accidente en casa. Además de ellos, es conveniente contar con algunos productos que nos pueden sacar de un apuro en un momento dado. Deberás consultar con un médico pediatra para saber qué medicamentos y tratamientos farmacéuticos específicos debe tener el botiquín pensado para tu bebé.

Advertencia importante sobre medicamentos

En el botiquín de un recién nacido no debemos añadir nada de medicación, ya que si es menor de 3 meses y tiene más de 38ºC se debe acudir al pediatra. Como has visto, no he añadido nada de medicación en el botiquín inicial, puesto que un recién nacido no la necesita. Si el menor de 3 meses tiene fiebre, más de 38°C, deberás acudir al pediatra a que lo valoren y no medicarlo previamente en casa.

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