Cuidados Esenciales para la Primera Noche del Recién Nacido

La llegada de un hijo es un momento de gran felicidad. Durante los meses previos, los padres primerizos leen mucho, recopilan consejos e imaginan cómo será su vida. Sin embargo, hay cosas que solo se aprenden con la experiencia, y una de las mayores preocupaciones es el sueño del bebé.

Según el Estudio del Sueño, un alto porcentaje de padres en España reconoce estar preocupado por la calidad del sueño de su bebé, ya que el sueño es una parte esencial de su desarrollo. Durante el sueño, se determinan el nivel de inteligencia y se establecen conexiones neuronales, además de que se segrega la hormona del crecimiento.

¿Cómo y dónde debe dormir el recién nacido para un sueño tranquilo y seguro?

Para garantizar un sueño tranquilo y seguro para tu recién nacido, es crucial seguir una serie de recomendaciones basadas en la evidencia científica.

Posición para dormir

La posición recomendada para que los bebés duerman en su primer año de vida es decúbito supino, boca arriba, sobre una superficie plana, rígida y no inclinada, como las cunas de colecho. Incluso en caso de reflujo o resfriado, se recomienda siempre la posición boca arriba sobre una superficie completamente horizontal.

Es importante destacar que, si el bebé se voltea cómodamente a ambas posiciones (de bocabajo a bocarriba y viceversa), no se debe volver a colocarlo bocarriba. Sin embargo, siempre se debe colocar al bebé para dormir bocarriba inicialmente.

Entorno seguro

  • No utilices objetos blandos como almohadas, peluches o edredones, colchas, cojines de juguete, ni ropa de cama, como mantas o sábanas, en la cuna para el sueño del bebé.
  • También hay que evitar las fundas de colchón acolchadas que ablandan la superficie de la cama; es mejor utilizar fundas de colchón finas que estén siempre bien tirantes y sujetas al colchón.
  • No coloques la cuna o la cama del bebé cerca de fuentes de calor.
  • No le pongas gorro mientras duerme.

Además, es fundamental que el bebé duerma en una superficie firme, como una cuna, moisés o corral que cumpla con los requisitos de seguridad establecidos. Evita el exceso de abrigo al dormir y asegúrate de que la temperatura de la habitación sea agradable, sin corrientes de aire.

Compartir habitación con los padres

Compartir habitación con los padres tiene numerosos beneficios para el niño: reduce el riesgo de SMSL en aproximadamente un 50% y le ayuda a adquirir el ritmo correcto de sueño-vigilia. Para los padres, en cambio, facilita la lactancia, el cuidado y la vigilancia del recién nacido, transmite serenidad a la madre y fomenta el vínculo madre-hijo. No dejes que el bebé duerma en la cama contigo: coloca o sujeta la cuna junto a tu cama para que sienta tu cercanía y sea cómodo cuidarle.

Uso del chupete

Se recomienda el uso de un chupete durante el sueño, tanto de día como de noche, para reducir el riesgo de SMSL. Es preferible una forma ortodóntica, desarrollada para mantener la lengua en una posición alta y adelantada para favorecer el correcto desarrollo de la dentición, la boca y todas sus capacidades funcionales.

Evitar la exposición al humo

No expongas al bebé al humo durante el embarazo ni después del parto. No fumes en los ambientes donde vive y duerme el bebé.

Lactancia materna

La lactancia materna reduce en un 50% la muerte súbita del lactante. Es importante que entendamos que los bebés necesitan este apego contínuo no como un capricho sino como una necesidad básica. Sus constantes vitales se regulan con el contacto del cuerpo de su madre.

El segundo aspecto fundamental es la alimentación. El bebé necesita alimento a demanda. Y a demanda significa que no deben existir horarios ni relojes. Independientemente del tipo de alimentación, lactancia materna o artificial, las reglas son las mismas. Cuando realmente se cumple la lactancia a demanda, sin interferencias ni engaños con chupetes, los bebés se mostrarán tranquilos y felices. No es un capricho ser alimentado, es una necesidad. El estomago del bebé es pequeño y precisa muchas tomas durante el día. Es decir, los bebés necesitan comer poco y muy a menudo. Es clave entender que las tomas nocturnas son vitales para el desarrollo óptimo de la lactancia materna y para el desarrollo cerebral del bebé.

Rutinas de sueño

Entre las 6 y las 8 semanas de edad, puedes intentar establecer una rutina relajante a la hora de dormir con tu pequeño. Haz lo que consideres, pero ten en cuenta lo siguiente:

  1. La rutina debe ser calmante y relajante. Evita cualquier cosa que sea activa o demasiado estimulante.
  2. La parte final de la rutina (como mínimo, los últimos 10 minutos) debe desarrollarse en la habitación del bebé o la tuya en caso de que la compartáis. Esto le ayudará a asociar el dormitorio con actividades positivas y tranquilas, donde puede pasar tiempo de calidad contigo mientras se queda dormido.

El objetivo de la rutina de sueño es enseñar a tu bebé que se acerca la hora de dormir. A continuación, te dejamos una lista de cosas que puedes incluir:

  • Darle un baño tibio.
  • Darle un masaje.
  • Ponerle el pijama.
  • Lavarle los dientes.
  • Balancearle o mecerle (por ejemplo, en una mecedora).
  • Atenuar las luces del dormitorio (o dejar una luz de noche encendida).
  • Leer un cuento juntos.
  • Cantar una canción de cuna.
  • Reproducir música suave o ruido blanco (por ejemplo, con un ventilador) o una máquina de sonido.
  • Contar hasta 10 o cantar el abecedario (con un bebé más mayor).
  • Darle un abrazo y un beso de buenas noches.

¿Por qué mi bebé no duerme?

Es normal que los bebés se muevan mucho al dormir, ya que la fase del sueño inquieto ocupa la mayor parte de este ciclo. Además, los recién nacidos no distinguen entre el día y la noche, por lo que pueden dormir incluso más durante el día.

Si tu bebé se despierta por la noche, puede ser por hambre, frío, soledad, ansiedad por separación o necesidad de cambio de pañal. Antes de los seis meses, es común que el bebé necesite ser amamantado o alimentado con biberón durante la noche.

Es importante recordar que cada bebé es un mundo, y sus patrones de sueño cambiarán considerablemente durante su primer año de vida. Poco a poco, irás descubriendo sus patrones de sueño y serás capaz de anticipar cuándo necesita dormir.

Señales de cansancio

Si tu bebé todavía no tiene unos horarios de siestas (o sueño nocturno) establecidos, algunas señales te ayudarán a saber cuándo es el momento oportuno para ponerlo a dormir. Por descontado, si bosteza, se frota los ojos o empieza a llorar o gimotear, sabrás inmediatamente qué hacer.

Un truco: intenta meter al niño en la cama antes de que transcurran diez minutos de estos primeros indicios de cansancio para que le resulte más fácil dormirse.

¿Qué hacer si el bebé llora inconsolablemente por la noche?

Es la noche, el bebé está limpio y ha comido, notas que está cansado, pero, aun así, nada parece calmarlo. Esta situación, muy conocida y generalizada entre padres y madres (no te quepa duda), es completamente normal: es el llanto nocturno, también conocido como «descarga nocturna» porque suele ser más estridente cuando se hace de noche.

El consejo de Emmanuelle Rigeade: «Es importante dejar llorar al bebé y no intentar silenciarlo a toda costa. Abrázalo, mécelo y cógelo en brazos y, por lo general, se calmará. También es importante que los adultos se turnen, porque son momentos muy estresantes. Intenta generar un ambiente tranquilo, sosegado, pon música suave y mece a tu bebé. Recordad hacerlo por turnos y no dudéis en dejarlo en la cuna unos minutos si la situación os sobrepasa.

Retrocesos en el sueño

Tu bebé lleva dos meses durmiendo toda la noche y ahora por fin esperas poder descansar... PERO hace poco ha empezado a despertarse de nuevo de madrugada y no sabes por qué. No te asustes: estos retrocesos son normales y pueden ocurrir cuando el bebé da un estirón, por ejemplo (en las primeras semanas, a los tres meses o a los seis meses), o si el bebé se desorienta o cambia de horarios, durante un viaje o en verano, por ejemplo.

¿Debo despertar a mi bebé si ha dormido mucho durante el día?

No se recomienda privar a un niño de sueño durante el día para que duerma mejor de noche, porque lo que se consigue es justo lo contrario: cuando un niño está demasiado cansado le cuesta más dormirse por la noche.

Siguiendo estos consejos y recomendaciones, podrás crear un entorno seguro y propicio para el sueño de tu recién nacido, favoreciendo su desarrollo y bienestar, y permitiéndote disfrutar de esta hermosa etapa de la vida.

🌙 Como debe DORMIR un bebé RECIÉN NACIDO? Prevención del síndrome de muerte súbita del lactante

Publicaciones populares: