Dar el pecho al bebé es un proceso de aprendizaje tanto para la madre como para el niño. Requiere ciertos conocimientos y práctica para asegurar una experiencia cómoda y beneficiosa para ambos. Una buena postura de lactancia mejora la calidad de la succión del bebé y, por consiguiente, la producción de leche de la madre. Asimismo, aumenta la comodidad de la madre y evita posibles dolores de espalda y de pezones.
No te preocupes: este proceso de aprendizaje a dos bandas es muy simple y no dura más que unos días. Tras ello, la felicidad es completa. ¡Lo prometemos!
Posturas Clásicas de Lactancia
Justo antes de iniciar la toma, ponte cómoda y coloca a tu bebé:
La Postura de la Madona
La postura más clásica para dar el pecho a tu bebé es la denominada "madona". Sitúa a tu bebé de cara a ti, con su barriga contra la tuya. Si le das el pecho izquierdo, sostén al niño con el antebrazo izquierdo bajo la espalda y la mano bajo el culito. El codo izquierdo debe situarse sobre el brazo de la silla o sobre una almohada o cojín, de modo que esté cómodamente apoyado. Con la mano derecha, agárrate el pecho izquierdo para metérselo en la boca al bebé. La inclinación de la cabeza del bebé se regula con el antebrazo izquierdo. Si su mentón toca tu pecho y su nariz reposa sobre tu pezón, ¡lo has conseguido!
El Balón de Rugby
El "balón de rugby" es una postura de lactancia empleada durante los primeros meses, especialmente tras un parto complicado o por la noche. Coloca al bebé a horcajadas sobre tu costado a la altura de la cintura y sujétalo con el brazo (como se sujetaría un balón de rugby con una mano). La nuca del niño debe descansar sobre la palma de la mano opuesta.
La posición del balón de rugby es ideal para gemelos, bebés prematuros o de bajo peso. Así como para niños somnolientos, inquietos o ansiosos. También para madres de pechos grandes o que hayan sido sometidas a una cesárea. Además, es una de las mejores posturas para aprender a dar el pecho, cuando el bebé tiene la nariz taponada o en casos de alto flujo de leche.
Técnica: la madre, sentada o semirreclinada, ubicará una almohada en su espalda y otra a su lado. Colocará al bebé sobre esta última, bajo su brazo, del lado de la mama que va a succionar. Con la mano de ese mismo lado, sujetará su cabeza por la nuca.
Postura Recostada de Lado
Para dar el pecho en la cama (muy útil durante la noche), acuéstate sobre el costado con el niño de cara a ti, también de lado, y con la boca a la altura del pezón. La ventaja de esta postura es que, cuando el niño está bien apoyado, te permite tener un brazo libre. Muy práctico, ¿no crees?
La lactancia materna es una de las posiciones más relajantes: la madre y el bebé se tumban de lado, uno frente al otro. La posición correcta para amamantar mientras está acostada requiere que la madre se acueste de lado , con la cabeza ligeramente levantada sobre una almohada y con almohadas detrás de la espalda para un mayor apoyo. El bebé se coloca delante, también de lado, de modo que su boca quede a la latura del pezón.
Esta posición es especialmente útil para las mamás que se están recuperando de un parto difícil, las mujeres que han tenido un parto de cesárea o que sufren de congestión mamaria. Además, es perfecto para sesiones nocturnas o cuando la madre está especialmente cansada.
Otras Posturas Útiles
Estas otras posturas son también muy útiles: con las piernas cruzadas con un cojín sobre las rodillas, sobre una tumbona semiestirada, en un sillón cómodo (¡cuidado con el gato!)... En resumen, no te preocupes, porque le "pillarás el tranquillo" de forma rápida y natural y, con la práctica, adquirirás la postura que te resulte más cómoda.
El Agarre Correcto del Bebé
Cuando el bebé tiene hambre, abre la boca de par en par y se contorsiona en busca del pecho, cosa que puede asustar a alguna madre. No te preocupes: dar el pecho no es doloroso. ¿Cómo funciona?
Inicio de la Toma
El bebé abre bien la boca y atrapa el pezón y parte de la aureola. Coloca la lengua como un canalón bajo el pezón. Si le cuesta, presiónate el pezón y la aureola haciendo una U con los dedos para facilitar que el bebé los atrape bien con la boca.
Durante la Toma
El bebé levanta el labio inferior y apoya la nariz contra el pecho. Verás un movimiento regular de la mandíbula inferior del bebé, que alterna succión, deglución y respiración. Ya no parece tan terrible, ¿verdad?
Los signos que nos indicarán un buen agarre son: el mentón del bebé toca el pecho, la boca está bien abierta y abarca gran parte de la areola, los labios están hacia fuera (evertidos) y las mejillas están redondas (no hundidas) cuando succiona. Si el bebé se coge bien al pecho la lactancia no duele.
Una buena técnica de lactancia materna ayuda a mantener la producción de leche y evita la posible aparición de grietas y dolor. Si el agarre es correcto, la madre no experimenta dolor en los senos durante la lactancia. Solo en los primeros días puede sentir un poco de molestia inmediatamente después del ataque.
Lactancia en Caso de Gemelos
La pregunta más inmediata cuando tienes que dar el pecho a gemelos es ¿al mismo tiempo o alternando? No existe ninguna regla intangible. Eres tú quien debe decidir qué solución se adapta mejor a ti y a tus hijos.
Si a un bebé le cuesta tomar el pecho o si deseas mantener una relación privilegiada con cada uno, lo más apropiado son las tomas por turnos. Pon al pecho primero al niño que tenga más hambre. Al otro, más paciente, que se duerme comiendo, hazlo mamar en último lugar.
Para ahorrar tiempo, la lactancia simultánea resulta muy práctica, ya que los bebés tienen hambre al mismo tiempo. Para ello, elige la postura de lactancia "balón de rugby", con los pequeños cara a cara. Este sistema requiere un poco de práctica, pero acaba resultando muy útil y eficaz.
Consejos para una Lactancia Cómoda
Puedes dar el pecho de pie, sentada o estirada; lo importante es que estés cómoda. Si no estás bien apoyada o si la nuca o la espalda te tiran, el niño lo sentirá y puede que abrevie la toma para aliviarte. Por lo tanto, busca el lugar donde te encuentres más cómoda (un sillón, un sofá, una cama...). Ten siempre a mano un cojín normal o de lactancia (que se coloca alrededor de la cintura), una manta, el teléfono (para no tener que levantarte) y una botella de agua. ¡Dar el pecho provoca sed!
¿Cómo Saber si el Bebé Ha Tenido Suficiente?
Es posible que, a pesar de tu motivación, la lactancia no funcione como hubieras deseado. Motivos de advertencia:
- Tu bebé hace menos de cinco tomas al día.
- Hay un cambio radical del ritmo de lactancia.
- Traga escasa o irregularmente.
- Se pasa todo el tiempo llorando o durmiendo.
Si observas alguno de estos casos, controla que la curva de peso de tu pequeño sea regular. Si lo es, no te preocupes y disfruta. Un indicio de que la postura de la lactancia funciona y de que la toma se desarrolla a la perfección es sentir el útero contraerse y percibir una sensación de calor y tensión en el pecho mamado.
Todas las mujeres que dan el pecho y logran una correcta postura de lactancia se sienten invadidas por una sensación de sosiego al final de la toma. El bebé está tranquilo y calmado; el tiempo permanece como suspendido. ¡Es un momento de armonía y simbiosis que vale la pena vivir!
Otras Posturas para Amamantar
Posición en Crianza Biológica
Esta posición para dar el pecho al bebé consiste en que la madre se encuentre tumbada hacia arriba, pero con un ángulo de 45 grados aproximadamente y el bebé al revés. En todo momento hay contacto piel con piel entre la madre y su bebé. El bebé intentará llegar al pecho para agarrarse a él, aunque la madre le puede ayudar. Gracias a esta postura, el bebé desarrollará sus reflejos para gatear y buscar lo que quiere.
La posición de crianza biológica para dar el pecho está especialmente indicada cuando el bebé no puede agarrase de manera correcta al pecho o durante los primeros días tras el nacimiento.
Técnica: la madre se coloca recostada (entre 15 y 65º) boca arriba y el bebé boca abajo, en contacto piel con piel con el cuerpo de la madre. Esta postura permite al bebé desarrollar los reflejos de gateo y búsqueda. La madre le ayuda a llegar al pecho ofreciendo límites con sus brazos.
La posición de crianza biológica o reclinada es ideal para esos primeros momentos en los que se inicia la lactancia. Incluso cuando surgen dificultades en el agarre, ya que facilita que se pongan en marcha conductas instintivas, tanto en la madre como en el bebé, favoreciendo el agarre espontáneo al pecho materno.
Posición en Cuna Cruzada
Como alternativa a esta posición, también es posible dar el pecho al bebé con la postura de cuna cruzada. Esta posición consiste en coger al bebé con el brazo contrario al pecho que se le va a dar.
La ventaja de la postura de cuna cruzada para dar el pecho es que permite un mejor control del bebé, así como ayuda para que se pueda agarrar al pezón. Por esta razón, esta postura es la más recomendable para los bebés recién nacidos y para aquellos que no son capaces de agarrarse por sí mismos.
Similar a la anterior, solo que el bebé descansa sobre el antebrazo contrario por lo que tendrás más control sobre su colocación y podrás usar la mano que te queda libre para dar forma al pecho. Es una buena postura para amamantar a los recién nacidos o para bebés con dificultades de agarre.
Postura de Dancer o Caballito
Esta postura para dar el pecho también recibe el nombre de posición de caballito. En este caso, la madre se sienta y pone al bebé sentado también sobre sus piernas con la cabeza orientada hacia ella.
La postura de Dancer o caballito está recomendada cuando la madre presenta grietas en los pezones y cuando los bebés tienen reflujo. Además, esta posición para alimentar al bebé también estaría indicada en caso de que el bebé presente hipotonía o problemas en el paladar como una fisura o labio leporino.
Técnica: la madre sentada con la espalda recta o ligeramente reclinada hacia atrás posará al bebé sobre su regazo. Colocará su cabeza en el antebrazo y la cara mirando hacia el pecho. Con la mano libre, la madre puede sujetarse el pecho.
La posición del caballito es una postura vertical que facilita la lactancia a las mujeres de pecho grande o con grietas. Y a los bebés con dificultades para agarrar el pecho. Por ejemplo, los que tienen el maxilar inferior corto o retraído, el paladar hendido o con síndrome de Down.
En esta posición, la madre está sentada con la espalda recta, en una silla con respaldo, un sofá o una cama, y el bebé está sentado a horcajadas sobre ella, con el cuerpo mirando hacia la madre. Es importante asegurarse de que la espalda del bebé también esté bien apoyada. Una vez más, una almohada de lactancia puede ayudar a brindar el apoyo adecuado.
La posición de koala es una excelente opción, especialmente para los bebés con problemas de reflujo, ya que la lactancia materna en posición vertical ayuda a reducir la regurgitación y promueve una digestión más suave, con menos acumulación de gases. Por esta razón, también se considera una posición anticólica para la lactancia.
Posición Acostada
La madre se sitúa acostada de lado, con el bebé también de lado, con su cuerpo enfrentado y pegado al cuerpo de la madre. Cuando el bebé abra la boca, la madre puede acercarlo al pecho empujándole por la espalda, con suavidad, para facilitar el agarre.
Es ideal para las tomas nocturnas. Acuéstate junto a él, tripa contra tripa. También está recomendada para madres que han tenido una cesárea o tienen puntos de sutura, así como facilita la lactancia a bebés con frenillo corto o anquiloglosia.
Para mayor comodidad, reclínate ligeramente en lugar de tumbarte y utiliza una almohada o cojín para apoyarse y poder ver al bebé.
Tabla Resumen de Posturas de Lactancia
| Postura | Descripción | Beneficios |
|---|---|---|
| Madona | Bebé de frente a la madre, sostenido en el antebrazo. | Clásica, buena para empezar. |
| Balón de Rugby | Bebé bajo el brazo, con las piernas hacia la espalda de la madre. | Ideal para gemelos, cesáreas, pechos grandes. |
| Recostada de Lado | Madre y bebé acostados de lado, uno frente al otro. | Cómoda para la noche, recuperación post-parto. |
| Crianza Biológica | Madre reclinada, bebé boca abajo sobre ella. | Estimula reflejos naturales del bebé. |
| Caballito | Bebé sentado a horcajadas sobre la madre. | Buena para reflujo, grietas, problemas de mandíbula. |
Elegid la o las posturas en las que os sintáis más cómodos según la situación o el momento.
