El postre panal de abejas, con su combinación de texturas y sabores, es un deleite que evoca la naturaleza y la tradición. Esta tarta, típicamente alemana pero apreciada en muchas partes del mundo, tiene una historia fascinante y múltiples variaciones.
En este artículo, exploraremos la receta, sus orígenes y algunas ideas creativas para disfrutar de este exquisito manjar.
Orígenes e Historia
La versión más contundente de la historia de este pastel nació en el siglo XV de la mano de pasteleros y panaderos alemanes. Según esta teoría, ellos espantaban a los asaltantes de pueblos vecinos arrojándoles colmenas de abejas enteras, siendo por supuesto exitosos en su fin. Supuestamente todo esto sucedió en 1474, y los panaderos habitaban en Andernach.
Los habitantes de un pueblo lindero, Linz am Rhein, planearon el ataque luego de que el emperador le quitara el acceso al río Rin a Linz para concederlo a quienes vivieran en Andernach. Esa mañana, dos panaderos de este último pueblo se habían detenido en una calle de la ciudad para comer miel de grandes colmenas, y al ver a los perpetradores acercarse les arrojaron las mismas llenas de abejas, obligándolos a correr desesperados de las picaduras.
Sin embargo, en los textos del poeta Karl Simmrock donde habla de los muchachos panaderos y sus mitos, jamás fue mencionada la picadura de abeja. En un libro alemán de 1913 se menciona una torta con características similares, aunque el término “picadura de abeja” solamente hace referencia a la mezcla de almendras caramelizadas.
Algo que debe tenerse en cuenta para especular con los comienzos de esta receta es que, un requisito absolutamente necesario para conservarla, es algún tipo de sitio frío en el que se pueda conservar la crema batida. Antes del siglo XIX, existían muy pocas heladeras en el mercado y sólo podían encontrarse en la casa de familias con una buena posición económica: de hecho, una gran cantidad de fábricas de tortas y pasteles que existen hasta el día de hoy aparecieron recién durante los 1800.
Ingredientes Clave
Las almendras no son de los ingredientes más populares en la pastelería alemana, pero existen algunas tortas que las incluyen dentro de sus ingredientes principales. Entre ellas destacan:
- El butterkuchen (torta de manteca), también llamado zuckerkuchen (torta de azúcar), es un pastel tradicional con una masa hecha a base de manteca y de azúcar, resultando en una textura muy esponjosa, suave y dulce.
- La torta llamada Frankfurter Kranz (o torta de la corona de Fráncfort) es una de las máximas especialidades culinarias de la región de Fráncfort del Meno. Se trata de una base de bizcocho con forma de anillo que se corta por la mitad y se rellena con una importante cantidad de buttercream y, en general, jalea roja (puede ser de guindas, de cerezas o de frutillas). Por fuera se cubre con más buttercream y nueces trituradas caramelizadas, almendras tostadas y avellanas molidas.
- Finalmente, el lebkuchen (también llamado Honigkuchen o Pfefferkuchen) es una torta tradicional alemana a base de miel que en algún punto recuerda al pan de jengibre.
Receta del Postre Panal de Abejas
A continuación, te presentamos una receta para preparar este delicioso postre:
Ingredientes:
- 40 gr. de mantequilla
- 100 gr. de leche condensada
- 50 gr. de agua
- 250 ml. de panela
- 100 gr. de harina
- 100 gr. de almendras fileteadas
Preparación:
- Añadir la mantequilla, leche condensada, agua y panela en una cazo. Poner la cazo a fuego alto y sin dejar de remover hasta que la mantequilla se haya derretido y la panela se haya disuelto. Quitar el cazo del fuego y dejar enfriar. No cocinar la mezcla durante mucho tiempo, no queremos que todo el líquido se evapore, lo que puede afectar la textura de la tarta.
- Batir los huevos en un bol. Añadir 1/3 de la mezcla anterior en los huevos batidos.
- Tamizar la harina en el bol, batir bien hasta incorporar toda la harina y que no queden grumos. Verter lentamente el resto de la mezcla mientras bates simultáneamente la masa. Batir hasta que todos los ingredientes estén bien incorporados.
- Dejar la masa en reposo durante 15 minutos.
- Precalentar el horno a 180 ª C. Después de 15 minutos de reposo, tamizar el bicarbonato de sodio en la masa y mezclar bien. Verter la mezcla por un tamiz y en el molde.
- Poner el molde en el cuarto estante del horno, hornear 180º C durante 20 minutos. La tarta se volverá de un color marrón oscuro, reducir el calor a 160º C y hornear otros 20 o 25 minutos. Comprobar que al hacer la prueba del tester este sale limpio.
- Para preparar la cobertura, las almendras fileteadas se saltean en una mezcla de manteca (o aceite) y azúcar y/o miel, y luego se colocan encima de la torta.
El Secreto del Bicarbonato El Vesubio
El Vesubio Cocinar es un auténtico placer y más aún si las recetas son tan deliciosas como la que os traemos. Esto se consigue gracias al efecto del bicarbonato El Vesubio sobre el caramelo caliente. El resultado es muy dulce y ligero, además de crujiente.
Preparación del caramelo con bicarbonato:
- Ponemos en un cazo el azúcar, el agua y la miel a fuego medio-lento.
- Una vez que se disuelva todo, lo dejamos unos 6-8 minutos, sin remover.
- Cuando llegue a esa temperatura, retiraremos el cazo del fuego, añadimos el bicarbonato El Vesubio y lo mezclamos.
- Durante 30 minutos dejamos que se enfríe a temperatura ambiente.
- Una vez frío el caramelo se habrá endurecido, podemos cortarlo en pedazos.
Una vez que lo hemos partido a trozos, podemos optar por echarle chocolate por encima, ya sea puro, o bien si te gusta más dulce el chocolate con leche o cualquier otro que sea tu favorito. Algo muy bueno que tiene esta receta es que es muy versátil y se puede acompañar con una gran variedad de alimentos.
Por último, para conservarlo es recomendable guardarlo en una lata o recipiente para que no se reblandezca. E incluso si quieres regalar a tus amigos y familiares, podemos hacer bolsas o cajitas.
Otras opciones y acompañamientos
El panal de miel natural multifloral puede así mismo acompañar cientos de recetas, tanto dulces como saladas. Pon un trocito de panal sobre tu tostada, que previamente puedes untar con mantequilla o añadirle un chorreoncito de nuestro otro oro líquido: aceite de oliva. O bien ponlo sobre tus tortitas -o pancakes- y tus crepes caseros.
¿Un extra? Prepara una colorida macedonia de frutas a base de kiwi, manzana, granada, frutos rojos (o del bosque)… y añádele unos trocitos de panal. Con unos frutos secos, como nueces o almendras, y un trozo de panal la presentación de tu tabla de quesos será insuperable. Si te gusta la miel, este modo de tomarla te encantará. Pon un pedacito de panal de miel en tu boca, absorbe, chupa a modo de caramelo natural y ¡disfruta!
Mel i Mató: Un Postre Catalán con Giro Gastronómico
El Mel i mató es uno de los postres típicos de Catalunya, que compite en popularidad con la crema catalana. Elaborado con miel y con el cremoso queso fresco Mató, a menudo se acompaña de frutos secos que aportan un punto crujiente. Sencillo de preparar, es una opción ligera y digestiva.
En los últimos números de DPAS hemos visto cómo los chefs han querido dar un giro a este postre, creando versiones gastronómicas y golosas en todo tipo de formatos, desde bombones hasta helados o tartaletas.
Algunas interpretaciones destacadas:
- Lluc Crusellas (El Carme, Vic, Barcelona): Mel i mató en forma de panal de abeja, con sabores familiares y fáciles de identificar.
- Cristina Ramón (Mimpi, Sabadell, Barcelona): Bombón inspirado en el postre mel i mató, utilizando ingredientes de la tierra de la virgen de Montserrat: mató de Cal Pujolet y miel de mil flores de Can Florí.
- Oriol Carrió (Carrió, Barcelona): Pastel que reproduce el carácter delicado y lácteo del Mel i mató, con un cremoso de miel y un fondo crujiente de nuez.
- Ruth Gou (Nareta Café & Gou Pastisseria, Palafrugell, Girona): Mousse de mató, cremoso de miel, crumble blanco y crujiente reconstruido de nueces de pecán.
- David Cuixart: Tartaleta que actualiza y ensalza el mel i mató, con la miel, el queso y la nuez presentes de forma distinta.
- Samantha Mendoza Jiménez: Teja de miel innovadora, con una técnica accidental para un caramelo de miel brillante.
Beneficios de la Miel
Este producto ha acompañado a la humanidad desde tiempos inmemoriales. De hecho, existen evidencias en pinturas rupestres que muestran cómo los primeros seres humanos ya trepaban por las rocas para extraer este preciado producto de los panales de abeja.
Un ejemplo de ello se encuentra en la cueva de la Araña, en Valencia, donde una representación artística de hace más de 8.000 años documenta esta práctica ancestral. Las civilizaciones antiguas también mostraron un gran aprecio por la miel. Los egipcios la utilizaban como ofrenda a los dioses y la incluían en las tumbas de los faraones.
Todo comienza cuando las abejas recolectoras extraen el néctar de las flores utilizando su lengua en forma de tubo. Una vez succionado, almacenan el néctar en su buche y lo transportan de regreso a la colmena.
Una vez en la colmena, el néctar pasa de abeja en abeja mediante un proceso que transforma los azúcares complejos en azúcares simples, facilitando así la producción de la miel. Posteriormente, para reducir la cantidad de agua en el néctar y lograr la consistencia densa y dulce de la miel, las abejas baten sus alas con gran rapidez, generando una corriente de aire que acelera la evaporación del líquido.
Tras completar este meticuloso proceso, las abejas almacenan la miel en los panales y los sellan con cera, garantizando su conservación en perfecto estado hasta que sea necesario consumirla.
Para comunicarse entre sí y localizar fuentes ricas en néctar, las abejas realizan un complejo baile conocido como la "danza de la abeja". A través de movimientos específicos, logran indicar a sus compañeras la dirección y la distancia exacta de la fuente de alimento en relación con el sol.
Tipos de Miel: Monofloral y Multifloral
Existen numerosas variedades de miel, cada una con su propio sabor, color y propiedades especiales. La primera gran diferencia se da entre la miel monofloral y la multifloral.
- Miel Monofloral: Proviene mayoritariamente del néctar de una única especie de flor, lo que le otorga un aroma y sabor característicos. Ejemplos comunes son la miel de romero, lavanda o azahar.
- Miel Multifloral: Conocida popularmente como miel milflores, es una mezcla de néctares de diversas flores. Su sabor y propiedades pueden variar dependiendo de la región y la época del año en la que se haya recolectado.
Clasificación según su estado físico:
- Miel Líquida: Se filtra para mantener su estado fluido. Es ideal para consumir en crudo.
- Miel Cristalizada: Con el tiempo, toda miel pura acaba cristalizando de forma natural. Para revertir este proceso, basta con calentar el tarro al baño maría a baja temperatura.
- Miel en Panal: Consumirla directamente del panal ofrece una experiencia única.
- Mieles Pasteurizadas: Se someten a altas temperaturas para evitar la cristalización y garantizar una textura líquida constante.
Identificar una miel pura no siempre es fácil, pero hay algunos trucos que pueden ayudar. Una de las principales señales es que la miel auténtica tiende a cristalizar con el tiempo, mientras que las adulteradas permanecen líquidas. Además, su aroma y sabor son intensos, con matices florales marcados, a diferencia de las procesadas, que suelen ser simplemente muy dulces. Otra prueba es su reacción en agua fría: la miel pura se asienta en el fondo y le cuesta disolverse.
Sus propiedades antibacterianas y antioxidantes han sido aprovechadas desde la antigüedad, usándose incluso para tratar heridas leves y quemaduras superficiales. También es un remedio casero muy popular para aliviar el dolor de garganta, ya sea sola o combinada con limón y jengibre. Además, es una fuente de energía natural, ideal para deportistas que buscan un aporte rápido sin recurrir a azúcares refinados. Sin embargo, aunque la miel tiene muchas propiedades beneficiosas, su consumo debe ser moderado, ya que sigue siendo un azúcar simple y su exceso puede ser perjudicial para la salud.
