La lactancia materna es una experiencia única y personal tanto para la madre como para el bebé. No existe una única posición que funcione para todas las madres y bebés. Explorar diferentes posiciones para amamantar puede ayudar a encontrar la más cómoda y efectiva para ambos. De hecho, es beneficioso cambiar de posición para asegurar un vaciado completo de los pechos y prevenir problemas como la mastitis.
¿Por Dónde Empezar?
La decisión de amamantar es muy personal. Aunque la lactancia es un proceso natural, puede presentar desafíos. No todos los bebés se agarran bien al pecho desde el principio, y encontrar las posturas más cómodas puede llevar tiempo. Es importante recordar que cada madre y bebé son diferentes, y puede que necesites algunos ajustes para encontrar la posición que funcione mejor para ambos. Si tienes dificultades, no dudes en consultar a tu profesional de la salud o a una asesora en lactancia.
¿Cómo amamantar? Posiciones de la madre y el bebé
Posiciones para Amamantar Sentada
Cuando son muy pequeños, es más sencillo adoptar una posición para amamantar sentada. Así tienes más control sobre la postura del bebé, la inclinación de cabeza o el agarre. Además, puedes verle mejor la carita e interactuar con tu pequeño en uno de los momentos de conexión más profundos que tenemos en esa primera etapa de la vida.
1. Posición Sentada Sobre Brazo Opuesto
Esta es una excelente posición para las primeras tomas. Busca una silla cómoda con apoyabrazos y siéntate recta. Coloca al bebé a lo largo de la parte delantera de tu cuerpo, con su barriga pegada a la tuya. Sostenlo en el ángulo que forma el codo contrario al pecho que le vas a dar. Usa el brazo derecho para el pecho izquierdo y el brazo izquierdo para el pecho derecho. Sostén la cabeza del bebé con la mano abierta y, con la otra mano en forma de U, agárrate el pecho por debajo. Dirige con cuidado la boca de tu bebé hacia el pecho sin inclinarte hacia delante. Sostén al bebé contra el pecho.
Esta posición es útil si el bebé tiene dificultades para agarrarse al pezón, ya que facilita dirigir la cabeza y adoptar una posición adecuada sosteniendo la parte posterior de su cuello entre el pulgar y los dedos.
2. Posición Sentada Sobre el Mismo Brazo
Similar a la posición anterior, pero sostienes al bebé con el brazo del mismo lado que el pecho que le das. Debes sentarte recta en una silla cómoda con apoyabrazos y sostener al bebé contra tu pecho con la cabeza cómodamente apoyada en el ángulo que forma el codo, mirando hacia el pecho. Asegúrate de que la cabeza del bebé esté alineada con el resto de su cuerpo, y no girada hacia un lado. Para estar más cómoda, puedes colocarte una almohada en el regazo.
3. Posición de Fútbol Americano
Si te estás recuperando de una cesárea o tienes los pechos grandes, esta posición puede resultarte cómoda. Mantener esta postura puede resultar más fácil porque el abdomen no soporta el peso del bebé. Con el codo doblado, coloca a tu bebé junto a ti a la altura de tu cintura. Sostén la cabeza del bebé con la mano abierta y haz que mire hacia el pecho. La espalda del bebé descansará sobre tu antebrazo, como si sostuvieras un bolso de mano o un balón de fútbol americano. Sostente el pecho con la otra mano formando una C. Esta posición también es muy buena para los bebés prematuros.
4. Posición de Cuna
La posición de cuna para amamantar es aquella en la que la madre se sienta cómodamente con la espalda recta y apoyada, mientras que el bebé está acostado a su lado, con la cabeza cerca del pecho de la madre.
Para colocar al bebé en la posición de cuna para lactar, sigue estos pasos:
- Siéntate cómodamente en un sillón adecuado, que te permita tener la espalda recta y apoyada en una almohada o cojín.
- Coloca la criatura a tu lado, con la cabeza cerca de tu pecho.
- Sujeta al bebé por debajo de las axilas con una mano, y con la otra mano, agarra la cabeza del bebé por debajo de la barbilla.
- Acércate al bebé y colócalo en la posición adecuada para amamantar.
- Asegúrate de que el bebé esté cómodo y que su boca y nariz estén despejadas y puede respirar bien.
Agarre Correcto
Los labios del bebé deben quedar evertidos cuando agarran el pecho es decir, tienes que ver sus labios por encima y por debajo de la areola. El nene no debe agarrar solamente el pezón. Su boquita tiene que estar bien abierta y que la lengua esté por debajo del pezón. De esta manera, el bebé puede succionar el pezón y la areola.
Otras Posiciones
- Posición Caballito: El bebé se sitúa sentado sobre una de las piernas de la madre, con el abdomen pegado y apoyado sobre el materno.
- Posición Acostada: La madre se sitúa acostada de lado, con el bebé también de lado, con su cuerpo enfrentado y pegado al cuerpo de la madre.
Posturas a Evitar
Es crucial evitar ciertas posturas que pueden ser perjudiciales tanto para ti como para el bebé:
- Encorvarte sobre el bebé.
- Que el cuerpo y la cabeza del bebé miren en direcciones diferentes.
- Mantener el cuerpo del bebé alejado del pecho.
Consejos para Todas las Posiciones de Lactancia Materna
En cualquier posición, prioriza la comodidad tanto tuya como de tu bebé. Aquí tienes algunos consejos útiles:
- Apoya bien tu cuerpo: Elige una silla con apoyabrazos y usa almohadas para apoyar la espalda y los brazos.
- Sostente los pechos: Usa las manos para sostenerlos mientras amamantas, especialmente si sientes que están pesados.
- Sostén al bebé: Asegúrate de que esté cómodo y seguro, utilizando almohadas o mantas para darle más apoyo.
- Alterna las posturas: Esto puede ayudar a prevenir el dolor de pezones y la obstrucción de los conductos lácteos.
- Alterna entre pechos: Ofrece ambos pechos en cada toma para estimular la producción de leche y prevenir la mastitis.
- Relájate: Asegúrate de estar relajada antes y durante la lactancia para una mejor experiencia tanto para ti como para el bebé.
¿Por Qué Invertir en un Sillón de Lactancia?
Un sillón de lactancia está diseñado específicamente para proporcionar comodidad durante la lactancia, con respaldos y asientos acolchados. Al usar un sillón de lactancia, puedes encontrar la posición más cómoda para ti y para tu bebé. Escoge un sillón mecedora, con una base ancha y estable y unos balancines robustos y de calidad. También te recomiendo que el sillón tenga un tacto suave y aterciopelado agradable para ti y tu bebé. Busca un sillón adecuado a tu altura. Piensa que para estar realmente cómoda debes poder apoyar los pies en el suelo con facilidad.
Ventajas de Dar el Pecho Sentada
Adoptar una posición para amamantar sentada tiene muchas ventajas. Desde mi experiencia, una de las más importantes es la comodidad. Vas a pasar muchas horas en esa postura de lactancia sentada y tu espalda agradecerá que la cuides.
Al dar el pecho sentada, tienes mayor control sobre la posición del bebé y la forma en que se agarra al pecho, lo que puede hacer que sea más fácil para el bebé succionar y tragar.
La posición sentada para amamantar aporta flexibilidad, ya que permite cambiar de postura fácilmente si te sientes incómoda o si el bebé tiene dificultad para agarrar el pecho.
Además, puedes ver al bebé fácilmente mientras se alimenta, lo que te ayuda a asegurarte de que está tragando correctamente y recibiendo suficiente leche.
Otra ventaja es que permite mayor privacidad si lo deseas.
Trucos para Evitar Dolores de Espalda
- Sentarse en un sillón confortable, con un buen respaldo, y apoyando los pies en un escabel para que las rodillas estén a buena altura.
- Colocar al bebé de tal manera que su boca quede a la altura del pezón. Esto es esencial para que la madre no se eche hacia adelante, forzando la espalda.
- Variar la postura para amamantar. Ir intercalando las posturas mencionadas en el apartado anterior.
- Evitar forzar la espalda en todo lo que tenga que ver con el cuidado del bebé: para vestirle y asearle, usar un mueble cambiador que tenga una altura adecuada para la estatura de la madre; comprobar el peso del coche de paseo antes de comprarlo, ya que se pliega y despliega muchas veces y coger al bebé en brazos siempre pegado al cuerpo.
Agarre al Pecho
Los signos que nos indicarán un buen agarre son: el mentón del bebé toca el pecho, la boca está bien abierta y abarca gran parte de la areola, los labios están hacia fuera (evertidos) y las mejillas están redondas (no hundidas) cuando succiona. Si el bebé se coge bien al pecho la lactancia no duele.
