En la semana 37 de embarazo, el desarrollo del bebé está en su etapa final. A partir de este momento, ya se considera un bebé a término. Esto significa que, en caso de que se produjese el parto, los pulmones y demás órganos del bebé estarían preparados para funcionar de forma autónoma sin la ayuda de la madre. Es crucial conocer la posición del bebé, los síntomas que puedes experimentar y las recomendaciones para esta etapa.
La Posición del Bebé en la Semana 37
Aproximadamente entre la semana 28 y la 32 de embarazo, el bebé suele colocarse en posición cefálica, es decir, presentando la cabeza hacia abajo, orientada hacia la pelvis materna. A estas alturas del embarazo, la mayoría de los bebés se encuentran en posición cefálica (de cabeza) y solo un pequeño porcentaje inferior al 5% están en podálica (los pies o las nalgas están en la parte de abajo). En esta semana, el feto ya suele estar en posición cefálica (con la cabeza hacia abajo) y solo un 3% de los fetos están en otra posición.
Presentación Cefálica
Se considera que la mejor colocación del bebé para el parto es la cefálica (o cabeza abajo). Para que el parto se pueda producir de esta forma es fundamental que el bebé se coloque correctamente.
Presentación Podálica
Al final de la gestación, alrededor de un 3-4% de los bebés estarán en posición podálica presentando las nalgas. Cuando esto ocurre tenemos 3 opciones: intentar un parto en presentación podálica, realizar una cesárea o intentar girar al feto para ponerlo en cefálica y tener un parto vaginal.
Sin embargo, se pueden distinguir tres tipos de presentación de nalgas:
- Presentación de nalgas francas o puras: las piernas del bebé se encuentran estiradas hacia arriba. Por tanto, los pies estarán cerca de la cabeza. Es la presentación de nalgas más frecuente, entre un 65-70% de los casos.
- Presentación de nalgas completas: el feto está sentado sobre la pelvis materna, con las rodillas dobladas y los pies cerca de las nalgas. Se encuentra en un 5% de los casos de presentación de nalgas.
- Presentación de nalgas incompletas: en un 25-30% de ocasiones, el bebé se encuentra de nalgas, pero con uno o ambos pies en la vagina. Es en el momento del parto cuando puede producirse este prolapso de los pies.
El especialista puede comunicar a la embarazada que su bebé se encuentra de nalgas tras una palpación del vientre (maniobras de Leopold), auscultación del bebé o durante una ecografía.
A medida que transcurren las semanas de embarazo, cada vez será más infrecuente que, si el bebé está de nalgas, se gire espontáneamente para adoptar la presentación cefálica.
¿Por qué el bebé se presenta de nalgas?
Hay ciertos factores que pueden dificultar que el bebé se dé la vuelta espontáneamente para colocarse en posición cefálica. Entre ellos, se encuentra:
- Bebé prematuro o con bajo peso.
- Alteraciones en la morfología del útero materno.
- Placenta previa.
- Cordón umbilical corto.
- Problemas con el volumen de líquido amniótico: oligohidramnios y polihidramnios.
- Embarazo múltiple.
No obstante, en muchas ocasiones (50-80%), las causas por las que el bebé se encuentra en posición podálica son desconocidas.
Si deseas un parto vaginal y el bebé está en posición podálica, ahora se podrán realizar maniobras de versión externa para girar al feto hacia su presentación cefálica.
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Síntomas y Cambios en la Madre
Durante la semana 37 de embarazo, la mujer puede experimentar varios síntomas:
- Expulsión del tapón mucoso: Puedes observar en tu ropa interior o al limpiarte un flujo vaginal mucoso y pegajoso, que puede tener pequeñas hebras de sangre. Lo más habitual es que se corresponda con la expulsión del tapón mucoso, lo que es indicativo de que el parto se acerca.
- Aumento en las contracciones de Braxton Hicks: Estas contracciones pueden ser molestas, se presentan a intervalos irregulares y sirven como preparación al parto.
- Disminución de los movimientos del bebé: Es posible que, hacia el final de la gestación, los movimientos del bebé disminuyan por el espacio tan limitado que el bebé tiene a estas alturas. Pese a ello, la mujer debe seguir percibiendo movimientos, incluso, más intensos debido igualmente a la escasez de espacio en el útero.
- Otros síntomas:
- Barriga más baja, debido a que el bebé ya se encuentra encajado en la pelvis materna.
- Presión pélvica y dolor de espalda.
- Respiración más fatigada.
- Acidez.
- Aumento en la necesidad de micción.
- Dificultades para dormir y descansar.
Control Médico en la Semana 37
En la semana 37 de gestación, es posible que le realicen a la embarazada el cribado del estreptococo del grupo B. Se trata de un cultivo vagino-rectal con el que se determina si la mujer es portadora de este microorganismo (aunque no presente ningún síntoma).
El motivo es que, si el resultado es positivo, el bebé puede contagiarse con este microorganismo durante el parto y presentar complicaciones como neumonía, meningitis o infecciones sanguíneas. Por ello, en caso de resultado positivo, se le administrarían antibióticos a la madre en el momento del parto.
Por otro lado, en la semana 37 puede realizarse la VCE si el bebé viene de nalgas, como se ha mencionado previamente.
Recomendaciones en la Semana 37
Debido a que el parto puede ocurrir en cualquier momento, la semana 37 de embarazo puede ser un buen momento para que la mujer ultime los preparativos y la bolsa que llevará al hospital en el momento del parto.
Para reducir la pesadez y la acidez, puede ser recomendable comer poca cantidad y a menudo. Además, la mujer deberá descansar siempre que pueda, puesto que el sueño nocturno en las semanas finales de gestación estará más dificultado.
Finalmente, será muy importante mantener durante toda la gestación una dieta saludable, hidratarse, así como hacer ejercicio adaptado a la etapa del embarazo.
¿Qué hacer si el bebé no se da la vuelta?
Pero, ¿qué ocurre si llega el final del embarazo y el bebé sigue sin colocar su cabeza hacia abajo en el útero de su madre? ¿Hay alguna posibilidad de evitar la cesárea?
Si el bebé no se da la vuelta, existen varias opciones:
Ejercicios y Técnicas
A partir de la semana 34 (o tras la ecografía del tercer trimestre), es posible realizar ciertos ejercicios o técnicas para intentar que el bebé se coloque en presentación cefálica. Si se realizan antes, aún puede ocurrir con frecuencia que el bebé se gire de manera espontánea.
Estos métodos no garantizan el éxito, pero pueden ayudar y favorecer que el bebé gire y se coloque con la cabeza hacia abajo.
Hay una serie de ejercicios que la embarazada puede realizar, incluso en casa, para intentar favorecer que el bebé que viene de nalgas se dé la vuelta. No obstante, se debe consultar primero con el ginecólogo o matrona para comprobar que no existe ninguna contraindicación.
- Gatear sobre una manta o esterilla, para no hacerse daño en las rodillas.
- Practicar yoga adaptado al embarazo. Muchas de las posturas adaptadas en el yoga para embarazadas ayudarán al bebé a girarse. Una de ellas es la posición del gato.
- Ponerse a cuatro patas apoyando rodillas, pies y manos, para luego apoyar los antebrazos y bajar la cabeza y los hombros hacia el suelo. Esta postura final se puede mantener durante unos 10 minutos.
- Realizar ejercicios en el agua y matronatación.
No obstante, también es importante recordar la importancia de mantenerse activa durante todo el embarazo y realizar ejercicio adaptado a cada periodo gestacional si el especialista no lo ha contraindicado.
Moxibustión
La moxibustión es una técnica de medicina tradicional china que utiliza artemisa para elaborar una especie de puro, el cual se acerca caliente a un punto del pie en la parte externa del dedo meñique (en este caso de presentación fetal de nalgas).
Versión Cefálica Externa (VCE)
La versión cefálica externa o versión externa es una maniobra que se lleva a cabo en torno a la semana 37 de embarazo para conseguir que un bebé en presentación podálica o transversa se coloque en cefálica. Este proceso se conoce como versión cefálica externa y debe realizarse a partir de la semana 37 de embarazo.
La VCE se realiza, como su nombre indica, de manera externa, es decir, el especialista coloca sus manos por fuera del vientre materno. Se realiza primero una ecografía para determinar la postura exacta del bebé, así como una monitorización del latido fetal, y, a continuación, el ginecólogo ejerce una suave presión sobre la pared abdominal de la madre para deslizar la cabeza y el trasero del bebé de tal forma que gire sobre sí mismo y se coloque en cefálica.
No obstante, hay ciertas contraindicaciones para realizar una VCE y, además, es un procedimiento que puede tener algunos riesgos. Sin embargo, las complicaciones más graves son poco frecuentes.
Tabla resumen de las opciones en caso de presentación podálica:
| Opción | Descripción | Consideraciones |
|---|---|---|
| Ejercicios y Técnicas | Realizar ejercicios específicos para favorecer el giro del bebé. | Consultar con el ginecólogo o matrona para evitar contraindicaciones. |
| Moxibustión | Técnica de medicina tradicional china que utiliza calor para estimular un punto en el pie. | Consultar con el ginecólogo/matrona y un especialista en medicina tradicional china. |
| Versión Cefálica Externa (VCE) | Maniobra obstétrica para girar al bebé de forma externa. | Realizada en el hospital por un especialista entrenado. |
| Parto Vaginal en Presentación Podálica | Parto vaginal con el bebé en posición de nalgas. | Requiere profesionales con experiencia y conocimientos específicos. |
| Cesárea | Intervención quirúrgica para extraer al bebé. | Opción común en caso de que las otras alternativas no sean viables. |
Si finalmente la versión no consigue colocar al bebé en posición cefálica, la vía del parto depende de varios factores, aunque es bastante frecuente que sea necesario realizar una cesárea.
