Los vómitos en niños pequeños son un motivo frecuente de preocupación para los padres. A menudo, estos episodios se intensifican durante la noche, interrumpiendo el sueño tanto de los pequeños como de sus cuidadores. Es crucial entender las causas subyacentes y saber cómo actuar para evitar complicaciones.
Causas comunes de los vómitos nocturnos
Los vómitos en niños pueden deberse a múltiples factores. La mayoría de las veces, los vómitos son un síntoma dentro de un cuadro clínico más complejo. Entre las causas más comunes se encuentran:
- Infecciones: La gastroenteritis es una de las infecciones más comunes que causan vómitos y diarrea en niños. También suele ir acompañada de dolor abdominal y fiebre.
- Mocosidad: Las noches pueden convertirse en un momento de gran preocupación para los padres cuando sus hijos presentan mucha mucosidad y, en ocasiones, terminan vomitando. Las vías respiratorias de los niños son más pequeñas y pueden obstruirse con más facilidad. La posición horizontal durante el sueño puede facilitar que la mucosidad llegue a la garganta, desencadenando la tos nocturna y el vómito consecuente.
- Reflujo Gastroesofágico (RGE): En los lactantes, el esfínter esofágico inferior no funciona del todo bien, lo que permite que la comida suba fácilmente al esófago y a la boca.
- Alergias e Intolerancias Alimentarias: La ingesta de algún alimento nuevo al que el niño pueda ser alérgico puede provocar vómitos. La retirada de las proteínas de leche de vaca (PLV) no produce mejoría del reflujo, los síntomas pueden ser muy parecidos en recién nacidos y lactantes con alergia a PLV, por lo que se recomienda realizar prueba de retirada de PLV durante 2-4 semanas con una fórmula extensamente hidrolizada antes de realizar otras pruebas diagnósticas o de iniciar tratamiento de ERGE en estos pacientes.
- Otras causas: Indigestión, estrés o intolerancia alimentaria también pueden causar vómitos sin fiebre.
La fiebre suele ser un indicativo de que el organismo está combatiendo una infección, pero si no se presenta, puede significar que los vómitos no están relacionados con un proceso infeccioso o viral.
¿Qué hacer en caso de vómitos nocturnos?
Cuando un niño vomita, es importante actuar con calma y seguir estos consejos:
- Eliminar la mucosidad: Antes de acostar al niño, ablanda los mocos con suero fisiológico y sácalos con una perita aspiradora.
- Elevar el cabecero de la cama: Sube el cabecero de la cama unos 10 cm colocando un cojín debajo del colchón para que los mocos no permanezcan cerca de la nariz.
- Ofrecer líquidos: Ofrécele un poco de agua cuando se marche a la cama, pues los líquidos fluidifican las secreciones mucosas.
- Mantener la humedad: Procura que en el dormitorio exista un cierto grado de humedad para que no se resequen las mucosas durante la noche.
- Dieta: Mantenga tras el vómito 30 minutos de ayuno e inicie SRO (soluciones de rehidratación oral de venta en farmacias), de forma fraccionada, es decir, pequeñas cantidades de forma habitual, cada 5-10 min. No fuerce.
- Alimentación: Cuando el pequeño ya tolere los líquidos, podremos empezar a ofrecer los alimentos sólidos. Sin embargo, nunca deberemos forzarlo a que coma si no tiene ganas. Cuando quiera comer, lo mejor será que le demos cantidades pequeñas, para asegurarnos de que lo mastica bien para favorecer su digestión.
Si el niño tiene mucha sed, debemos darle los líquidos poco a poco. Si toma un vaso de agua o cualquier otro líquido de un tirón, lo más probable es que vomite de nuevo. Podemos probar ofreciéndole cantidades pequeñas con ayuda de una cuchara sopera o bien con una pajita. En caso de que el niño no pare de vomitar, se aconseja esperar media hora antes de reiniciar la tolerancia. Lo normal es empezar suministrando 100 ml de suero en reducidas dosis.
¿Cuándo buscar ayuda médica?
Es crucial saber cuándo es necesario buscar ayuda médica de un profesional. Acude al pediatra o a urgencias si:
- El vómito persiste tras 24 horas.
- El niño no consigue tolerar líquidos pasado este tiempo.
- El niño orina poco.
- Llora sin lágrimas.
- Tiene los ojos hundidos.
- Está muy decaído e irritable.
- Presenta fiebre alta, dolores fuertes o dificultad para respirar.
No es recomendable automedicar ni asumir que es algo pasajero si los síntomas se prolongan. Si tu hijo presenta vómitos frecuentes o necesitas una valoración, puedes consultar con un pediatra.
Tratamientos médicos
Los tratamientos para el control de los vómitos dependen de la causa que los ocasione. Se deben de ajustar al peso del niño. No se precipite utilizando un medicamento, como siempre siga las indicaciones del pediatra.
- Medicamentos: Actualmente existen una gran serie de medicamentos específicos para cortar los vómitos y la diarrea infantil. Lo normal es que, en un par de días y con los cuidados adecuados en casa, los vómitos desaparezcan.
- Fórmulas antiregurgitación (AR): Con frecuencia, se utilizan fórmulas antiregurgitación (AR) a base de espesantes como: harina de maíz, arroz o algarrobo o goma guar, habiendo demostrado su efectividad a corto plazo en la disminución del número de regurgitaciones.
Tabla de Alimentos Recomendados y No Recomendados durante los Vómitos
| Alimentos Recomendados | Alimentos No Recomendados |
|---|---|
| Soluciones de rehidratación oral (SRO) | Alimentación astringente |
| Líquidos claros en pequeñas cantidades | Alimentos con mucha grasa o azúcares |
| Menores de un año: Verdura con patata, calabacín, judía verde y zanahoria | Cambiar la leche a fórmulas sin lactosa, hidrolizado de proteínas, de soja ni diluir las fórmulas infantiles |
| Mayores de un año: Dieta progresiva y fraccionada | Preparados caseros como la limonada alcalina, zumos de frutas, bebidas carbonatadas o de cola, ni bebidas que se utilizan para la rehidratación después del deporte |
Con frecuencia, los padres se preocupan porque el niño vomita tras cada toma. En estos casos, es importante diferenciar entre regurgitaciones normales y la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Las regurgitaciones son normales en los lactantes debido al desarrollo incompleto del esfínter esofágico inferior. Sin embargo, si el bebé presenta llanto incesante, rechazo de las tomas, ausencia de ganancia de peso o irritabilidad mantenida, es fundamental consultar al pediatra.
En resumen, los vómitos nocturnos en niños pueden ser causados por diversas razones, desde infecciones comunes hasta alergias y reflujo. Con los cuidados adecuados y la atención médica oportuna, la mayoría de los casos se resuelven sin complicaciones.
