El trastorno de personalidad narcisista se distingue por un patrón de grandiosidad, una necesidad excesiva de admiración y una notable falta de empatía hacia los demás. Aunque todos tenemos rasgos narcisistas en cierta medida, esta forma patológica del narcisismo puede tener serias implicaciones en las relaciones interpersonales, incluido el entorno familiar.
Un padre con un trastorno de personalidad narcisista podría anteponer sus propias necesidades y deseos a los de sus hijos. Este enfoque egoísta o egocéntrico puede resultar en una falta de interés en el bienestar emocional de los hijos, lo que a su vez puede llevar a una dinámica familiar disfuncional. En este contexto, los hijos podrían sentirse emocionalmente descuidados o incluso ser manipulados para satisfacer las necesidades del padre.
Un estudio reciente de Victor A. Hurtado Torres, titulado «Historia Clínica Multigeneracional de una Familia con Varios Miembros con Trastorno de Personalidad Narcisista», aborda cómo estos rasgos narcisistas pueden perpetuarse a lo largo de generaciones. Este ciclo puede y suele tener un impacto negativo en el desarrollo emocional y social de los hijos.
Además, el estudio también destaca algunas características específicas de los padres con un trastorno de la personalidad narcisista:
- Falta de Amor Verdadero: Estas personas no sienten un amor genuino por sus hijos, su amor propio es el que predomina. Utilizan a sus hijos para alcanzar sus propios objetivos, como controlar la dinámica familiar.
- Roles Diferenciados en los Hijos: En una familia con esta dinámica, puede haber «niños dorados» y «chivos expiatorios», recibiendo cada uno un trato diferente.
- Competencia y Envidia: Pueden ver a uno o más de sus hijos como competencia, llegando incluso a sentir envidia o resentimiento hacia ellos.
- Intrusividad: Impiden que la individualidad de sus hijos se desarrolle, siendo invasivos en sus asuntos personales.
- Inconsistencia: Hay una discordancia entre sus palabras y acciones. Pueden aparentar ser padres ejemplares en público, pero su comportamiento en privado contradice esta fachada.
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Diferenciando el Trastorno de Personalidad Narcisista del Narcisismo No Patológico
Es muy importante distinguir entre narcisismo como un rasgo de personalidad y el trastorno de personalidad narcisista como una condición clínica. Mientras que el narcisismo es una característica que todos poseemos en alguna medida y que puede incluso ser funcional en ciertos contextos, el trastorno de personalidad narcisista es una forma patológica, que tiene un impacto negativo en la vida de la persona y en sus relaciones interpersonales.
Por ejemplo, alguien con rasgos narcisistas podría disfrutar siendo el centro de atención en una fiesta, pero aún así podría mostrar empatía y preocupación por los demás. En contraste, una persona con un trastorno de la personalidad narcisista podría manipular a los demás, mentir, para ser el centro de atención y carecer completamente de interés en el bienestar de los demás.
Criterios Diagnósticos del Trastorno de Personalidad Narcisista
Para que una persona sea diagnosticada con el trastorno de personalidad narcisista, incluyendo a un padre, este debe cumplir con ciertos criterios como los que se describen en el DSM-V:
Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), los criterios diagnósticos para el trastorno narcisista incluyen:
- Un sentido grandioso de autoimportancia.
- Fantasías persistentes de éxito ilimitado, poder o belleza.
- Creencia de ser especial y único.
- Necesidad excesiva de admiración.
- Sentido de derecho o merecimiento.
- Falta de empatía hacia los demás.
- Envidia hacia los demás y creencia de que los demás lo envidian.
- Actitudes y comportamientos arrogantes o altivos.
No hace mucho, subí un artículo y un vídeo a mi canal de YouTube hablando sobre las madres con un trastorno de personalidad narcisista. Hoy os voy a comentar los comportamientos que aparecen en los padres con un trastorno narcisista de la personalidad, pero también pueden ser comunes con los que se dan en las madres con un trastorno narcisista.
Características de un Padre con un Trastorno Narcisista de la Personalidad
Los padres y las madres narcisistas pueden causar un gran daño al desarrollo emocional de un niño. Si nuestra pareja presenta este rasgo de personalidad, es recomendable seguir unas pautas básicas.
A continuación, se describen algunas características comunes:
- Falta de Empatía: Uno de los rasgos más distintivos del trastorno narcisista de la personalidad es la falta de empatía, lo que se traduce en una incapacidad para reconocer y responder adecuadamente a las necesidades y sentimientos de los hijos.
- Grandiosidad: Un padre con un trastorno narcisista de la personalidad podría tener expectativas poco realistas sobre las habilidades y logros de sus hijos, viéndolos como una extensión de sí mismo. Esto puede llevar a una presión excesiva sobre los hijos para que cumplan con las altas expectativas del padre, lo que a menudo resulta en estrés y ansiedad para el hijo.
- Necesidad de Admiración: Estos padres pueden buscar continuamente elogios y reconocimiento, tanto de sus hijos como de otros. Esto puede llevar a una dinámica en la que el hijo siente que debe constantemente «ganarse» el amor y la aprobación del padre o la madre, lo que puede ser agotador.
- Manipulación Emocional: Los padres con un trastorno narcisista de la personalidad a menudo recurren a la manipulación emocional para controlar a sus hijos. Esto puede incluir el chantaje emocional, la culpabilización o el victimismo.
- Competitividad con los Hijos: En lugar de actuar como un guía o un apoyo, estos padres ven a sus hijos como rivales. Pueden sentir celos de los logros de sus hijos y tratar de minimizarlos.
- Negligencia Afectiva: Estos padres no proporcionan el apoyo emocional que los hijos necesitan para un desarrollo saludable. En lugar de ofrecer un amor incondicional, estos padres ofrecen un «amor condicional» basado en el rendimiento o el cumplimiento de sus propias necesidades y expectativas.
- Control y Dominio: Los padres con un trastorno narcisista de la personalidad pueden exhibir un fuerte deseo de controlar y dominar a sus hijos y a la familia en general, lo que puede manifestarse en la toma unilateral de decisiones importantes, sin tener en cuenta las opiniones o sentimientos de los demás miembros de la familia.
- Desapego Emocional: A menudo, estos padres pueden mostrar un desapego emocional hacia sus hijos, evitando involucrarse en actividades que requieran una conexión emocional profunda.
- Rigidez en Roles de Género: Pueden tener expectativas estrictas sobre lo que consideran comportamientos «masculinos» y «femeninos», y presionar a sus hijos para que se adhieran a estos roles, lo que puede ser especialmente problemático si el hijo no se identifica con las normas de género tradicionales.
- Falta de Responsabilidad Emocional: Estos padres pueden eludir la responsabilidad emocional dentro de la familia, dejando la carga del cuidado emocional a la madre o a otros cuidadores, lo que crea un desequilibrio en la dinámica familiar, donde una persona se ve sobrecargada mientras que el padre narcisista se desentiende.
- Desvalorización de la Maternidad: En algunos casos, estos padres pueden desvalorizar o minimizar la importancia de la maternidad y el rol de la madre en la vida de los hijos. Esto puede manifestarse en comentarios despectivos o en la falta de apoyo hacia la madre, lo que contribuye a una dinámica familiar tóxica, que además los hijos ven desde que son pequeños y pueden desarrollarlo luego en sus relaciones.
- Competencia Económica: Pueden utilizar su estatus económico como una forma de ejercer poder y control sobre la familia, utilizando el dinero como una herramienta de manipulación.
- Invalidación Emocional: Los padres narcisistas a menudo invalidan los sentimientos de sus hijos, minimizando o ignorando sus emociones.
- Idealización y Desvalorización: Estos padres pueden alternar entre la idealización y la desvalorización de sus hijos. En un momento, el hijo puede ser el «niño dorado», lleno de potencial y digno de admiración, y en el siguiente, puede ser criticado duramente por no cumplir con las expectativas del padre.
- Uso de la Culpa y la Vergüenza: Los padres narcisistas pueden hacer sentir a sus hijos que son responsables de su bienestar emocional, o que deben sentirse avergonzados por no ser lo que el padre espera.
- Negación de la Autonomía del Hijo: Los padres con un trastorno narcisista de la personalidad a menudo niegan la autonomía de sus hijos, tratando de controlar aspectos de sus vidas que que los hijos ya podrían gestionar. Pero también puede ocurrir lo contrario, que le exijan a los hijos la realización de tareas que aun no están preparados para realizar.
- Proyección de sus Propias Inseguridades: Estos padres pueden proyectar sus propias inseguridades y defectos en sus hijos.
- Evitación del Compromiso Parental: Algunos padres narcisistas evitan comprometerse en responsabilidades parentales que no les proporcionan una gratificación inmediata.
- Autoritarismo Elevado: Los padres del género masculino con trastorno narcisista de la personalidad pueden mostrar un autoritarismo elevado, imponiendo reglas estrictas y castigos desproporcionados.
- Hipersexualización del rol paterno: Este comportamiento implica una utilización inapropiada de la masculinidad que crea un ambiente incómodo, inseguro o incluso peligroso para los hijos e hijas.
Consecuencias de Tener un Padre Narcisista en los Hijos
El impacto de un padre narcisista puede ser devastador en el desarrollo emocional de los hijos. La invalidación emocional, la manipulación y la crítica constante pueden llevar a problemas significativos.
- Baja Autoestima: Los constantes comportamientos de invalidación emocional, manipulación y crítica pueden hacer que los hijos duden de su propio valor y capacidades.
- Ansiedad y Depresión: La falta de un ambiente seguro y de apoyo emocional en el hogar puede contribuir tanto a la ansiedad como a la depresión.
El Impacto Emocional en los Hijos
¿Por qué importa si el padre o la madre es narcisista? ¿Cómo lastima eso a un niño? Tal vez te estés haciendo estas preguntas porque estás co criando con un ex narcisista; alguien criado por un padre narcisista; alguien en una relación con un narcisista; o tal vez un profesional trabajando en un caso que involucra a un padre narcisista. Dada mi investigación y experiencia clínica, quiero brindar algo de educación y conciencia sobre la manera en la que este trastorno lastima a los niños.
Es un trastorno difícil de tratar; algunos creen que es intratable. No se sentirán escuchados o vistos. Sus sentimientos y realidades no serán reconocidos. Serán tratados como un accesorio del padre, en lugar de como una persona. Serán más valorados por lo que hacen (usualmente en favor del narcisista) que por quiénes son como personas. No aprenderán a identificar o confiar en sus propios sentimientos y crecerán con un autocuestionamiento paralizante. Aprenderán que lo que aparentan es más importante que cómo se sienten. Temerán ser honestos, se les enseñará que la imagen es más importante que la autenticidad. Aprenderán a guardar secretos para proteger al narcisista y a la familia. No se sentirán alentados a desarrollar su propio sentido del ser. Se sentirán emocionalmente vacíos y no protegidos. No aprenderán a confiar en otros. Se sentirán usados y manipulados. Serán el apoyo del padre narcisista, en lugar de que el padre apoye a los niños, como debe ser. Su desarrollo emocional será limitado. Se sentirán criticados y juzgados en lugar de aceptados y amados. Se sentirán frustrados intentando encontrar aprobación, amor y atención sin éxito. No tendrán un ejemplo de conexiones emocionales saludables. No aprenderán límites apropiados para las relaciones. Aprenderán a buscar validación externa en lugar de interna. Sufrirán en mayor o menor medida de trastorno por estrés postraumático, depresión, y/o ansiedad en la edad adulta. Serán humillados y avergonzados por el padre narcisista y crecerán con poca autoestima. Se volverán demasiado exitosos, autosaboteadores o ambas. Necesitarán recuperarse del trauma y tendrán que volver a hacer el proceso de crianza en la edad adulta.
Ser criado por un padre narcisista es emocional y psicológicamente abusivo y causa efectos debilitantes y duraderos en los niños. A menudo los profesionales lo pasan por alto, porque los narcisistas pueden ser encantadores en su presentación, mostrando una imagen de cómo desean ser vistos. A puerta cerrada, los niños se sienten asfixiados y luchan con la soledad y el dolor. El narcisista no se hace responsable por sus propios errores o comportamientos, por lo que el niño cree que tiene la culpa y que reprobó la infancia.
El mejor enfoque es mostrar empatía, la antítesis del narcisismo. Si eres un profesional de divorcios que trabaja con un caso que involucra a un narcisista, ayuda a los niños primero entendiendo realmente la dinámica de este trastorno. No lo minimices. Asegúrate de que los niños estén en terapia y estén aprendiendo habilidades de asertividad para usar con un padre que no se sintoniza emocionalmente con ellos. Pon a los niños primero.
Estrategias para Afrontar la Crianza con un Narcisista
Es necesario adoptar una serie de estrategias si tienes un hijo con un narcisista. Las analizamos.
- Restringe el contacto con el narcisista y céntrate en tus necesidades y las de tu hijo: Es decisivo focalizarse en lo más importante, que es el propio bienestar y el de los pequeños. No minemos más nuestra autoestima reprochándonos realidades que no podíamos prever. El autocuidado, fortalecer nuestro amor propio y sanar posibles heridas del ayer a raíz de esa relación es algo esencial. Restringir el contacto con esa figura es el primer paso. Contemos con el apoyo de familiares y amigos para lidiar con todos los asuntos legales y personales en ese proceso.
- Establece un plan de crianza y educación compartida: Es esencial que dejemos claro con la pareja o expareja narcisista cómo será la educación de ese o esos niños. En especial si no compartimos ya una vida juntos. Se pautarán desde las estancias en cada hogar, hasta las extraescolares, las normas y la disciplina en la crianza del niño. Es relevante que haya un acuerdo en esos aspectos educativos. Y si lo ponemos por escrito, mejor.
- Mantener la calma y evita peleas o discusiones ante los niños: Evitemos ante todo caer en la trampa de las peleas delante los niños, no creemos atmósferas donde solo se respira amenaza y confrontación.
- Favorece y desarrolla una buena inteligencia emocional en tus hijos: Es prioritario que, desde bien temprano, desarrollemos una buena educación emocional en los pequeños. Validemos lo que sienten, enseñémosles a comprender, expresar y manejar cada emoción y sentimiento.
- Apoya los intereses de tus hijos: Todo buen padre y buena madre debe favorecer el desarrollo de la identidad y la personalidad de su hijo. Esto exige conocer y respetar sus intereses y darles fortalezas para que logren sus propias metas.
- Si tienes un hijo con un narcisista, favorece su empatía y autoestima: Hay un riesgo alto de que nuestros hijos desarrollen el mismo perfil de narcisismo que ese padre o madre con dicho trastorno.
- Pidamos ayuda especializada si lo necesitamos: La crianza compartida con un narcisista no es una tarea fácil. Por un lado, está nuestro propio desgaste en la relación con dicha persona. Es posible que arrastremos aspectos que aún no hemos sanado o superado. Por otro, están las discrepancias y los desencuentros que suelen surgir en este tipo de situaciones. Asimismo, están los propios niños y sus necesidades.
La Comunicación Perversa en Familias Narcisistas
Hay muchas formas de generar conflictos o problemas que van más allá del maltrato evidente, del daño físico o de la violencia verbal. Se trata de progenitores que basan su comunicación en obtener beneficios para su propia autoestima. Dicen cosas positivas, refuerzan y halagan. Pero detrás siempre hay un trasfondo que vincula estos logros con su propia persona, y no con los hijos.
Este tipo de comunicación es muy dañina, porque se aprovecha de la indefensión, inocencia y confianza ciega de los hijos. Normalmente viene del propio aprendizaje que esos padres hicieron. A quienes probablemente, en sus familias de origen también alimentaron de esta manera. Son familias de herencia narcisista que transmiten un mecanismo de defensa de la propia autoestima: nunca se hace nada mal.
La comunicación hacia los hijos cuando se trata de ellos debería centrarse en el otro, y no en uno mismo. Porque si uno no reconoce el error, nunca puede repararlo. En el aprendizaje esto es un déficit evidente. No se avanza. Pero en las relaciones de apego, supone un daño directo.
De Dónde Vienen los Narcisistas
Teniendo en cuenta que están totalmente integrados, pueden ocupar cualquier papel dentro de la sociedad. Hasta ahora me he centrado en las relaciones de pareja, pero ahí no acaba el problema. La familia narcisista suele obedecer a dos patrones: progenitores sobreprotectores o progenitores indulgentes.
- Los sobreprotectores están constantemente encima de sus hijos e inciden continuamente en los roles que estos niños representan dentro de la familia, los asfixian, los manipulan de manera constante.
- Los progenitores indulgentes suelen estar ausentes y dejar a sus hijos desamparados o al cuidado de otros. Cuando hacen su aparición estelar, van a colocar a los hijos en los papeles que han establecido para ellos.
Con el esquema de familia tradicional, suele detectarse que la narcisista es la madre. Si quieres saber más sobre tu familia y no tienes claro quién era el narcisista de tu familia, entiende que dos narcisistas se manipulan entre ellos de una manera u otra. En caso contrario, no debe resultarte difícil darte cuenta de quién manipulaba y quién sufría las manipulaciones. Pero si percibes que no has recibido ningún tipo de defensa consistente por parte de ninguno de tus padres, !premio¡, te has criado en una familia narcisista compuesta por dos progenitores altamente manipuladores y poco o nada empáticos.
Los Roles de los Hijos en Familias Narcisistas
Como a los narcisistas les encanta ver a la gente pelearse por su afecto, los hijos no están exentos de entrar en este juego. Manipularán a los niños para que compitan entre ellos. Los roles son intercambiables, por norma general van por épocas de diferente duración. Esto es en función del grado de rebeldía que muestre el hijo contra el papel preasignado por sus padres.
Cuando hay un hijo, este será el ignorado o la oveja negra. Cuando hay dos, habrá un elegido y una oveja negra (o ignorado en el “mejor” de los casos). También puede que no exista la figura del elegido, lo cual puede suceder en la familia narcisista indulgente, ya que, simplemente consideran que sus hijos son solo una responsabilidad más.
Entiende que cualquier rivalidad entre tú y tus hermanos ha sido fabricada en favor de la manipulación que tus padres han ejercido sobre vosotros. En resumen, tus padres no tenían ningún derecho a manipularte ni a ti ni a tus hermanos, ni a ignorarte o menospreciarte. Tampoco tenían derecho a derivarte responsabilidades que no son tuyas, ni a cuidarlos cuando todavía eras un niño. Ningún rol de los hijos es mejor que otro, puesto que todos son destructivos.
Tabla Resumen de Roles en Familias Narcisistas
| Rol | Características | Posibles Consecuencias |
|---|---|---|
| Hijo Dorado | Preferido, idealizado, no se le exige responsabilidad | Probabilidad de desarrollar narcisismo, egoísmo, desatención a los padres |
| Chivo Expiatorio/Oveja Negra | Culpado por todo, sin validación, rechazado | Mayor posibilidad de rebelarse contra el ciclo destructivo |
| Ignorado | Desatendido emocionalmente, visto como una responsabilidad | Sentimientos de abandono, baja autoestima |
