La lactancia materna es el mejor alimento para un recién nacido, especialmente de forma exclusiva hasta los 6 meses, y como alimento principal hasta el año. Posteriormente, puede ser un alimento complementario hasta que madre e hijo lo deseen.
Aunque una madre y su bebé puedan enfrentar enfermedades o problemas, casi siempre es posible mantener la lactancia. Sin embargo, existen razones muy específicas por las cuales la leche materna no debería ofrecerse al bebé, casos donde los riesgos superan los beneficios.
Beneficios y ventajas de la leche materna: Dr.Iván Pérez Médico pediatra
Motivos para Suspender la Lactancia
Existen condiciones específicas en las que se recomienda suspender la lactancia materna debido a los riesgos que implica para el bebé:
- Niño con Galactosemia: Esta es una enfermedad hereditaria rara en la que el bebé no puede digerir la galactosa, un azúcar presente en la lactosa. La acumulación de galactosa daña el cuerpo, y se detecta mediante el cribado metabólico en la prueba del talón al recién nacido.
- Madre Infectada por el Virus de la Leucemia Humana de Células T: Este retrovirus, similar al VIH, puede transmitirse de madre a hijo a través de la leche. Afortunadamente, esta infección es muy poco frecuente.
- Infección Materna por VIH: El virus del SIDA puede pasar a través de la leche materna. Por ello, en países desarrollados, se recomienda suspender la lactancia debido a la disponibilidad de alternativas seguras.
¿Qué Cuidado Hay que Tener con los Medicamentos?
A veces, la madre necesita tomar medicamentos. Es difícil conocer la compatibilidad de todos ellos con la lactancia. Una buena fuente de información es la página web e-lactancia.org.
Las drogas de abuso y los tratamientos contra el cáncer son incompatibles con la lactancia materna. Para otros medicamentos, es mejor consultar la web, que también ofrece alternativas más seguras.
Además, e-lactancia.org proporciona información sobre productos no medicinales, como infusiones y cosméticos, y otros problemas que pueden surgir en una madre lactante.
También es importante recordar que drogas legales como el tabaco y el alcohol perjudican al lactante y a la madre, por lo que es mejor evitarlos.
Enfermedades Maternas en las que SÍ se Puede Dar el Pecho
Se han estudiado muchos problemas que puede sufrir la madre y que no impiden dar el pecho de forma segura. Algunos ejemplos son: la hepatitis A, B o C. También la infección por citomegalovirus y la enfermedad de Chagas, entre otras.
En infecciones maternas agudas como resfriados, gripe, amigdalitis o gastroenteritis, no hay que cesar la lactancia, ya que los gérmenes no pasan a través de la leche. La madre ya podría haber transmitido los gérmenes al bebé antes de notar la enfermedad. Además, la madre crea anticuerpos que sí pasan por la leche, protegiendo al lactante.
La mastitis materna tampoco es una causa para dejar la lactancia.
Lactancia Materna y Embarazo
Si ya tienes un hijo que aún toma el pecho y estás embarazada, ¡enhorabuena! Amamantar durante el embarazo es seguro para la madre, el feto y el hijo mayor. No es necesario destetar si no lo deseas.
Una lactancia bien establecida consume una cantidad reducida de energía. Basta con una dieta saludable y equilibrada para que tu pecho siga produciendo leche sin comprometer el crecimiento del bebé en el útero ni tu salud.
Tu producción disminuirá, sobre todo a partir del cuarto mes. Si tu hijo lactante aún es menor de seis meses, es importante vigilar que reciba suficiente alimento. Si es mayor, puede complementar la leche materna con otros alimentos.
Puede que experimentes un aumento en la sensibilidad del pecho, lo que puede hacer que la succión del mayor resulte molesta. Algunas madres optan por reducir el número de tomas o su duración, o incluso destetar.
El sabor de tu leche se modifica a lo largo del embarazo, lo que hace que algunos niños lo rechacen y se desteten. En los últimos meses del embarazo, observarás un cambio en las deposiciones de tu hija mayor (más sueltas y color mostaza).
Algunas mujeres sienten contracciones leves en el útero mientras amamantan debido a la hormona oxitocina. Si resulta molesto, puedes acortar o interrumpir la toma.
Lactancia en Tándem
Cuando el hijo mayor no se desteta durante el embarazo, la madre puede amamantar a ambos tras el parto. Es lo que conocemos como lactancia en tándem. Durante los primeros días, el recién nacido debería tener preferencia en las tomas para recibir suficiente calostro.
Durante las primeras semanas, el niño mayor puede dejar de tomar alimentos sólidos e incrementar considerablemente el tiempo que pasa al pecho. La madre puede sentirse abrumada por la intensidad de la demanda y experimentar emociones negativas.
Solo tú puedes sopesar las ventajas e inconvenientes y decidir en función de las necesidades de tus hijos y las tuyas propias.
Dificultades Comunes en la Lactancia
Existen dificultades que pueden requerir la intervención de profesionales con experiencia en lactancia. Es importante tener apoyo y ayuda en caso de problemas.
Las complicaciones más frecuentes, como la ingurgitación mamaria, el dolor, las grietas en los pezones y las mastitis, suelen ser consecuencia de problemas con la técnica de la lactancia.
- Ingurgitación Mamaria: Aparece a los dos o tres días del parto, causando tensión, hinchazón y calor en los pechos. No se debe a un acúmulo de leche, sino a la congestión de la glándula mamaria.
- Dolor en los Pezones: Los primeros días es normal sentir molestias, pero un dolor intenso o persistente indica un problema, generalmente una compresión del pezón.
- Grietas en los Pezones: Suelen ser el resultado de un problema de agarre. Es importante consultar con un profesional para identificar la causa y tratarla.
- Mastitis: Si notas dolor y enrojecimiento en alguna parte del pecho, acompañado o no de fiebre y malestar general, puedes estar desarrollando una mastitis.
El tamaño y la forma del pecho y de los pezones no tiene por qué ser un motivo de preocupación, a menos que tu bebé tenga dificultades para hacer un agarre adecuado. Los pezones planos no suelen ser un problema dado que para mamar de forma eficaz el bebé debe introducir en la boca no sólo el pezón, sino una parte importante de la areola. Los pezones invertidos suelen deberse a unos conductos galactóforos cortos, que son los conductos que transportan la leche de los lóbulos mamarios al pezón.
¿Cómo Saber si el Bebé Está Recibiendo Suficiente Leche?
Si tu bebé hace tomas frecuentes, no sientes dolor al agarre ni durante la toma, queda satisfecho y relajado, suelta espontáneamente el pezón, moja y ensucia pañales, está tomando suficiente leche.
Si, por el contrario, tienes grietas o dolor, zonas induradas en el pecho, el bebé mama inquieto o se duerme en las tomas y “está todo el día colgado al pecho”, puede no estar tomando toda la leche que necesita.
En la gran mayoría de los casos la hipogalactia es debida a escasa estimulación por tomas poco frecuentes, limitar su duración, ofrecer un solo pecho en cada toma y por dificultades en el agarre que conducen a un vaciado inadecuado.
Independientemente de la causa de la hipogalactia, las primeras medidas a tomar serán aumentar la frecuencia de las tomas y ofrecer ambos pechos en cada una de ellas, comprimir el pecho durante la succión para facilitar la salida de la leche, permitir que sea el bebé el que suelte espontáneamente el pezón y completar, si es necesario el vaciado mediante la extracción manual o con sacaleches. Ofrece a tu bebé después de una toma la leche extraída y consulta a un profesional.
Consejos y Recomendaciones para una Lactancia Materna Satisfactoria
- Iniciar la lactancia lo antes posible: En sala de partos o durante la primera hora de vida, cuando el recién nacido está más despierto.
- Lactancia exclusiva hasta el 6º mes: Alimentar al lactante exclusivamente con leche materna hasta los 6 meses y continuar como mínimo hasta el año de edad.
- Postura correcta: El niño debe tener la boca abierta unos 180°, los labios evertidos, y debe abarcar toda la areola con la boca.
- Frecuencia y duración de las tomas: Dar de mamar a demanda. Un recién nacido no tiene horario.
- Concentración de grasa: La concentración de grasa es más alta al final de la toma. Dejar que el lactante vacíe completamente un pecho antes de darle el otro.
- Alimentación de la madre: Debería ser sana y variada. Ingerir mucho líquido (agua, zumos naturales y leche).
- Cómo saber si está bien alimentado: El recién nacido bien alimentado moja 5 o más pañales en 24 horas.
Preguntas Frecuentes
Aquí respondemos algunas preguntas comunes sobre la lactancia materna:
- ¿Por qué algunas mujeres tienen leche y otras no?: Son muy pocas las mujeres que no pueden amamantar a sus hijos por razones médicas. La causa mayor de fracaso en la lactancia durante los primeros 15 días de vida son los errores en la técnica de la lactancia, la administración precoz de biberones o del chupete, la falta de succión por un horario rígido con pocas tomas al día o el vaciado incompleto de las mamas.
- ¿Es cierto que la leche materna no alimenta tanto como la leche adaptada en biberón?: La leche materna es el alimento óptimo y suficiente para los recién nacidos y lactantes hasta los 6 meses de edad. La leche adaptada se digiere con mayor dificultad, más lentamente, y por ello se pueden espaciar más las tomas, pero está comprobado que el lactante alimentado de forma natural tiene un mejor estado digestivo y metabólico.
- Mi bebé de 2 días de vida parece estar muerto de hambre y pierde peso. Ya que casi no tengo leche, ¿no sería mejor darle ya biberones para que se pueda alimentar correctamente?: Durante los primeros días, el pecho produce el “calostro”, que es el alimento ideal para los primeros días de vida de un recién nacido. Aunque la cantidad de calostro que se produce es pequeña, es suficiente para el bebé, que debe preparar su tubo digestivo para recibir a los 3 ó 4 días la “leche de transición”, y a los 10 días la leche madura. La pérdida de peso fisiológica es, por lo tanto, natural y necesaria.
- Aunque gana mucho peso y mama cada 2 horas mi hijo se queda con hambre ya que siempre está buscando como si necesitara comer más: ¿debo darle alguna “ayuda”?: El recién nacido, hasta los 3 ó 4 meses, presenta el “reflejo de búsqueda”. Se trata de un acto reflejo y natural mediante el cual, cuando toca algo con los labios, especialmente si es el pezón, su propia mano o nuestros dedos, por ejemplo, abre la boca y gira la cabeza hacia el objeto. Ello facilita que se agarre al pecho y no significa que quede con hambre, sobre todo si, como le sucede a su hijo, gana peso suficientemente.
- ¿Cuáles son los alimentos prohibidos si le estoy dando pecho a mi hijo?: Clásicamente se ha dicho que algunos alimentos (espárragos, alcachofas, ajo, cebolla o algunas especias) dan mal sabor a la leche y no deben tomarse. Es posible que algunos de ellos al ser volátiles o de sabor amargo puedan dar distinto sabor a la leche materna, pero ello depende de la cantidad ingerida y en principio no hay razón para evitar su consumo moderado. Sin embargo, si se sospecha en casos concretos que algún alimento determinado le sienta mal al recién nacido, es preferible evitarlo.
¿Qué son los Galactogogos?
Varios medicamentos actúan estimulando la producción de leche, se les llama galactogogos. Los más utilizados son: el Sulpiride, la Metoclopramida y la Domperidona. Cualquiera de ellos es efectivo, pero no deben usarse más que cuando los métodos naturales se han agotado: puestas al pecho frecuentes, con el niño bien cogido en una postura correcta, asegurar un correcto descanso de la madre y que beba lo que la sed le pide.
Estos medicamentos galactogogos no deben usarse demasiado tiempo ni sin supervisión médica pues tienen efectos secundarios, aunque utilizados juiciosamente hay amplia y buena experiencia con cualquiera de ellos. Junto con la extracción frecuente de leche, los fármacos galactogogos están indicados en casos de separación forzosa madre-lactante, en madres de prematuros con baja producción de leche y en casos de relactación. Si piensa que puede necesitarlos debe consultar con el pediatra o algún médico y con un experto en lactancia materna para que le asesore.
Vitaminas y Suplementos Durante la Lactancia
Los lactantes menores de un año alimentados al pecho deben recibir un suplemento de 400 UI/día de vitamina D. Estos suplementos se deben iniciar en los primeros días de vida y se mantendrán hasta que, después del destete, el niño tome 1 litro diario de fórmula adaptada enriquecida en vitamina D. Todos los lactantes menores de un año alimentados con sucedáneo de leche humana que ingieren menos de 1 litro diario de fórmula también han de recibir un suplemento de 400 UI/día.
¿Hay que darle agua al bebé que toma el pecho?
Si el bebé tiene menos de 6 meses y toma el pecho "a demanda", es decir siempre que lo solicita (busca, se lleva la mano a la boca, bosteza, hace ruiditos,..y cuando se le acerca al pecho quiere), NO necesita ningún otro líquido, ni agua, ni infusiones. Ni siquiera en los meses de mucho calor, ni siquiera si lo llevan de vacaciones a la India en agosto.
Si el bebé tiene más de 6 meses y ya come otros alimentos después de las tomas de pecho, de vez en cuando se le puede ofrecer agua. Si se le ofrece el pecho antes de las papillas o purés (como se recomienda durante el primer año), probablemente no necesitará agua y no la querrá.
Decisión de No Amamantar
La decisión de no amamantar suele tomarse antes de dar a luz y cada mujer tiene sus propias razones sobre las que los demás no tenemos derecho a opinar. Nuestro cuerpo está preparado para poner en marcha el mecanismo de lactancia justo después del parto. El mecanismo es automático y puede ser difícil de frenar. Una opción a valorar es tomar una medicación que impide que la prolactina aumente después de la separación de la placenta del útero. Es importante tener en cuenta que, como cualquier medicación, puede tener efectos secundarios no deseados y, por lo tanto, un facultativo la deberá prescribir. Esta medicación administrada en el posparto inmediato puede ayudar a que no se produzca la subida de leche.
Cada madre elige qué quiere hacer con la alimentación de su bebé, pero nuestros bebés nacen diseñados para buscar el pecho y mamar. Esto hace que en cualquier contacto piel con piel, el bebé, de manera automática, busque el pecho. Es algo que harán y que sabiendo que va a ser así, debes valorar qué quieres hacer.
Para disminuir la producción de leche, existen diversos métodos. Como hemos comentado, las pastillas tienen mayor posibilidad de funcionar si se toman justo después del nacimiento. En el caso de que no lo hayas hecho en ese momento, tiene poco sentido tomarlas, ya que deberás seguir las medidas fisiológicas para reducir la producción de leche.
Mitos y Realidades sobre la Lactancia
La lactancia materna a veces presenta dificultades. Pero con el consejo experto adecuado -y mucha paciencia y constancia por parte de la madre- suelen resolverse adecuadamente.
Hay ciertos mitos y creencias que pueden llegar a plantearnos serias dudas acerca de determinadas situaciones, más aún teniendo en cuenta que la lactancia materna puede prolongarse por un largo periodo de tiempo, como por ejemplo: ¿Puedo amamantar a mi bebé si tengo fiebre?, ¿Y si me contagio de una infección por algún virus o bacteria?
Es importante saber que la lactancia materna esta formalmente contraindicada únicamente en tres situaciones debidas a enfermedad: dos enfermedades maternas, el VIH y el virus Leucemia/linfoma de células T (sumamente infrecuente), y una del recién nacido, la galactosemia.
Si la madre padece alguna enfermedad crónica, lo más probable es que pueda dar lactancia materna a su bebé, ya que puede hacerse con la mayoría de ellas. Su médico deberá valorar si precisa alguna medicación durante este periodo, y si así fuese, también valorar el medicamento a pautar, para intentar que sea compatible con la lactancia materna.
Ante una enfermedad vírica, como la gripe, o el coronavirus, la madre debe continuar amamantando al bebé, a no ser que su propia situación física no se lo permita. Eso sí, con algunas precauciones especiales, como hacerlo en un lugar ventilado, utilizar una mascarilla, adecuada higiene de manos y no acercarse demasiado al bebé para minimizar la posibilidad de contagio del niño.
Alimentación de la Madre Durante la Lactancia
La leche materna es personalizada. Se adapta a las necesidades del niño. Siempre está disponible. Colabora con el sistema inmunológico infantil. Previene enfermedades cardiovasculares.
Todas las madres en una primera etapa, tienen dudas acerca de qué es bueno comer y qué no al estar amamantando. “¿Podré tomar Coca Cola durante la comida?”, “¿Debo evitar el café y el alcohol?”, “¿Es malo comer un trozo de tarta de chocolate si quiero postre?” a estas y todas las demás preguntas, tenemos la respuesta para ti.
Después de un embarazo, el organismo de una mujer se encuentra en un proceso de readaptación y es normal que su cuerpo le pida ciertas comidas o bebidas que evitó durante los 9 meses de gestación del bebé. Sin embargo, hay que saber diferenciar hasta qué punto una madre que amamanta puede comer y satisfacer sus antojos o esperar a hacerlo en otro momento.
Otro componente que genera dudas dentro de la dieta de la madre y el lactante es la cafeína ¿se puede consumir esta sustancia durante la lactancia materna? la respuesta es depende. Si se toma en cantidades moderadas, no es perjudicial para el niño, pero vale aclarar que sí puede dejar rastro en la leche materna (Sanitas).
Es importante considerar que no solo la comida afecta el organismo humano, si no que además, hay que pensar en los medicamentos que pueden tomarse o no para dar el pecho. Si una madre necesita tomar medicación durante el embarazo o tras el parto, puede consultar con su médico de cabecera. No todos los fármacos pasan a la leche y en general, prácticamente en todas las circunstancias pueden ofrecerse alternativas si el fármaco elegido conlleva algún tipo de riesgo.
A partir de los 6 meses, y hasta el año de edad, después de la toma al pecho se le pueden ofrecer paulatinamente otros alimentos. De esta forma el bebé los aceptará mejor y aseguraremos que recibe todas las calorías y nutrientes que necesita. En caso de tener más dudas acerca de qué comer durante la lactancia, consulta con tu médico o especialista de cabecera.
