El Espatifilio (Spathiphyllum), también conocido como “cuna de Moisés”, es una planta de interior muy apreciada por su resistencia y su atractiva belleza. Es una planta tropical que forma una mata densa de hojas alargadas y algo arqueadas, de un verde muy intenso.
Se caracteriza por sus hojas verdes brillantes y sus llamativas flores blancas en forma de espata, que envuelven un espádice central. El contraste de la flor blanca sobre el verde del follaje resulta extremadamente elegante y ornamental. Además de ser un claro símbolo de elegancia, también destaca por su pureza y su equilibrio energético.
El espatifilo empieza a producir sus flores durante primavera y verano, así que si quieres que tu jardín esté luciendo flores bonitas en la próxima primavera, ahora es el mejor momento de añadirle esta planta. Para que florezca con abundancia, debes darle los siguientes cuidados básicos:
Tener en casa una planta cuna de moisés es un proceso relativamente sencillo, ya que es bastante agradecida y tampoco requiere una larga lista de cuidados. Es tan común y corriente porque es una de las plantas más resistentes. Normalmente sobrevive sin ningún problema, la única dificultad podría ser mantener la floración de manera continua.
¿Quieres aprender a cuidar de tu Spathiphyllum Wallasii o espatifilo y disfrutar de sus hermosas flores durante todo el año? Descubre los secretos para mantener esta planta exuberante y saludable, desde la luz adecuada hasta el riego perfecto. ¿Conoces sus propiedades purificadoras?
Ubicación y Luz Adecuada
Lo primero que debemos tener en cuenta es que se trata de una planta ideal para tener dentro de casa, ya que prefiere zonas sombreadas y con luz indirecta. La “cuna de Moisés” prefiere una luz indirecta y brillante, lo que significa que para estimular su crecimiento y floración lo ideal sería ubicarlo cerca de una ventana con cortinas traslúcidas o en un espacio con buena iluminación natural sin sol directo.
Es importante que no le llegue la luz solar directa ya que podría quemar sus hojas. Aunque el espatifilo puede sobrevivir en zonas menos iluminadas, su origen tropical le permite adaptarse a una variedad de condiciones lumínicas, aunque para un desarrollo óptimo y una floración abundante, es preferible ubicarlo en un ambiente con luminosidad media.
Eso sí, evita exponerlo directamente al sol, ya que esto podría quemar sus hojas y afectar su apariencia. Una buena opción podría ser colocarlo cerca de una ventana con luz tamizada, por ejemplo, detrás de una cortina. Esto le proporcionará la luz que necesita sin exponerla en exceso.
En su hábitat natural, el espatifilo crece a la sombra de árboles grandes. Por esta razón, está muy a gusto en un lugar semisombreado. Incluso los rincones un poco más oscuros de la casa son adecuados para esta planta. En general, prefiere los lugares luminoso, luz solar indirecta o suave, el sol directo puede provocar que las puntas de las hojas se vuelvan marrones.
Una de las principales razones por las que la cuna de Moisés no florece como solía hacerlo es porque no está recibiendo una iluminación suficiente. Y es que, aunque sobrevive en lugares más sombríos, no es lo más recomendable.
Riego y Humedad: Claves para el Éxito
A esta planta le gusta el sustrato ligeramente húmedo sin encharcamientos. Por eso, lo ideal es regarla cuando la capa superior de su tierra esté seca al tacto que, por lo general, suele ser aproximadamente cada 3 o 4 días en primavera y verano.
El sustrato debe mantenerse húmedo, pero sin encharcar. Durante el invierno es necesario respetar su periodo de descanso, es decir, paralizar el abonado y reducir considerablemente los riegos. Deberás regar la planta cuando la capa superficial del sustrato empiece a secarse.
Fíjate en que las hojas se queden algo lacias, ese será un claro indicativo de que lo necesita, pero nunca te excedas. ¿Sabías que si un espatifilo tiene las hojas negras y marrones probablemente se deba a este exceso? El método más recomendable regarla es el de inmersión. Introduce la planta con su tiesto en un barreño de agua durante unos minutos para que se empape bien y al sacarla deja que escurra el exceso.
Al ser una planta tropical, el espatifilo necesita un ambiente húmedo para desarrollarse bien. Si el aire de tu hogar es seco, puedes pulverizar sus hojas con agua sin cal o colocar un recipiente con agua cerca de la planta para aumentar la humedad ambiental.
El espatifilo requiere una humedad ambiental moderada. Aunque no necesita ser pulveriza diariamente, sí que puede verse beneficiada de una ligera pulverización en sus hojas, sobre todo en los climas más secos como Madrid y durante el verano.
Uno de los grandes problemas es cuando a las hojas les salen puntas marrones. Es una señal de que los cuidados no son los que necesitan. En general, la razón más probable es el riego, ya sea por exceso o por defecto. Un buen consejo es meter el dedo unos centímetros para comprobar el estado. Si está seco, hay que regar.
Otro problema es la humedad. Es una planta que se adapta mejor a los ambientes cálidos y húmedos. De hecho, es aconsejable mantenerla en un platillo grande lleno de guijarros y agua para proporcionarle la humedad que necesita.
Fertilización: Nutrientes para una Floración Abundante
Para lograr una floración abundante en primavera, es recomendable abonar la cada 15 días con un fertilizante líquido para plantas de flor. Busca uno que tenga un buen equilibrio de nitrógeno, fósforo y potasio, ya que estos nutrientes favorecen el desarrollo de nuevas flores.
Durante su etapa de crecimiento, especialmente cuando florece, es recomendable abonar cada 15 días. Durante los meses de invierno, las hojas no están tan hambrientas, por lo que basta con abonar una vez al mes. Si tiendes a olvidarte de abonar, las varitas de abono verde para plantas COMPO con guano son ideales: aportan a tu espatifilo todos los nutrientes que necesita para un crecimiento sano durante tres meses.
El exceso de fertilizante también causa puntas de hojas marrones, sobre todo en invierno. En esta época del año, para lograr que sigua creciendo, es mejor diluir la solución en agua y no poner más que una ó dos veces mientras dure el frío.
Poda y Trasplante: Mantenimiento para un Crecimiento Óptimo
Por último, es importante que vayas observando tu "cuna de Moisés" y que vayas retirando las hojas y flores marchitas que detectes para estimular el crecimiento de nuevas flores y evitar enfermedades. ¿Deseas fomentar la floración de tu espatifilo durante todo el año? Un paso crucial es eliminar las hojas envejecidas o amarillas a medida que aparezcan, ya que esto impide que la planta pierda energía en desarrollar semilla y estimula el crecimiento de nuevas flores.
Para hacerlo, corta el tallo de la flor marchita desde la intersección con la hoja a la que está unida. Una vez que el resto del tallo esté completamente seco, tira de él para eliminarlo por completo. También es posible que notes un cambio en el color de la flor de espatifilo, pasando de blanco a verde. ¿Te has preguntado por qué sucede esto? Cuando la flor ha sido polinizada internamente y las semillas están madurando, la espata blanca comienza a adquirir este tono verdoso.
Conviene trasplantar esta planta, como mínimo, cada dos años, ya que al ser una planta con tallo subterráneo, crece bastante en horizontal. Para asegurar una floración continua en la planta, es vital trasplantarla a un contenedor ligeramente mayor cada dos o tres años, permitiendo que las raíces se expandan gradualmente.
Realiza el trasplante a la salida del invierno y fertilízala con abono líquido. A la hora de realizar el trasplante, comienza colocando en la base del recipiente una capa de drenaje que evite posibles encharcamientos y rellena con una capa sustrato de calidad.
Otra razón por la que un espatifilo puede dejar de florecer es la falta de trasplante. Si se deja en el mismo recipiente por demasiado tiempo, la planta perderá su capacidad de florecer y probablemente comenzará a desarrollar solo hojas.
Sustrato y Combinación con Otras Plantas
Usa un sustrato de calidad ya que de él depende el futuro desarrollo de la planta. Puedes utilizar un sustrato universal, compuesto principalmente por turba. En una maceta, la hoja (Spathiphyllum wallisii) sólo dispone de una cantidad limitada de tierra. Por lo tanto, conviene trasplantar la planta cada dos años para garantizar un crecimiento sano y la formación de flores o brácteas decorativas. El mejor momento es en primavera, antes de que la planta inicie su fase de crecimiento.
Elige una maceta un poco más grande y rellénala con una capa de drenaje COMPO BIO GRANUPLANT®. Coloca por encima tierra de alta calidad para plantas verdes y palmeras e introduce el espatifilo. Por último, rellena los huecos con tierra y riega bien la planta.
Cuando quieras combinar la cuna de Moisés con otras plantas y disfrutar así de una bonita composición floral, deberás tener en cuenta que, ante todo, deben tener las mismas necesidades. En esta ocasión, Iñigo Segurola ha combinado tres Spathiphyllum de diferentes tamaños: gigante, normal y enano.
Para resaltar aún más la luminosidad del verde y el blanco, ha incluido la hiedra variegada que, además, añade un porte colgante muy elegante.
Problemas Comunes y Soluciones
Si las hojas de tu espatifilo (Spathiphyllum wallisii) se vuelven amarillas, puede deberse a varias razones. Por un lado, un lugar demasiado soleado es una posible causa, por otro, las hojas amarillas pueden indicar encharcamiento. Comprueba si el suelo está muy húmedo y trasplanta tu espatifilo si es necesario para que las raíces se recuperen y no empiecen a pudrirse. La falta de nutrientes también puede indicar una coloración amarilla sobre todo por la falta de hierro, siempre y que observas que las hojas se vuelven amarillas y la nervadura se mantiene verde.
Las causas más comunes del color marrón de las puntas de las hojas son las quemaduras provocadas por un exceso de luz solar y un aire demasiado seco. El lugar debe ser lo más luminoso posible, pero se debe evitar una ventana orientada al sur. Si la humedad es demasiado baja, puedes pulverizar la planta y utilizar un humidificador para aumentar la humedad de tu hogar.
Plagas y Enfermedades
El espatifilo es una planta de interior muy robusta, por lo que no es especialmente susceptible a las plagas. Sin embargo, cuando el aire es seco, los ácaros pueden causar estragos en la planta. Estas pequeñas plagas se reconocen por sus finas telarañas y el moteado brillante de sus hojas. Las moscas blancas, las cochinillas y los pulgones también pueden aparecer en el espatifilo. Lo mejor es controlar el espatifilo con regularidad para poder reaccionar rápidamente en caso de infestación.
El Espatifilo y la Purificación del Aire
Según un estudio de la NASA se ha demostrado que el cultivo de Spathiphyllum Mauna tiene la capacidad de eliminar los contaminantes presentes en nuestros hogares. Es innegable su elegancia, floración y resistencia. ¿Cómo no iba a ser tan común en hogares y oficinas? Además de ser decorativa, el Spathiphyllum es conocido por sus propiedades purificadoras del aire: ayuda a eliminar compuestos como el formaldehído, el benceno y el monóxido de carbono. Considerada una de las mejores plantas para mejorar la calidad del aire según la NASA.
Toxicidad
Como todos los miembros de la familia de las aráceas (Araceae), el lirio de la paz también es venenoso. Contiene ácido oxálico y sustancias picantes en concentraciones elevadas y, por tanto, tóxicas. Si la savia se escapa, pueden producirse irritaciones cutáneas y su consumo puede provocar calambres y molestias gastrointestinales. Según explican contiene cristales de oxalato de calcio que pueden causar irritación oral, babeo excesivo, vómitos, entre otros síntomas.
Tabla Resumen de Cuidados del Espatifilo
| Aspecto | Cuidado |
|---|---|
| Luz | Indirecta y brillante |
| Riego | Cuando la capa superior del sustrato esté seca |
| Humedad | Moderada, pulverizar hojas si es necesario |
| Fertilización | Cada 15 días en primavera y verano |
| Poda | Retirar hojas y flores marchitas |
| Trasplante | Cada 2-3 años |
