El embarazo es una etapa maravillosa y emocionante, pero también puede traer consigo dolores musculares y articulares. Durante la gestación, el cuerpo de la mujer experimenta numerosos cambios a medida que el bebé crece. Además de síntomas como fatiga, acidez o náuseas, es común experimentar dolores musculares, especialmente en las lumbares, los glúteos, la zona abdominal y las piernas.
Causas del dolor muscular en el abdomen durante el embarazo
La principal causa de estas molestias es el aumento de carga física. Durante el embarazo, es normal aumentar de peso entre 10 y 15 kilos (o más), lo que exige que las articulaciones, los músculos y los ligamentos soporten esta carga adicional. Además, las hormonas propias del embarazo, como la relaxina, aflojan los tejidos del cuello uterino y el suelo pélvico para preparar el cuerpo para el parto, pero también debilitan los ligamentos de las articulaciones.
La adaptación postural también contribuye al dolor muscular, ya que el crecimiento del útero modifica el centro de gravedad del cuerpo, obligando a la mujer a curvar la columna. Otra posible causa es la aparición de contracciones uterinas leves, conocidas como contracciones de Braxton Hicks, que pueden causar molestias en la parte baja del abdomen. Estas contracciones son normales, pero si son persistentes o dolorosas, es importante informar al médico.
Los cambios en el equilibrio electrolítico y la circulación sanguínea pueden aumentar la probabilidad de calambres musculares, que pueden sentirse como dolor muscular en el abdomen durante el embarazo.
¿Es seguro usar una manta eléctrica durante el embarazo?
Una almohadilla térmica, al igual que una manta eléctrica, pueden ser dos buenas opciones para aliviar el dolor de espalda o pélvico de forma temporal durante el embarazo, o para calmar y reducir los incómodos y molestos calambres musculares. A diferencia de una sauna o un SPA, el uso de una almohadilla térmica en partes aisladas del cuerpo no tiende a elevar la temperatura corporal.
Precauciones al usar una manta eléctrica o almohadilla térmica
Aunque se considera seguro usar una manta eléctrica o una almohadilla térmica durante la gestación, se deben tomar algunas precauciones necesarias:
- No aplicar el dispositivo directamente sobre la piel. Es mejor colocarlo encima de la ropa o envolverlo en una toalla fina.
- No usar el dispositivo durante largas horas (por ejemplo, durante toda la noche). No se debe aplicar calor durante un período prolongado; los expertos recomiendan no hacerlo más allá de 20 minutos.
- Si la manta eléctrica permite ajustar la temperatura, usar el nivel más bajo que te haga sentir mejor.
- Evitar quedarse dormida con la manta eléctrica o la almohadilla térmica encendida.
- Evitar colocar el dispositivo directamente sobre el útero o el abdomen; es más seguro usarlo en la espalda baja, las caderas o en otros músculos afectados.
En caso de que surja dolor abdominal, es mucho más adecuado comentárselo al médico para asegurarse de que todo está bien.
Ejercicios para Embarazadas - Cómo aliviar dolor de espalda | Mundo Mom
Consejos para aliviar el dolor muscular en el embarazo
Para aliviar dolores y molestias musculares propias del embarazo, es necesario seguir una serie de recomendaciones, además de acudir a las revisiones médicas pertinentes:
- Realiza ejercicio físico: El movimiento alivia mucho el dolor, sobre todo en la zona lumbar y en las articulaciones. Realiza caminatas, gimnasia acuática, natación, yoga o ciclismo y, por supuesto, pilates, para reforzar el suelo pélvico.
- Aplica calor en las zonas en las que sientas dolor: Puedes darte un baño caliente o ponerte una bolsa de agua o un cojín caliente en la zona en cuestión.
- Descansa cuando lo necesites: No lleves un ritmo de vida acelerado durante estos nueve meses. El estrés y las preocupaciones tampoco te ayudarán con tus dolores. Debes tomarte las cosas con calma y necesitas descansar cuerpo y mente de forma habitual.
- Duerme de lado con un cojín de lactancia entre las piernas: Esto aliviará los músculos y ligamentos. También es recomendable que uses fajas para aliviar los músculos abdominales y de la zona lumbar.
- Pide que te hagan pequeños masajes que alivian las molestias: Es mucho mejor si utilizas algún gel con ingredientes naturales como la Árnica, la Caléndula, el Hypericum o la Melaleuca, ya que son plantas conocidas por sus propiedades beneficiosas.
Remedios naturales para aliviar el dolor muscular en el embarazo
Existen varios remedios naturales que pueden ayudar a aliviar los dolores musculares durante el embarazo. No obstante, es esencial que consultes siempre con tu médico antes de utilizarlos para evitar posibles contraindicaciones.
- Compresas frías o calientes: Aplicar una compresa fría o caliente en el área afectada puede ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor muscular. Asegúrate de usar la temperatura adecuada y no aplicar la compresa directamente sobre la piel.
- Masajes suaves: Un masaje suave puede ayudar a aliviar la tensión muscular. Asegúrate de que el masajista esté capacitado para trabajar con mujeres embarazadas y comunica cualquier molestia o preocupación durante el masaje.
- Ejercicio suave y estiramientos: Practicar ejercicios suaves, como yoga prenatal o natación, y realizar estiramientos suaves pueden ayudar a mantener los músculos flexibles y reducir el dolor muscular.
- Descanso adecuado: Asegúrate de descansar lo suficiente y ajustar tu posición para encontrar la más cómoda. El descanso adecuado es esencial para el bienestar durante el embarazo.
¿Se puede usar Fisiocrem en el embarazo?
Durante el embarazo y la lactancia, son muchos los productos que no se pueden tomar por tener contraindicaciones para la madre o para el bebé. Por ello es esencial tener cuidado con las cremas antiinflamatorias que se usan en el embarazo En el caso de Fisiocrem Gel Active, se puede usar ya que se trata de un producto apto para mujeres embarazadas e, incluso, apto durante el período de lactancia.
Tomar el sol durante el embarazo
Durante el embarazo, el sol no puede causar daño al bebé, ya que está bien protegido dentro de su mamá. Tomar el sol con moderación es muy bueno para la salud. Cuando el sol incide en nuestra piel, producimos vitamina D, un nutriente fundamental para el sistema inmunitario, la salud de nuestros huesos y el funcionamiento del sistema nervioso.
Sin embargo, durante el embarazo, el cuerpo pasa por muchos cambios hormonales. Como resultado, es común que aparezcan manchas en la piel en algunas zonas. Es el caso de las mejillas, la cara o los brazos. Se trata de un oscurecimiento conocido como melasma. Por ello, cuando decidas tomar el sol si estás embarazada, es conveniente proteger la piel.
Recomendaciones para tomar el sol durante el embarazo:
- Proteger la piel con una crema solar de factor alto, mínimo SPF 30.
- Evitar el sol entre las 11h y las 16h.
- Mantenerse hidratada y lo más fresca que puedas durante el verano.
- Es mejor llevar una silla o tumbona que te permita tomar el sol semi-incorporada o ponte de lado. Al final del embarazo tumbarse boca arriba puede hacer que el peso de tu bebé presione la vena cava lo cual es peligroso para ti y el bebé.
Dolor lumbar en el embarazo y la almohadilla térmica
El dolor lumbar (lumbalgia) es una de las complicaciones más comunes del embarazo, que impacta negativamente en la calidad de vida de la embarazada. La gestación es un proceso fisiológico en el cual ocurren varios cambios físicos, entre ellos, el desplazamiento hacia adelante del centro de gravedad materno a causa del crecimiento del abdomen. Por este motivo es importante que la mujer aprenda a posicionarse adecuadamente desde el primer trimestre.
¿Almohadilla térmica, sí o no?
Definitivamente decimos sí a la almohadilla térmica durante el embarazo, siempre y cuando estemos frente a un dolor benigno y el médico obstetra la autorice. Este especialista podrá evaluar apropiadamente los beneficios y los riesgos de la termoterapia para la mamá y su bebé. La aplicación de calor local superficial aumenta la circulación sanguínea en la zona. De esta manera, mejora la oxigenación de los músculos y favorece su relajación.
En caso de no contar con una almohadilla térmica, pueden usarse otros elementos que brinden un efecto similar. Por ejemplo, una bolsa de agua caliente, los paños tibios, las compresas calientes o las almohadillas de semillas aptas para calor. A diferencia de la almohadilla térmica, ninguna de estas utilizan corriente eléctrica.
Cómo usar una almohadilla térmica en el embarazo
La almohadilla térmica es fácil de usar y bastante económica. Además, será un complemento de uso frecuente en el hogar, por lo que la inversión vale la pena. Sin embargo, cuando se use en el embarazo deben considerarse algunos aspectos de seguridad:
- Temperatura: Durante el embarazo se recomienda usarla en el punto más bajo, ya que el calor excesivo podría elevar la temperatura corporal materna y perjudicar la salud de ambos.
- Tiempo de aplicación: 20 minutos son suficientes para lograr los efectos deseados en la zona muscular o articular afectada. Se recomienda usar con una frecuencia de 3 veces al día, menos de media hora, durante 4 o 5 días o hasta que alivie el dolor.
- Zona a tratar: Las zonas indicadas para aplicar la almohadilla térmica son el cuello, la espalda media y la zona lumbar. La forma indirecta es utilizándola para calentar las sábanas antes de acostarse a descansar.
Dolor de vientre durante el embarazo
Durante las primeras semanas del embarazo, muchas mujeres se preguntan si es normal tener dolor de vientre. En la mayoría de los casos, es normal experimentar molestias abdominales o dolor en el bajo vientre al principio del embarazo. Algunas mujeres describen este malestar como una presión o tirantez en la parte baja del abdomen, otras lo comparan con cólicos menstruales y muchas hablan de pinchazos o punzadas repentinas.
¿Es normal tener cólicos a las 5 semanas de embarazo?
Sí, siempre que sean leves, intermitentes y no vayan acompañados de sangrado u otros síntomas graves. En la mayoría de los casos, este tipo de dolor bajo vientre en el embarazo responde al estiramiento de los ligamentos, pequeños espasmos musculares, digestión lenta o incluso movimientos bruscos.
¿Dónde duele?
- Parte baja del vientre: Esta es la zona más común.
- Lado derecho o izquierdo del abdomen bajo: A veces se nota más en un solo lado.
Es importante recordar que el dolor no siempre tiene una causa única. Estos síntomas pueden estar relacionados con problemas más serios, como un embarazo ectópico, una infección de orina o un aborto espontáneo.
Preguntas frecuentes sobre el dolor de vientre en el embarazo
A continuación, se responden algunas preguntas frecuentes sobre el dolor de vientre en el embarazo:
- ¿Es normal tener dolor de vientre en el embarazo? Sí, sobre todo en el primer trimestre.
- ¿Me tiene que doler solo en un lado? Puede ser. Si el dolor es leve y no se acompaña de otros síntomas, no suele ser preocupante.
- ¿Es normal que me duela el ombligo en el embarazo? Sí, especialmente cuando el útero empieza a crecer.
- ¿Los pinchazos en el bajo vientre son peligrosos? En general, no.
- ¿Cómo sé si el dolor que siento es normal? Confía en tu cuerpo: si el dolor es soportable, intermitente y mejora con el descanso, probablemente no sea preocupante.
Sentir dolor en el bajo vientre durante las primeras semanas de embarazo es completamente normal en la mayoría de los casos. Ya sea que lo describas como tirantez, dolor o simplemente molestias, es parte del proceso natural por el que pasa tu cuerpo para alojar y cuidar al bebé.
Es importante recordar la importancia de la consulta médica ante la aparición de dolores musculares en el embarazo. Además de esta, una consulta al fisioterapeuta puede ayudar a prevenir estas molestias tan comunes. Por medio de programas de actividad física adaptada, educación sobre higiene postural y ejercicios de movilidad y fortalecimiento muscular, se podrán obtener resultados asombrosos.
En todo caso, se recomienda que, en caso de duda, se pregunte primero a nuestro médico de confianza.
