Poco líquido en la placenta: causas y tratamiento

El líquido amniótico es el fluido que rodea al feto durante la gestación. Este fluido se encuentra en el interior del saco amniótico y tiene la función de proteger al feto durante todo su desarrollo, desde el inicio del embarazo hasta el nacimiento del bebé.

Una cantidad anormal de líquido amniótico es indicativa de alteraciones fetales o problemas en la madre que pueden poner en riesgo el embarazo, por lo que tu ginecólogo recomendará un control adicional del embarazo.

La cantidad de líquido amniótico se controla ecográficamente. Debe estar en su medida justa, ni demasiado ni demasiado poco.

Es un término que hace referencia a la presencia de poca cantidad de liquido amniótico durante la gestación. Es una alteración que afecta a menos del 10% de las mujeres embarazadas.

El Oligohidramnios suele ocurrir en los últimos meses de embarazo, sobre todo si el embarazo se alarga, aunque también puede pasar en cualquiera otra etapa del embarazo.

A corto plazo, puede asociarse con un mayor riesgo de morbilidad-mortalidad neonatal.

A continuación, exploraremos las causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento del oligohidramnios.

Definición de Oligohidramnios

El término oligohidramnios hace referencia a la escasa cantidad de líquido amniótico en el embarazo. Esta alteración del líquido amniótico afecta a menos del 10% de las mujeres embarazadas, aunque solo son diagnosticadas alrededor del 5%.

El oligohidramnios suele darse en el último trimestre del embarazo, sobre todo si la embarazada se pasa de la fecha de parto. Pese a ello, la escasa cantidad de líquido amniótico también puede aparecer en cualquier otro momento del embarazo.

Por lo general, las consecuencias del oligohidramnios son más graves si aparece en los dos primeros trimestres de gestación que en el tercero. A pesar de ello, la mayoría de embarazos con oligohidramnios consiguen desarrollarse con normalidad y dar lugar al nacimiento de bebés sanos.

La cantidad de líquido amniótico varía a lo largo de la gestación. El valor normal del ILA debe estar entre los 5-24 cm para considerar que el volumen de líquido amniótico es el correcto.

Un ILA<5 o un volumen de líquido amniótico inferior a 500 ml son indicativos de que la mujer sufre oligohidramnios.

¡¡¡TENGO MUCHO LIQUIDO AMNIÓTICO!!!, POLIHIDRAMNIOS, por GINECOLOGA DIANA ALVAREZ

Causas del Oligohidramnios

No siempre es posible averiguar con seguridad cuál es la causa exacta del oligohidramnios. No obstante, los motivos principales de la disminución de líquido amniótico son los siguientes:

  • Embarazo postérmino: cuando el embarazo se prolonga unas dos semanas más de la fecha aproximada de parto.
  • Ruptura prematura de las membranas (PROM): el saco amniótico se rompe antes del parto y parte del líquido amniótico puede escapar. La mujer puede notarse estas pérdidas en la ropa anterior.
  • Alteraciones en la placenta: como el desprendimiento prematuro de placenta, que puede impedir que la sangre y los nutrientes suficientes lleguen al feto y éste deje de producir orina.
  • Problemas maternos: preeclampsia, hipertensión crónica, deshidratación, diabetes, lupus, etc.
  • Embarazo múltiple: al producirse el síndrome de transfusión intergemelar, en el que uno de los gemelos tiene muy poco líquido amniótico mientras que el otro genera demasiado.
  • Alteraciones fetales: malformaciones congénitas que afectan a los riñones y vías urinarias, restricción del crecimiento fetal, muerte fetal, etc.
  • Los fármacos que contienen inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina, como el captopril para tratar la hipertensión, también pueden provocar oligohidramnios.

Además, algunas enfermedades maternas como la diabetes o el lupus también pueden causar un bajo nivel de líquido amniótico durante el embarazo.

Cuando un feto por distintos motivos tiene un crecimiento inferior al esperado para su edad gestacional suele también tener menor cantidad de líquido amniótico.

Si hay alguna anomalía en las vías urinarias fetales que haga que el feto no genere orina o no la pueda expulsar también se traducirá en menor cantidad de líquido amniótico.

Algunas infecciones también pueden justificar un oligoamnios.

Causas del oligohidramnios.

Síntomas y Complicaciones

La insuficiencia de líquido amniótico puede ocasionar problemas más o menos graves en el bebé en función de la etapa del embarazo en el que se encuentre.

En la mayoría de casos, el oligohidramnios no provoca ningún síntoma en la mujer y, por ello, sólo será diagnosticado en una ecografía de control. El único síntoma posible es la pérdida de líquido amniótico si hay una rotura de membrana.

A continuación, vamos a comentar los posibles riesgos del oligohidramnios en cada uno de los trimestres del embarazo:

  • Primer trimestre: la falta de líquido amniótico al inicio del embarazo puede tener consecuencias fatales, ya que es cuando se forman todos los órganos del futuro bebé. Así pues, el oligohidramnios puede provocar malformaciones en pulmones, brazos o piernas. También supone un riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro o muerte fetal intrauterina.
  • Segundo trimestre: en este periodo el oligohidramnios afecta al crecimiento fetal y también puede impedir la correcta formación y maduración de los pulmones.
  • Tercer trimestre: aunque las complicaciones son menores, la falta de líquido amniótico al final del embarazo aumenta el riesgo de compresión del cordón umbilical, lo cual afecta a la oxigenación y frecuencia cardiaca del bebé.

El oligohidramnios también aumenta el riesgo de complicaciones durante el trabajo de parto, lo que llevará a la necesidad de practicar una cesárea.

Si durante un tiempo prolongado del embarazo hay escasez de líquido amniótico, es posible que haya consecuencias en la organogénesis y al crecimiento del feto. En concreto, una baja cantidad de líquido amniótico puede afectar a la maduración de los pulmones, dando lugar a una hipoplasia pulmonar.

Además, si hay oligohidramnios, también pueden aparecer complicaciones durante el parto como el sufrimiento fetal o el síndrome de aspiración de meconio (SAM). Esto llevaría a la necesidad de tener que practicar una cesárea de urgencia.

Es muy difícil, prácticamente imposible, que una embarazada se percate de un retraso en el crecimiento intrauterino de su bebé.

Clasificación del Oligohidramnios

Existen 3 categorías de oligohidramnios en función de su gravedad:

  • Leve: ILA entre 6 y 7.
  • Moderado: ILA entre 4 y 5. Se trata de una disminución de líquido amniótico más notable que en el caso anterior.
  • Severo: ILA<3. Este tipo de oligohidramnio se asocia con una mayor probabilidad de complicaciones gestacionales, por lo que habrá que actuar rápidamente.

Estos valores de ILA son orientativos, ya que existen variaciones en esta clasificación en función del especialista. Además, también es necesario valorar otros parámetros, como la tensión arterial, para hacer un diagnóstico acertado del oligohidramnios.

Diagnóstico del Oligohidramnios

Es cierto que el oligohidramnios puede sospecharse si el útero es más pequeño de lo que corresponde a la edad gestacional. No obstante, para el diagnóstico del oligohidramnios se realiza la medición del ILA por ecografía.

El diagnóstico de oligohidramnios se establece con un ILA menor a 5 cm, lo que lleva al especialista a solicitar una serie de pruebas a la embarazada para tratar de averiguar las posibles causas.

Ante una impresión subjetiva del ecografista de que la cantidad de líquido amniótico es inferior a lo normal hay maneras más objetivas para medirlo y monitorizarlos para valorar la evolución respecto a controles posteriores.

Tratamiento del Oligohidramnios

El tratamiento del oligohidramnios consiste en hacer un control más exhaustivo del embarazo. La mujer tendrá que hacerse varias ecografías para asegurarse de que el feto crece al ritmo adecuado.

Tras el diagnóstico del oligohidramnios, se realizarán ecografías de manera frecuente para controlar el desarrollo del bebé y el ILA, así como pruebas para valorar la frecuencia cardiaca del bebé (cardiotocografía en reposo). No obstante, será importante tratar la causa que lo está produciendo, si esta se conoce.

Además, es posible que recomienden a la embarazada que haga reposo y que aumente la ingesta de líquidos.

Por lo general, el médico indica aumentar la ingesta de agua y mantenerse de reposo para evitar perder más líquido.

Otras indicaciones para tratar la falta de líquido amniótico son beber mucho, controlar las patadas y la actividad del bebé, hacer reposo parcial o absoluto, etc. Todo esto dependerá de lo avanzado que esté el embarazo y de si existen otras alteraciones asociadas.

Si la mujer se encuentra es un estado avanzado de la gestación, es muy probable que le induzcan el parto, sobre todo si se confirma que hay sufrimiento fetal.

Una técnica novedosa que puede ayudar a mantener los niveles de líquido amniótico durante el parto es la amnio-infusión. Consiste en introducir un catéter a través del cuello uterino y bombear una solución salina hacia el saco amniótico de forma constante. Con esto se reduce el riesgo de compresión del cordón umbilical y se aumenta la probabilidad de tener un parto natural.

Si la causa es una medicación se deberá suspender y buscar la alternativa adecuada.

Si hay un retraso de crecimiento fetal asociado habrá que intentar buscar si hay una causa asociada. En este caso podemos favorecer el crecimiento y secundariamente la cantidad de líquido amniótico con el reposo materno.

Si hay una malformación del sistema genitourinario fetal dependerá de la severidad de la misma y si tiene una posible corrección quirúrgica.

En algunos casos en que no hay una causa conocida, se conoce como oligoamnios idiopático, y si no es muy severo puede llevarse con los controles oportunos hasta la madurez fetal y que éste pueda ser extraído.

En cualquier caso, una disminución de líquido amniótico ha de ser valorada detenidamente por el especialista, que aplicará el protocolo específico en cada caso.

Tratamiento del Oligohidramnios.

Otros problemas relacionados con la placenta

Además del oligohidramnios, existen otras complicaciones relacionadas con la placenta que pueden afectar el desarrollo del embarazo:

  • Desprendimiento de la placenta: Si la placenta se desprende de la pared interna del útero antes del parto, puede quitarle oxígeno y nutrientes al bebé.
  • Placenta previa: Se llama así a la condición que se da cuando la placenta cubre parcial o totalmente el cuello del útero (la salida del útero).
  • Placenta adherida: Esto ocurre cuando, durante el parto, una parte de la placenta, en lugar de desprenderse, queda adherida a la pared del útero.
  • Placenta retenida: Normalmente, si la placenta no se expulsa hasta 30 minutos después del parto, es porque se ha quedado retenida en el cuello del útero o porque está adherida a la pared del mismo.

En una placenta envejecida se ven unos puntos blanquecinos de depósitos de calcio.

Ante un mal funcionamiento placentario, no siempre se desencadena el parto. Puede ocurrir en el caso de infecciones o corioamnionitis, que a menudo provoca contracciones uterinas dolorosas

La placenta está preparada para que funcione correctamente durante las 40 semanas de un embarazo a término o “incluso superar esa semana en muchos casos".

Si por algún motivo, empieza a tener un peor funcionamiento, "tiene mecanismos para que el recién nacido pueda sobrevivir con estrecha vigilancia hasta que el obstetra considere que el riesgo del mismo ya es alto y tenga que nacer”, comenta la Dra. Núñez Morgado.

Preguntas frecuentes

¿Qué recomendaciones debe seguir una mujer con oligohidramnios?

Se habla de oligohidramnios cuando en una gestación, el volumen de líquido amniótico está disminuido. Podemos dividir las causas de Oligohidramnios en tres grandes grupos:

  • Causas fetales: Crecimiento intrauterino restringido (CIR), gestación cronológicamente prolongada (GCP), infección fetal o alteraciones del tracto urinario fetal.
  • Causas placentarias-membranas: rotura prematura de membranas (RPM), explica la mayor parte de los casos.
  • Causas maternas: medicación materna.

En función de la causa del Oligoamnios y del momento del embarazo su obstetra le dará sus recomendaciones.

¿Qué pasa cuando hay mucho líquido amniótico?

Cuando hay un exceso de líquido amniótico en el embarazo, conocido como polihidramnios, pueden aparecer algunas complicaciones como:

  • Dificultad para respirar en la madre.
  • Rotura prematura de membranas.
  • Desprendimiento de placenta.
  • Parto prematuro.
  • Parto por cesárea.
  • Prolapso del cordón umbilical.

Por este motivo, en el caso de diagnóstico de polihidramnios, el especialista hará un control exhaustivo el embarazo.

Problemas con el líquido amniótico durante el embarazo.

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