El plasma rico en plaquetas (PRP o PRGF) se ha convertido en una herramienta esencial para la medicina regenerativa, aportando mejoras en la piel y en la aceleración de la recuperación de lesiones musculoesqueléticas. Vistos sus buenos resultados, esta técnica ha ido evolucionando e introduciéndose en diferentes disciplinas, como la medicina reproductiva. El plasma rico en plaquetas (PRP o PRGF) es un concentrado de plaquetas y factores de crecimiento en plasma, componentes sanguíneos esenciales para la cicatrización y regeneración celular.
El objetivo principal de la técnica PRP es estimular el proceso natural de curación del cuerpo, mejorando la regeneración de tejidos dañados y potenciando el rejuvenecimiento celular. El propósito principal del PRP es activar el proceso natural de curación del cuerpo, mediante la optimización de la regeneración de tejidos dañados y estimulación del rejuvenecimiento celular.
La técnica PRP aprovecha estas propiedades para promover la recuperación y rejuvenecimiento de tejidos en diversos tratamientos médicos y estéticos. En la medicina reproductiva, el PRP se asocia, entre otros usos, con el tratamiento de la baja reserva ovárica, también conocido como “rejuvenecimiento ovárico”, con el objetivo de aumentar la cantidad de óvulos y mejorar las posibilidades de concepción en mujeres con problemas de fertilidad. Se trata de una técnica considerada aun experimental en este campo, pero la evidencia científica existente hasta el momento muestra buenos resultados.
¿En qué consiste la técnica PRP o de plasma rico en plaquetas?
Este concentrado, que contiene plaquetas y factores de crecimiento, es fundamental para la cicatrización y regeneración celular. El PRP es un producto derivado de la sangre del propio paciente. Se obtiene mediante un proceso en el que se extrae una muestra de sangre y se centrifuga para separar los componentes sanguíneos. El PRP se compone principalmente de plaquetas que, tras su activación, producen factores de crecimiento a partir de los gránulos de su interior.
¿Cómo funciona la técnica de reactivación ovárica con PRP?
Este tratamiento comienza con una pequeña extracción de sangre de la paciente y, seguidamente, esta muestra pasa por un proceso de centrifugación donde se separan y se concentran las plaquetas en el plasma. Una vez aquí, llega la fase de activación en la que las plaquetas se activan para liberar los factores esenciales.
Este paso es fundamental, ya que es necesario para que se inicien la regeneración y la reparación celular. Una vez se ha llevado a cabo este proceso, es momento de llegar a la fase de aplicación. En esta fase, el PRP se inyecta en el ovario de la paciente. Es aquí donde las plaquetas liberarán factores de crecimiento que promueven la cicatrización y regeneración de tejidos. Adicionalmente, cuando se inyecta el PRP en los ovarios, se estimula la función ovárica, se reactiva la actividad folicular y su objetivo es aumentar la cantidad de óvulos disponibles para un ciclo de fecundación in vitro, brindando una nueva posibilidad a mujeres que buscan tener un bebé.
¿Qué es el PRGF y por qué se usa en reproducción asistida?
Beneficios de la técnica PRP para la reactivación ovárica
Usar la técnica PRP incluye un gran número de ventajas como, por ejemplo, la baja incidencia de efectos secundarios en las pacientes y su alta tolerancia, ya que utiliza los propios recursos biológicos de las pacientes. Además, tiene otros beneficios como:
- Mejora de la función ovárica y la cantidad de óvulos que podemos extraer en un tratamiento de fecundación in vitro.
- Incremento de las posibilidades de éxito en tratamiento de fertilidad, ya que aumentan el número de óvulos extraídos, permitiendo así una mejor selección embrionaria.
¿A quién va dirigida la técnica de rejuvenecimiento ovárico o PRP?
La técnica, comúnmente conocida como “Rejuvenecimiento ovárico”, realmente se trata de una reactivación ovárica. Esta técnica, principalmente, está pensada para mujeres con baja reserva ovárica, que buscan mejorar sus posibilidades de responder favorablemente a tratamiento de estimulación ovárica para una FIV con sus óvulos propios.
Los casos más habituales incluyen también a mujeres avanzadas en edad reproductiva, o bien, aquellas mujeres que han experimentado una respuesta ovárica reducida en tratamientos previos de fertilidad. Hay que tener en cuenta sin embargo, que el PRP/PRGF nos puede ayudar a mejorar el número de óvulos obtenidos en un ciclo de FIV pero no impacta en la calidad de los mismos, por lo que la edad sigue siendo el factor pronóstico más importante de cara a las opciones de embarazo.
El Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRGF)
El plasma rico en factores de crecimiento (PRGF) es un plasma obtenido a partir de la sangre de la propia paciente (autólogo) y con gran cantidad y concentración de factores de crecimiento. Entre estos factores, se encuentra el PDGF, VEGF, TGF-beta, FGF, EGF, IGF-1 y HGF. Estos factores de crecimiento son muy importantes en la regulación de procesos biológicos como la proliferación celular. Por ello, el PRGF ha sido utilizado en medicina regenerativa, ya que su elevada concentración de factores de crecimiento favorece la regeneración tisular.
No obstante, el PRGF se ha comenzado a utilizar de una manera más reciente en el campo de la reproducción asistida. En este ámbito, el PRGF está aumentando la esperanza de muchas pacientes con problemas endometriales u ováricos.
¿Cómo se obtiene el PRGF?
Para obtener el PRGF, el primer paso es realizar a la mujer una extracción de sangre, de igual manera que si se fueran a realizar unos análisis sanguíneos. Por tanto, la obtención del PRGF no supone grandes molestias para la paciente. Posteriormente, la muestra de sangre se lleva al laboratorio, donde se somete a un procesamiento. Este proceso es bastante sencillo y consta, básicamente, de centrifugación (para obtener un plasma rico en plaquetas) y de una activación (para que las plaquetas liberen los factores de crecimiento).
El producto obtenido suele ser congelado en pequeñas dosis. De este modo, se podrán hacer varias inoculaciones a la paciente a partir de una única extracción sanguínea.
PRGF para la receptividad endometrial
El PRGF obtenido de la propia paciente puede ser inoculado en la cavidad uterina, ya que los factores de crecimiento que contiene podrían mejorar la receptividad endometrial en casos de endometrio refractario. En reproducción asistida, se conoce como endometrio refractario al endometrio que, después de una preparación endometrial hormonal, no alcanza el grosor adecuado.
Para realizar una transferencia embrionaria tras un ciclo de fecundación in vitro (FIV) y que esta tenga ciertas garantías de éxito, lo ideal es obtener un grosor endometrial de 7-10 mm. Sin embargo, si la paciente desarrolla un endometrio fino (grosor menor a 7 mm), se ha asociado a probabilidades más bajas de conseguir un embarazo. No obstante, diferentes estudios han mostrado que la inoculación intrauterina de PRGF antes de la transferencia embrionaria puede ayudar a estas mujeres a obtener un endometrio más engrosado y a mejorar su pronóstico reproductivo.
También se ha usado el PRGF en pacientes con fallo de implantación, es decir, que no consiguen el embarazo después de varias transferencias de embriones de buena calidad. En este caso, los resultados son también prometedores en el aumento de la tasa de embarazo.
¿Cómo se inocula el PRGF en el endometrio?
El proceso por el que se introduce el PRGF en la cavidad uterina es muy sencillo. Se realiza con una fina cánula (como las de inseminación artificial o transferencia embrionaria) y a través del cérvix, mientras el especialista se guía con la ayuda de una ecografía. Por tanto, el proceso es similar a una transferencia embrionaria, es indoloro y no requiere anestesia.
De este modo, se inocula 0.5-1 ml de PRGF en el endometrio. No obstante, es habitual realizar este proceso 3 veces antes de la transferencia embrionaria, esperando 2-3 días entre cada inoculación.
PRGF para el ovario
El PRGF también puede ser inoculado en el ovario, con el objetivo de favorecer la regeneración del tejido ovárico. Sin embargo, esta técnica está en un estado más experimental que la inoculación de PRGF en el endometrio. En principio, las principales aplicaciones del PRGF en el ovario sería en casos en los que la reserva ovárica está disminuida o en la insuficiencia ovárica prematura. De esta manera, con la inyección en el ovario del PRGF, se pretende mejorar la función ovárica de estas pacientes.
Ventajas del PRGF en reproducción asistida
Además de la mejora que puede tener en los resultados reproductivos de algunas pacientes, el PRGF tiene otras ventajas:
- Autólogo: el PRGF procede de la misma paciente a la que se inocula, por lo que se reduce el riesgo de rechazo, de alergias y de transmisión de enfermedades.
- Sencillo: la obtención del PRGF no es un proceso complicado para la mujer, ya que solo requiere de una extracción sanguínea. Por su parte, la inoculación del PRGF al útero también es un procedimiento indoloro y que carece de dificultad.
- Cómodo: de una extracción sanguínea se suelen obtener varias dosis (para varias inoculaciones) de PRGF, las cuales pueden congelarse.
Sin embargo, pese a todas estas ventajas, la inoculación del PRGF es una técnica bastante novedosa que requiere de más investigación y estandarización.
