La trombocitopenia, o plaquetas bajas, es una condición caracterizada por un recuento anómalo de plaquetas en la sangre. Las plaquetas son esenciales para la coagulación sanguínea, y su déficit puede provocar problemas de coagulación y aumentar el riesgo de hemorragias. Por este motivo, las personas que padecen trombocitopenia tienen mayor tendencia a sufrir hemorragias. Pese a que las hemorragias son el síntoma más destacado de este trastorno plaquetario, existen otras manifestaciones clínicas como la aparición de hematomas con facilidad.
La disminución de las plaquetas es un hallazgo frecuente en las consultas de Obstetricia, presentándose entre el 6 y el 10 por ciento de las embarazadas. Alrededor de un 70% de los casos de trombocitopenia son detectados en mujeres que quedan embarazadas. Se trataría de una trombocitopenia esencial, aunque existen otros tipos de trombocitopenias.
¿Qué es la Trombocitopenia?
Se denomina trombocitopenia a la disminución de la cantidad de plaquetas circulantes (recuento plaquetario) en el torrente sanguíneo, siendo el conteo de plaquetas inferior a los niveles normales. La falta de plaquetas puede llevar a una coagulación deficiente y a un mayor riesgo de tener hemorragias.
Los niveles normales de plaquetas sanguíneas oscilan entre 150.000 y 450.000/µL. Los valores de referencia para el recuento de plaquetas en adultos se sitúa alrededor de las 150.000-450.000 plaquetas por cada mililitro de sangre. Por tanto, con unos niveles de plaquetas por debajo de 150.000/µL ya podemos hablar de una "trombocitopenia".
Una de las posibles causas de la trombocitopenia es la escasa producción de plaquetas por parte de la médula ósea. Esto ocurre cuando existe anemia aplásica, leucemia, cirrosis o una deficiencia de la vitamina B12, entre otro motivos. Otra de las causas del déficit plaquetario es la ingesta de ciertos medicamentos o la quimioterapia. También puede ocurrir que el organismo genere una cantidad de plaquetas normal, pero que el propio cuerpo las destruya.
Representación de la coagulación sanguínea.
Signos y Síntomas de la Trombocitopenia
Muchos de los pacientes que sufren trombocitopenia leve no presentan ningún síntoma específico, sino que son diagnosticados tras realizarse un análisis de sangre. Sin embargo, es importante consultar con el médico si aparecen alguno de lo siguientes síntomas:
- Hematomas corporales.
- Hemorragias nasales.
- Presencia de sangre en la orina y heces.
- Sangrado oral y de las encías.
- Erupción cutánea.
- Expectoración con sangre.
- Cardenales bajo la piel.
Cabe destacar que la presencia de estos síntomas depende en gran medida del grado de trombocitopenia que se tenga. En casos de recuentos plaquetarios muy bajos, las consecuencias para la salud son elevadas y se deben realizar tratamientos hospitalarios y controles mediante análisis de sangre.
Tipos de Trombocitopenia Durante el Embarazo
Durante el embarazo se pueden diagnosticar diferentes tipos de trastornos plaquetarios. A continuación, se detallan cada uno de ellos:
Trombocitopenia Esencial o Gestacional
Es una disminución de plaquetas que aparece en muchas gestantes sanas, considerándose la más frecuente de todas las trombocitopenias. La trombocitopenia gestacional es la más frecuente del embarazo y ocurre entre el 5 y el 8% de todas las embarazadas. Se considera la trombocitopenia más frecuente de todas. La trombocitopenia esencial se produce en muchas mujeres gestantes sanas, como consecuencia de la dilución de la sangre propia del embarazo. Esto quiere decir que se produce una disminución de plaquetas, mientras que el volumen de sangre aumenta.
Parece ser que esta disminución es debida a un atrapamiento por parte de la placenta de grandes cantidades de plaquetas, aunque hay otras muchas teorías. Son de aparición tardía: van a más según se acerca el nacimiento, suelen ser disminuciones leves-moderadas (>100.000, raro < 70.000) y asintomática. En estas pacientes no hay antecedentes de trombocitopenia fuera del embarazo y no provocan ninguna asociación con trombocitopenia fetal ni en el recién nacido. Suelen tener una resolución espontánea después del parto (máximo de seis semanas), aunque en sucesivos embarazos pueden reproducirse.
Este tipo de trombocitopenia, normalmente, desaparece después del parto o los primeros meses de vida del bebé. La madre no suele presentar síntomas y no se han descrito daños en el feto y el recién nacido, aunque es recomendable derivar a la embarazada para valorar un tratamiento con corticoides. Cuando los niveles de plaquetas son inferiores a 100.000 por cada microlitro de sangre, se debería evitar el uso de la anestesia epidural. Además, el parto puede ser vaginal.
Plaquetas sanguíneas.
Púrpura Trombótica Trombocitopénica (PTT)
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La PTI es la causa de trombocitopenia más frecuente en el primer trimestre del embarazo, es de causa autoinmune producida por autoanticuerpos IgG que destruyen las plaquetas de la madre, pero que también lo hacen con las plaquetas de los fetos ya que atraviesan la barrera placentaria. Es una alteración inmunológica en la que la madre no reconoce sus propias plaquetas y crea anticuerpos contra ella para destruirlas. De forma que la madre no reconoce sus propias plaquetas y son más susceptibles de ser destruidas. El problema es que los anticuerpos del tipo IgG, atraviesan la placenta llegando al feto y destruyendo también las plaquetas fetales.
Cuando se realiza analíticas a la embarazada es posible observar un volumen plaquetario disminuido. Además, la futura mamá puede presentar sangrados de encías, de nariz, así como del resto de mucosas. En su piel pueden aparecer hematomas y pequeños puntitos rojos. En la madre, además de la disminución del nivel de plaquetas, que se objetiva con las analíticas propias del embarazo, suele haber más tendencia al sangrado de encías (gingivorragias), de nariz (epistaxis) y del resto de mucosas y la piel pudiendo aparecer hematomas y petequias (pequeños puntitos rojos).
La trombocitopenia que produce es grave o severa, y no son infrecuentes los recuentos por debajo de 20.000 plaquetas. Si ocurriera una trombocitopenia de este tipo, probablemente la embarazada se tendría que administrar corticoides e incluso sería necesario un tratamiento con inmunoglobulinas por vía intravenosa. El tratamiento consistirá en mantener las cifras de plaquetas por encima de 30.000 en el primer y segundo trimestre de gestación y a medida que nos acercamos al parto por encima de 50.000. Si fuese necesario, el tratamiento puede realizarse con corticoides (prednisona), inmunoglobulinas intravenosas o transfusión de plaquetas e incluso, si fuese preciso, extirpar el bazo.
Como hemos comentado, los anticuerpos antiplaquetarios podrían alcanzar al feto, lo que conllevaría a una reducción del nivel de plaquetas. Como consecuencia de esto, el feto podría tener hemorragias cerebrales. Debemos tener especial cuidado durante el parto para que la madre no sangre, manteniendo las cifras de plaquetas por encima de 50.000. El parto debe intentarse siempre por vía vaginal, sin captores de la frecuencia cardiaca en la cabeza del bebé, sin episiotomía y sin epidural , salvo que las plaquetas estén por encima de 80.000. Por este motivo, una vez se produzca el parto, será importante controlar al bebé mediante analíticas de sangre y ecografía cerebral para descartar posibles daños a nivel neurológico.
Trombocitopenia Aloinmune o Neonatal
Es similar a la incompatibilidad de los grupos sanguíneos y el Rh, pero con las plaquetas. En este tipo de trombocitopenia también se forman anticuerpos antiplaquetas, pues es una alteración inmunológica. Se debe a una alteración también inmunológica en la que la madre crea anticuerpos antiplaquetas fetales. La diferencia respecto a la púrpura trombótica trombocitopenica es que la embarazada tiene unos niveles de plaquetas en sangre normales. Por tanto, los niveles de plaquetas en la madre son normales y ella permanece asintomática. En cambio, el recuento plaquetario en el feto está disminuido. Por esta razón, la trombocitopenia aloinmune también se llama trombocitopenia neonatal. Sin embargo, el feto tiene niveles disminuidos de plaquetas, que a veces se pueden sospechar intraútero ante un hemorragia cerebral de origen desconocido.
Generalmente, el embarazo y el parto transcurren sin problemas. Sin embargo, tras dar a luz, el bebé puede presentar hematomas o puntitos rojos (petequias) en el cuerpo que alarmen a los padres y a los especialistas.
Trombocitopenia Asociada a Hipertensión
La trombocitopenia asociada a hipertensión tiene lugar en situaciones extremas. Aparece en situaciones extremas, asociándose a un aumento de la tensión arterial, hinchazón de pies y aumento de los niveles de enzimas hepáticas (transaminasas), conformando un cuadro llamado "Síndrome de HELLP". Se trata de una disminución de plaquetas que se asocia a un aumento de la tensión arterial, hinchazón de pies y aumento de los niveles de enzimas hepáticas.
Cuando se produce esta situación se debe ingresar a la madre y realiza una cesárea urgente para salvar la vida de la madre y del feto. Ante esta situación, debe ingresarse a la embarazada y realizarle una cesárea urgente para salvar la vida de la madre y del feto. Si el feto aún no tiene sus pulmones madurados, es decir, no se ha alcanzado la semana 34 de gestación, la embarazada se tomará corticoides para ayudar a la maduración pulmonar del feto y posteriormente realizar la cesárea. Si el feto no ha alcanzado la madurez pulmonar (es menor de 34 semanas de gestación), deben administrarse dos dosis intramusculares de corticoides a la gestante antes de realizar la cesárea.
Además, se realizará una transfusión de plaquetas a la madre antes de la cesárea para evitar hemorragias durante la intervención.
Tratamiento de la Trombocitopenia en el Embarazo
No existe un tratamiento específico para las embarazadas que presentan un bajo recuento de plaquetas en sangre. Lo fundamental en estos casos es acudir a los controles médicos periódicos. Generalmente, no se necesita tratamiento médico para la trombocitopenia esencial. En muchos casos, los médicos simplemente se limitan a llevar a cabo un seguimiento de la evolución de la gestación, incluso después del nacimiento del bebé. Para ello, se realiza un análisis de sangre unos tres meses después del parto, comprobando así que el recuento de plaquetas se ha normalizado.
Además, cuando tenga lugar el parto, la mujer deberá continuar con las analíticas para valorar si el recuento plaquetario ha vuelto a la normalidad. En un pequeño porcentaje de mujeres, la trombocitopenia continúa tras dar a luz y terminan desarrollando trombocitopenia inmune.
También será importante evaluar si el bebé presenta algún hematoma en el cuerpo tras el nacimiento por si podría tratarse de una trombocitopenia neonatal. Sin embargo, esto no es lo habitual.
Otras Causas de Plaquetas Bajas
Las causas de la trombocitopenia pueden ser muy variadas, tanto por causas congénitas como por procesos oncológicos de la médula ósea o el uso de algunos medicamentos. Además de esta prueba esencial y en función de los síntomas acompañantes, se pueden realizar otras pruebas complementarias, como una ecografía o un TAC abdominal, serologías infecciosas o una punción de médula ósea para poder valorar posibles alteraciones en la formación de trombocitos.
El tratamiento de la trombocitopenia dependerá de la causa, siempre y cuando ésta se pueda determinar. Una trombocitopenia leve a nivel analítico que no presente síntomas acompañantes puede no requerir tratamiento y simplemente hacer controles analíticos periódicos para detectar un posible empeoramiento de las cifras plaquetarias.
Sin embargo, si la trombopenia es más grave, se acompaña de síntomas o persiste en el tiempo es probable que se requieran tratamientos específicos, como pueden ser:
- Retirada de ciertos fármacos trombopénicos.
- Tratamiento de enfermedades autoinmunes mediante el uso de corticoides o inmunomoduladores.
- Extirpar el bazo.
- Trasfusión de sangre o plaquetas.
- Recambio plasmático.
En caso de detectar una trombopenia significativa en una analítica rutinaria, su médico le orientará sobre cómo actuar y es probable que lo remita al hematólogo. Asimismo, si aparecen síntomas como hematomas espontáneos o sangrados de repetición sin causa aparente es importante consultar con su médico.
Plaquetas sanguíneas y su función en la coagulación.
