La salud del bebé durante el embarazo es una de las mayores preocupaciones para los futuros padres. Durante las visitas rutinarias, los médicos estiman el peso y el tamaño del feto mediante ecografías. Un bebé se considera pequeño si su peso estimado al nacer es de 2.800 gramos o menos, situándose en el percentil 10 o por debajo. Es crucial diferenciar si este tamaño reducido se debe a causas fisiológicas o patológicas, clasificándolos como bebés PEG (Pequeño para la Edad Gestacional) o con CIR (Crecimiento Intrauterino Restringido).
¿Qué es el Crecimiento Intrauterino Retardado (CIR)?
El crecimiento intrauterino retardado (CIR), también conocido como restricción del crecimiento intrauterino (RCIU), se define como el crecimiento deficiente de un bebé mientras está en el útero durante el embarazo. Específicamente, este término significa que el feto pesa menos del 90% que otros bebés de la misma edad gestacional. La causa exacta del CIR se desconoce, aunque suele estar relacionado con alteraciones de la placenta.
Según la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia), los fetos con un peso fetal inferior al percentil 10 son considerados PEG. De estos, aproximadamente el 80-85% son considerados “constitucionales”, es decir, sin ningún tipo de alteración.
Tipos de Crecimiento Intrauterino Retardado
En función de cuando se produzca, el crecimiento intrauterino puede ser de grado I, grado II o mixto. En relación al CIR extrínseco, este puede ser:
- Simétrico o tipo I: Provocado por falta nutricional en la madre.
- Asimétrico o tipo II: Causado por fallos en la placenta y/o patologías maternas.
Además, puede ocurrir un CIR mixto. Lo habitual es que este tipo de CIR tenga lugar entre la semana 17 y 32 de embarazo.
Causas del Crecimiento Intrauterino Retardado
Existen diversos aspectos que pueden provocar un retraso en el crecimiento fetal. Una de las razones más frecuentes son las causas placentarias. Cuando hay un mal desarrollo o envejecimiento prematuro de la placenta, presencia de miomas o cicatrices uterinas, es posible que el feto no reciba la cantidad de nutrientes necesaria y conlleve a un CIR. Además, la altitud y la administración de determinados medicamentos pueden influir en el crecimiento del feto.
A continuación, se detallan los factores maternos y fetales que pueden ser de riesgo para sufrir un crecimiento intrauterino retardado.
Factores Maternos
- Tabaquismo: Los hijos de madres fumadoras pesan entre 100-300 gramos menos que los hijos de las que no fuman.
- Alcoholismo: El alcohol provoca en el feto malformaciones y alteraciones, entre ellas el CIR.
- Drogadicción: El consumo de drogas también favorece el CIR.
- Nutrición: Bajo condiciones de hambruna, las mujeres que consumen menos de 1.500 kilocalorías/día paren niños con talla y peso menores de lo esperado.
- Elevado esfuerzo físico: Las embarazadas que realizan trabajos que les suponen un gran esfuerzo físico, tienen más riesgo de que sus fetos sufran CIUR.
- Cardiopatías: Las enfermedades de corazón y de los vasos sanguíneos como la hipertensión, provocan que llegue menos sangre y oxígeno a la placenta.
- Enfermedades metabólicas: Algunas enfermedades metabólicas disminuyen el nivel de vitaminas y sustancias nutritivas necesarias para el desarrollo normal.
- Las enfermedades renales o la anemia también incrementan el riesgo de padecer un retraso en el crecimiento fetal.
Factores Fetales
- Anomalías cromosómicas: Patologías genéticas como el síndrome de Down, el síndrome de Turner, el síndrome de Patau, el síndrome de Edwards, entre otras, provocan por sí mismas un menor crecimiento del feto.
- Malformaciones congénitas: Cuando el feto tiene alguna malformación en un órgano puede ser causa de CIR.
- Infecciones intrauterinas: Existen agentes infecciosos que producen infecciones en el feto, afectando a su crecimiento intrauterino.
- El embarazo múltiple también sería un motivo de crecimiento intrauterino retardado.
Diagnóstico del CIR
La forma tradicional de evaluar el tamaño del feto consistía en medir la longitud del útero. Sin embargo, cada vez es más habitual el diagnóstico del crecimiento intrauterino retardado a través de una ecografía. Gracias a esta prueba de imagen se permite detectar el estado de la placenta, el volumen de líquido amniótico, el peso del feto y el diámetro de la cabeza. Además, la ecografía también permite medir la circunferencia abdominal.
En ocasiones, se recurre a alguna prueba adicional para confirmar el diagnóstico y poder saber si es debido a una infección o a problemas a nivel genético.
Otro método de diagnóstico sería la ecografía Doppler basada en evaluar el flujo sanguíneo, aunque es una medida indirecta al crecimiento fetal intrauterino.
Tratamiento y Expectativas de Vida del CIR
Cuando se detecta el CIR, se hace un seguimiento cuidadoso durante el embarazo vigilando el crecimiento, los movimientos, la circulación y el líquido amniótico del bebé mediante una cardiotocografía en reposo. Dependiendo de los resultados de estos exámenes puede ser necesario adelantar el parto, y según la causa y gravedad del crecimiento retardado evolucionará el recién nacido. El pronóstico del bebé lo valorarán el obstetra y el pediatra.
Parto Prematuro y sus Complicaciones
Un bebé prematuro es aquel que nace antes de las 37 semanas de gestación. En situaciones normales el embarazo tiene una duración de 40 semanas aproximadamente, y un parto se considera “a término” cuando el bebé nace entre las semanas 37 y 42. Según datos de la OMS, se estima que en el mundo nacen anualmente 15 millones de prematuros, una cifra que está aumentando en los últimos años.
No todos los bebés prematuros presentan las mismas complicaciones, ya que cuanto más prematuro es el recién nacido, más complicaciones pueden tener. Por este motivo se diferencian tres grupos:
- Prematuros extremos: Nacen antes de las 28 semanas de gestación.
- Muy prematuros: Nacen entre las semanas 28 y 32 de gestación.
- Prematuros tardíos: Nacen entre las semanas 32 y 37 de gestación.
- Extremado bajo peso al nacimiento: Inferior a 1 kg.
- Muy bajo peso al nacimiento: Inferior a 1,5 kg.
- Bajo peso al nacimiento: Inferior a 2,5 kg.
La clasificación del bebé prematuro según los parámetros de edad gestacional y peso permite establecer un pronóstico para proporcionar el seguimiento y los cuidados más adecuados al recién nacido desde sus primeros momentos de vida.
Tipos de Partos Prematuros
Existen dos tipos principales de partos prematuros:
- Parto pretérmino electivo: Se produce cuando existen complicaciones que pueden poner en peligro la salud de la madre, del feto, o la de ambos.
- Parto pretérmino espontáneo: Se produce de forma involuntaria y necesita atención médica inmediata.
Entre los distintos factores de riesgo, distinguimos:
- Parto prematuro previo.
- Embarazo múltiple.
- Múltiples abortos previos.
- Embarazo por técnicas de fecundación in vitro.
- Control prenatal insuficiente o inexistente.
- Infecciones que no hayan sido tratadas.
- Características maternas: edad materna ≥35 años o menor de 16 años, así como un peso materno menor de 50kg (o IMC <19.8 kg/m2), o el tabaquismo, entre otros.
- Preeclampsia o diabetes gestacional no controlada.
Características de un Bebé Prematuro
Como consecuencia de su nacimiento pretérmino, los bebés prematuros presentan una serie de rasgos característicos:
- Menor tamaño que los nacidos a término.
- Piel más delgada y fina.
- Uñas pequeñas y blandas.
- Ausencia de pliegues en las plantas de los pies.
- Menor tono muscular.
- Orejas poco desarrolladas.
Complicaciones del Bebé Prematuro
La gravedad de las complicaciones de salud asociadas a los partos prematuros dependerá principalmente del grado de madurez del recién nacido, es decir, de su edad gestacional y peso.
En los casos más severos, las complicaciones a corto plazo pueden afectar a los distintos sistemas del organismo y pueden ser de carácter neurológico, cardíaco y respiratorio, entre otros.
- Síndrome de distrés respiratorio: Debido a que los pulmones del bebé prematuro no han tenido el tiempo necesario para desarrollarse completamente.
- Apnea: Los bebés pueden dejar de respirar durante 20 segundos o más.
- Displasia broncopulmonar o enfermedad pulmonar crónica: Se origina por lesiones en el tejido interno de los pulmones debido al uso continuado de un respirador artificial y oxígeno.
- Ductus arterioso persistente: Dificultad para respirar y alimentarse, y pudiendo llegar a causar insuficiencia cardiaca.
- Hemorragia intraventricular: Sangrado de los ventrículos cerebrales.
- Hipotensión: Presentan la tensión arterial baja.
- Infecciones: Debido a la inmadurez de sus mecanismos de defensa, los bebés prematuros son más propensos a tener infecciones.
