El uso de la placenta con fines terapéuticos e incluso cosméticos es muy arcaico. La medicina tradicional china la viene usando desde tiempos inmemoriales, siguiendo el ejemplo de la mayor parte de los mamíferos, que tras el parto se comen este órgano para no dejar restos biológicos que puedan atraer a otros animales depredadores.
Hoy está de actualidad gracias a la terapia aplicada a Diego Costa, el delantero del Atlético de Madrid, para poder jugar la final de la Champions. La polémica está servida por este novedoso método que utiliza la farmacéutica serbia Mariana Kovacevic y que emplea, entre otras sustancias naturales, la placenta, en este caso de yegua.
El tratamiento consiste en regenerar el tejido muscular dañado mediante masajes a mano, usando un gel creado con distintas sustancias naturales. Por sus manos han pasado ya varios prestigiosos futbolistas y por eso se la conoce como 'doctora milagro'.
Kovacevic defiende que se trata de una terapia no invasiva, sin contraindicaciones y sin reacciones alérgicas. Sus defensores proclaman que la placenta contiene hormonas que producen efectos muy beneficiosos en la madre recién parida, como calmar la depresión posparto y los síntomas de la menopausia, aumentar la producción de leche materna (algo que parece que está demostrado) y el hierro, incrementar la energía de la madre, reducir el sangrado posparto, acelerar el retorno del útero a su estado normal.
Marina Kovacevic, la 'doctora milagro'
Cuando Robin van Persie se lesionó con la selección holandesa en 2009, el Arsenal puso el grito en el cielo. El esguince de tobillo le iba a apartar de los terrenos de juego unas seis semanas y decidió viajar a Serbia para ser tratado por la doctora Marina Kovacevic para acelerar su recuperación. En aquel momento era una novedosa y desconocida terapia consistente en masajes con placenta de caballo.
Según estudios científicos, comer la placenta de yegua puede reducir el riesgo de depresión postparto -no era el caso de van Persie- pero en inyecciones o friegas tienen una acción regeneradora al reparar fracturas y actuar como fuente nutritiva.
Fertilidad en yeguas
Usos Alternativos y Cosméticos de la Placenta
Por estas razones, cada vez son más las parturientas que deciden comerse su propia placenta. Para esto hay muchas variedades, desde comérsela cruda y a trozos, a cocerla y meterla al horno, prepararse un batido, una pizza, una lasaña o una sopa con ella.
Otro uso muy común es como cosmético, ya que es una rica fuente de sustancias activas, vitaminas y minerales. Para los más 'frikis', hay otras formas de aprovechar este órgano: desde plantarla junto a un árbol, a enmarcarla en un cuadro o usarla para elaborar un recuerdo.
Diferentes usos de la placenta.
