Ir a la piscina con niños para que se refresquen y jueguen es un plan excelente durante el verano. Sin embargo, debemos tomar precauciones para evitar accidentes. Uno de los elementos más importantes a la hora de darse un baño es la seguridad, ¿verdad? Pues todavía es más imprescindible si tenemos niños pequeños o bebés en casa. Incluso, si nuestra piscina está descubierta y está accesible al paso de la gente.
En este artículo, hablamos de las medidas de seguridad en piscinas y aspectos a tener en cuenta para evitar sustos o accidentes con los pequeños de la casa. En este artículo, te ayudaremos a elegir la piscina ideal para ellos, teniendo en cuenta su seguridad, el tamaño adecuado y el uso que le van a dar.
El verano y el calor invitan a disfrutar del agua, y qué mejor manera para los niños que en una piscina. Sin embargo, la seguridad es primordial, especialmente con niños pequeños. Disfrutar del agua de la piscina con los bebés es muy beneficioso para ellos, ya que es una actividad que desarrolla de forma correcta la psicomotricidad de los peques, además de estimular sensorialmente a los niños. Durante los primeros años de vida es de vital importancia llevar a cabo actividades que fomenten los movimientos corporales de los peques y que se estimulen con factores externos que les permitan conocer de manera más amplia el mundo que les rodea.
Consejos de Seguridad de Piscina para Prevenir Ahogamiento de Niños
Factores Clave al Elegir una Piscina para Niños de 2 a 3 Años
Comprar una piscina para niños no es tan fácil como parece, especialmente cuando hablamos de pequeños con tan poca edad. Para hacer una buena elección, hay que fijarse en varias cosas. Aquí van algunos consejos:
- Seguridad por encima de todo: Busca piscinas desmontables con bordes suaves y materiales resistentes, son las mejores. Si además tienen fondo antideslizante, mucho mejor. Así, evitarás caídas. Recuerda que la seguridad también incluye supervisión constante: nunca dejes a un niño pequeño solo en el agua.
- Tamaño y profundidad: Para niños de 2 a 3 años, la profundidad ideal no debería superar los 30 cm. De esta manera, podrán jugar seguros sin riesgo de sumergirse.
- Materiales de calidad: Busca materiales libres de productos tóxicos (como BPA) y que sean resistentes al desgaste para evitar pinchazos o roturas.
- Fácil montaje y mantenimiento: Si la piscina elevada es fácil de inflar, montar y limpiar, trabajo que te quitas. Y si el modelo te permite drenar rápido el agua, mucho mejor. También es importante que se pueda desmontar con facilidad y guardar. Así, cuando no la estéis usando, no ocupará espacio innecesariamente.
- Espacio disponible: Piensa en dónde vas a colocar la piscina. Si tienes un jardín grande, genial. Pero si es una terraza pequeña, mejor algo compacto.
Tipos de Piscinas Ideales para Niños de 2 a 3 Años
Ahora que ya tienes claro qué buscar, te vamos a hablar de las opciones más populares y adecuadas para los peques de esta edad.
Piscinas Desmontables
Estas piscinas desmontables son ideales si buscas algo más duradero. Se montan fácilmente y puedes guardarlas tranquilamente cuando termine la temporada.
Por qué son interesantes:
- Resistentes: Estas piscinas suelen estar hechas de materiales fuertes que aguantan el uso constante de los peques.
- Estabilidad: Al tener una estructura sólida, son súper estables, lo que reduce el riesgo de vuelcos mientras los niños juegan.
- Versatilidad: Puedes usarlas durante toda la temporada de calor y desmontarlas fácilmente cuando ya no las necesites.
- Espacio para crecer: Muchas veces tienen un tamaño muy bueno para que los peques puedan moverse con libertad, chapotear y disfrutar sin más.
Piscinas Hinchables
Son las más populares. Quizá porque las piscinas hinchables son ligeras, fáciles de usar y vienen en diseños muy chulos que les encantan a los niños.
Por qué son interesantes:
- Bordes suaves y seguros: Al ser inflables, los bordes son acolchados, lo que evita golpes o accidentes mientras los peques juegan.
- Montaje rápido: Sólo necesitas inflarlas y listo. En pocos minutos, los niños estarán chapoteando felices. Si apuestas por las Fast Set, solo tendrás que inflar el anillo superior y la piscina se elevará a medida que se llene de agua.
- Diseños atractivos: Vienen en muchos colores y formas que llaman la atención de los niños.
- Fáciles de mover: Al ser ligeras, puedes cambiarlas de lugar con mucha facilidad, llevarlas del jardín a la terraza e incluso meterlas en el maletero del coche e irte con ellas de vacaciones.
- Pequeñas y prácticas: Cuando se desinflan, ocupan muy poco espacio. Así que las puedes guardar hasta el próximo verano.
Piscinas de Bolas
Si no quieres usar agua, las piscinas de bolas son una opción genial. Las bolas de colores estimulan los sentidos de los peques y les ofrecen horas de diversión.
Por qué son interesantes:
- Diversión sin agua: Perfectas para interiores o para días en los que no quieres usar agua. ¿Lo mejor? ¡a los pequeños les gustan igual!
- Estimulan el desarrollo: Las piscinas de bolas ayudan a mejorar la coordinación, el equilibrio y el desarrollo sensorial de los niños.
- Seguridad: Con paredes acolchadas y bajo la vigilancia de un adulto, son ideales para que los más pequeños jueguen sin riesgos.
- Prácticas: Como no necesitan agua, las puedes poner en cualquier rincón, también, dentro de casa.
- Colores que encantan: Las bolas de colores son brillantes y, sin querer, estimulan su vista y sus sentidos, haciéndolo un espacio divertido y educativo.
Dato interesante: Según estudios del Instituto de Desarrollo Infantil, jugar en piscinas de bolas ayuda a mejorar la coordinación y el equilibrio en niños pequeños.
Medidas de Seguridad Esenciales
Indistintamente de si la piscina en la que nos vayamos a bañar es una piscina olímpica o infantil, las condiciones y recomendaciones son las mismas en todas las situaciones, ya que los riesgos y beneficios no tienen por qué variar de una opción a otra por su tamaño o profundidad.
Según la OMS, cada año hay más de 5000 muertes por ahogamiento de niños/as de la Unión Europea después de los accidentes de tráfico. Con una mayor incidencia en menores de 6 años.
Para prevenir accidentes, considera las siguientes medidas:
- Vigilancia constante: Debemos tener una vigilancia visual constante por parte de un adulto, organizando turnos si es necesario, y evitando cualquier distracción como libro o teléfono móvil. Una buena estrategia es estar siempre muy cerca de los niños/as y participar en los juegos de forma activa.
- Acceso controlado: Debemos asegurarnos de que los niños y niñas no pueden acceder a la piscina sin ir acompañados de una persona adulta (especialmente en piscinas privadas), mediante la protección con vallas protectoras u otros dispositivos de seguridad.
- Dispositivos de flotación: Los niños y niñas que no saben nadar deben ir equipados con algún dispositivo de flotabilidad adaptado a cada edad que les ayude a mantener la cabeza fuera del agua. En general, es aconsejable enseñar a nadar a los niños lo antes posible.
- Descansos y protección solar: Aprovechamos estos ratos para hacer juegos tranquilos fuera del agua (jugar a cartas, a los disparates, al teléfono, al asesino, a pasar la corriente…), pero siempre vigilando no estar demasiado rato bajo el sol y protegernos con crema solar, gorra, gafas de sol y camisetas de algodón de colores claros. Podemos comprobar el índice de radiación solar previsto para ir más preparado y evitar insolaciones y quemaduras solares. Recordemos que la quema de protección solar debe aplicarse antes y después del baño (cada 20 minutos) y debe ser de un factor de protección adecuado al tipo de piel de cada niño/a (nunca inferior al 15).
- Higiene: Especialmente en niños y niñas de 0 a 6 años, puesto que no garantizan las óptimas condiciones higiénicas y de seguridad.
- Evitar juegos peligrosos: Debemos evitar que los niños, niñas y adolescentes jueguen a darse empujones al borde de la piscina, a saltar uno por encima del otro, a hundirse, a echarse en cadena por los toboganes, etc., motivándoles a hacer otros tipos de juegos que no sean peligrosos. Debemos velar porque se respeten las normas de seguridad de las instalaciones. Sobre todo, vigilamos de no tirarnos nunca de cabeza en zonas poco profundas de la piscina.
- Entrar al agua gradualmente: Debemos meternos en el agua poco a poco para que el cuerpo se acostumbre al cambio de temperatura, especialmente en los días más calurosos o después de tomar el sol o hacer ejercicio físico. Además, para evitar el llamado corte de digestión (correctamente dicho hidrocución), después de comer debemos esperar un tiempo prudencial antes de bañarnos (entre 1 y 3 horas, en función de lo que se haya comido).
- Ducha y cuidado de la piel: Recordamos a los niños y niñas que hay que ducharse antes y después del baño para evitar los hongos y otros problemas en la piel, y que es recomendable ponerse crema hidratante al final del día, así como cambiarse el bañador mojado cuando haya terminado el rato de baño.
- Calzado adecuado: Para prevenir caídas y hongos en los pies es muy importante llevar siempre las chanclas o zapatillas antideslizantes puestas cuando jugamos en los bordes de la piscina. Además, hay que tener presente que también debemos proteger los ojos cuando nos sumergimos o buceamos con unas gafas de natación.
- Piscinas desmontables seguras: Está totalmente desaconsejado utilizar piscinas desmontables o inflables en los casales de verano. Además de existir diversos precedentes de accidentes graves, estas piscinas no pueden cumplir las determinaciones de seguridad que disponen las de uso público.
Dispositivos de Flotación Recomendados
Con la llegada del verano y las altas temperaturas, aumentan los baños en piscinas, playas, estanques, ríos o pantanos. Y también los ahogamientos. En la mayoría de estos casos, los niños no llevaban ningún elemento de flotabilidad. Pero ¿cuál es el mejor sistema de seguridad? El abanico es diverso y variado, aunque no todos son recomendables: d esde flotadores, a manguitos, pasando por burbujitas, chalecos, cinturones o churros.
Entre 2015 y 2019 se ahogaron 143 menores, el 60% eran niños de hasta seis años. Para empezar, una cifra que invita a la reflexión. En el 99% de los rescates a menores que han realizado los socorristas de Cruz Roja en los últimos diez años, los niños no llevaban ningún elemento de protección. Y otro dato a tener en cuenta. No todos los elementos de flotabilidad que existen en el mercado son igual de válidos.
Aquí hay una tabla comparativa de los diferentes dispositivos de flotación:
| Dispositivo | Edad Recomendada | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|---|
| Flotador | No recomendado | Ninguna | Pinchazos, inseguro |
| Manguitos | Hasta 3 años | Estático, fácil de usar | Limita movilidad |
| Chaleco | Hasta 3 años | Libertad de movimiento, seguro | Posición incorrecta en el agua |
| Cinturones | 3-4 años en adelante | Versátil, ajustable | Requiere supervisión |
| Burbujitas | 3-4 años en adelante | Fomenta propulsión | Requiere movimiento constante |
| Churros | Niños con control acuático | Ayuda al equilibrio | No es un dispositivo de seguridad |
Recuerda que ningún dispositivo de flotación reemplaza la supervisión de un adulto.
Recomendaciones Adicionales
- Norma 10/20: Desde la Asociación Nacional de Seguridad Infantil siempre se recomiende tener en cuenta la denominada norma 10/20 cuando los niños están en el agua: cada 10 segundos el adulto responsable de la vigilancia debe mirar si hay menores dentro o alrededor de la zona acuática y no debe tardar más de 20 segundos en llegar donde están.
- Instalaciones seguras: La normativa española para la seguridad en piscinas públicas y comunitarias exige su vallado, pero no en el caso de las privadas (familia, vecinos e invitados de los propietarios).
- Respeto de las normas: Una medida de prevención fundamental es respetar las normas de seguridad de la piscina y cumplir las indicaciones del servicio de socorrismo.
- Juegos y juguetes seguros: No permitimos utilizar flotadores grandes flotadores o colchonetas porque ocupen mucho espacio de la piscina, sino principalmente por seguridad.
- Aprendizaje de natación y primeros auxilios: Enseñar a los niños a flotar, nadar y actuar con prevención figuran como las máximas de los cursillos de natación a partir de los cuatro años que se imparten en las instalaciones acuáticas. Mientras, el entrenamiento en maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), tanto de los padres como de los adolescentes y niños mayores, es también una medida efectiva.
- Protegerse del sol: Aplicarse cremas protectoras cada poco tiempo, llevar gorra o sombrero, cobijarse bajo buenas sombras y usar gafas de sol están entre los consejos más repetidos para no sufrir quemaduras, deshidratación o un golpe de calor.
- Cuidado con la hidrocución: Los cambios bruscos de temperatura se pueden evitar «entrando en la piscina poco a poco, mojándose primero pies, nuca, muñecas y barriga, como decían nuestras abuelas», indica la formadora de socorristas.
