En la población infantil, especialmente en la época estival, son frecuentes las picaduras de insectos. Los insectos que más frecuentemente pican a los niños son los mosquitos y los más peligrosos, por las reacciones de hipersensibilidad que pueden producir, los himenópteros (avispas, abejas y hormigas).
Anatomía de un mosquito.
Reacciones a las Picaduras de Mosquitos
El mosquito suele producir una reacción local consistente en una pápula en el lugar de la picadura. Aparece a las 2 horas de la inoculación aproximadamente y persiste uno o dos días. Cada picadura de mosquito puede llegar a convertirse en una pápula que pica a veces de forma desesperante.
Esta reacción se atribuye a una hipersensibilidad a la saliva del mosquito, aunque realmente el mecanismo es incierto. La prevalencia de la alergia a la saliva de mosquito es desconocida, pero se ha descrito que alrededor del 3% de la población reacciona de forma exagerada frente a su picadura y, aunque se han descrito reacciones anafilácticas por saliva de mosquito, es excepcional que esto ocurra.
Se debe evitar el rascado porque sólo exacerbará el cuadro, pudiendo erosionar la piel y provocar una infección. Tras sucesivos picotazos, los lugares de antiguas picaduras pueden reactivarse en forma de ronchas que pican mucho. Es algo muy común en niños y se denomina prurigo agudo o urticaria papulosa. Con el tiempo se produce un fenómeno de tolerancia.
Urticaria papulosa.
La especie más común en nuestro medio es Culex pipiens, pero el mosquito más peligroso es, sin duda, Aedes albopictus, conocido como “mosquito tigre”. Como otras especies, la hembra pica y extrae sangre de animales vertebrados, en especial mamíferos y aves, para el desarrollo de los huevos. Los machos, al igual que otras especies de mosquitos, se alimentan de néctar.
El mosquito tigre es una especie invasora originaria del Sudeste de Asia, habiéndose extendido por Europa desde 1980. En el verano de 2004, el Servicio de Control de Mosquitos del Consell Comarcal del Baix Llobregat notificó su presencia en España. En 2007 se produjo un brote epidémico de fiebre chikungunya en Italia producida por el virus CHIKV y que fue diseminada por la picadura del mosquito tigre.
Tratamiento de las Picaduras de Mosquitos en Bebés
Los insectos producen en la zona de la picadura una reacción local y sus manifestaciones clínicas suelen ser similares, por lo que existen unas medidas generales a la hora de tratar las picaduras de insectos. Para evitar infecciones secundarias se deben limpiar suavemente las ampollas, sin romperlas, con agua y jabón, y para aliviar el prurito se puede administrar un antihistamínico vía oral o, incluso, un corticoide tópico.
Es aceptado que el uso inmediato de un producto a base de amoníaco proporciona un alivio rápido en las picaduras de mosquitos, tábanos, abejas, avispas, animales marinos, plantas urticantes, etc.
Medidas Generales para Aliviar las Picaduras
- Lavado de la piel con agua y jabón, sin romper las ampollas o vesículas en caso de existir.
- Extracción de cuerpos extraños (por ejemplo, aguijones) mediante pinza estéril o raspado, pero nunca mediante succión o utilizando las manos.
- Lociones de calamina o amoniaco para disminuir el prurito local, la irritación de la piel y neutralizar el veneno.
- Desinfección local, preferentemente con agentes que no coloreen.
- Corticoides tópicos (de potencia leve).
- Antihistamínicos y analgésicos orales.
Con respecto a las medidas físicas, la aplicación de frío local permite un efecto antinflamatorio y analgésico y disminuye la absorción de algunos venenos, mientras que el calor puede inactivar algunas toxinas termolábiles. En general, en las picaduras de insecto se recomienda frío local.
Repelentes de Insectos
La N,N-Dietil-meta-toluamida, conocida como DEET, es el ingrediente más habitual de estos repelentes de insectos. En particular se utiliza contra las picaduras de garrapatas y mosquitos. Los mosquitos detectan directamente la DEET y evitan la zona de la que emana este compuesto.
Algunas investigaciones recientes indican que DEET podría ser neurotóxico, pero no se han hecho estudios en niños; por lo que, la Academia Americana de Pediatría aconseja que estos productos no se apliquen a menores de dos años ni a concentraciones superiores al 10%.
En el mercado se comercializan también otros principios, como el ácido 1-piperidincarboxílico o el 2-(2-hidroxietil)-1-metilpropiléster, también llamado Bayrepel. La efectividad de Bayrepel es comparable a la de DEET, tiene excelentes propiedades cosméticas y pocos efectos tóxicos. Es bien tolerado por la piel y sólo se absorbe en mínimo grado, pero tampoco debe aplicarse a niños menores de dos años.
Repelentes Naturales
- Aceite de citronela: El más usado es el obtenido de la planta Cymbopogon nardus. Tiene un olor agradable y es poco tóxico. Es un repelente efectivo, pero el tiempo de protección, unas dos horas, es menor que la DEET y el Bayrepel.
- Aceite de eucaliptus: Es un repelente de insecto muy potente, eficaz y con olor agradable.
Prevención de Picaduras de Mosquitos
Es importante tomar medidas preventivas para evitar las picaduras de mosquitos, especialmente en bebés. Aquí hay algunas recomendaciones:
- Uso de insecticidas en interiores: por la noche puede aplicar insecticidas en las habitaciones para eliminar los insectos que hayan entrado.
- Ropa adecuada: utilice prendas de manga larga, pantalones largos, calcetines y zapatos cerrados. Evite caminar descalzo para no pisar insectos. Elija ropa de colores discretos y sin estampados florales, ya que los tonos vivos pueden atraer a los insectos.
- Actitud tranquila: si un insecto se posa sobre usted o se acerca, mantenga la calma y aléjese con movimientos lentos y suaves.
- Alimentos y bebidas: tenga cuidado al cocinar, comer o beber en espacios exteriores. Las bebidas azucaradas, como refrescos o zumos, atraen especialmente a los insectos. Si se toma alguna bebida azucarada, se debe asegurar que no haya ningún insecto en el borde del vaso.
- Trabajo al aire libre: actúe con precaución al realizar labores de jardinería, manipular basura o leña, o al permanecer cerca de corrales.
- Zonas de flores y agua: evite caminar por áreas con abundantes flores, que atraen a los insectos en busca de alimento. En las piscinas o campos con flores, evitar caminar descalzo y sacudir la ropa que se haya dejado en el suelo antes de ponérsela.
- Paradas seguras: al estacionar en zonas rurales o cerca de vegetación, cierre siempre puertas y ventanillas.
- Las avispas/abejas tienen predilección por los colores y olores intensos; por lo que, no es aconsejable llevar ropas llamativas ni utilizar perfumes cuando se salga al campo.
- Las colisiones con estos insectos pueden producir picaduras; por tanto, no se debe correr, ni montar en bicicleta, en lugares donde haya muchas flores.
- En bebés, se recomienda priorizar mosquiteras, ropa protectora y evitar los repelentes. En cuanto a la aplicación segura de los repelentes, la forma de aplicarlo es que el adulto debe aplicarlo en su mano y luego en la piel del bebé evitando manos, heridas, piel irritada y zonas que queden bajo la ropa.
La piel del bebé necesita cuidados especiales y productos seguros, suaves y eficaces.
Cuándo Buscar Atención Médica
Las reacciones alérgicas graves a picaduras de insectos pueden poner en riesgo la vida en cuestión de minutos. Si dispone de un autoinyector de adrenalina prescrito, debe utilizarlo en cuanto aparezcan los primeros síntomas, sin esperar a que empeoren.
Señales de alarma:
- Reacción sistémica (anafilaxia): es la más grave y una urgencia médica.
Deben extremar precauciones quienes ya hayan sufrido una reacción sistémica, porque es más probable que se repita con nuevas picaduras.
Anafilaxia: generalmente, inicio de síntomas cutáneos (urticaria con o sin angioedema) que continúa con la afectación de varios órganos y sistemas: respiratorio (tos, dificultad respiratoria, opresión torácica), digestivo (vómitos, diarrea, dolor abdominal), cardiaco (arritmias, shock cardiogénico), etc.
Se debe realizar un estudio alergológico a todos aquellos niños que hayan sufrido una reacción alérgica grave tras una picadura de insecto. Las reacciones alérgicas a veneno de himenópteros son poco frecuentes en pediatría. No obstante, el pediatra de Atención Primaria debe conocerlas para saber cuando derivar al niño al especialista para realizar un estudio alergológico completo y educar a estos niños, tanto para evitar futuras picaduras como para tratar las exposiciones accidentales.
Alergia a Picaduras de Himenópteros
La alergia a picadura de insectos es un tema tan antiguo como poco conocido y estudiado. Si nos remontamos al año 2621 a. C, en Egipto, ya se hacía referencia a este tema en los jeroglíficos de la tumba del faraón Menes, que murió por la picadura de una avispa.
La reacción por picadura de himenóptero (avispas, abejas, hormigas) puede variar desde una reacción local (afectación de una extremidad) hasta un cuadro de anafilaxia que puede producir la muerte. En otros países, como en el Sur de Estado Unidos, Australia, Filipinas o China, cobran relevancia las reacciones por picadura de formicios (hormigas).
Todos los insectos que pican pueden provocar reacciones alérgicas. Los insectos hematófagos muerden (aunque a veces lo expresemos como picadura) para alimentarse con la sangre de otros animales. Los insectos venenosos, como mecanismo de defensa, inyectan substancias tóxicas.
Los himenópteros son insectos del orden Hymenoptera, uno de los mayores órdenes de insectos, con unas doscientas mil especies que comprende a las abejas, avispas y hormigas, entre otros. El nombre proviene de sus alas membranosas (del griego n?µe?, “membrana” y pte???, “ala”).
La alergia al veneno de especies de las familias Vespidae y Apidae mediada por IgE constituye un importante problema de salud pública, en especial en aquellas regiones en que la población está más expuesta a las picaduras de estos insectos.
El himenóptero más frecuentemente implicado en reacciones alérgicas suele ser la Apis mellifera. Conocer la morfología de los himenópteros y los lugares donde habitualmente se encuentran nos ayudará a filiar el insecto; ya que, muchas veces los pacientes sólo saben describir alguna característica sin poder precisar exactamente cuál fue el insecto que les picó.
Las APIS o “abejas” tienen el cuerpo recubierto por una vellosidad marrón, con áreas negras y doradas en el abdomen, 4 alas transparentes y poseen un tamaño que varía entre 5 y 15 mm.
Los véspidos o “avispas” son himenópteros con escasa pilosidad, de color amarillo y negro y se diferencian morfológicamente por algunos detalles.
A tu hijo le procovan reacción las picaduras de mosquitos
Tratamiento de la Picadura de Himenóptero
El tratamiento de la picadura de himenóptero se tratará en función de la gravedad de la misma. Las reacciones sistémicas se tratarán como cualquier episodio de anafilaxia: adrenalina (0,01 ml/kg; máximo 0,5 ml dosis total), corticoides sistémicos y antihistamínico vía oral. Además, se deben adoptar unas medidas generales, como extraer el aguijón sin exprimirlo (en caso de que sea una abeja) o alejarse del área donde haya ocurrido la picadura para evitar un ataque masivo.
La vacunación proporciona unos niveles de protección tras nuevas picaduras de hasta el 98%. La inmunoterapia específica está indicada en niños a partir de los 5 años, cuando exista una reacción sistémica moderada o grave y se demuestre un mecanismo dependiente de IgE. La duración de este tratamiento es de 3 a 5 años. Tras este tratamiento más del 98% tolera la picadura del insecto.
Existen en la actualidad extractos para el tratamiento con veneno de Apis, Vespula, Polistes y Bombus.
Fases de la inmunoterapia:
- Fase de inicio: se comienza administrando dosis muy pequeñas de veneno (0,01 a 0,1 mcg) y se van aumentando paulatinamente.
- Fase de mantenimiento: consiste en administrar 100 µg de veneno cada 4-6 semanas, que suele durar de 3 a 5 años, según el seguimiento clínico, con pruebas cutáneas y serológicas. La dosis de mantenimiento es equivalente a 2 o más picaduras dependiendo del insecto responsable.
La inmunoterapia con veneno de abeja es eficaz para prevenir reacciones sistémicas en un 95% de los casos. La inmunoterapia con veneno de avispa es eficaz en un 98%.
Evolución de la resistencia a los insecticidas.
Picaduras de Otros Insectos
A continuación, se mencionan brevemente las picaduras de otros insectos comunes:
- Pulgas (sifonápteros): Parásitos hematófagos, pueden causar reacciones alérgicas cutáneas (urticaria, lesiones papuloeritematosas distribuidas a lo largo del trayecto de un vaso sanguíneo, etc.).
- Tábano: Insecto hematófago y su picadura produce una reacción consistente en un nódulo cutáneo muy doloroso en la zona de inoculación.
- Oruga procesionaria del pino: Al desprender sus pequeños pelos urticantes, estos pueden entrar en contacto con el ser humano al ser transportados por el viento, causando afectación cutánea (urticaria de contacto), conjuntival o respiratoria.
Conclusión
Aunque las picaduras de insectos son muy frecuentes en la infancia, la mayoría son leves y se manejan fácilmente con medidas sencillas. La clave está en la prevención, el tratamiento adecuado de los síntomas y la vigilancia de posibles reacciones alérgicas.
