Peso Fetal a los 6 Meses de Embarazo: Desarrollo y Cambios

El sexto mes de embarazo comprende las semanas 21 a 24 de gestación. En este momento, el desarrollo del feto se encuentra en un estado muy avanzado, ya que se ha superado la mitad de todo el proceso. A los 6 meses llegamos al final del segundo trimestre, que suele ser el más cómodo para la embarazada. Los cambios se siguen sucediendo tanto para la madre como para el bebé, que ya adquiere una posición fetal en el útero.

Cambios en el Bebé a los 6 Meses

A pesar de que el bebé ya posee un tamaño considerable, todavía tiene cierta libertad de movimiento en el útero. Esto le permite tener mucha actividad.

Los cambios más evidentes en este momento del embarazo son el aumento en peso y longitud del bebé. De media, a los 6 meses de embarazo, el bebé puede pesar en torno a los 750 g y medir hasta 35 cm. Su cuerpo está cada vez más proporcionado y va adquiriendo una forma más humana, especialmente en los rasgos faciales, pues ya empiezan a formarse pestañas y cejas.

Es más o menos durante el sexto mes de embarazo cuando el bebé puede llegar a abrir los ojos y es capaz de responder a ciertos estímulos visuales. Su piel sigue siendo fina aunque empieza a arrugarse. Aún así, ya no es traslúcida, pues ha adquirido un color rojizo debido a que los capilares se transparentan. Sin embargo, aún faltan por acumularse algunas capas de grasa debajo de la piel.

El oído, que ya había comenzado a desarrollarse el mes anterior, se perfecciona durante estas semanas y ya puede distinguir la voz de otras personas además de la de su madre. Otro sentido que sigue evolucionando es el del gusto. Al final de este mes ya se han formado las papilas gustativas, lo cual permite al bebé comenzar a distinguir sabores, dado que ya puede tragar e ingerir el líquido amniótico.

Sus pulmones todavía son muy inmaduros. De hecho, al no ser imprescindibles hasta el momento del nacimiento, son prácticamente los últimos órganos en formarse. Por ahora, están llenos de líquido amniótico y los alveolos aún no se han desarrollado por completo.

Desarrollo Cerebral

El desarrollo cerebral es evidente, y comienzan a verse "plegamientos" cerebrales denominados circunvoluciones que en el mes anterior apenas existían. Este desarrollo cerebral permite que comience a aprender y memorizar. Aunque hemos hablado especialmente de la audición, también comienza a desarrollar otros sentidos. En este mes comienza a despegar los párpados y a abrir los ojos. Cada vez son más frecuentes los movimientos diafragmáticos respiratorios que a veces se transforman incluso en movimientos de hipo.

CAMBIOS durante el EMBARAZO mes a mes SEXTO MES

Cambios en la Madre a los 6 Meses

La curvatura de la espalda de la futura mamá en el sexto mes de embarazo es mucho mayor, ya que debe compensar el tamaño de la barriga. Además, las molestias estomacales, los ardores, etc. se vuelven más intentos. En resumen, los síntomas sufridos en meses anteriores se agudizan en el sexto mes de embarazo.

A continuación, se comentan algunos de ellos:

  • Estrías: la piel se estira de una forma mucho más evidente por el crecimiento del bebé, lo cual puede producir picores y estrías.
  • Manchas en la piel: pueden aparecer manchas debido al aumento de estrógenos. Estas hormonas activan a los melanocitos: las células que producen la melanina. Estas zonas más oscuras, especialmente en el rostro, son conocidas como cloasma o máscara del embarazo.
  • Mayor frecuencia de micción: los movimientos del bebé son mucho más marcados que en el anterior mes dado que cada vez va teniendo menos espacio. Ello, a su vez, provoca que ejerza cada vez más presión sobre la vejiga, por lo que la necesidad de micción aumenta.
  • Problemas de espalda: el peso del líquido amniótico, la placenta y el propio feto pueden provocar en la embarazada problemas de espalda.
  • Aparición del calostro: este líquido es el precursor de la leche materna y es producido por las glándulas mamarias unos meses antes y unos días después del parto. Las pérdidas de calostro pueden darse en cualquier momento del día y son normales. Pueden emplearse discos protectores sobre los pezones para evitar marchar la ropa.

Estos síntomas pueden ser más o menos molestos, todo depende de las características de la mujer y de cómo se desarrolle el propio embarazo. Otro de los síntomas habituales en el sexto mes de embarazo es la aparición de anemia en la mujer. Frente a una situación fuera de lo normal, se aconseja contactar con el médico que lleva el control de la gestación.

Consultas Médicas y Pruebas en el 6.º Mes de Embarazo

Normalmente, la ecografía del 2.º trimestre ya se ha realizado antes de que se cumpla el sexto mes de embarazo, por lo que no es necesario que durante estas semanas se practique ninguna otra prueba de imagen. Sin embargo, todo depende de cómo evolucione cada gestación, pues si el embarazo es más delicado o si la madre o el feto presentan algún problema, seguramente sea necesario llevar un control más exhaustivo.

Durante el sexto mes de gestación es muy habitual la práctica del llamado test de O'Sullivan o prueba del azúcar. Esta prueba se lleva a cabo a partir de la semana 24 de gestación y sirve para detectar la diabetes gestacional.

Test de O'Sullivan

Esta prueba médica consiste en realizar un primer análisis de sangre, medir el nivel de glucosa y anotarlo. Tras ello, la embarazada ingiere una solución azucarada (normalmente agua con 50 g de glucosa). A continuación, se deja pasar una hora para volver a proceder a la realización de un análisis de sangre y medir el nivel de glucosa de nuevo.

La mayoría de médicos suelen tomar una concentración de glucosa en sangre de 140 mg/dl como punto de corte para el diagnóstico de esta prueba. Teniendo en cuenta este dato, el resultado puede ser:

  • Test de O'Sullivan negativo: el nivel de glucosa en sangre en ambas analíticas es menor a 140 mg/dl. Esto indica que la embarazada no tiene problemas relacionados con la asimilación de la glucosa.
  • Test de O'Sullivan positivo: el nivel de glucosa en sangre en cualquiera de las dos analíticas sobrepasa los 140 mg/dl. Cuando se da esta situación, es necesario realizar una segunda prueba médica denominada test de tolerancia oral a la glucosa para diagnosticar de forma más certera una posible diabetes gestacional.
  • Diabetes gestacional: cuando el nivel de glucosa en sangre es mayor a 200 mg/dl, se puede diagnosticar esta patología sin necesidad de proceder a otra prueba que verifique el resultado.

En caso de que el resultado del test de O'Sullivan sea positivo, el especialista establecerá la mejor opción terapéutica teniendo en cuenta los valores alterados.

Estimación del Peso Fetal (EPF)

Contar con una correcta información de la estimación del peso fetal (EPF) y de la edad gestacional, así como una evaluación adecuada de la pelvis materna son cruciales para el manejo adecuado del trabajo de parto y el nacimiento; sin embargo, se puede decir que el peso fetal es quizá uno de los más importantes.

La estimación precisa del peso fetal es de vital importancia en el manejo del trabajo de parto; durante décadas el peso fetal estimado (PFE) se ha ido incorporado a la rutina estándar de la evaluación antes del parto, sobre todo de los embarazos de alto riesgo, para decidir la vía de nacimiento por ejemplo, el manejo del embarazo complicado con diabetes, el parto vaginal después de una cesárea anterior o en los casos de fetos con crecimiento restringido ha estado influenciado en gran medida por el PFE.

No obstante, en la práctica obstétrica, sobre todo en los países pobres o subdesarrollados, el médico se enfrenta ante la incertidumbre de no poder contar con una aproximación del peso fetal, lo cual le ayudaría a prevenir complicaciones del trabajo del parto como la distocia de hombros o a diagnosticar una desproporción fetopélvica.

Cuando se producen este tipo de complicaciones en el embarazo, sobre todo en los límites de la viabilidad fetal, el conocimiento del PFE contribuye a la evaluación de la probabilidad de supervivencia neonatal y, por lo tanto, a la decisión clínica entre la prolongación del embarazo con el tratamiento conservador o la culminación del mismo. Asimismo, una estimación acuciosa del peso fetal ayuda a los obstetras a tomar mejores decisiones acerca del parto vaginal, iniciar una prueba de parto luego de una cesárea, o a realizar de forma electiva una operación cesárea en pacientes en las que se sospeche una macrosomía fetal.

Hasta principios de los ochenta, la EPF era realizada de forma exclusiva con métodos clínicos basados en la palpación abdominal y la medición uterina. Pero con el advenimiento de la ecografía y la diseminación de su uso, la estimación ultrasonográfica del peso fetal ha venido ganando popularidad, puesto que se ha percibido su capacidad para reproducir y estandarizar las medidas; aunque la técnica puede ser más difícil, dependiendo del estado físico de la madre, la presencia de anomalías uterinas, o del índice de líquido amniótico que se presente.

El ultrasonido es una herramienta básica en la obstetricia y sus beneficios se extienden desde el diagnóstico temprano del embarazo hasta la EPF al momento del nacimiento. El promedio de las diferencias entre el peso estimado por el ultrasonido y el peso al nacer (PAN) varía entre un 6 y un 15% dependiendo de la presencia de varias complicaciones del embarazo, como la RCIU o la macrosomía fetal. Asimismo el intervalo entre el nacimiento y la evaluación ultrasonográfica también puede tener influencia.

No obstante, las ventajas del uso del ultrasonido para la EPF han sido cuestionadas. Según Ashrafganjooei et al.5, en diferentes estudios que se han efectuado no se han podido establecer diferencias significativas en la estimación clínica o ultrasonográfica del peso fetal en embarazos a término, e inclusive en los postérmino. Además, no en todos los hospitales o salas de parto de muchos países, incluyendo Venezuela, se dispone de esta tecnología, por lo que el médico muchas veces slo dispone de su pericia clínica en el momento de tomar las decisiones a efectuar en las mujeres que acuden en trabajo de parto, dada la gran brecha tecnológica existente.

Junto a todo ello, desde la década de los noventa se han venido publicando diversos artículos que han informado de que las estimaciones del peso fetal utilizando la palpación abdominal e inclusive la opinión de las madres tienen tanta exactitud como el ultrasonido para la predicción del peso fetal, con la ventaja de que son métodos económicos, inocuos y disponibles en cualquier momento.

La medición de la altura uterina, con o sin uso de formulas, puede ayudar a predecir el peso fetal; sin embargo, un problema frecuente, al igual que con la mayoría de los métodos para la EPF, es que todos son menos precisos en los extremos de nacimiento, además de que la macrosomía es notoriamente difícil de predecir. No obstante, un examen clínico adecuado debería permitir a examinadores con experiencia y en ausencia de obesidad materna llegar a estimaciones bastante precisas.

Comparación de Métodos de Estimación del Peso Fetal

En virtud de que situaciones problemáticas como el parto pretérmino, la RCIU o la macrosomía fetal pudiesen verse beneficiadas al contar con métodos confiables, precisos y accesibles para la EPF, lo que permite tomar decisiones más oportunas y adecuadas para el manejo del trabajo de parto, surgió la necesidad de comparar las correlaciones entre el PAN y la estimación clínica y ultrasonográfica del peso fetal en las pacientes en trabajo de parto atendidas en la emergencia obstétrica del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital «Dr.

Un estudio comparativo, correlacional y aplicado, con diseño no experimental, contemporáneo transeccional y de campo, incluyó una muestra de 100 embarazadas en fase activa del trabajo de parto. La EPF se determinó mediante la fórmula de Johnson y la ecuación de Hadlock 3, para luego correlacionarlas con el PAN y conocer el valor diagnóstico de cada método.

Los resultados mostraron que la EPF con la fórmula de Johnson fue de 3,421,4±519,05g y con el ultrasonido de 3,407,95±495,94g; mientras que el PAN fue de 3,284,10±504,59g; se comprobó una correlación directamente proporcional y significativa entre ambas estimaciones y el PAN (p<0,001), con un error absoluto y porcentual bajo tanto para el método clínico como para el ultrasonido, con un 58 y un 69% de las estimaciones con un margen de error del 10% del PAN, respectivamente. Ambos métodos tuvieron una precisión total del 88% para la fórmula de Johnson y del 92% para el ultrasonido; sin embargo, para la predicción de bajo peso tuvieron muy baja sensibilidad y especificidad; mientras que en los casos de macrosomía fue más sensible el método clínico.

En conclusión, tanto el método clínico como el de ultrasonido son precisos y exactos para la EPF, correspondiéndose ambos proporcionalmente al PAN.

Tabla comparativa de los métodos de estimación del peso fetal:

Método Precisión Ventajas Desventajas
Fórmula de Johnson (Clínico) 88% Económico, disponible en cualquier momento Menos preciso en los extremos de peso, baja sensibilidad para bajo peso
Ecuación de Hadlock 3 (Ultrasonido) 92% Mayor precisión general Requiere tecnología, puede ser afectado por factores maternos

Recomendaciones en el 6.º Mes de Embarazo

Cada embarazo y cada mujer son diferentes, por lo que las recomendaciones médicas suelen individualizarse en función de cada caso. No obstante, existen una serie de patrones, como las náuseas o los dolores de espalda, que suelen ser muy comunes en esta época del embarazo.

Algunos consejos habituales para esta época de embarazo son:

  • Aumentar el aporte de zinc en la dieta.
  • Procurar no ingerir líquidos nada más levantarse.
  • Evitar las comidas muy grasas o en conserva, así como las bebidas dulces.
  • Intentar airear los espacios cerrados, ya que la percepción de la concentración de olores se potencia cuando se está embarazada y esto no ayuda para aliviar las náuseas.
  • Practicar técnicas de relajación y ejercicios respiratorios.

La mayoría de médicos recomiendan comenzar a buscar centros donde impartan sesiones y clases de preparación para el parto a partir de este mes. Es importante que la embarazada se prepare con varios meses de antelación para el momento del nacimiento de su futuro hijo.

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