Pesadillas en el Embarazo: Causas y Soluciones

Tener pesadillas en el embarazo o experimentar sobresaltos durante la noche puede ser motivo de preocupación para las futuras madres. Esta no es una situación extraña; muchas mujeres aseguran tener sueños inquietantes con más regularidad de lo normal.

Este fenómeno se debe a que, en el período de gestación, los sentimientos están a flor de piel y existe una mayor sensibilidad psíquica. Las gestantes experimentan una gran felicidad por la llegada del bebé y, al mismo tiempo, sienten un cúmulo de temores e inseguridades; preocupaciones de cuál será la hora del nacimiento, si llegará bien de salud e incluso el rol de madre son algunas de ellas.

Causas de las Pesadillas en el Embarazo

Las preocupaciones, los recuerdos e incluso las situaciones que se viven en el día se mezclan con los cambios hormonales y emocionales propios del embarazo, que influyen de forma directa en la calidad del sueño.

Esto aumenta a medida que se acerca la fecha del parto y el anhelo de que todo surja sin complicaciones; desear que el bebé nazca sin problemas hace del tercer trimestre de gestación el período en el que se pueden hacer más recurrentes las pesadillas en el embarazo.

Estos sueños no son azar. “Estos sueños son construcciones que hace el subconsciente de nuestros miedos e inseguridades.

Aún después de la llegada del bebé, las pesadillas podrían repetirse, pues puede seguir presente algún sentimiento de inseguridad. No hay de qué preocuparse, esto irá disminuyendo con el tiempo.

El misterio de los sueños siempre será para nosotros muy interesante. Las pesadillas en el embarazo pueden ser provocadas por el cúmulo de emociones que siente la madre antes de traer a su pequeño al mundo.

Las embarazadas se quejan de mayor somnolencia, probablemente en relación con el aumento de progesterona (necesaria para el desarrollo de la gestación), que además de tener este efecto soporífico ocasiona un sueño menos profundo y con más despertares a lo largo de la noche, que se traduce en una menor calidad de sueño y cansancio diurno.

Existen además otros factores que pueden influir sobre el sueño:

  • Dolor de espalda y cambios corporales.
  • Aumento de la frecuencia de micción: Consecuencia de la secreción de hormonal que disminuye el tono de la musculatura vesical.
  • Nauseas y vómitos: Aunque en la mayoría de los casos su aparición ocurre principalmente durante las mañanas, en algunos casos aparecen en cualquier momento, e incluso ser los responsables de que la embarazada se levante antes de tiempo al despertarse por la sensación nauseosa.

Significado de los sueños: Soñar con embarazo. | Padme Vidente

Segundo Trimestre

Los principales problemas son:

  • La sensación de ardor (por reflujo gastroesofágico), principalmente en la posición de supino, ya que los órganos de la cavidad abdominal se desplazan para dejar sitio al crecimiento uterino.
  • Los movimientos corporales.
  • Las pesadillas.

Tercer Trimestre

Es el periodo más crítico para el sueño. Los problemas más frecuentes son consecuencia de:

  • Dolor de espalda, dolor muscular y/o malestar general: Son frecuentes en este periodo por la postura que adopta la madre a lo largo del embarazo por el peso del niño, y por la preparación de huesos y ligamentos de la cintura pélvica para el momento del parto.
  • Despertares nocturnos frecuentes y sueño más superficializado.
  • Aumento de la frecuencia de la micción: Por el crecimiento del útero que comprime a la vejiga.
  • Ronquido: Suele ser consecuencia del aumento del perímetro abdominal y de la presión del útero sobre el diafragma, asociando en determinados casos problemas de restricción del flujo aéreo por congestión nasal.

Las embarazadas que roncan pueden asociar además un síndrome de apnea del sueño, generalmente atribuido al sobrepeso y a los factores previamente mencionados, siendo preciso un adecuada valoración, ya que se ha observado una mayor incidencia de hipertensión, preeclampsia y retraso del crecimiento intrauterino del feto en las embarazadas roncadoras, lo que supone un riesgo para la madre y el niño.

  • Síndrome de piernas inquietas: Se estima que hasta 15% de las mujeres presentan este cuadro durante el embarazo, fundamentalmente aquellas que presentan niveles de hierro y acido fólico bajos, ya que el embarazo provoca un aumento de la demanda de hierro. En la práctica totalidad de los casos el trastorno desaparece tras el parto.
  • Calambres dolorosos en las piernas: Aparecen ya en el segundo trimestre del embarazo, generalmente durante la noche, pudiendo interrumpir el sueño. Son contracciones dolorosas de la musculatura distal de la pierna.

¿Cómo Afrontar las Pesadillas?

Hay ciertos escenarios que se repiten con mucha frecuencia en los sueños en el embarazo.

  • Soñar que estás encerrada: Se trata de sueños que pueden reflejar que en el momento que nazca el bebé vas a perder una parte de tu libertad para dedicarte al cuidado del pequeño.
  • Sueños con exparejas o de infidelidades: Es normal. En el embarazo nuestro cuerpo cambia y queremos seguir sintiéndonos atractivas.

Compartir los sueños con alguien de confianza (tu pareja, una buena amiga) puede ayudarte a comprenderlos y reducir la ansiedad que te causan.

Algunas recomendaciones para mejorar el sueño durante el embarazo incluyen:

  • Alimentación ligera: no se trata de reducir la ingesta de calorías y nutrientes, sino de comer más veces al día repartiendo la cantidad de alimentos que se ingiere.
  • Comida en casa: en la medida de lo posible, se aconseja comer en casa y aprovechar para una siesta ligera de unos 10-20 minutos.
  • Hidratación: el no beber la cantidad necesaria de líquidos a lo largo del día puede inducir un proceso de deshidratación que se manifiesta con una sensación de cansancio.
  • Poco líquido antes de acostarse: si no se bebe ningún líquido después de la cena, mejor.
  • Bebidas excitantes: no tomar bebidas excitantes (café, té, refrescos con cafeína, etc.) después de la comida del mediodía.
  • Posición cómoda: hay que buscar la posición más cómoda para dormir.
  • Técnicas de relajación: en las clases de preparación al parto se enseñan algunos ejercicios de relajación.
  • Leer: pero no en el cama. Hay levantarse y sentarse en un sillón cómodo y leer con una luz tenue. Esto permite sortear las preocupaciones que se tengan y facilita la relajación y la recuperación del sueño.

No hay que desesperar. Durante el embarazo aparecen pesadillas con mucha más frecuencia de lo habitual. Suelen ser sueños extraños relacionados con el cuidado del bebé y su salud y bienestar, y aparecen en todas las etapas del embarazo, aunque son más frecuentes en el segundo y tercer trimestre. El embarazo es una época en la que afloran conflictos que teníamos enterrados, aparecen miedos y tenemos los sentimientos a flor de piel.

Insomnio y otros problemas del sueño durante el embarazo

Aproximadamente dos de cada tres mujeres embarazadas presenta algún problema en relación con el sueño. Estos aumentan a medida que avanza la gestación y son debidos a los cambios hormonales y físicos que se producen durante el embarazo.

Primer Trimestre

Se trata de un periodo de ajuste y asimilación de la nueva situación.

Una de las consecuencias frecuentes que se producen con los cambios hormonales y fisiológicos propios del embarazo es que se produzcan trastornos del sueño, tales como una excesiva somnolencia durante el día e insomnio. Con el inicio del embarazo se produce un notable incremento de la producción de progesterona, que es la hormona que se encarga de preparar e útero materno para alojar el embrión. Y esta situación es la responsable de que durante el primer trimestre de embarazo la mujer sienta una sensación de somnolencia y cansancio durante el día.

Poco a poco, la mujer gestante se adapta a los cambios hormonales, de modo que a partir del segundo trimestre de gestación se reduce significativamente la sensación de sueño y cansancio.

Tras el nacimiento se produce una brusca disminución de los niveles hormonales que puede provocar durante los primeros días tras el alumbramiento un estado de depresión posparto o de estrés emocional. En los primeros meses el sueño de la madre se ve muy interrumpido y reducido, especialmente aquellas que realizan lactancia natural.

Es posible que durante el embarazo tengas sueños que te resultan extraños, realistas, e incluso un poco preocupantes porque pueden estar relacionados con el parto, el embarazo o la maternidad.

Si estás embarazada entonces probablemente tengas sueños extraños donde el sexo sea el protagonista (seguramente sin que tu pareja te acompañe en el sueño), animales que hablan, que tu bebé tiene problemas al nacer, que eres mala madre, que sales corriendo, que no estás embarazada, que caes de una gran altura, que tu hijo al nacer es un monstruo, que en lugar de niño es una niña (o a la inversa), etc. Además los experimentarás como sueños vividos (como si realmente te estuviera pasando).

Estos sueños pueden reflejar tus pensamientos y sentimientos acerca de estar embarazada y puede cambiar bruscamente dependiendo de tu estado emocional. Tus emociones pueden ser de ansiedad, miedo, preocupación, alegría, tristeza, entusiasmo… puedes tener un gran torbellino de emociones por los cambios que está teniendo tu cuerpo y por los cambios que habrán en tu vida.

Soñar es la forma que tiene el cerebro de presentarte tu subconsciente, de afianzar el aprendizaje de cosas nuevas y de poder dejar atrás los pensamientos que has tenido durante el día.

Aunque las causas no se conozcan a ciencia cierta, por lo general las hormonas influyen aunque también, el cambio en los niveles del sueño durante toda la noche. Si te cuesta dormir o si duermes demasiado es posible que puede que pases de la somnolencia, al estado REM de forma rápida.

En la fase REM es cuando las personas experimentamos la mayor parte de nuestros sueños, porque es cuando estamos sumergidos en el sueño profundo. Pero después pasarás por el sueño ligero antes de despertar.

Durante el embarazo hay más probabilidades de que algo te despierte y que perturbe tu sueño, como por ejemplo: dolores, que tienes que ir a orinar, tienes que ponerte cómoda, etc. En estos casos puede ser más difícil conciliar un sueño algo más profundo.

Al tener los sueños que se interrumpen con frecuencia, es más probable poder recordarlos, parecerá que tienes más sueños porque eres capaz de recordarlos e incluso parecerá que los hayas vivido o que sean experiencias pasadas.

Sí hay algo que puedes hacer acerca de tus sueños: disfrutarlos. Los sueños son una forma estupenda de poder escapar de la realidad diaria y de poder comunicarnos con nuestro subconsciente. Puedes escribir tus sueños en un diario para poder recordarlos más adelante y analizar tu subconsciente o comparte tus sueños con tu pareja.

Es cierto que habrán sueños que puedan ser totalmente aterradores, y es que las pesadillas sobre el parto pueden ser muy reales y pasarlo muy mal hasta que te des cuenta que todo era un sueño. Si te sientes preocupada por las cosas que sueñas puedes interpretarlos para saber qué te está diciendo el subconsciente, ¿estás preocupada por algo y deberías dejar de estarlo? ¿Los miedos que tienes quizá no tengan fundamento? ¿Estás en una situación estresante y deberías empezar a calmarte?

Los sueños son más importantes de lo que nos pensamos, y en muchas ocasiones son nuestra guía para estar bien, ¡empieza a hacerle caso a lo que sueñas!

Insomnio: ¿A qué se refiere el término?

El insomnio es la incapacidad para dormir y descansar de manera correcta, pero no se debe confundir con la falta de sueño de manera voluntaria, por ejemplo. Por ello, las personas que realmente sufren insomnio suelen presentar las siguientes características:

  • Dificultad para conciliar el sueño.
  • Se despiertan con facilidad, lo que provoca problemas para mantener el sueño.
  • No son capaces de retomar el sueño cuando se despiertan.
  • No descansan el tiempo que duermen.
  • Sucede al menos 3 noches a la semana.

Estas personas con insomnio se sienten fatigados, tienen falta de atención y concentración y presentan alteraciones emocionales como consecuencia de la falta de sueño.

El embarazo se caracteriza por un estado de alteración hormonal. Uno de los cambios hormonales más destacados al inicio del embarazo es el aumento de los niveles de progesterona, el cual es el causante de la necesidad de dormir en el primer trimestre de embarazo. En cambio, el segundo trimestre de embarazo es el más tranquilo y la embarazada está adaptada a los cambios sufridos hasta el momento. Sin embargo, en el tercer trimestre de embarazo, es habitual que la embarazada tenga problemas para dormir por diferentes razones o tienda a despertarse a lo largo de la noche provocando un sueño irregular que no favorece el descanso.

A continuación, se enumeran los motivos más comunes de insomnio durante la gestación.

¿Por qué ocurre insomnio en las embarazadas?

Las causas que provocan insomnio en la mujer embarazada pueden tener un origen fisiológico o psicológico.

Las causas fisiológicas que pueden desembocar en la imposibilidad de la gestante de lograr el sueño, van empeorando en el transcurso del embarazo. Estas causas son especialmente molestas para la mujer y pueden ser:

  • Necesidad constante de ir al baño: a medida que va avanzando el embarazo, la mujer necesita miccionar en más de una ocasión en el transcurso de la noche. Esta necesidad de ir al baño interrumpe su descanso. Para ello, algunos especialistas recomiendan la hidratación en otros momentos del día como por la mañana para evitar orinar tanto por la noche.
  • Tamaño del vientre: en el último trimestre del embarazo, especialmente, el abdomen ya ha alcanzado un tamaño considerable que dificulta a la embarazada encontrar una postura cómoda para descansar. Normalmente, la postura adecuada cuando el vientre ya es muy notable es de lado. Algunas mujeres se sienten más cómodas colocando una almohada entre las piernas.
  • Acidez: las molestias gastrointestinales habituales durante el periodo de gestación, si se producen por la noche, pueden afectar al descanso de la futura madre.
  • Piernas inquietas: el síndrome de piernas inquietas que padecen muchas embarazadas provoca en éstas molestos hormigueos en las piernas que impiden conciliar el sueño.
  • Movimientos del bebé: el hecho de que el bebé dé “pataditas” o se mueva constantemente puede afectar al descanso.
  • Molestias en la espalda: cuando el tamaño del abdomen se vuelve considerable las futuras mamás pueden padecer molestias en la espalda y se encuentren incómodas acostadas. Como consecuencia de estos dolores, muchas de ellas pasan la noche buscando la postura adecuada en la cama para descansar.

Entre las causas de origen psicológico que pueden producir insomnio en la mujer embarazada se encuentran, fundamentalmente, el estado de nervios y ansiedad que puede causar el propio embarazo.

La embarazada, a medida que se acerca el momento de dar a luz, comienza a sentir nervios y ansiedad por el momento de la llegada del bebé. Ansiedad porque llegue sano, porque el parto vaya bien, porque no se le olvide nada de lo que le hace falta al pequeño, etc. Todos estos nervios hacen que sus propios pensamientos sean los que le impiden dormirse.

Recomendaciones para dormir en el embarazo

Existen algunos consejos que pueden ayudar a la mujer embarazada a conciliar el sueño. Algunas de estas recomendaciones son las siguientes:

  • Relajación: los especialistas recomiendan realizar algunos ejercicios de relajación antes de ir a dormir (respiraciones, meditación, etc.). Cuidar el ambiente de la habitación es fundamental para relajarse en el momento de ir a la cama. Es importante que la temperatura del cuarto sea la adecuada (que no haga frío ni calor excesivo), el silencio y la oscuridad también ayudan al descanso, así como llevar un pijama que nos resulte cómodo. A algunas personas les puede ayudar escuchar música relajante para conciliar el sueño.
  • Ejercicio moderado: es importante realizar algún tipo de ejercicio físico, siempre apto para el embarazo, como la gimnasia para embarazadas. Un poco de actividad durante el día puede ayudar a rebajar la actividad de la noche. No obstante, se recomienda que este tipo de gimnasia se lleve a cabo durante el día y no a última hora de la tarde.
  • Cuidar la alimentación: una dieta equilibrada y evitar el consumo de alimentos o bebidas excitantes como el café, los refrescos con cafeína o el chocolate por ejemplo, puede ayudar al descanso.

Algunas veces el insomnio se presenta de manera intermitente, es decir, sólo le sucede algunas noches y otras veces, se vuelve constante. Si es así es recomendable la consulta con el médico con el fin de que éste nos recomiende o aplique algún tipo de tratamiento o remedio. En ningún caso la mujer embarazada debe tomar ningún tipo de fármaco por su cuenta para ayudar a dormir.

En su forma más básica, la ansiedad es una reacción de alerta que se produce ante una situación que percibimos como amenazante o peligrosa. La ansiedad tiene una función adaptativa, ya que nos prepara para afrontar o escapar del peligro. El principal problema de las embarazadas con ansiedad es precisamente que es común y que es muy normal que os sintáis nerviosas o estresadas durante estos meses.

Los efectos negativos del estrés en el embarazo son ampliamente conocidos y los de la ansiedad son muy similares. Como sucede con los problemas de salud mental, no existe un tratamiento generalizado que pueda aplicarse a todos los casos. Tratar la ansiedad en el embarazo requerirá la ayuda de un experto que pueda atender las necesidades específicas de cada persona embarazada y llegar a la raíz del problema.

Opciones de tratamiento:

  • Psicoterapia: Esta es sin duda la mejor de las opciones a medio y largo plazo puesto que permite analizar el origen de la ansiedad en profundidad y proponer soluciones adaptadas a cada caso específico.
  • Medicación: En casos extremos, puede ser necesario recurrir a medicamentos para controlar los síntomas de la ansiedad. Los medicamentos para dormir se deben evitar; estos están contraindicados durante el embarazo.
  • Estilo de vida saludable: Además de la psicoterapia y la medicación, existen una serie de hábitos y recomendaciones que pueden ayudar a prevenir o reducir la ansiedad durante el embarazo.

La ansiedad en el embarazo es un problema frecuente que puede tener consecuencias negativas para la madre y el bebé. Por eso, es importante detectarla a tiempo y buscar ayuda profesional. En el embarazo y ansiedad, un tratamiento adecuado te permitirá salir de esta situación negativa y lograr un brillante futuro junto a tu bebé.

Tabla resumen de trastornos del sueño en el embarazo y factores relacionados:

Trimestre Problemas Comunes Causas
Primer Trimestre Somnolencia, cansancio Aumento de progesterona
Segundo Trimestre Ardor, movimientos corporales, pesadillas Reflujo gastroesofágico, crecimiento uterino
Tercer Trimestre Dolor de espalda, micción frecuente, ronquidos, síndrome de piernas inquietas, calambres Peso del niño, presión en la vejiga, cambios hormonales

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