Permisos de Paternidad en Europa: Un Análisis Comparativo

La evolución de la baja de paternidad en Europa ha sido notable, transformándose de una ausencia de derechos en los años 80 a una equiparación con la maternidad en muchos países. Esta tendencia refleja un creciente reconocimiento de la importancia de la corresponsabilidad en el cuidado de los hijos y la lucha contra la discriminación de género en el ámbito laboral.

Mapa de Europa

España: Un Ejemplo de Progreso

Dos días, cuatro semanas, doce... Es la evolución de la baja de paternidad en España. Es un derecho que hasta los años 80 no estaba contemplado y que, a partir de 2007, se ha incrementado hasta equipararse con el de maternidad. Ione Belarra, exministra de Asuntos Sociales, aprobó la ampliación del permiso hasta las 16 semanas, igualándolo al de las mujeres, situando, así, al país como uno de los mejores para tener hijos en el continente. No obstante, el Gobierno no se conforma y quiere llegar a 20 con la nueva Ley de Familias, cuya tramitación ya se ha iniciado y que se pretende que entre en vigor este verano. Además de ser una de las condiciones que Sumar puso a Sánchez para su investidura, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ya negocia con el PSOE una partida en los Presupuestos por el gasto que supondría.

Los permisos de maternidad y paternidad en España son obligatorios durante las seis primeras semanas de vida del bebé. Una vez transcurrido este tiempo, pueden renunciar al resto de la baja e incorporarse al trabajo o utilizar lo restante, 10 semanas, más adelante. Es decir, no es necesario que sea continuo.

Así, el permiso de paternidad -el que disfrutarían los padres y las madres no gestantes- ha aumentado progresivamente en España entre 2019 y 2021. Tras la publicación del Real Decreto-ley 6/2019, que es el que regula estos permisos, en abril de 2019 los permisos de paternidad pasaron de ser de cinco semanas a ocho; el Real Decreto contemplaba dos incrementos más: uno en enero de 2020, pasando de ocho semanas a 12, y otro más este enero de 2021, pasando de 12 semanas a 16.

Si bien las madres (o progenitores gestantes) mantienen sus 16 semanas (es decir, su permiso no se amplía), hasta ahora podían transferir 10 semanas al otro progenitor. Pero con la entrada en vigor de esta última modificación que proponía el Real Decreto de 2019, el permiso ya no es transferible (ningún progenitor puede ceder semanas al otro). Además, las primeras seis semanas (mes y medio) son obligatorias y simultáneas: es decir, ambos progenitores han de cogerse, a la vez, esas seis semanas nada más nazca el bebé (o llegue un menor al hogar, en caso de adopción). De esta manera, cada progenitor, en el caso de familias biparentales, tiene cuatro meses de permiso. En el caso de familias monomarentales, el permiso, al ser a título individual, es de 16 semanas, algo que ha suscitado críticas: “Las familias monomarentales tienen unas necesidades específicas.

Críticas y Perspectivas Sociológicas

Para Inés Campillo Poza, socióloga y profesora del departamento de Sociología Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid, el proyecto de equiparación de los permisos trae consigo “dos cosas positivas”: “Por un lado, ha colocado la corresponsabilidad en los cuidados y la lucha contra la discriminación de las mujeres en el mercado de trabajo en el centro de la agenda política. Sin embargo, considera que el efecto será limitado, ya que “beneficiará principalmente a las familias heterosexuales en las que tanto el padre como la madre estén empleados formalmente y con contratos indefinidos, básicamente personal funcionario y trabajadores en grandes y medianas empresas”.

Sara Moreno, socióloga e investigadora en la Universitat Autónoma de Barcelona y especializada en políticas de conciliación y desigualdad en el mercado de trabajo, también señala la importancia de la simultaneidad, pero matiza que “si se prolonga mucho, se corre el riesgo de que los padres no asuman el rol de cuidador: “Si se prolonga, el hombre va a desarrollar su papel de soporte o ayudante, no de cuidador. En ese sentido, Moreno defiende que los permisos sean iguales e intransferibles, pero que la parte simultánea sea de dos semanas, mientras la madre se recupera del parto.

La socióloga Sara Moreno también apunta que “se refuerza el statu quo desde la lógica productiva porque favorece la mayor disponibilidad laboral antes que una mayor disponibilidad para los cuidados”: “Pero recordemos que esto se implementa en el marco de los derechos laborales, no es un derecho universal.

Según Moreno, “la evidencia empírica parece indicar que es bueno que los permisos sean iguales e intransferibles”: “Cuando el permiso es transferible, este lo acaban cogiendo más las mujeres que los hombres. Luego habría que ver qué uso dan los hombres a estos permisos.

La abogada Emilia de Sousa apunta que los permisos iguales e intransferibles (y de tan solo cuatro meses) obvian la “dimensión biológica de una gestación, parto y posparto”: “No se han tenido en cuenta propuestas tan interesantes como una incapacidad temporal tras el parto cuyo fundamento es la recuperación física de quien ha parido: por ejemplo, 15 días si es un parto y un mes si se trata de una cesárea. Es incomprensible que en España puedas coger una baja laboral por una intervención menor, pero no puedas cogerla por una cirugía mayor [cesárea].

Por su parte, la socióloga Inés Campillo considera que hablar de derechos asociados a un proceso fisiológico “no implica defender que las mujeres cuidan mejor o deben cuidar más por ser las que gestan y amamantan (si así lo desean)”: “Se trata más bien de reconocer la diferencia que supone ‘poner el cuerpo’ y proteger determinadas situaciones (por ejemplo, la posibilidad de amamantar hasta los seis meses).

NOTA: en este reportaje se emplean los dos términos más comunes y normativos, “madre” y “padre”, para hacer referencia a quien da a luz al bebé (mujer cis) y a quien acompaña (hombre cis). Sin embargo, hay que destacar que hay familias monomarentales, también familias compuestas por dos mujeres cis (que pueden gestar un bebé o adoptarlo) o por dos hombres cis (adopción), así como aquellas parejas no normativas. Nos referimos, por ejemplo, a hombres trans y personas trans no binarias que tienen capacidad de gestar (y para las que el término madre o permiso de maternidad no sería correcto dado que no son mujeres, aunque legislativamente sería al que estarían circunscritos).

Panorama Europeo: Diversidad de Enfoques

La duración de los permisos de maternidad y paternidad varía significativamente entre los países europeos. Mientras que algunos países nórdicos lideran con políticas generosas y equitativas, otros se quedan atrás en términos de duración y condiciones.

Países Líderes: Escandinavia e Islandia

Finlandia, Suecia, Islandia, España, Noruega... Cada vez más países equiparan las bajas de paternidad. Suecia es quien encabeza la lista. Cada progenitor tiene derecho a 34 semanas. Le sigue Islandia, con permisos de 24 semanas. El tercer puesto es para Finlandia, con 23 semanas. En cuarta posición, están Austria y España, con 16 semanas, aunque por poco tiempo. Bustinduy trabaja para ampliarlas a 20 antes de verano.

De acuerdo con un nuevo informe de UNICEF, hecho público este mismo jueves, que analiza las políticas de conciliación en los países de la OCDE y de la Unión Europea, Suecia es el que más facilidades ofrece. El país nórdico cuenta con 18 meses de permiso parental, de los cuales tres meses son intransferibles para cada progenitor y están pagados al 100%. También suelen ponerse como ejemplo de este tipo de políticas Islandia y Noruega. En este último, los progenitores cuentan con un máximo de 59 semanas de licencia, de las cuales diez son para cada progenitor.

El 1 de enero de 2021, otro país europeo actualizaba sus permisos parentales. Es el caso de Islandia, que ha pasado de cinco meses para cada progenitor a seis para cada uno de ellos. Herdís Steingrimsdottir, profesora e investigadora de la Copenhaguen Business School especializada en demografía y género, explica a Newtral.es que del total para cada progenitor, “cuatro meses y medio son intransferibles y el mes y medio restante sí se puede transferir”. Steingrimsdottir considera que “el sistema islandés se acerca a un política óptima”, pero que podría ser más eficaz “si se aumentase la retribución por el permiso”: “Actualmente padres y madres reciben un 80% del salario [en España es del 100%] hasta un límite.

Alemania: Un Modelo con Excedencia

Alemania es uno de los países más avanzados. Aunque el período de baja de maternidad, conocido como 'mutteschaft', es menor al de España, 14 frente a 16, ofrece mejores condiciones a largo plazo. El 'elternzeit', una especie de excedencia para los padres (hasta que los hijos cumplan 3 años), permite que estos mantengan su puesto de trabajo, aunque sin cobrar. Además, pueden solicitar las 'elterngeld', compensaciones económicas para paliar la ausencia de salario. No obstante, no es obligatorio acogerse a ella. Por el contrario, las bajas en España son un derecho irrenunciable.

Situaciones Desiguales: Italia, Croacia y Malta

Los italianos son los que menos han avanzado en esta materia. Los padres solo tienen 10 días de baja. Además de ser poco tiempo, contrasta con el de la madre que cuyo permiso asciende hasta las 21 semanas (147 días). Esto provoca que haya desigualdad entre ambos géneros en el ámbito laboral, sobre todo en el caso de las mujeres más jóvenes. En Croacia el contexto es similar. La madre tiene 26 semanas y el padre, 10 días. Pero, no son los territorios en los que existe mayor disparidad. En Malta, por ejemplo, los padres dedican a sus hijos 5 días, mientras que las madres 19 semanas.

Reino Unido: Permiso de Maternidad Extenso, Paternidad Limitada

La situación de Reino Unido también es completamente distinta a la de España. Mientras que el Congreso trabajaba para mejorar la situación de las mujeres, en Gran Bretaña no se han producido grandes avances. El Ejecutivo de este último ha establecido que el permiso de maternidad es de un año y el de paternidad son 2 semanas.

En el Reino Unido dura como máximo 39 semanas, en las seis primeras la madre cobra el 90% de su salario y en las 33 restantes unos 200 euros semanales, mientras que los padres británicos tienen solo dos semanas de licencia a unos 200 euros por semana.

Francia y Portugal: Enfoques Diferentes

Las francesas tienen una baja de maternidad de 14 semanas, y los padres un permiso de entre 11 y 18 días. Transcurrido ese tiempo uno de los progenitores puede tomarse una excedencia de seis meses, durante los cuales se guarda el puesto de trabajo y se recibe una ayuda estatal.

Los permisos de maternidad y paternidad en Portugal tienen una duración de 120 días con derecho a treinta días más es decir cuatro meses en total, aunque esta situación podría cambiar en breve ya que existe una iniciativa legislativa apoyada por 24.000 ciudadanos, aprobada recientemente, que pide ampliarlo.

Ranking de Países Europeos para Formar una Familia

¿Quieres formar una familia? Gracias al estudio reciente de Biomed Central y de Institute for Social Policy sabemos cuáles son los mejores países de Europa para tener hijos.Tal y como explican, para recoger los datos han tenido en cuenta salarios medios europeos, bajas por maternidad y paternidad, tanto en duración como en retribución de las mismas. “Los consultores de Reboot SEO buscaron determinar el mejor país europeo para los nuevos padres después de analizar la duración, los porcentajes salariales y el reparto equitativo de los permisos de maternidad y paternidad”, subrayan.

Un total de 30 países fueron estudiados para elaborar el ranking. En este sentido, para conocer los datos de las bajas por maternidad (y cómo están retribuidas) utilizaron tres bases de datos: Eurofound, Wageindicator y ec.europa.eu; y para conocer las bajas de paternidad revisaron los porcentajes de ec.europa.eu, Eurofound y Papayaglobal.com. Los datos fueron extraídos en diciembre de 2022.

Tabla: Mejores Países Europeos para la Paternidad y Maternidad

Posición País Puntuación (sobre 10) Días de Permiso Materno/Paterno
1 Rumanía 9.57 621
2 Irlanda 8.28 160
3 Hungría 7.63 51 (pagados) + 91 (compartidos)
4 Suecia 7.42 216 (pagados)
7 España 6.34 Equiparado (16 semanas)

Rumanía es el mejor país de Europa para formar una familia, ya que ofrece unos 621 días de permiso materno y paterno. Por tanto, es normal que la puntuación en el ranking sea de 9,57 sobre 10. Rumania cuenta con la mayor cantidad de días pagados durante la baja por maternidad, 100% más que Irlanda que se encuentra en segundo lugar. La baja por maternidad son 126 días (18 semanas), las madres pueden tomar un máximo de 63 días antes del nacimiento de su bebé y 63 días restantes después del nacimiento, o la totalidad del período de 126 días después del nacimiento. La prestación asciende al 85% de la renta bruta mensual media ingresos obtenidos en los últimos seis meses antes de la baja maternal. Por detrás de Rumania, se sitúa Irlanda que obtiene 8,28 puntos sobre 10 a pesar de que los días de licencia por maternidad y paternidad fueron mucho más bajos que el primero. Con 32 semanas de licencia por maternidad, lo que da como resultado un total de 160 días, es decir 58 días retribuidos en total. Hungría ocupa el tercer lugar con una puntuación de 7,63 sobre 10. Ofrecen 51 días pagados para ambos progenitores y 91 días adicionales de permiso parental compartido, mientras que Suecia ocupa el cuarto lugar con 216 días de permiso pagado completo para madres y padres, pero no tiene permiso parental compartido. La clasificación de 7,42 sobre 10 convierte a Suecia en uno de los seis países de la lista que asigna el mismo cuidado a ambos progenitores. España se sitúa en el puesto séptimo con una puntuación de 6,34. El permiso por maternidad en nuestro país es de 16 semanas. Periodo que puede ser ampliado en caso de parto múltiple (dos semanas más por cada hijo que nazca) o si se disfruta del permiso a jornada parcial en lugar de jornada completa. En cuanto a la retribución de la baja maternal equivale al 100% de la base de contingencias comunes reflejadas en la nómina. Es decir, según la base, lo máximo que puede cobrarse en 2023 es 4.070 €. Si eres madre trabajadora y cobras más, tu salario se verá reducido salvo que realice un acuerdo con la empresa. ¿Y qué pasa con el de paternidad? Este año se ha equiparado al de maternidad, con 16 semanas también, es decir 4 meses. Y la prestación por paternidad por parte de la Seguridad Social equivale al 100% de la base reguladora del salario.

El ranking varía cuando hablamos de los permisos para madres y padres. En este sentido, los mejores países para ser madre en Europa son Latvia con 304 días, Reino Unido con 234 días, Suecia con 216 días, Polonia con 205 y Luxemburgo con 140. Si hablamos de los padres, la tabla cambia un poco más: en primer lugar sigue situándose Latvia con 304 días, Suecia con 216 días, Polonia con 205, Finlandia con 140 y, finalmente, Rumania con 130.

PERMISOS PARENTALES EN SUIZA: CÓMO SOLICITARLOS Y QUIÉN PUEDE ACCEDER A ELLOS

Tendencias Globales y Desafíos Pendientes

La tendencia a nivel mundial es a equiparar las bajas de paternidad y de maternidad, no solo en Europa. No obstante, en el caso de los países que pertenecen a la Unión Europea la evolución está siendo significativa, al menos en la mayor parte de ellos.

El número de países que cuentan con algún tipo de permiso remunerado para los padres no ha dejado de incrementarse en los últimos años. La cifra ha aumentado un 39% al pasar de los 77 que sí tenían alguna licencia pagada en 2009 a los 107 de 2018, según datos del Banco Mundial, que ha analizado 187 países en el informe Mujer, Empresa y Ley, hecho público el pasado mes de febrero.

Niño con su padre

El estudio aporta información sobre una inmensa mayoría de los países (en el mundo hay reconocidos 194), que se dividen entre los que no tienen ninguna protección para los padres, como Estados Unidos, India o Suiza, los que tienen permiso de paternidad, por ejemplo China, Kenia o Francia, y los que tienen permiso parental, entre ellos Japón, Alemania o Noruega. Esta última es un tipo de licencia que suele hacer referencia a un periodo de tiempo que pueden tomarse uno o los dos progenitores para cuidar de un recién nacido o un hijo pequeño, por lo que también está disponible para los padres.

El informe del Banco Mundial concluye que a nivel global, las mujeres siguen encontrando dificultades en el ámbito de los derechos laborales, lo cual «limita su capacidad para conseguir empleos o empezar un negocio y tomar las decisiones económicas que sean más beneficiosas para ellas y sus familias». No obstante, destaca los avances en varios de los elementos analizados, entre ellos, los marcos de protección tras el nacimiento de hijos o hijas. Así, países como Bolivia, Gambia, Luxemburgo o Bulgaria no tenían permiso de paternidad en 2009, pero sí en 2018.

Los sistemas, sin embargo, varían considerablemente entre unos países y otros. Por un lado, el permiso de paternidad es específico para los padres (o, en los países que lo contemplan, para las otras madres en familias homoparentales de mujeres). Por otro lado, y según explica la Organización Internacional del Trabajo, la licencia parental, como la que existe en Noruega, es más prolongada que las de maternidad o paternidad, aunque la remuneración suele ser inferior o incluso nula. En algunos países hay parte del permiso que es intransferible y obligatorio, pero lo habitual es que se ofrezca como un derecho compartido.

Este es uno de los desafíos que siguen existiendo incluso en los estados que cuentan con parte del permiso intransferible, puesto que la parte transferible sigue siendo usada en mayor medida por las mujeres. De acuerdo con el informe de la OIT La maternidad y la paternidad en el trabajo. La legislación y la práctica en el mundo, en los últimos años se han ido adoptando medidas «para incentivar a los hombres a tomar la licencia parental, como la atribución del carácter individual, intransferible u obligatorio de la licencia» o la concesión de incentivos «y una compensación adecuada durante la misma».

Sin embargo, señala que el equilibrio sigue siendo difícil y los permisos y su utilización son políticas especialmente marcadas por el género por la asociación tradicional de los cuidados a las mujeres. Ocurre en Japón, donde no hay permiso de paternidad como tal, pero sí una licencia parental concebida como un derecho individual y no familiar.

Así lo pone de relieve el reciente informe Estado de los Padres en el Mundo, elaborado por la organización Promundo y Unilever, que incluye una encuesta elaborada en media decena de países. Los resultados revelaron que muchos padres no se toman ninguna licencia después del nacimiento o adopción de su hijo o hija. En Brasil lo aseguró 27% de los encuestados, en Japón el 35% y en Reino Unido el 16%.

El informe apunta también, en base a los resultados de la encuesta, que todavía hay una tasa mayor de hombres y mujeres que considera que el permiso de maternidad debe ser una prioridad para ellas que los que piensan que debe serlo para los padres. Algo que refleja, explica el informe, que «los patrones de género persisten», entre otras cosas porque la brecha salarial sigue otorgando salarios menores a las mujeres, lo que incentiva que sean los hombres los que sigan manteniéndose activos en el mercado laboral.

Además, remunerar solo una parte de los permisos puede ser insuficiente para algunas familias, lo que provoca que haya hogares que cuentan con las condiciones económicas para solicitar la licencia y otros que no. No obstante, esta investigación también alude a los avances de los últimos años en este sentido.

En Finlandia, según datos de la OCDE de 2016, la proporción de hombres que se acogieron al permiso se duplicó entre 2006 y 2013, mientras que en Bélgica, donde existen 10 días de permiso de paternidad y cuatro meses para cada progenitor de permiso parental, creció casi 10 puntos porcentuales. Aún así, prosigue el informe, otros países han experimentado pocos cambios.

Por ello, el informe alude a que las políticas de conciliación más efectivas con el objetivo de llegar «a la equidad entre hombres y mujeres» son aquellas que incluyen al menos una porción no transferible y en las que las licencias se alarguen en el tiempo, puesto que «sigue siendo común que sean de menos de tres semanas, a menudo de unos pocos días».

En España nos encontramos a la cola en cuanto a la duración de las bajas maternales. Este dato adquiere especial relevancia cuando se hace más necesaria la necesidad de fomentar las políticas destinadas a favorecer la natalidad en España, debido al envejecimiento de la población. En España el permiso de maternidad es de 16 semanas. Seis semanas deben disfrutarse obligatoriamente tras el parto y de forma ininterrumpida. El caso del permiso de paternidad, tras muchos años de precariedad, se ha conseguido igual a la baja por maternidad, es decir, 16 semanas. Este tiempo es intransferible, por lo que solo puede ser disfrutado por el padre, bien sea al mismo tiempo que la madre, o cuando la madre ya haya terminado su periodo de permiso. De esta forma, se ha conseguido llegar a casi un año de baja compartida entre ambas partes.

A rasgos generales los países nórdicos como Finlandia, Islandia, Dinamarca, Suecia y Noruega son los más aventajados en políticas sociales y de conciliación. Por ejemplo, Suecia cuenta con 480 días (16 meses) que deben repartirse entre el padre y la madre. Noruega tiene 392 días (56 semanas) al 80% del sueldo o 322 días (46 semanas) al 100%. El caso alemán es curioso, el periodo obligatorio es de 14 semanas (98 días) de los cuales 42 deben ser antes del parto. En el último periodo electoral se han alzado distintas voces que piden el aumento del periodo de baja de maternidad y paternidad en España.

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