La Peor Etapa en el Desarrollo de Mellizos: Celos, Peleas y Cómo Actuar

El nacimiento de gemelos puede ser un trance difícil para los padres. Por un lado, porque muchas tareas de la crianza se multiplican. Y, por otro, por la propia convivencia entre los pequeños: los celos que experimentan entre ellos son más intensos que entre hermanos de distintas edades. Y con las peleas ocurre otro tanto.

En este artículo se explican las pautas para manejar los celos y las peleas entre mellizos.

Hermanos gemelos, más celosos

La psicóloga infantil Coks Feenstra, especializada en gemelos, escribe en ‘El gran libro de los gemelos’ (Medici, 1999), obra de referencia en la materia, que para los gemelos las relaciones suelen ser «más complicadas que para hijos que vienen solos»; en gran medida, a causa de los celos que sienten uno por el otro. Los niños gemelos, afirma la autora, «pasan las mismas fases madurativas, con necesidades emocionales parecidas, pero simultáneamente». Un hijo mayor puede entender que el pequeño requiere atención extra, pero los hijos de partos múltiples no. Y surgen los celos.

Es importante conocer este hecho para poder entender a los gemelos, sobre todo en sus primeros años de vida, que es cuando más situaciones de celos se producen. Son conocidos los testimonios de padres y madres de mellizos y gemelos que se refieren a la casi imposibilidad de hacer mimos o caricias a uno de sus hijos sin generar una reacción de enfadado en el otro. Una molestia que, además, suele manifestarse en forma de agresión física contra su hermano.

Los niños, en general, intentan tener lo que quieren de cualquier forma, sin pensar en los demás y, por eso, a menudo arrebatan los juguetes de otros o les empujan del triciclo para montarse ellos. Esto genera peleas, que en el caso de los mellizos y gemelos se multiplican.

A partir de los tres o cuatro años de edad, en cualquier caso, esta situación tiende a cambiar. Su cerebro se desarrolla y los gemelos adquieren una mayor capacidad para entender el significado de compartir y del trabajo en equipo.

Para evitar las peleas, rabietas y celos, es esencial aprovechar la rapidez con la que los gemelos aprenden a trabajar en equipo. Feenstra cita algunos estudios que demuestran que los niños nacidos en partos múltiples cooperan y saben esperar su turno antes que los demás. Y lo hacen, incluso, antes que los hermanos mellizos, nacidos, al contrario que los gemelos, de dos cigotos fecundados distintos (los gemelos crecen de un único cigoto).

En concreto, un estudio citado de la Universidad de California, analizó el comportamiento de varios niños gemelos y mellizos que debían construir un puzle en equipo. Mientras que los mellizos se repartían las piezas y trabajaban por separado en dos montones, los gemelos trabajaron en equipo, con todas las piezas a la vez. Por tal motivo, concluyen los investigadores, los gemelos tenían menos discusiones y llegaban a mejores resultados.

Los útiles consejos de un padre para gestionar los celos y las peleas entre hermanos

Recomendaciones para padres

La psicóloga Coks Feenstra enumera una serie de recomendaciones para padres y madres, que ayudan a actuar ante las peleas de los gemelos:

  • Si se hacen daño entre ellos, hay que separarlos y preguntarles por el origen de la pelea. En ciertos casos, puede servir aplicar un castigo, como mandar al agresor fuera (o a un rincón) y consolar al otro. Pero hay que tener cuidado porque esto puede motivar que aumenten sus celos y, con ellos, también las peleas.
  • Enseñarles una expresión relacionada con el dolor (algo como ay o au) para usarla cuando uno de ellos se haga daño. Esto ayuda a que el agresor se ponga en el lugar del otro y entienda que le está haciendo algo malo.
  • Si la pelea es muy vehemente, impedirles que jueguen juntos durante algún periodo. Esta interrupción les impresiona y les ayuda a tomar conciencia de que han cometido algo malo, que no deben volver a hacer.
  • Muchas peleas se originan por la posesión de un juguete o algún otro objeto. Por eso, conviene tener los juguetes repetidos, al menos los más grandes o llamativos. Una buena alternativa es determinar intervalos para que los tengan en momentos separados: el reloj de la cocina puede servir para indicar que se acabaron los 10 minutos de cada uno. Si esto tampoco funciona, es importante quitarles el juguete a ambos y guardarlo. Les hará ver las consecuencias negativas de sus peleas. Y les enseñará a compartir.
  • Evitar tomar partido y mantener la calma. Los mayores deben permanecer neutrales, salvo castigos puntales en momentos específicos. Aunque uno empiece las peleas con mayor frecuencia, el otro también tendrá parte de culpa, incluso incitándolas de manera implícita. Y, en cualquier caso, siempre conservar la compostura. De esa manera, los niños, que aprenden sobre todo copiando los modelos y ejemplos que ven, acabarán por imitar esa conducta.

Gemelos: incluso su habla es diferente

Los gemelos desarrollan entre sí un vínculo muy especial. La empatía que generan en su relación es superior a la que une a otros hermanos de diferentes edades. También el desarrollo del habla es distinto en los gemelos y otros hermanos nacidos en partos múltiples, como los mellizos y trillizos, según señala la experta en psicología infantil Coks Feenstra. En los gemelos, la primera palabra suele llegar más tarde, los hermanos cometen los mismos errores al hablar y, como se influyen entre sí, resulta más difícil corregirlos. También su vocabulario es más limitado y sus frases más cortas y elementales: utilizan un lenguaje en clave cuando están solos y tardan más en usar los pronombres tú y yo, ya que emplean sobre todo el nosotros.

Más allá de eso, cada niño necesita afianzar su identidad personal; es decir, adquirir la capacidad de separar su individualidad del grupo, el yo del nosotros. Y esto también suele ser bastante más complicado para los gemelos.

Las rabietas en mellizos

Casi todos los niños tienen rabietas; algunos una a diario y otros varias. Suelen durar unos cinco minutos, pero en algunos ¡más de una hora! La rabieta empieza con gritos y/o llantos, acompañados con una señal de protesta (¡no quiero!) y una expresión de enfado (patadas, chillidos, portazos). En su punto álgido el niño se tira al suelo, quizás dándose cabezadas contra la pared, frecuente entre el primer y segundo año. Suelen ocurrir en el contexto familiar, el niño necesita expresar su frustración ante las personas que más quiere. Sólo dentro del vínculo seguro con sus papás se atreve a experimentar con sus sentimientos.

Desde el punto de vista psicológico las rabietas indican un desarrollo emocional sano, señal de un apego positivo. No reflejan problemas de inestabilidad emocional, sólo una incapacidad para controlar sus emociones. Remiten por sí sola y tienen un efecto positivo, pues ayudan al niño a hacer frente al estrés. Un pequeño con rabietas fuertes suele ser un niño con un carácter fuerte.

Hay otro factor a tener en cuenta: los gemelos y los múltiples se contagian del estado anímico del otro. Por ejemplo, uno de ellos coge una rabieta. El otro, que hasta el momento estaba jugando tranquilamente, rompe en llanto, por empatía y compasión al otro. Esto a su vez retroalimenta el enfado del primer gemelo que va a más. Los dos se retroalimentan en sus reacciones. A este fenómeno llamamos el síndrome de la intensificación gemelar (SIG). No solo lo vemos en caso de las rabietas sino también en el nivel de energía que despliegan.

¿Cómo lidiar con las rabietas?

Sabiendo las causas y las funciones de las rabietas, es más fácil lidiar con ellas. Esa conducta es algo normal en la vida del niño que con el tiempo desaparecerá. Hay dos actitudes importantes: afecto y aceptación. Y también calma, porque si añades a las emociones del niño, las tuyas propias (gritándole, riñéndole….) la situación empeora.

  • Observa bien las señales que indican el comienzo de la rabieta: una respiración acelerada y ruidosa, apretar los puños y dientes, balanceos….Suelen haber llantos y gritos, acompañados con una señal de protesta (NO) y una expresión de enfado. En su punto álgido el niño da patadas, se tira al suelo, se da cabezazos. Conociendo el curso, puedes ayudarle a disiparla antes de que llegue a este punto. Por ejemplo, desviando su atención. ‘Mira, cariño….’ Suele funcionar en un niño pequeño (entre 1 y 2 años).
  • Cuando la rabieta ya está en su curso, lo mejor es no intervenir ni razonar con el niño. Deja que se desahogue y la rabieta tenga su curso, procurando que no se haga daño. Pasado el mal trance, puedes decirle algo como ‘estabas muy enfadado ¿verdad?’. Actuando como si fueras el espejo de sus emociones, le ayudarás a entenderse a sí mismo. Al poner en palabras sus emociones, se sentirá escuchado y entendido.
  • No le critiques ni castigues por tener rabietas. Recuerda que las rabietas son una descarga de emociones a una edad en la que el niño aún no dispone de otros medios. Acaríciale o abrázale cuando esté calmado.
  • Evita, en la medida de lo posible, las situaciones que las provoquen, como llevarles de compras cuando tienen hambre, sueño, o necesidad por moverse. También hay momentos en el día más propicios a las rabietas, como la última hora de la tarde. El cambio de ciertas rutinas, adelantando la hora del baño, de la cena o del sueño, puede ayudar a disminuirlas. También la sobre-estimulación (llevarles de un sitio a otro, tener un día cargado de actividades) puede provocar rabietas porque los niños no son capaces de asimilar la avalancha de impresiones. Quizás sea necesario tener ayuda para estos momentos del día.
  • Dales plenas oportunidades para ser autónomos y decidir por sí mismos. Un ambiente muy restrictivo aumenta las rabietas, mientras que otro flexible las disminuye. En algunos asuntos debes ser contundente (es la hora de dormir, no os daré caramelos antes de comer), pero en otros puedes dejarles a ellos decidir o elegir entre dos opciones (¿queréis el yérsey rojo o azul?).

La decisión de juntar o separar a los gemelos en la escuela

En los últimos años la cantidad de gemelos se ha incrementado de manera exponencial, con lo que, lo que antes eran casos excepcionales ahora son mucho más frecuentes. Y ¿qué es lo que pasa? Pues que a día de hoy, el que decide si tener los múltiples juntos o separados es el centro escolar. Pero es curioso que en los centros que solo disponen de un aula por curso no parecen ver tanto problema al hecho de tener los múltiples juntos.

Ante esta situación, algunos padres están reclamando su derecho a decidir sobre este aspecto de la educación de sus hijos; muchos de los padres de gemelos y mellizos desean que éstos puedan ir juntos a clase, principalmente porque no encuentran motivos que les lleven a pensar que es necesario separarles. ¿Por qué va a ser necesario separarles en el colegio, cuando todo el resto del tiempo lo van a pasar juntos?

Pero afortunadamente parece que poco a poco, se les va haciendo caso a estos padres que reclaman tener a los múltiples juntos en el aula. De hecho, en Galicia y Madrid, las autoridades educativas están aconsejando a los centros que tengan en cuenta la opinión de los padres para tomar la decisión.

¿Qué dice la experta?

Coks Feenstra, psicóloga infantil experta en educación de gemelos, explica en su famoso libro “El gran libro de los gemelos” que esta tendencia a separarlos en clases distintas está basada en la idea de que hacerlo así favorece el desarrollo de la identidad de cada uno de los hermanos; pero que en realidad no hay estudios que confirmen que la separación favorezca este proceso. Ella tampoco está a favor de una norma para todos los gemelos por igual, ya que no se trata de un grupo homogéneo, por lo que separarlos o dejarlos juntos, si se aplica a todos, será un acierto en algunos casos y un error en otros.

El primero es la edad de los niños. La escolaridad en nuestro medio se produce en la inmensa mayoría de los casos con tres años o menos, cuando es demasiado pronto para separarles. Un segundo factor sería la zigosidad de los niños: en el caso de los gemelos monozigóticos (gemelos idénticos) suele haber una relación muy íntima en la que disfrutan mucho estando juntos, y también se pueden echar mucho en falta cuando están separados. Solo en casos en los que los hermanos se molestan continuamente o uno domine claramente al otro, convendría valorar la separación.

Pero en caso de no haber problemas, es preferible tener a los múltiples juntos en la misma clase. En caso de haber problemas, ya habrá tiempo de separarlos, pero separarlos “por si acaso” no parece tener mucho sentido, ya que es hacerles pasar por una doble separación, la de los padres, como les ocurre a todos los niños que empiezan el colegio, y además, la de su hermano.

Cambios hormonales y físicos durante el embarazo gemelar

Durante un embarazo, gemelar o único, se producen muchos cambios hormonales, físicos, metabólicos y psíquicos en la madre. Estas transformaciones aparecen antes y de forma más contundente en las embarazadas de gemelos que en las gestantes de un solo feto. La intensidad de estos síntomas se relaciona en muchos casos con el número de fetos: a mayor número de bebés, mayor intensidad de la sintomatología.

En el embarazo gemelar la mujer experimenta sensación de falta de aire, por diversos factores. Cuando la mujer espera dos bebés se da un gran aumento del volumen del útero, por lo que el diafragma se desplaza hacia la cavidad torácica. Además, la elevación del diafragma hace que disminuya la capacidad respiratoria. La capacidad funcional residual se reduce en un 20% en la segunda mitad de la gestación y una disminución del volumen de reserva respiratoria. Esto produce sensación de ahogo en las gestantes y muchas lo describen como que les "falta el aire". Estos síntomas aparecen sobre todo cuando andan, hacen ejercicio o suben escaleras. Por otro lado, existe también un aumento del consumo de oxígeno de un 20% por parte de la placenta, el feto y los órganos maternos. Aumenta también la presión arterial (sobre todo a partir del tercer trimestre) y disminuye la presión de CO2, lo que también contribuye a la sensación de falta de aire.

Se produce un aumento de la frecuencia cardiaca materna de un 15%, y esa es la causa de que muchas gestantes se quejan de palpitaciones. Hay una disminución generalizada de la resistencia periférica. Además, existe una insuficiencia venosa por un enlentecimiento del retorno venoso, provocado fundamentalmente por la compresión de los vasos venosos que ejerce el útero con los dos fetos dentro. Aparece sobre todo en las piernas.

También aparece un aumento del gasto cardiaco, como resultado del aumento de la frecuencia cardiaca y del volumen plasmático. Este aumento del gasto cardiaco es un 20% mayor en las gestaciones gemelares con relación a las gestaciones únicas, y que experimenta su incremento máximo a las 30 semanas.

En cuanto a las hormonas, en el embarazo múltiple se da un aumento de los niveles de progesterona, estradiol, estriol, lactógeno placentario, gonadotropina coriónica humana y alfa-fetoproteina. Este incremento hormonal está relacionado con un aumento del tamaño de la placenta o placentas y con el mayor número de fetos. Este incremento de las hormonas segregadas por la placenta es el responsable del aumento de náuseas y vómitos en el primer trimestre del embarazo. Si a eso le sumamos el aporte externo de progesterona, que a muchas pacientes sometidas a técnicas de reproducción asistida se está administrando oral o vaginalmente, las nauseas y vómitos son aún más intensos.

El mayor volumen del tamaño del útero (hasta 10 litros) en los embarazos gemelares produce un aumento de la compresión mecánica. El resultado: aumentan los edemas y las varices. Por otra parte, este aumento del tamaño del útero, hace que la gestante se arquee hacia atrás produciendo la llamada hiperlordosis, con lumbalgia, y hasta compresión del nervio ciático, lo que puede desencadenar una hernia ciática.

Debido al aumento de los niveles de la hormona progesterona que relaja el esfínter esofágico inferior y a la compresión del estómago por parte del útero, hay mucha más predisposición a los ardores. Estos síntomas aparecen con frecuencia a mitad del segundo trimestre y a muchas gestantes les despierta durante la noche, por lo que se aconseja la toma de un protector gástrico. El estreñimiento es un síntoma frecuente de las gestaciones de gemelos o mellizos debido a la compresión de las asas intestinales ejercida por el útero y al funcionamiento más lento de las asas provocado por la progesterona.

Riesgos del embarazo múltiple para la embarazada

Los embarazos múltiples son complicados debido al gran volumen que ocupa la gestación de más de un bebé. El útero soporta un exceso de peso y puede distenderse ejerciendo más presión sobre el resto de órganos. Gestar a dos o más bebés también significa una placenta mayor y un aumento de los niveles hormonales en sangre de la madre.

En definitiva, el embarazo múltiple supone una mayor exigencia para el cuerpo de la mujer y pueden aumentar el número de complicaciones que se sufren en un embarazo normal. A continuación, vamos a comentar las más comunes.

Aumento de peso

En un embarazo único, lo normal es aumentar unos 11-13 kg en un embarazo único. En cambio, la gestación de gemelos o mellizos supone un aumento de unos 15-20 kg en la futura madre.Este aumento de peso supone una mayor incomodidad para la mujer, que puede ver limitada su capacidad de movimiento. Además, la madre presentará dificultad para dormir, mayor fatiga, etc.

Preeclampsia

La preeclampsia o hipertensión arterial inducida por el embarazo ocurre en el 15-20% de las mujeres con gestaciones múltiples. Esto supone una frecuencia de tres a cinco veces mayor que en un embarazo de un solo bebé. Además, la preeclampsia suele aparecer de manera más precoz en los embarazos múltiples y también es más difícil de controlar.

Más síntomas

Debido al aumento de la producción hormonal en el embarazo múltiple, es normal que la mujer sienta más síntomas molestos durante el primer trimestre como, por ejemplo, náuseas, vómitos, acidez de estómago, falta de energía y somnolencia.También es más frecuente que la mujer sufra hiperémesis gravídica, una condición caracterizada por el exceso de vómitos intensos y persistentes durante el embarazo.

Complicaciones en el feto

Las complicaciones fetales y en los recién nacidos de embarazos múltiples se asocian a la prematuridad y al bajo peso, ya que a mayor número de fetos menor es la duración de la gestación y menor es su peso al nacer.

Síndrome del gemelo evanescente

Se trata de la pérdida de uno de los fetos durante las primeras semanas de embarazo, lo cual es bastante frecuente en los embarazos múltiples. En una primera ecografía, se observan dos o más fetos con latido cardiaco, pero al repetir la ecografía pasadas unas semanas, uno de los fetos ha desaparecido.

Lo que ocurre es que este feto no es capaz de seguir creciendo, detiene su desarrollo y finalmente es reabsorbido por los tejidos maternos o por la placenta, sin dar lugar a ninguna complicación.Realmente, el síndrome del gemelo evanescente o desaparecido no supone ningún riesgo para el bebé que sigue con su desarrollo. Es más, se cree que es un mecanismo natural de defensa ante lo que podría ser un embarazo múltiple de alto riesgo.

Síndrome de transfusión feto-fetal

Esta alteración consiste en un trastorno de la placenta que se desarrolla únicamente en los gemelos idénticos que comparten la placenta, es decir, en las gestaciones monocoriales. Ambos fetos comunican sus vasos sanguíneos y puede ocurrir que uno de ellos reciba un exceso de sangre mientras que el otro sufre una deficiencia importante.

En el peor de los casos, el síndrome de transfusión feto-fetal puede incluso causar una muerte fetal intrauterina, aunque afortunadamente existen varias técnicas para solucionarlo. Lo más importante es poder hacer un diagnóstico precoz a tiempo.

Defectos congénitos y retraso del crecimiento

Los bebés nacidos de embarazos múltiples tienen el doble de riesgo de sufrir anomalías congénitas como las siguientes:

  • Defectos del tubo neural como la espina bífida.
  • Defectos gastrointestinales.
  • Defectos cardíacos.

Si las condiciones placentarias no son las adecuadas, los bebés pueden sufrir un crecimiento intrauterino retardado (CIR). Éste ocurre en uno de los fetos en el 30% de los casos y en ambos fetos en el 15% de los casos. Además, muchos de los bebés de un embarazo gemelar nacen con un peso menor a lo normal.

Riesgos del parto múltiple

El parto pretérmino, antes de la semana 37 de embarazo, ocurre en más del 50% de los partos gemelares, en el 90% de los partos de trillizos y en todos los embarazos cuádruples.

Placenta previa

Como consecuencia de la presencia de más de una placenta o una placenta de mayor tamaño, es posible que su posición no sea la correcta y se coloque en la parte baja del útero.Esta anomalía, conocida como placenta previa, ocluye el orificio del cuello del útero, lo que produce un sangrado vaginal. Todo ello hace que aumente el riesgo de parto prematuro.

Parto prematuro

La duración media de un embarazo gemelar es de 36 semanas, es decir, antes de término. Esto puede dar lugar a complicaciones en el feto al no haberse desarrollado completamente. En los casos más graves de prematuridad, cuando los bebés nacen antes de la semana 32 o con un peso inferior a los 1.500 gramos, existe un mayor riesgo de sufrir:

  • Síndrome de distrés respiratorio (RDS).
  • Hemorragia intracraneal.
  • Parálisis cerebral.

Preguntas frecuentes

¿Es más probable que se produzca un parto prematuro cuando son gemelos?

Según la OMS, se considera que un parto es prematuro o pretérmino cuando el nacimiento ocurre con anterioridad a la semana 37 de embarazo.

¿Qué características particulares tiene el parto gemelar?

En primer lugar, es importante destacar que aproximadamente la mitad de los partos gemelares se produce por cesárea.

¿Cuál es el peso habitual que gana una mujer embarazada de gemelos?

En un embarazo único se recomienda no aumentar más de un kilo por mes de gestación, aunque lo habitual es aumentar unos 10-12 kilos aproximadamente. En el caso de las gestaciones múltiples, la media de peso que adquiere la embarazada es de entre 12 y 17 kilos.

¿Qué pasa cuando muere uno de los gemelos en el útero?

En primer lugar, hay que valorar la situación y actuar de manera que el otro bebé no corra peligro. Todo depende del tiempo de embarazo y de si los gemelos comparten o no la placenta.

¿Hay mayor riesgo de cesárea en un embarazo múltiple?

Sí, en un 50-80% de los embarazo múltiples, el parto se produce mediante cesárea.

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