Guía de Compra de Pelelas para Niñas: Facilitando el Aprendizaje del Control de Esfínteres

El fin de la etapa “bebé” tiene un hito muy claro, que los padres solemos transitar con algo de ansiedad, atendiendo consejos y comparaciones de todo tipo: ocurre cuando nuestro hijo le dice chau a los pañales y comienza a ganar autonomía en su propia higiene. Todos sabemos que ese día llega pero sólo cuando nos toca acompañar en esa aventura aprendemos que el proceso tiene complejidades.

Los padres sabemos que la etapa de los pañales se vuelve larga y que, en general, representa un gasto importante en la economía familiar. Sosteniendo a tu hijo y acompañando el tiempo que le tome, llegará la etapa de bombacha y calzoncillo y guardarás el bolso pañalero en el archivo de recuerdos lindos. Pero no es conveniente apresurarnos porque no es algo que tenga que ver con la voluntad del niño ni con una edad específica.

Por eso, el entrenamiento para ir al baño no empieza a la misma edad para todos los chicos. En términos generales, podemos esperar que nuestro hijo empiece a demostrar un interés por ir al baño alrededor de los 2 años. La clave está en tener paciencia y acompañar el paso a paso, porque, como toda nueva habilidad, requiere entrenamiento. Por eso no hay un consejo único respecto al mejor momento para comenzar con el control de esfínteres. La edad, por sí sola, no basta.

El proceso arranca cuando el niño esté mental, emocional y físicamente listo… Tiene que ver con el desarrollo psicoemocional y con la necesidad de controlar y poner límites a la satisfacción de las propias necesidades. Tené en cuenta que el bebé viene experimentando el mundo de determinada manera y, de golpe, se enfrenta con la necesidad de esperar, retener, hacer su pis y caca en un lugar especial y aceptar que hay normas que cumplir para ser un “nene grande”.

Por lo general comienzan a controlar primero de día y luego de noche. Muchos padres aprovechan los meses de calor para empezar a entrenar al niño porque usa menos ropa, pero, si no está listo, no conviene forzarlo. Si estás atravesando un momento difícil o con mucho estrés, esperá un poco. Es importante estar pendiente y convocar al niño a ir al baño. Elogiá los avances. Felicitalo.

Decí “no importa, ya lo vas a lograr, a mí también me pasaba” cada vez que se haga pis o caca. Jamás lo retes o lo amenaces con castigarlo. En los últimos años han surgido nuevos recursos que pueden ser muy útiles en este aprendizaje. Se llaman pañales de transición y son un excelente aliado para atravesar el tiempo entre los pañales y la ropa interior. Puedes encontrarlos como bombachas y calzoncillos de aprendizaje. Hay que esperar a que nuestro hijo esté listo y respetar el tiempo que le tome el ir desarrollando nuevas habilidades.

Los pediatras destacan que hay que esperar a que el niño muestre signos de que está listo. Muchos padres recurren al famoso libro del doctor Berry Brazelton sobre el tema. Sus consejos son valiosos para aprender a reconocer cuándo tu hijo está preparado para aprender a ir al baño con tu ayuda. Brazelton habla de “entrenamiento progresivo”: lo ideal, dice el pediatra, es tomar esta etapa como un proceso en el que vamos involucrando al niño en rutinas nuevas a cada paso.

Puedes ir con el niño a comprar una pelela o adaptador de inodoro como un evento especial. Si la elige él, mejor. Convertí la salida en una experiencia divertida y positiva. Si identificás que quiere pis o caca o ves que está haciendo, proponele ir al baño. Si quiere sentarse allí con el pañal puesto, dejalo. Es de esperar que al principio avisen que se hicieron pis o caca luego de que están sucios o mientras están evacuando sus esfínteres.

Recordá que el control de esfínteres no es sólo mantener seco el pañal ni un mero aprendizaje de un hábito mecánico. Resolver bien esta etapa, sin humillaciones ni comparaciones con otros niños, reforzará la seguridad y autoestima del niño.

En los últimos años han surgido nuevos recursos que pueden ser muy útiles en este aprendizaje. Se llaman pañales de transición y son un excelente aliado para atravesar el tiempo entre los pañales y la ropa interior. Puedes encontrarlos como bombachas y calzoncillos de aprendizaje.

Para ayudarte a elegir la mejor pelela para tu hija, considera los siguientes aspectos:

  • Comodidad: Asegúrate de que la pelela sea cómoda para tu hija, con un asiento de tamaño adecuado y materiales suaves.
  • Estabilidad: Busca modelos con una base estable para evitar que se vuelque.
  • Facilidad de limpieza: Opta por una pelela con un recipiente extraíble y fácil de limpiar.
  • Diseño atractivo: Elige una pelela con un diseño que le guste a tu hija para hacer el proceso más divertido.

Además de la pelela, existen otros productos que pueden facilitar el aprendizaje del control de esfínteres, como:

  • Adaptadores de inodoro con escalón
  • Libros y cuentos sobre el tema
  • Calcomanías y recompensas para celebrar los logros

Cómo Enseñarle A Tu Hijo A Ir Al Baño En 3 Días

Es importante recordar que cada niño es diferente y aprende a su propio ritmo. La paciencia, el apoyo y la comprensión son clave para ayudar a tu hija a superar esta etapa con éxito.

Es importante que, al momento de pensar, diseñar e implementar propuestas, los maestros, las maestras y los equipos de conducción conozcan e incorporen a los contenidos vigentes los lineamientos curriculares de Educación Sexual Integral.

La Ley Nacional N° 26.150 da a la institución educativa un rol privilegiado como ámbito promotor y protector de derechos. Para el desempeño de este rol, la familia, como agente educadora, constituye uno de los pilares fundamentales -y no el único- a la hora de entablar vínculos, alianzas y estrategias. Educación Sexual Integral sea abordada por el Jardín de Infantes con el mayor grado de consenso posible, promoviendo asociaciones significativas entre el Jardín, las familias y la comunidad en general.

En este sentido, la Ley Nacional Nº 26.150 conlleva un reposicionamiento de la institución escolar, y también de los servicios de salud, y una transformación de las propias prácticas docentes.

Cuando pensamos en propuestas que contribuyan a desarrollar, ampliar y construir las posibilidades cognitivas, entendemos que es fundamental brindar a los niños y a las niñas información científicamente validada, acorde a cada etapa del desarrollo.

Es importante que, al momento de pensar, diseñar e implementar propuestas, los maestros, las maestras y los equipos de conducción conozcan e incorporen a los contenidos vigentes los lineamientos curriculares de Educación Sexual Integral. Estas propuestas áulicas no presentan un orden secuencial. Pueden ser abordadas siguiendo diferentes itinerarios, y de manera articulada con las actividades de enseñanza cotidianas.

En nuestra sociedad, la sexualidad es una temática aún tabú, que no todos y todas las docentes se animan a hacer visible en las salas. En contraposición, la mirada de las chicas y los chicos es espontánea e intenta satisfacer la curiosidad sobre su cuerpo y las relaciones que establecen con otras y otros.

En el Jardín de Infantes, las prácticas nos indican que no hay una receta para hacerlo. El desarrollo curricular. Es importante que, al momento de pensar, diseñar e implementar propuestas, los maestros, las maestras y los equipos de conducción conozcan e incorporen a los contenidos vigentes los lineamientos curriculares de Educación Sexual Integral.

Tabla comparativa de pelelas:

Característica Pelela 1 Pelela 2 Pelela 3
Comodidad Buena Excelente Regular
Estabilidad Buena Excelente Regular
Facilidad de limpieza Regular Buena Excelente
Diseño Atractivo Simple Divertido

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