Pechuga de Pavo Cocida en el Embarazo: Riesgos y Beneficios

La alimentación es uno de los factores más importantes que influye tanto en la salud de la madre como del bebé durante el embarazo. La dieta de la embarazada debe ser completa y equilibrada, incluyendo frutas, verduras, legumbres, carne y pescado. Sin embargo, algunos alimentos deben eliminarse por completo o consumirse con precaución.

Lo más importante es que la mujer tenga claro lo que puede y lo que no puede comer durante el embarazo. Por tanto, es mejor dejar fuera de la lista de la compra los productos que se sirvan en crudo o poco cocinados -carpaccios, pescados, huevos poco cuajados, ojo con las verduras en crudo, que hay que lavarlas bien…-.

10 Alimentos PROHIBIDOS en el embarazo

Carne y Pescado en el Embarazo

Durante el desarrollo de la gestación, es fundamental que el feto reciba un aporte adecuado de proteínas, vitaminas y oligoelementos. La mujer necesita un 12% más de aporte proteico durante el embarazo, por lo que necesitará ingerir carne y pescado, las principales fuentes de proteínas para el ser humano. Además, la carne también es una fuente muy importante de hierro, así como el pescado lo es de ácidos grasos omega-3.

La carne posee los 20 aminoácidos esenciales, hierro, zinc y vitamina B12, combinación muy difícil de encontrar en otros alimentos, por lo que no debe sustituirse. Las mujeres vegetarianas, por tanto, es muy posible que necesiten suplementos de hierro para no desarrollar anemia en el embarazo.

Carnes Recomendadas

Una de las mejores carnes para consumir durante el embarazo es la de pavo. Es más, forma parte del listado de opciones saludables avaladas por la Fundación Española de Nutrición, gracias a su bajo contenido en grasa, su alto contenido de agua y sus niveles reducidos de colesterol.

Se recomiendan las carnes magras con bajo contenido en grasa, como el solomillo de ternera. Además, las carnes rojas deben alternarse con las carnes blancas (pollo y pavo) y el pescado, de manera que se tomen todos los alimentos al menos dos veces por semana.

Las carnes con poca grasa como son la de ternera, la de pavo o la de pollo son bienvenidas durante el embarazo por sus niveles ricos en vitamina B, proteínas y minerales. En cualquier caso, no es conveniente abusar de la carne roja, con una o dos veces por semana es suficiente.

Beneficios de la Pechuga de Pavo

Como ya te contamos en el anterior post, la carne de pavo tiene muchas ventajas y es una de las más adecuadas en el embarazo. Forma parte de la lista de carnes magras recomendadas por la Fundación Española de Nutrición, y su consumo ideal es de unas 3-4 veces a la semana. Es una carne baja en grasas, con una alta composición de agua que ayuda a mantener el cuerpo bien hidratado, y con niveles ínfimos de colesterol. Además, tiene muchas vitaminas, sobre todo del grupo B, que protegen el buen funcionamiento del sistema inmunológico, y gran contenido en minerales.

En cualquier caso, la carne de pavo tiene, en general, unos valores nutricionales muy apreciados. Y su bajo contenido en grasa la hace muy adecuada para mantener un peso adecuado en cada uno de los nueve meses de espera.Eso sí, el consumo de carne compleméntalo con la ingesta de cereales integrales, hortalizas y verduras, legumbres, pescado y frutas y verduras. Una alimentación equilibrada, con calorías y grasas moderadas, es la mejor indicación para llevar un embarazo perfecto.

Carnes a Evitar

A pesar de ser una fuente importante de proteínas, hay variedades de carnes que conviene evitar durante el embarazo. Por ejemplo, el hígado tiene un alto contenido en vitamina A, la cual puede provocar defectos en el desarrollo fetal si se toma en exceso durante los primeros meses de gestación.

Además, cabe resaltar la importancia de no comer carnes crudas ni embutidos, ya que tienen un alto riesgo de transmitir toxoplasmosis y listeriosis, enfermedades parasitarias que causan malformaciones fetales muy graves. Muchas formas de toxoplasma se eliminan al congelar los alimentos, pero algunas son resistentes, por lo que se aconseja que toda la carne esté cocinada. El embutido, si es cocinado, sí se puede tomar.

La solución está en congelar el embutido al menos durante 48 horas y luego esperar a que vuelva a su estado normal. También podéis cocinar el chorizo completamente para acompañar por ejemplo a unos macarrones; o usar su relleno a modo de picadillo para unos calabacines al horno… Y aprovechando que lo tenemos encendido, ¿os animáis a tostar sobre papel vegetal un poco el jamón para disfrutarlo en modo crunchy?

Precauciones al Consumir Carne Durante el Embarazo

Seguro que habrás oído que en el embarazo está prohibido comer jamón u otros embutidos. Al ser carnes curadas y no cocinadas (no confundir embutidos con fiambres, estos últimos están cocidos y no suponen ningún problema) pueden transmitir toxoplasmosis. La toxoplasmosis es una enfermedad parasitaria que puede causar graves malformaciones al feto. Con lo cual, por prevención, se recomienda no tomar embutidos durante el embarazo ni ningún tipo de carnes crudas. ¡Olvídate por unos meses de tartares y carpaccios! ¡Aparca por una temporada esa tapita de jamón! Cuando nazca tu bebé podrás volver a comer de todo.

Y no solo debes evitar las preparaciones en crudo. ¡También esa carne vuelta y vuelta! Toda la carne que como gestante quieras consumir deberá estar muy bien cocinada. Puedes elaborarlas con distintas técnicas (¡no, la carne a la barbacoa no está prohibida, aunque lo hayas oído por ahí!), pero en todas hay que asegurarse que la cocción de la carne sea total.

Respecto a la carne congelada, no supone ningún problema. La precaución es la misma respecto a las carnes frescas: cocinarla muy bien.

Higiene y Manipulación

Otra precaución que debes tener en cuenta es que, tras manipular la carne para su cocción, te laves muy bien las manos. También lava a conciencia todos los utensilios utilizados: así evitarás que las bacterias proliferen. Respecto a esto, recuerda que no se debe nunca lavar la carne del pavo (ni las demás carnes). Es una costumbre algo extendida pero no debe lavarse o enjuagarse el pavo en ningún caso.

Alimentos Adicionales a Considerar

Además de la carne, es importante prestar atención a otros alimentos durante el embarazo:

  • Pescados: Evitar los pescados con alto contenido de mercurio como el atún rojo y el emperador.
  • Hidratos de carbono y grasas: Optar por hidratos de carbono complejos y grasas saludables como el aceite de oliva.
  • Bebidas: Beber suficiente agua y limitar el consumo de café y té. Evitar el alcohol por completo.
  • Quesos y lácteos: Evitar quesos no pasteurizados.
  • Huevos: Consumir huevos bien cocidos para evitar la salmonela.

Además de tener en cuenta los alimentos prohibidos en el embarazo mencionados anteriormente, es importante prestar especial atención a realizar un buen lavado, sobre todo de frutas y verduras antes de su consumo, especialmente si se comen crudas. Antes de consumirlas, lávalas siempre bajo el chorro del grifo, aunque vayan a ser consumidas sin piel. En caso de que la verdura o fruta se coma cruda y con piel, aún debe prestarse más atención a su lavado bajo el chorro del grifo, siendo meticulosos en su limpieza.

Antojos Durante el Embarazo

Los antojos son un apetito especial por algún alimento que no puede satisfacerse con el consumo de otro tipo de alimento. Efectivamente, los antojos sí existen y no son un capricho de la mujer embarazada.

La aparición de los antojos se debe a algún tipo de déficit nutricional, por lo que el organismo se encarga de reclamarlo a través de la ingesta de alimentos como:

  • Chocolate: El cuerpo posiblemente esté pidiendo magnesio, ya que el cacao es rico en este nutriente. El deseo de chocolate también puede significar bajos niveles de azúcar.
  • Patatas fritas: Cuando la tensión arterial esté baja o haya falta de sodio. También pueden apetecer otros alimentos salados o escabeches.
  • Queso: Necesidad de calcio y ácidos grasos esenciales. También es posible tomar frutos secos.
  • Alimentos avinagrados: Favorecen la producción de ácido clorhídrico, el cual ayuda a una digestión menos pesada.
  • Frutas ácidas: Como las fresas, limones o naranjas, ya que son ricos en vitamina C, muy importante para el embarazo y la asimilación del hierro.

Además, durante el embarazo, se produce una importante modificación de los niveles hormonales, de neurotransmisores y de endorfinas que influyen en el apetito, el gusto y el olfato.

Es totalmente falso que la no satisfacción de un antojo provoque una mancha de nacimiento en el futuro bebé.

Recomendaciones Finales

Es obvio que comer carne en cantidades adecuadas es beneficioso cuando se está esperando un bebé. El embarazo no es una enfermedad, por lo tanto, requiere una alimentación equilibrada y normal. Las restricciones alimenticias se refieren más a quienes tengan algún problema de salud asociado o no al embarazo. Con lo que hay que tener precaución es con los alimentos susceptibles de transmitir la toxoplasmosis.

Así que ya sabéis, con un enfoque consciente de la nutrición prenatal y tomando las precauciones adecuadas, no tenéis por qué renunciar a comer carne en el embarazo. Obtener los nutrientes que tu cuerpo necesita es muy importante durante el embarazo, pero debes saber qué alimentos debes evitar en este periodo.

Si quieres obtener información más detallada sobre cómo debe ser la dieta de la mujer embarazada, no te pierdas el siguiente artículo: ¿Qué comer durante el embarazo?

Además de la dieta, la mujer no debe descuidar otros hábitos saludables durante el embarazo, como practicar deporte. Puedes leer más sobre esto en el siguiente post: Salud en el embarazo.

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