Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta grandes cambios, tanto a nivel fisiológico como hormonal, los cuales son imprescindibles para garantizar el crecimiento del bebé y el equilibrio de la madre. Se experimentan muchos cambios durante el embarazo en todo nuestro cuerpo, pero los que se producen a nivel de los pechos es realmente significativo. Los pechos e incluso los pezones son una de las partes del cuerpo que más transformaciones sufren ya que deben desarrollarse para alimentar al recién nacido tras el parto. De hecho, a menudo los cambios en las mamas son el primer signo de embarazo. A partir de las tres o cuatro semanas, algunas mujeres comienzan a notar esos cambios, que las van preparando para la lactancia.
No obstante, no todas las mujeres tienen el pecho igual, y existe morfológicamente uno en concreto que nos puede dificultar un poco la lactancia. Es el caso del pecho o mama tuberosa. Sin embargo, si tienes pechos tubulares, es probable que no notes esos cambios o tengas que lidiar con algunas dificultades añadidas finalizado el embarazo si deseas lactancia materna.
¿Cómo funciona la lactancia materna?
¿Qué es la Mama Tuberosa?
El pecho tubular o mama tuberosa, como también se le conoce, es una condición en la que el tejido mamario carece de volumen. Como resultado, los pechos no crecen lo suficiente ni se vuelven redondeados, sino que adquieren más bien una forma de cono. Estos senos suelen estar más separados de lo habitual y en ocasiones tienen una apariencia flácida ya que carecen de volumen alrededor del pezón. En algunos casos, el tejido mamario alrededor del pezón parece contraído y la areola suele ser más grande. Generalmente la base de la mama es estrecha y la piel tensa debajo de los pezones, que suelen inclinarse hacia abajo.
Diferentes grados de mamas tuberosas.
En el ámbito clínico se hace referencia a diferentes niveles de pechos tuberosos. Algunos prácticamente no se aprecian, pero otros tienen una forma anómala más pronunciada, lo que puede provocar que la mujer se sienta a disgusto con su aspecto y afecte la imagen que tiene de sí misma y su autoestima. De hecho, los pechos tuberosos no suelen representar un problema de salud, sino más bien una cuestión estética.
Clasificación de las Mamas Tuberosas
En función de la deformidad del pecho se hace referencia a:
- Grado I: Es el nivel más leve y común, caracterizado por una falta de desarrollo en el cuadrante inferior interno del pecho. Se distingue porque la areola suele mirar hacia abajo.
- Grado II: En este caso la falta de desarrollo de los pechos se produce en la parte inferior, interna y externa, pero la zona inferior cuenta con piel suficiente.
- Grado III: Estos pechos son similares al grado II, pero aquí presentan una deficiencia en la piel de la zona subareolar. La alteración afecta a todos los cuadrantes.
- Grado IV: Se trata de la deformación más severa puesto que los cuatro cuadrantes mamarios presentan afectación y atrofia.
¿Qué Causa los Senos Tubulares?
En la mayoría de los casos, este problema se debe a que el tejido mamario no se desarrolla adecuadamente durante la etapa de la pubertad, lo que conduce a una deformidad en los senos que altera su forma y, en ocasiones también puede afectar la lactancia. En este tipo de pechos, el tejido que rodea la mama es más rígido, por lo que termina impidiendo que el pecho se desarrolle. Esto se debe a un anillo fibroso, una especie de tendón que se encuentra en la base de la mama, donde se une al músculo pectoral.
Ese anillo delimita el crecimiento de la mama circularmente, por lo que el tejido mamario solo puede crecer por dentro del mismo y no logra extenderse por el tórax para adquirir su forma característica. Como resultado, el tejido mamario es escaso fuera del anillo, al igual que en el tórax masculino. Son muchos los tipos de mamas que existen, todos normales y todos diferentes. No obstante, algunos de ellos, por su morfología y la causa que los desarrolla pueden dificultar la lactancia
Representación esquemática de una mama tuberosa.
¿Cómo Saber si Tengo Mamas Tuberosas?
El caso de la malformación de pecho tiene un gran impacto físico y psicológico en las mujeres y comienza a desarrollarse desde la pubertad. Los pechos tuberosos son una deformidad mamaria sin causa conocida y se caracteriza por tres símbolos. La mejor opción para saber si tengo mamas tuberosas es mediante la autoexploración, al advertir una forma cónica o tubular del pecho que denota una anomalía del desarrollo.
Características de las mamas tuberosas:
- Ausencia de surco submamario o constricción del mismo.
- Mama con forma tubular.
De hecho, se trata de un diagnóstico muy frecuente entre las pacientes que acuden a una consulta para realizarse una cirugía de pechos con el fin de aumentar su volumen. Cuando se padece una deformación de las mamas, es normal sentirse insegura, y es que los expertos dicen que casi todas las pacientes que ellos diagnostican con pecho tuberoso aseguran sentirse cohibidas, ya sea en las relaciones íntimas o incluso a la hora de cambiarse de ropa con más mujeres delante.
Ejemplo de mamas tuberosas.
¿Los Senos Tubulares Pueden Afectar la Lactancia?
Si bien no todos los casos de mamas tuberosas son igual de complicados para el inicio y la consolidación de la lactancia, es cierto que la escasez de tejido glandular dificulta enormemente la producción de leche en una cantidad suficiente para alimentar al bebé al pecho de forma exclusiva y a demanda. Al mismo tiempo, las células productoras de leche, los lactocitos, empiezan a desarrollarse en el interior de los pechos y se duplica la cantidad de sangre que llega a los mismos. Durante el segundo trimestre, los pezones y areolas también aumentan de tamaño, una serie de cambios que preparan a la madre para lactar a su bebé.
Sin embargo, como los pechos tuberosos suelen tener poco tejido mamario, podrían no crecer o cambiar muy poco durante el embarazo. De hecho, a menudo permanecen blandos después del parto porque no tienen suficiente tejido glandular para producir mucha leche. Eso dificulta la producción de leche en cantidad suficiente para alimentar al bebé de forma exclusiva y bajo demanda. Sin embargo, eso no significa que una madre con pechos tubulares no pueda dar el pecho, pero le resultará más complicado. De hecho, la cantidad de leche no depende directamente del tamaño del pecho sino de factores como la estimulación pues si la madre no lacta con frecuencia, la producción de leche disminuye. También dependerá de cómo el bebé coja el pecho para recibir la cantidad de leche que necesite.
Madre amamantando a su bebé.
En general, algunas podrán producir suficiente leche como para alimentar a su bebé, otras producirán poca y verán obligadas a recurrir a la extracción de leche o utilizar la lactancia mixta y otras no podrán producir prácticamente leche. Es importante recordar que nuestra intervención dependerá de la voluntad de la madre que podrá elegir entre intentar ofrecer el pecho en exclusiva los primeros días y valorar evolución continua, apostar por una lactancia mixta o un destete.
Existen distintas intervenciones quirúrgicas como la mamoplastia o la mastopexia, que pueden haber modificado el aspecto de estos pechos, lo cual no significa que puedan haber mejorado la capacidad de producción de leche, simplemente que han cambiado el aspecto. De hecho, la misma intervención puede ser una causa de hipogalactia, sobre todo en intervenciones de abordaje areolar con un remodelado completo, ya que pueden llegar a seccionar conductos y terminaciones nerviosas que alteran sin duda la capacidad para mantener la producción de leche.
¿Se Pueden Operar los Pechos Tuberosos o Tubulares?
Sí, los pechos tuberosos se pueden operar en las clínicas de estética, con el fin de lograr que tengan un aspecto natural, para eliminar así el malestar psicológico que esta forma anómala de las mamas puede representar para la mujer. Para corregir los pechos tubulares la mujer tendrá que recurrir a una intervención quirúrgica. Este procedimiento consiste en extender el tejido mamario para solucionar cualquier asimetría o deformación, así como para aumentar su volumen y darle una forma redondeada con la ayuda de unas prótesis mamarias. Durante el procedimiento también se reposicionan la areola y el pezón.
No obstante, cabe aclarar que las mamas tuberosas tratadas quirúrgicamente mantienen su capacidad de lactancia, sobre todo cuando solo se han colocado implantes y reducido el tamaño areolar. Sin embargo, si te has realizado un remodelado completo y se ha desestructurado la llegada de los conductos galactóforos al pezón con abordajes a la glándula retroareolar, es probable que la producción de leche se vea afectada. En estos casos, es importante que hables con tu obstetra para que te indique qué debes hacer tras el parto.
Soluciones para Mujeres con Senos Tubulares
Las dudas que suelen asaltar a la hora de que aparezca el deseo de someterse a una cirugía de este tipo están relacionadas con si podría ser sin implantes o si después el periodo de lactancia va a ser igual que para otra mujer. Sobre el asunto de mamas tubulares y lactancia, el proceso es el mismo que para cualquier otra mujer que acabe de dar a luz, ya que va a poder alimentar al recién nacido con leche materna sin ningún tipo de impedimento tras una cirugía de aumento.
Si aún tienes dudas sobre cómo saber si tienes pechos tuberosos y cómo solucionarla, lo mejor es que acudáis a un médico especialista para que os aporte toda esa información.
