Muchas parejas que enfrentan dificultades para concebir buscan alternativas para aumentar sus posibilidades de tener un bebé. En algunos casos, se considera el uso de pastillas para inducir la ovulación, con la esperanza de concebir mellizos. Sin embargo, es fundamental comprender los riesgos y la efectividad de estos tratamientos.
En este artículo, exploraremos en detalle el uso de pastillas para la fertilidad, como Omifin, así como la importancia del ácido fólico y otros factores que influyen en la concepción.
¿Qué son las pastillas para ovular?
Si tienes un ciclo irregular y te estás planteando tener un hijo, es probable que hayas oído hablar de las pastillas para ovular. Esta terapia a base de hormonas para quedar embarazada es cada vez más difundida por su eficacia y simplicidad. Pero ¿de qué se trata exactamente y cuándo se recomienda?
Las pastillas para ovular se utilizan en pacientes jóvenes cuando la causa de la esterilidad sea una alteración del ciclo menstrual. Disovulación, la ovulación se produce de forma muy irregular. En pacientes jóvenes con problemas de alteración de la regla, suele dar relativamente buenos resultados. Por lo general, entre un 15% y un 25% de éxito por ciclo.
Al tratarse de una técnica relativamente sencilla y poco invasiva, el uso de las pastillas para ovular es un método interesante y cada vez más difundido.
Se habla generalmente de pastillas para ovular, pero en realidad las hormonas para quedar embarazada se pueden administrar de diferente forma. Existen fármacos que se toman por vía oral, subcutánea o intramuscular. Los más utilizados son el citrato de clomifeno (vía oral) y las gonadotropinas o FSH (vía subcutánea o intramuscular).
Durante el tratamiento se llevan a cabo controles periódicos de 2 a 3 veces por semana. El ginecólogo realiza ecografías vaginales para hacer un seguimiento del ciclo y de la respuesta de los folículos a la estimulación, y así poder ajustar la dosis. La administración de dosis insuficiente no conseguirá generar óvulos maduros.
La inducción a la ovulación con fármacos y hormonas también se utiliza en la mayoría de las técnicas de reproducción asistida. En los tratamientos de inseminación artificial y fecundación in vitro, por ejemplo, se utiliza este método con el fin de poder controlar el ciclo ovárico y recuperar el mayor número de oocitos maduros posibles. De este modo, se produce un incremento de las posibilidades de éxito.
Omifin: ¿Qué es y para qué sirve?
Omifin, cuyo principio activo es el citrato de clomifeno, es un medicamento que se administra por vía oral, en forma de pastillas. Sirve para inducir la ovulación y se utiliza en los tratamientos de reproducción asistida. Principalmente, en los casos de mujeres que padecen anovulación como consecuencia del síndrome de ovario poliquístico.
- Anovulación: Es una alteración que causa esterilidad, ya que los ovarios no liberan ningún óvulo durante el ciclo menstrual.
Como ya hemos mencionado, la principal indicación de Omifin son las mujeres que sufren infertilidad por anovulación crónica, como aquellas que padecen síndrome de ovario poliquístico.
Sin embargo, existen otras indicaciones en el uso de Omifin:
- Mujeres con amenorrea secundaria: Además de por el síndrome de ovario poliquístico, la ausencia de menstruación puede producirse por otras causas (fallo ovárico prematuro, síndrome de Asherman, hiperprolactinemia, estrés…).
- Mujeres con fase lútea corta (inferior a 10 días): La fase lútea es el periodo de tiempo que transcurre desde la ovulación hasta la menstruación. Su duración normal es de 12 a 16 días.
- Mujeres con baja respuesta al coito dirigido o a la inseminación artificial, y que necesitan recurrir a la fecundación in vitro: En estos casos, Omifin se administra durante la fase de estimulación ovárica.
Dicho lo anterior, es necesario resaltar que, aunque Omifin actúe contra las disfunciones ovulatorias y menstruales del síndrome de ovario poliquístico, este fármaco solo se usa en mujeres que desean quedarse embarazadas. Por tanto, Omifin no está indicado para tratar alteraciones en pacientes que no persiguen este objetivo.
¿Cómo funciona Omifin?
Omifin, o más concretamente el citrato de clomifeno, es un inductor de la ovulación. Este fármaco provoca la ovulación en mujeres que tienen problemas con su función ovárica y que, por eso, no se quedan embarazadas.
El citrato de clomifeno tiene propiedades agonistas y antagonistas de los estrógenos. Esto significa que el citrato de clomifeno tiene la capacidad de unirse a los receptores de los estrógenos presentes en el hipotálamo y, como consecuencia, bloquear la retroalimentación negativa de estas hormonas a nivel del cerebro. Por esto se dice que Omifin tiene acción antiestrogénica.
Puesto que el hipotálamo no puede recibir la señal del estradiol, esta glándula empieza a secretar GnRH (hormona liberadora de gonadotropinas), la cual activará a la hipófisis y aumentará la producción de las hormonas FSH y LH. Mediante un complejo sistema de regulación hormonal, Omifin consigue aumentar la liberación de FSH y LH, y estimular el desarrollo folicular en los ovarios.
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¿Cómo se toma Omifin para quedar embarazada?
Por lo general, las mujeres que desean quedarse embarazadas toman entre 50-100 miligramos de citrato de clomifeno al día. Es decir, una o dos pastillas, ya que cada comprimido contiene 50 miligramos de este principio activo.
Normalmente, las pastillas de Omifin se toman durante cinco días, desde el quinto día del ciclo menstrual hasta el noveno. Esto quiere decir que Omifin se empieza a tomar cinco días después de la llegada de la regla.
Sin embargo, tanto la dosis como el tiempo de uso deben ser pautados por el ginecólogo. En función de cómo sea la respuesta de la mujer a la ovulación, el médico decidirá si mantiene la dosis, la reduce o la incrementa.
Ventajas y desventajas de Omifin
El uso de Omifin para conseguir el embarazo tiene tanto ventajas como algunos inconvenientes. A continuación, se comentan cada uno de ellos.
¿Qué beneficios tiene el Omifin?
En comparación con los fármacos compuestos por gonadotropinas, como Puregon, Gonal-f o Menopur, Omifin presenta varias ventajas:
- Es muy económico. El envase con 30 comprimidos solamente cuesta 32.78€.
- Su administración es por vía oral. Las pacientes no tienen que realizar las inyecciones tan moletas que requieren otros medicamentos.
- Tiene pocos efectos secundarias si se toma en las dosis recomendadas (50-100 mg diarios). En caso de tener que aumentar la dosis hasta los 250 mg diarios (dosis máxima recomendada), los efectos adversos serán mayores.
Riesgos del uso de Omifin
En cuanto a los inconvenientes y riesgos de Omifin, podemos describir varias situaciones que deben tenerse en cuenta y, sobre todo, insistir en la importancia de un correcto control durante su administración.
- Efecto antiestrogénico del citrato de clomifeno. Esto provoca cambios indeseados en el moco cervical y el endometrio que pueden perjudicar para la consecución del embarazo.
- Déficit de la fase lútea. Por ello, el tratamiento con Omifin siempre debe complementarse con progesterona después de la ovulación.
- Aumento del riesgo de embarazo múltiple. De ahí la importancia de controlar ecográficamente la estimulación ovárica y cancelar el ciclo si se han desarrollado más de uno o dos folículos.
Por todo esto, Omifin debe usarse solamente bajo prescripción médica.
Efectos secundarios de tomar Omifin
Omifin es un medicamento que apenas produce efectos secundarios, siempre y cuando se tome la dosis correcta y su uso esté pautado por un ginecólogo. Dicho esto, conviene destacar que pueden producirse dos tipos de efectos secundarios: molestias en la mujer y embarazos múltiples:
- Sofocos
- Dolor de cabeza
- Náuseas
- Vómitos
- Sangrado o manchado vaginal
- Molestias o dolor en los pechos
- Embarazo múltiple: Al ser un inductor de la ovulación, Omifin también contribuye al desarrollo de nuevos folículos ováricos. Allí se encuentran los óvulos inmaduros que posteriormente son liberados. Un desarrollo folicular superior al esperado incrementa las posibilidades de tener gemelos, o cualquier embarazo múltiple. Para evitarlo, es fundamental controlar el desarrollo folicular mediante ecografías.
El papel del ácido fólico
Desde hace décadas se conoce la función de la vitamina B9 o ácido fólico para prevenir los defectos del tubo neural en el feto, como la espina bífida. Los últimos estudios sobre esta vitamina insisten en esta función y en su influencia para que el embarazo prosiga sin contratiempos. Hacia la sexta semana tras la concepción se produce el cierre del tubo neural del bebé, que apenas mide unos seis milímetros y tiene forma de habichuela.
Que este proceso se desarrolle sin contratiempos va a ser crucial para la vida futura del nuevo ser. Numerosos estudios a lo largo de las últimas décadas han certificado que para prevenirlos, que la madre cuente con unos niveles adecuados de ácido fólico es fundamental. Uno de los más completos fue un ensayo clínico multicéntrico aleatorizado del “United Kingdom Medical Research Council”.
Son cantidades que incluso con la dieta más equilibrada y sana son difíciles conseguir. Por ese motivo, los expertos siempre recomiendan que la mujer los incorpore a su rutina diaria desde que toma la decisión de querer ser madre, incluso antes de abandonar el método anticonceptivo. De esta forma se consigue que cuando el óvulo y el espermatozoide se unan y comienza a crearse un nuevo ser el organismo de materno tenga unas buenas reservas.
Como ya te hemos dicho, el cierre del tubo neural ocurre en la sexta semana de embarazo… es decir, a las cuatro semanas de la concepción, cuando la mujer empieza a sospechar que quizá la ausencia de regla se debe a un embarazo o experimente otros síntomas de embarazo.
Por otra parte, según el experto otras investigaciones “han demostrado que mujeres con mayores ingestas de ácido fólico tienen más tendencia a concebir gemelos idénticos”. Otro aspecto que se está estudiando ahora es el papel de los folatos en la prevención del aborto espontáneo. “El ácido fólico normaliza los niveles de homocisteína”, afirma.
La vitamina B9 se le conoce con el nombre de ácido fólico o folatos. La palabra folatos procede del latín y significa hoja, y se debe a que se encuentra sobre todo en las verduras de hoja verde, como las espinacas, las acelgas o la lechuga, pero también lo encontramos en vísceras como el hígado y el riñón; y en frutas como plátanos, lima y piña, y en los cereales integrales.
A pesar de su alta presencia en nuestra alimentación, es relativamente fácil, en determinadas condiciones, que se produzca un déficit ya que es una vitamina muy sensible al calor y al contacto con la luz y el oxígeno.
Consideraciones finales
Si estás considerando tomar pastillas para quedar embarazada, especialmente con la intención de concebir mellizos, es crucial que consultes a un especialista en fertilidad. Un profesional podrá evaluar tu situación individual, realizar las pruebas necesarias y ofrecerte la mejor estrategia para lograr tu deseo de tener un bebé, minimizando los riesgos y maximizando las posibilidades de éxito.
Recuerda que la información proporcionada en este artículo es orientativa y no sustituye el consejo médico personalizado.
