Pasos Legales para la Separación con Hijos: Guía Completa

El divorcio es la disolución legal de un matrimonio, en el que se rompen los vínculos legales y afectivos entre los cónyuges, es decir, se pone fin a la relación conyugal. Si estás pensando en separarte, es fundamental que te informes adecuadamente sobre los aspectos legales y el proceso a seguir.

Tipos de Divorcio y sus Implicaciones

Cuando se produce una crisis matrimonial, la ruptura de la pareja puede dar lugar a varias situaciones diferentes, cada una de las cuales produce efectos legales distintos.

1. Divorcio de Mutuo Acuerdo

El divorcio de mutuo acuerdo ocurre cuando las dos partes llegan a un consenso sobre la separación. En estos casos ambos entienden que es la mejor manera de ponerle fin al matrimonio sin perjudicarse mutuamente y haciendo más llevadero el proceso. El divorcio de mutuo acuerdo es la vía más rápida y viable para el cese legal del matrimonio, así como de sus efectos, puesto que se lleva a cabo de forma amistosa. En el caso del divorcio de mutuo acuerdo, las parejas pueden acordar de forma conjunta quién se queda con la vivienda y cómo se asumirán las obligaciones de la hipoteca.

Si existe un embarazo, hijos menores o dependientes de los padres, los futuros ex cónyuges deben acudir al Juzgado para tramitar su divorcio. El convenio regulador es el documento en el cual se presentan las regulaciones estipuladas con respecto a las medidas que regirán la disolución del matrimonio.

En la redacción de dicho convenio regulador y en la dirección técnica del proceso de mutuo acuerdo puede intervenir un solo Letrado asistiendo a ambas partes, o sólo a una de ellas con el consentimiento de la otra. En materia de derecho de familia, encajan como medios idóneos: la mediación y la negociación entre las partes a través de sus Letrados debidamente autorizados.

2. Divorcio Contencioso

Si no es posible llegar a un acuerdo amistoso, se puede optar por el divorcio contencioso. Como nombramos anteriormente cuando no existe acuerdo entre las partes, el divorcio se resolverá de forma contenciosa, y será el Juez el que decida el contenido de las medidas. En el caso del divorcio contencioso, el destino de la vivienda y la hipoteca se decidirá en el juicio. El juez tomará en cuenta diversos factores para determinar quién se queda con la propiedad y cómo se asumirán las obligaciones de la hipoteca.

El procedimiento de divorcio contencioso se regula en los artículos 769 y 770 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. En este proceso, se deberán presentar pruebas y alegaciones para defender los intereses de cada parte. Es importante tener en cuenta que, en este caso, los hijos podrán ser llamados a declarar cuando tengan menos de doce años, debiendo ser oídos en todo caso si hubieran alcanzado dicha edad.

La demanda de divorcio contencioso se podrá presentar en el Juzgado de Primera Instancia del lugar del domicilio conyugal. El cónyuge demandado deberá contestar a la demanda en el plazo de 20 días hábiles desde el día siguiente a la notificación de demanda. Cuando haya hijos menores en común, también se dará traslado de la demanda al Ministerio Fiscal para su contestación.

Contestada la demanda, se citará a las partes para la celebración del juicio. En el juicio, ambas partes defenderán su postura y se realizarán las pruebas propuestas y por ultimo se dicta la sentencia judicial de divorcio contencioso.

Diferencia entre Separación y Divorcio

La principal diferencia entre la separación y el divorcio, es la subsistencia o la disolución del vínculo matrimonial. Cuando los cónyuges se separan, cesa la vida en pareja y ciertos efectos legales que nuestro ordenamiento jurídico reconoce a los miembros del matrimonio, pero el vínculo matrimonial subsiste. Es decir, el matrimonio sigue existiendo. La separación no disuelve el vínculo matrimonial, pero sí produce efectos de carácter patrimonial y personal.

Además, la separación permite la reconciliación, la cual reactiva los efectos jurídicos de un matrimonio ordinario. Sin embargo, no es posible la reconciliación en caso de divorcio. La separación legal se obtiene mediante la intervención de Juez, Letrado de la Administración de Justicia o Notario que decrete la misma.

Consideraciones Legales Clave al Separarse con Hijos

Cuando hay hijos menores, el proceso de separación requiere una atención especial para proteger su bienestar. Aquí te presentamos algunos aspectos cruciales:

1. Interés Superior del Menor

Uno de los aspectos fundamentales en cualquier proceso de separación o divorcio cuando hay hijos menores de edad es el principio del interés superior del menor. Este principio establece que cualquier decisión que afecte a un niño debe tomarse priorizando su bienestar y protegiendo sus derechos fundamentales. Tanto el Código Civil estatal como el Código Civil catalán incluyen disposiciones específicas sobre este principio.

Cuando un tribunal debe resolver cuestiones de custodia y visitas en un proceso de separación o divorcio, se analizan diversos factores con el objetivo de garantizar que los derechos de los menores sean protegidos de la mejor manera posible:

  • La proximidad del hogar al colegio y al entorno habitual del niño.
  • La opinión del menor (si tiene edad suficiente para expresarla).

Siempre que sea posible, se recomienda que los progenitores lleguen a acuerdos amistosos en lugar de dejar que un tribunal decida por ellos.

2. Patria Potestad y Custodia

Uno de los errores más comunes al hablar de separaciones de parejas no casadas es creer que, al no existir un vínculo matrimonial, uno de los progenitores pierde derechos sobre sus hijos. Sin embargo, esto no es cierto. La patria potestad, que es el conjunto de derechos y deberes que los padres tienen sobre sus hijos, se mantiene independientemente del estado civil de los progenitores.

El artículo 156 del Código Civil establece que la patria potestad debe ser ejercida conjuntamente por ambos progenitores. Cuando se produce una separación, es común que uno de los progenitores obtenga la custodia del menor, mientras que el otro se convierte en progenitor no custodio. No obstante, esto no significa que el progenitor que no tiene la custodia pierda sus derechos sobre el hijo.

En España hay dos modalidades de custodia en caso de separación o divorcio con hijos. La custodia compartida es aquella en la que ambos progenitores quedan a cargo de los hijos en igualdad de condiciones; su finalidad es promover la estabilidad emocional de los hijos. Mientras que la monoparental es cuando uno sólo de los padres mantiene la custodia y el otro tiene obligaciones como la pensión alimenticia y derecho a un régimen de visitas

Si los padres no llegan a un acuerdo amistoso con respecto a la custodia de los hijos, será un juez el que se encargue de determinar el acuerdo más beneficioso, considerando la edad de los menores, las circunstancias familiares, entre otros factores.

3. Régimen de Visitas y Convivencia

Por medio de un convenio regulador se deja constancia de los detalles del régimen de visitas, tales como horarios, lugares de entrega y recogida de los menores. Incluso se acuerda quién puede sustituirlos en caso de que el progenitor no pueda hacerse cargo en determinado momento.

Un tribunal puede dictaminar que la custodia sea monoparental en caso de que alguno de los progenitores haya sido el cuidador principal de los menores, si existen conflictos serios entre los padres que puedan afectar a los hijos o impidan una colaboración efectiva entre ambos progenitores.

4. Pensión Alimenticia

Otro aspecto clave en la separación con hijos es la obligación de ambos progenitores de aportar económicamente para la crianza y bienestar del menor. Sea cual sea el caso de separación entre los padres, ambos progenitores son responsables de contribuir económicamente para el bienestar de los hijos. En el caso de que solo uno tenga la custodia, el otro progenitor deberá pagar una pensión alimenticia que cubre las principales necesidades de los hijos menores, tales como alimentación, salud, educación y vestimenta.

Los aspectos principales que se toman en cuenta para calcular la pensión alimenticia son: el ingreso de cada uno de los padres; el tiempo que pasa con cada uno de los progenitores, relacionado con el régimen de visitas, y las necesidades de cada niño. En casos en que alguno de los progenitores tenga una situación económica distinta a la que tenían al firmar el acuerdo, ya sea favorable o desfavorable, es posible solicitar una revisión ante un juez.

El progenitor que no cumpla con la pensión alimenticia puede ser acusado ante un juez. Este hecho se considera como un delito que se puede penalizar con prisión de tres meses a un año o multas de entre seis y veinticuatro meses.

El artículo 93 del Código Civil establece que la obligación de prestar alimentos a los hijos subsiste en cualquier circunstancia. Es importante destacar que la modificación de la pensión alimenticia no es automática, sino que debe solicitarse ante un juez, quien valorará la situación concreta y decidirá si procede reducir, suspender temporalmente o mantener la pensión. No cumplir con la obligación de pago sin haber solicitado una modificación judicial puede acarrear graves consecuencias legales, ya que el impago de la pensión alimenticia está considerado un delito de abandono de familia según el artículo 227 del Código Penal Español.

5. Uso de la Vivienda Familiar

Uno de los aspectos más complejos y emocionalmente delicados de una separación o divorcio cuando hay hijos menores es la cuestión de quién se queda con la vivienda familiar. Según el artículo 96 del Código Civil, la vivienda familiar es un bien cuyo uso se puede atribuir al progenitor que tenga la custodia de los hijos, es decir, al que se encargue de su cuidado diario y sea el encargado de atender sus necesidades. Este principio se basa en el interés superior del menor, lo que significa que se busca garantizar su estabilidad emocional, psicológica y física durante el proceso de separación.

El caso se complica aún más cuando en la vivienda existe una hipoteca pendiente de pago. La división de responsabilidades respecto a la hipoteca debe ser resuelta entre las partes involucradas en el proceso de separación. Generalmente, en el acuerdo de separación o divorcio, se establece quién se encargará de los pagos mensuales de la hipoteca y cómo se gestionará la deuda en el futuro.

Impacto Emocional en los Hijos

Cuando hay hijos en común, uno de los mayores temores de cualquier madre o padre al afrontar un divorcio es cómo va a afectar esta situación a sus hijos:

  • Niños pequeños (0-6 años): pueden mostrarse irritables, tener cambios de comportamiento o mostrar regresiones (volverse a hacer pis, miedo a dormir solos, etc.).
  • Niños de primaria (6-12 años): en esta etapa suelen comprender que sus padres ya no estarán juntos, pero pueden sentirse culpables o angustiados.
  • Adolescentes: a veces intentan aparentar que no les afecta, pero internamente pueden vivir el proceso con frustración, rabia o tristeza.
  • Hijos mayores o adultos jóvenes: aunque ya no dependan directamente de sus padres, también se ven afectados.

No existe una única forma correcta de explicar un divorcio, pero sí hay maneras de hacerlo con más sensibilidad y menos impacto emocional. Escuchar sus emociones sin corregirlas. Además, cuando los menores muestran mucha tristeza, ansiedad o cambios de conducta prolongados, es conveniente consultar y contar con ayuda terapéutica profesional para que estas alteraciones sean tratadas, así como para dotar a los padres de las herramientas necesarias en la relación con sus hijos y exista un acompañamiento en la dinámica del nuevo sistema familiar.

Un divorcio bien gestionado puede convertirse en una oportunidad para enseñar a los hijos que, incluso en los momentos más difíciles, es posible actuar con respeto, diálogo y sentido común, lo cual, a largo plazo, les dará seguridad y confianza.

Recomendaciones Finales

  • Ante una situación de crisis matrimonial, el primer paso es solicitar una consulta con un abogado de familia que evalúe su caso y le aconseje.
  • En todo caso, deberá ponerse en contacto con un abogado experto en Derecho de Familia que evalúe su caso y le aconseje el tipo de procedimiento a seguir.
  • Ante una separación con hijos, es importante tener en cuenta que, aunque una situación de crisis matrimonial conlleva un gran peso emocional, no necesariamente ha de resultar traumática para los menores o, en caso de serlo, puede llevarse a cabo de la manera menos traumática posible.
  • Intentar llegar a un acuerdo amistoso, evitando así a un proceso judicial largo y agobiante, es lo más recomendable tanto para la tranquilidad de los padres, como para el bienestar de los hijos.

En caso de hipoteca, las dos personas deberán pagar las cuotas mensuales, la única posibilidad para que uno de los cónyuges quede liberado de sus obligaciones hipotecarias es que se otorgue una escritura de novación por la que el Banco admita que desaparezca uno de los deudores hipotecarios o bien que se cancele el préstamo.

Es importante tener en cuenta que cada caso es único, por lo que es fundamental contar con la asesoría legal de abogados expertos en derecho de familia. Los divorcios son procesos complicados y en algunos casos traumáticos para alguna de las partes.

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