El parvovirus humano B19 (Erythrovirus B19) es un virus muy pequeño perteneciente a la familia de los Parvoviridae. Es una infección típicamente infantil, de mayor incidencia entre los 4 y los 14 años, que origina fiebre, dolor de garganta y articular. Afecta predominantemente a niños entre 4 y 10 años.
Eritema infeccioso en un niño, mostrando el enrojecimiento característico en las mejillas.
¿Qué es el Megaloeritema o Eritema Infeccioso?
El megaloeritema es una infección a la que también se le denomina eritema infeccioso, quinta enfermedad o enfermedad de las mejillas abofeteadas. Es una erupción leve producida por el parvovirus B19. Es una infección común en la infancia y muy contagiosa, causada por el parvovirus B19. Se caracteriza por un sarpullido color rojo intenso y brillante que aparece en las mejillas. Su apariencia semeja el eritema de una bofetada y de ahí su nombre común.
Otro nombre común de esta afección es quinta enfermedad, ya que ocupa el quinto lugar en una lista histórica de seis infecciones frecuentes en la infancia caracterizadas por sarpullido y/o eritema (enrojecimiento de la piel). En ella, el eritema infeccioso se encuentra por detrás del sarampión, la escarlatina, la rubeola y la enfermedad de Filatov-Dukes (patología que aún genera dudas hoy en día sobre si es o no otra enfermedad exantemática incorrectamente diagnosticada), y por delante de la roséola o exantema súbito.
Causas del Eritema Infeccioso
Está provocada por un virus llamado Parvovirus B19. Es un virus que afecta exclusivamente a humanos, por lo que se contagia de persona a persona, a través de gotas de saliva que se emiten hablando, tosiendo o al estornudar.
¿Cómo se contagia el Parvovirus B19?
El parvovirus B19 se propaga a través de la saliva, el esputo o el moco nasal, cuando una persona infectada tose o estornuda. El parvovirus humano B19 se transmite principalmente por vía aérea, a través de las gotitas de saliva que se emiten al hablar, toser o estornudar, y por contacto mano-boca. Además, las mujeres embarazadas pueden transmitirlo a sus bebés.
Es importante saber, que deja de contagiarse cuando aparecen las lesiones en la piel, por lo que una vez ha salido la erupción, no es necesario mantener aislamiento con la persona infectada. La persona infectada es capaz de transmitir la enfermedad únicamente durante el periodo de incubación y antes de que aparezca el sarpullido. Una vez este se presenta, el contagio es improbable.
Muy contagioso, puede infectar a cualquier persona, aunque sobre todo lo hace a niños (en edad preescolar o escolar), adolescentes y jóvenes. Diferente al parvovirus canino, circula especialmente a final del invierno y en primavera.
Síntomas del Eritema Infeccioso en Niños
El síntoma más característico que aparece en niños con este virus es un eritema facial, que se extiende por las mejillas del niño. Los niños desarrollan una erupción rosada en los carrillos «como una bofetada». No siempre se acompaña de fiebre y en ocasiones puede estar precedida por cefalea (dolor de cabeza), malestar o congestión nasal.
La lesión cutánea asociada al eritema infeccioso suele extenderse gradualmente por el resto del cuerpo. Es típico que afecte a las nalgas y extremidades, donde la erupción presenta un aspecto rojizo, con forma reticulada que recuerda a un encaje. Rara vez se observa en las palmas de las manos o en las plantas de los pies.
Si hay síntomas, los más frecuentes son febrícula, malestar general, dolor muscular o dolor de cabeza. En estas áreas del cuerpo, adquiere un tono rosáceo y un leve relieve que dota a la mancha un aspecto parecido al de un encaje o filigrana. Estas lesiones pueden producir picor.
La duración es de 5 a 10 días aunque puede persistir y empeorar con la exposición a la luz solar, el ejercicio físico y el calor ambiental o el estrés.
- Erupción en la cara y en el cuerpo.
- Algunas personas pueden tener una segunda erupción unos días después en el pecho, la espalda, las nalgas, los brazos y las piernas.
- Puede causar picazón, puede variar en intensidad y generalmente desaparece en un plazo de 7 a 10 días.
- Dolor e hinchazón en las articulaciones. Recibe el nombre de síndrome de poliartropatía. Es más común en adultos, especialmente en mujeres.
Actualidades en eritema infeccioso (Parvovirus B-19). Dra. Mariana Lerlo Palomera
Diagnóstico del Eritema Infeccioso
El diagnóstico es clínico. Será su médico o pediatra, quien hará el diagnóstico basándose en los síntomas que ha presentado y en la exploración física. El diagnóstico se efectúa por la observación de la erupción. El diagnóstico habitualmente se hace por la clínica (síntomas y signos). En algunos casos (especialmente mujeres embarazadas, historia de anemia o agravamiento del cuadro) se pueden realizar pruebas serológicas.
Infografía sobre los síntomas y causas de la quinta enfermedad (eritema infeccioso).
Tratamiento del Eritema Infeccioso
El eritema infeccioso es una enfermedad de curso benigno que se resuelve espontáneamente. El tratamiento se basará en medidas sintomáticas con analgésicos o antitérmicos (paracetamol o ibuprofeno).
El megaloeritema suele ser leve y desaparecerá por sí solo. Los niños y adultos se suelen recuperar completamente. El tratamiento generalmente implica aliviar los síntomas: fiebre, picazón y dolor e hinchazón de las articulaciones.
Se trata de una afección leve y benigna, cuyos síntomas suelen desaparecer después de una a tres semanas, sin necesidad de tratamiento antiviral específico. Solamente es necesario el reposo en casa y aumentar la ingesta de líquidos. Si hubiera fiebre, molestias o dolor, se puede usar analgésicos y/o antinflamatorios no esteroideos. Si existe comezón, puede ser necesario recurrir a antihistamínicos.
No se usan antibióticos en el tratamiento. No se dispone de vacuna. Como los pacientes son contagiosos antes de que aparezca cualquier síntomas o signo, no se puede prevenir la enfermedad evitando que las personas afectadas acudan a la escuela o el trabajo.
Prevención del Eritema Infeccioso
No hay tratamiento ni vacuna para esta infección vírica. No existe ninguna vacuna que permita prevenir la quinta enfermedad, pero sí se pueden tomar las medidas habituales para reducir el riesgo de enfermedades que se contagian por vía respiratoria.
Además, es muy difícil de prevenir, puesto que es en el periodo de incubación y con síntomas muy inespecíficos -o incluso sin síntomas- cuando más contagia. Así que los expertos recomiendan:
- Extremar la higiene, sobre todo con lavado de manos frecuente con agua y jabón o gel hidroalcohólico.
- No compartir alimentos, bebidas, utensilios o cubiertos.
- Evitar el contacto con enfermos o con entornos donde puede haber: las mujeres embarazadas que tienen un riesgo más elevado de contagio son quienes tienen hijos pequeños y trabajadoras de guarderías y profesoras.
- Lávate y lava a tus hijos las manos con frecuencia. Hazlo con agua templada y jabón durante al menos quince segundos, prestando especial atención a la zona entre los dedos y debajo de las uñas.
- Toma las debidas precauciones al toser o estornudar y enseña a tus hijos a hacerlo. Es necesario cubrirse la boca y la nariz con el antebrazo o pañuelos desechables. Desecha estos después de usarlos.
- No compartas alimentos ni bebidas. Evita también que lo hagan tus hijos, sobre todo en el entorno escolar.
- Limpia y desinfecta las superficies que tocan los niños. Hazlo con un producto antibacteriano y de manera regular.
Complicaciones del Parvovirus B19
En los casos graves, la infección por parvovirus B19 puede ocasionar, en el bebé, inflamación del corazón (miocarditis) y daño de la médula ósea (generando una anemia muy severa). Si el daño en el corazón es muy severo puede originar hidrops fetal (acumulo excesivo de líquido en los tejidos del bebé). El hidrops se puede diagnosticar y controlar por ecografía durante el embarazo; en algunos casos desaparece y el bebé nace sin secuelas. En otros, puede producir la muerte del feto.
La mayoría de bebés infectados nacen sin problemas y sanos.
Pueden producirse complicaciones en los siguientes grupos de riesgo:
- Mujeres embarazadas: En el 5-9 % de los embarazos con infección de parvovirus puede provocar muerte fetal y aborto espontáneo en las primeras semanas. Hay casos de malformaciones congénitas, pero no suficiente evidencia. Considerando que entre un 30-40 % de las mujeres se podrían infectar, el riego es de bajo a moderado.
- Personas inmunodeprimidas y trasplantadas: La infección puede ocasionarles anemia crónica, pancitopenia (glóbulos rojos, blancos y plaquetas en sangre en menos cantidad de lo normal), pérdida o disfunción del injerto y complicaciones específicas de los órganos (miocarditis, hepatitis…). El riesgo es moderado.
- Personas con enfermedades hematológicas crónicas: A personas con enfermedad de células falciformes, talasemia, anemia hemolítica, etc. el parvovirus humano puede provocarles anemia aplásica transitoria (la médula espinal no produce suficientes células nuevas), que puede ser mortal si no se diagnostica a tiempo. El riesgo también aquí es moderado.
En adolescentes y adultos, sobre todo mujeres, puede que sufran dolor en las articulaciones (artrialgia), ya que esta enfermedad también es capaz de producir inflamación en muñecas, rodillas y tobillos (artritis).
